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El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

      Septiembre y Octubre  2008           
(Versión del Internet)

 

 ¿Por Qué Soy Miembro De La Iglesia De Cristo?

La Adoración

1 Corintios 12:1-16

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

        

 

¿Por Qué Soy Miembro

De La Iglesia De Cristo?

Deseamos estudiar acerca de esta gran institución que nuestro Señor Jesucristo fundara, hace ya casi veinte siglos; y queremos contestar bíblicamente porqué razones debemos ser miembros de esa iglesia gloriosa del Señor.

Soy Miembro De La Iglesia De Cristo Porque Tiene Un  Arquitecto Divino.

Cristo edificó la iglesia.  El dijo, "Sobre esta roca edificaré mi iglesia" (Mateo 16:18).  Algunos han tenido la idea de que Juan el bautista edificó la iglesia, y es por eso que la llaman Iglesia Bautista.  Pero el hecho mismo de que Jesús dijo que iba a edificar su iglesia prueba sin lugar a dudas que Juan no edificó la iglesia.  Es más, Juan ni siquiera fue miembro de la iglesia.  Dice en Mateo 11:11 hablando de Juan: "El más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él".  Cuando Jesús dijo que edificaría su iglesia, Juan ya estaba muerto, le habían cortado la cabeza en la prisión.  Así que Juan no pudo ser miembro de la iglesia, mucho menos edificarla como algunos creen.  Cristo mismo edificó la iglesia.

Soy Miembro De La Iglesia De Cristo Porque Tiene Un Fundamento Escritural.

Todos sabemos que la fuerza, estabilidad, o solidez de un edificio está en el fundamento o cimiento.  Un buen cimiento es muy importante para que un edificio permanezca firme.  Pues bien, el cimiento o fundamento de la iglesia es el hecho que Cristo es el Hijo de Dios.  Dice Mateo 16:16,18: "Respondiendo Simón Pedro dijo: Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente."  Entonces le respondió Jesús..."Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia".

Algunos creen que la roca que se menciona en este pasaje se refiere a Pedro.  No hay nada más equivocado que creer esto.  Si estudiamos esta escritura, junto con otras, nos damos cuenta que Jesús no está hablando de Pedro como la roca.  En este pasaje encontramos dos palabras diferentes: "Pedro" que en griego es PETROS, y la palabra "roca" que en griego es PETRA.  PETROS es una piedra pequeña como alguna que pudiéramos recoger y lanzar en el aire.  Pero PETRA quiere decir una peña, o conjunto de rocas fuertes indicando una fundación sólida.  Así que el argumento de que Pedro fue la roca y primer papa queda destruido.  Dice en 1 Corintios 3:11: "Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo". 

Soy Miembro De La Iglesia De Cristo Porque Fue Fundada En Jerusalén. 

El profeta Isaías profetizó en Isaías 2:2,3 que "Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado en el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes...y correrán a él todas las naciones...Porque de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra de Jehová".  Noten que nos dice que "la casa de Jehová" ("que es la iglesia" según 1 Timoteo 3:15) sería establecida en los últimos días en la ciudad de Jerusalén. 

¿Se cumplió esta profecía?  En Hechos 2:1‑17 encontramos su cumplimiento en el día de Pentecostés.  La casa de Jehová empezó ese día en la ciudad de Jerusalén.  De este día en adelante, se habla de la iglesia ya establecida.  Dice en Hechos 2:47: "Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos".  En breve, la iglesia de Cristo empezó en Jerusalén en el año 33 después de Jesucristo, establecida por Cristo mismo. 

Ahora consideremos las fechas y los lugares donde las denominaciones más prominentes fueron establecidas:

Nombre                                       Fundador               Fecha y Lugar

Iglesia Católica Romana                        Papa Bonifacio III           Aprox. 606 d.C. en Roma

Iglesia Presbiteriana                                      Juan Calvino                          1560 en Suiza

Iglesia Bautista                                  Juan Smith                              1607 en Inglaterra

Iglesia Metodista                                          Juan Wesley                           1739 en Inglaterra

Iglesia de los Santos de los Últimos Días     José Smith                              1830         en los Estados Unidos

Iglesia Adventista del Séptimo Día            Guillermo Miller                     1830 en los Estados Unidos

Testigo de Jehová                               Carlos T. Russel                    1872 en los Estados Unidos

Creo que esto es suficiente para aquel que es sincero y honesto consigo mismo para darse cuenta como ninguna de estas denominaciones fueron establecidas en el lugar correcto del cual habla la Biblia que es Jerusalén.  No fueron establecidas en la fecha correcta de la cual habla la Biblia que es alrededor del año 33.  Ni fueron establecidas por la persona correcta, en este caso, por Jesucristo, sino por hombres como usted y yo.  Por lo tanto ninguna de estas denominaciones es la iglesia que Cristo dijo que iba a edificar.

Ahora en relación con esto mismo, Cristo edificó una sola iglesia.  Claro que esto no es una enseñanza popular pero esto es una enseñanza bíblica.  Cristo dijo: "Edificaré mi iglesia".  No dijo que él edificaría IGLESIAS, sino que habló en singular. 

Soy Miembro De La Iglesia De Cristo Porque Tenemos La Biblia Como Nuestro Único Credo.

Dice 2 Timoteo 3:16,17 que la Escritura nos hace "perfectos, enteramente preparados para toda buen obra."  Si la palabra nos prepara enteramente, ¿qué más necesitamos?  No necesitamos ningún credo humano.  Ahora, los credos causan división.  Es por eso que el apóstol Pablo dice, "Sigamos una misma regla; sintamos una misma cosa" (Filipenses 3:16).  Algunos dicen acerca de su credo, "Pero dice lo mismo que la Biblia;" entonces ¿para qué tenerlo?  ¿Por qué no mejor tomar la Biblia y nada más?  Otros dicen, "Es que tiene más que la Biblia;" entonces tiene demasiado.  Otros dicen, "Pero tiene menos que la Biblia;" entonces no es suficiente.  ¿Por qué no tomar solamente la palabra de Dios y ser guiados por ella?

Soy Miembro De La Iglesia De Cristo Porque Hay Salvación En Ella

Notemos el costo tan grande de la iglesia en Hechos 20:28 cuando Pablo dice que Cristo "la ganó por su propia sangre".  ¿Cómo entonces puede alguien decir que la iglesia no es importante? 

Efesios 5:23 dice: "Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador".  La iglesia está formada por todos los salvos, ya que Dios los añade a la iglesia.  Hechos 2:47 dice: "Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos".  Aquellos que dicen que uno puede salvarse fuera de la iglesia están diciendo que puede salvarse fuera de Cristo.  Si usted quiere ser salvo, debe estar dentro de la iglesia del Señor; porque cuando venga el Señor, viene por su iglesia (1 Corintios 15:24). —Por Elías Rodríguez

 

La Adoración

"Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren" (Juan 4:24).  Adorar a Dios "en espíritu" es adorarlo en lo más íntimo del alma (Lucas 10:27).  Adorar al Padre "en verdad" es adorarlo de conformidad con la verdad revelada en las sagradas Escrituras (Juan 17:17; 14:21).  Entonces vemos que adorar a Dios "en espíritu y en verdad" es adorarlo con todo nuestro corazón con todo nuestro ser, y de acuerdo a lo que encontramos escrito en su palabra.  En esta ocasión estudiaremos cada acto de adoración, para darnos cuenta si le estamos adorando como a Él le agrada.

El Canto

La iglesia de Cristo canta sin el uso de instrumentos mecánicos de música. ¿Por qué?  En Efesios 5:19 y Colosenses 3:16 se nos manda que nos enseñemos y nos exhortemos con salmos, con himnos y canciones espirituales.  El instrumento no habla, así que no puede enseñar ni exhortar; por lo tanto, no es de alguna utilidad en la adoración.

En cuanto a instrumentos, Cristo y sus apóstoles cantaban;  nunca tocaban (Mt.26:30).  El fruto de labios es el único instrumento que Dios quiere en la era cristiana en que vivimos.  "Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, fruto de labios que confiesan su nombre" (Hebreos 13:15). 

Dios mandó a Noé construir el arca de madera de gofer (acacia).  Al especificar "madera de acacia", Dios eliminó toda otra clase de madera.  En todos los versículos del Nuevo Testamento referente a la música, Dios ha exigido, "música vocal".  Al especificar música vocal, eliminó toda otra clase de música, inclusive la música  instrumental.

Es cierto que en el Antiguo Testamento se adoraba a Dios con música instrumental, pero nosotros ya no vivimos bajo la ley de Moisés, sino bajo la ley de Cristo; y en ninguna parte del Nuevo Testamento encontramos el mandamiento expreso, ni el ejemplo aprobado, ni inferencia que nos indique usar la música instrumental en la adoración.

En la edad mosaica se debía guardar el sábado, ofrecer sacrificios de animales por los pecados, quemar incienso y usar música instrumental en la adoración.  Pero en la ley de Cristo no nos ordena ni hay ejemplo para hacer ninguna de estas cosas.

La Oración

La oración es una parte del culto que la iglesia de Cristo le ofrece a Dios.  La oración debe ser dirigida a Dios, el Padre (Lucas 11:1,2 y Hechos 12:15).  Esta oración debe ser dirigida al Padre en el nombre de Cristo (Juan 14:13,14).

 Jesús dice en Juan 16:23: “En aquel día no me preguntaréis nada.  De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará".  El deseo de Cristo es que sus seguidores oren al Padre, y no a Él ni al Espíritu Santo.

La oración debe ser hecha con fe y sin dudar (Santiago 1:5‑7).  La iglesia de Cristo eleva sus oraciones al Padre, en el nombre de Cristo, con la confianza que Dios hará su voluntad.

La Predicación

La iglesia de Cristo enseña la palabra de Dios sin quitarle y sin ponerle, tal como lo hicieron Cristo y sus apóstoles (Juan 12:49).  El Señor limitó sus enseñanzas a las palabras recibidas de su Padre.  El Espíritu Santo tampoco habló de sí mismo (Juan 16:13).  Los apóstoles hablaron únicamente lo que les había sido revelado (Gálatas 1:6‑12).  Así que la iglesia de Cristo "habla donde la Biblia habla, y calla donde la Biblia calla".  Basamos nuestra enseñanza en un "así dice el Señor",  y en un "así está escrito".

La iglesia de Cristo no divide la congregación en grupos o clases, para la enseñanza de la palabra de Dios.  La iglesia de Cristo no practica la comúnmente llamada "escuela dominical" o "clases bíblicas", por carecer de apoyo en las sagradas Escrituras.  La enseñanza es impartida en una asamblea no dividida, compuesta por hombres, mujeres y niños (1 Corintios 11:20).  1 Corintios 14:23 dice: "Toda la iglesia se reúne en un solo lugar". 

La enseñanza pública, en estas reuniones, es impartida por hombres solamente, y las mujeres permanecen en silencio (1 Timoteo 2:11‑15).   Dice la Biblia en 1 Corintios 14:34‑38: "Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice".

La Ofrenda

La iglesia de Cristo ofrenda cada primer día de la semana (domingo), como propone cada uno en su corazón; La ofrenda es para aliviar las necesidades de nuestros hermanos en Cristo (2 Corintios 9:7,12) y para llevar el evangelio al mundo (1 Corintios 9:14).

Los judíos bajo la ley de Moisés daban el diezmo de sus ingresos (Deuteronomio 14:22,23).  Pero bajo la ley de Cristo, no tenemos mandamiento para exigir el diezmo, como muchos otros grupos lo hacen.  Sin embargo, ya que estamos viviendo bajo un mejor pacto, basado en mejores promesas, es lógico que deberíamos ofrendar más que el diezmo.  Debemos dar más que el diezmo porque el cristiano no debería ser menos generoso que el judío.

1 Corintios 16:2 dice: “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo,  para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas".  Según este versículo, tenemos que ofrendar cada primer día de la semana, y esto excluye cualquier otro día de la semana.  También, tenemos que hacerlo según Dios nos ha bendecido y de acuerdo a lo que nos dicte nuestro corazón.

La Cena Del Señor

Muchas iglesias toman la cena del Señor cada mes, cada año, o cada vez que les parece bien tomarla; pero la iglesia de Cristo la toma según el ejemplo aprobado que encontramos en Hechos 20:7, "Y el día primero de la semana, juntos los discípulos a partir el pan. . ...".  Participamos de este acto cada primer día de la semana (domingo), una sola vez en este día.

Celebramos este acto de la misma manera que lo hicieron Cristo y sus apóstoles: Usamos un solo pan sin levadura que significa el cuerpo de Cristo (Mateo 26:26; 1 Corintios 10:16,17).  Usamos una sola copa que significa el Nuevo Pacto (Lucas 22:20).  Esta copa no está vacía, sino que contiene el fruto de la vid, no fermentado, que representa la sangre de Cristo (Mateo 26:27; 1 Corintios 11:23‑26).

Esta es la adoración que encontramos en la palabra de Dios, y que practicaba la iglesia primitiva.  Nuestra oración al Todopoderoso es que cada uno de nosotros le adoremos como Él lo pide en su palabra, para que de esta manera nuestra adoración sea "en espíritu y en verdad", y Él se agrade de nosotros. —Por Juan Rodríguez

 

 

1 Corintios 12:1-16

 

Los corintios andaban con una mentalidad carnal.  Pablo dijo: “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.  Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía” (1 Co.3:1,2).  La palabra "carnal" significa que uno tiene las ideas y pensamientos puestos en las cosas de la carne y no en las cosas espirituales.

Ellos querían impresionar a los demás con sus dones espirituales. La idea que contienen los términos "vana gloria" es cuando uno quiere ser grande en los ojos de los demás.  Quiere fama entre los hermanos de la iglesia.  Los corintios querían hablar en otras lenguas, no para edificar la iglesia, sino para impresionar a los demás hermanos.  El propósito de Pablo en este texto era enseñar que todos los dones espirituales venían del mismo Espíritu de Dios y todos los miembros con estos dones espirituales eran muy importantes para la función del cuerpo de Cristo (la  iglesia). 

Pablo quería que los corintios supieran. ... . 

. . . que todos los dones vinieron de la misma fuente— el Espíritu de Dios;

. . . que los dones no fueron el producto de la inteligencia o habilidad de una persona o grupo de personas;

. . . que ninguna persona podía jactarse de su habilidad de hablar en otro idioma, porque era regalo de Dios.

¿Por qué les dio Dios a los cristianos del primer siglo los dones espirituales?

Era para el propósito de edificar la iglesia del Señor según Efesios 4:8-12.  La iglesia del primer siglo, no tenía toda la escritura del Nuevo Testamento como tenemos hoy día.  Ellos solamente tenían cartas del apóstoles que las congregaciones compartían según Colosenses 4:16 y 1 Tesalonicense 5:25.

Henry Halley dijo: “Antes de cumplir el Nuevo Testamento, mientras que los autores lo estaban escribiendo, en ciertos lugares y en ciertos tiempos, Dios dio manifestaciones especiales y milagrosas del Espíritu Santo para ayudar a las iglesias”.

Raymond Kelcy dijo: “Estos dones fueron necesarios en los días de la infancia de la iglesia cuando la verdad, que fue perfectamente revelada, todavía no estaba completamente terminada. Los dones eran medios temporales designados para un propósito especial”.

Los dones espirituales en la iglesia del primer siglo fueron como andamios de un edificio que estaba bajo construcción.  Cuando el edificio era terminado los andamios fueron quitados.  Cuando el Nuevo Testamento fue completamente escrito y terminado, entonces los dones milagrosos no eran necesarios.  También, fueron quitados.

Este texto nos enseña tres cosas acerca de los dones espirituales:

-Cómo los corintios podían identificar a las personas que tenían los dones verdaderos.

-Cuales eran los dones.

-La actitud que los corintios debían tener hacia los dones.

Primero, consideremos la forma que los corintios podían identificar a las personas que tenían los dones verdaderos.

V.1-3

Las palabras "dones espirituales" vienen de la palabra griega.”carismata”.  El problema más grande en el mundo religioso es la ignorancia de las palabras de la Biblia.  Ser ignorante en cualquier campo puede causar daños muy grandes; sin embargo, ser ignorante de las cosas espirituales puede causar daños que terminan en la perdición de nuestra alma.  Los corintios fueron engañados por los ídolos del mundo, pero ahora creyeron en el único Dios verdadero.  

Pablo dio una regla para identificar a las personas que tenían los dones verdaderos.  Una persona guiada por el Espíritu Santo no pudo hablar en contra de Jesucristo.  En otras palabras, si el Espíritu de Dios estaba poniendo sus palabras en la boca de estos cristianos, entonces no podían llamar a Jesús “anatema”.  El término "anatema" quiere decir “maldición, o persona maldita".

Hoy día, hablar en contra de la palabra es hablar en contra del Espíritu de Dios, porque la palabra fue dada por el mismo Espíritu de Dios. 

V.4-6

Ahora, vemos lo que eran los dones espirituales.  Primero, Pablo quería enfatizar que había muchos dones, pero un solo Espíritu de Dios.  En este capítulo él dijo:

1. "El Espíritu es el mismo" (v.4).

2. "El Señor es el mismo" (v.5).

3. "Dios es  el mismo" (v.6).

4. Seis veces dijo: "el mismo Espíritu" (vs. 4, 8, 9, 11, 13).

Los corintios creían en muchos dioses; por eso, Pablo quería que entendieran que existía un solo Dios o Espíritu.  Los dones no salieron de dioses diferentes, sino salieron del mismo Espíritu de Dios.

V.7

¿Cuál era el propósito de los dones espirituales?  El propósito principal era ayudar (edificar) la iglesia de Señor.  Dice la Nueva Versión Internacional: "A cada uno se le da manifestación del Espíritu para el bien de todos”.  Los dones eran para provecho de todos.

V.8-10

En los versículos 8-10, encontramos nueve dones espirituales.  No son dones naturales, sino sobrenaturales, o sea, sones milagrosos.  Eran dones milagrosos del único Espíritu Santo y no de varios espíritus o dioses.

La "palabra de sabiduría"  era un don milagroso que produjo sabiduría en un cristiano.  Esta sabiduría era la habilidad de usar los conocimientos espirituales y hacer decisiones según la voluntad de Dios.  El rey Solomon recibió sabiduría sobrenatural de Dios.  Hoy día, podemos orar por sabiduría de Dios, pero esta sabiduría viene, no milagrosamente, sino por años de experiencia y por leer y estudiar la palabra de Dios.

La "palabra de ciencia" era conocimientos revelados directamente de Dios.  Los corintios que tenían este don fueron inspirados por el Espíritu Santo.

"La fe" que recibían era sobrenatural y no por el oír (I Co.13:3; Mateo 17:19,20). 

Los "dones de sanidades" eran para sanar uno que está herido o está enfermo.  Esto no era por medicina, ni por medios naturales, sino por milagroso.

Los "Milagros" les hacían a los corintios capaces para levantar a los muertos, echar fuera a los demonios; tomar serpientes; beber veneno sin daño alguno.

El don de "profecía" era decir un evento del futuro; predicar algo revelado directamente de Dios.

El "discernimiento de espíritus" era distinguir entre los profetas verdaderos y los falsos.

El "diverso géneros de lenguas" era la habilidad de hablar en un idioma desconocido—sin estudiarlo.

"La interpretación de lenguas" era la habilidad sobrenatural de interpretar los idiomas que no ha estudiado.

Ahora bien, si la iglesia hoy día tiene uno de estos dones espirituales, entonces debe tener todos.  Algunos reclaman de hablar en lenguas, pero dicen que no tienen el don de conocimiento o de profecía.  En otras palabras, dicen que no pueden escribir más escrituras.  Si la iglesia tiene uno de estos dones sobrenaturales, debe tener todos; pero en realidad, no tiene ni uno.

V. 11

En versículo 11, Pablo enfatizó que todos los dones vinieron por una sola fuente—el Espíritu de Dios.  Cuatro veces en este texto Pablo usó la expresión “el mismo Espíritu”.  En estos versículos, Pablo enfatizó la unidad del Espíritu de Dios.  Él estaba mostrando que ningún miembro de la iglesia era mayor que el otro, no importa cual “don” que tiene.  Ningún hermano debe ser exaltado sobre el otro.

V.12, 13

El cuerpo de Cristo es uno.  Significa que hay un cuerpo o iglesia solamente.  Este cuerpo consiste en muchos miembros, pero cada miembro constituye una parte del mismo cuerpo.  Hay un cuerpo, porque hay solamente un Cristo.  La Nueva Versión Internacional— "El cuerpo es una sola unidad, aunque está formado por muchos miembros; y aunque todos sus miembros son muchos, forman un solo cuerpo".

Contextualmente, Pablo quería decir a los corintios que todos eran iguales en el cuerpo de Cristo, porque todos lo entraron en la misma forma, por medio del bautismo en agua según el mandamiento en la gran comisión (Mt.28:19 y Marcos 16:15, 16). Pablo estaba enseñando la misma lección en Gálatas 3:27,28.

En Gálatas, después de hablar del bautismo, Pablo dijo: "ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre".  La idea era que los gálatas y los corintios eran uno en Cristo y no debían pensar que un miembro era más importante o más grande que el otro.  Ningún cristiano de Corinto o Galacia entró al cuerpo de Cristo en una forma especial y todos los dones que habían recibido fueron mandados por el mismo Espíritu de Dios.  Por eso, no se debían haber sentido más importante o grande que los demás cristianos.

La oración: "por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo significa"— Por causa del Espíritu Santo, nosotros fuimos bautizados en un cuerpo.  El Espíritu Santo nos trajo la palabra de Dios— el Nuevo Testamento.  Por medio de las palabras del Espíritu Santo, que encontramos en el Nuevo Testamento, nosotros fuimos bautizados en agua para perdón de los pecados.  Por ejemplo, podemos decir: Por un solo mensaje, fuimos todos bautizados en un cuerpo.  No fuimos bautizados por el mensaje, sino por causa del mensaje.

Otro ejemplo: Por un solo Dios, fuimos todos bautizados en un cuerpo.  No fuimos bautizados por Dios mismo, sino por causa de la palabra de Él.

La Versión Popular: "Y de la misma manera, todos nosotros, judíos o no judíos, esclavos o libres, fuimos bautizados para formar un solo cuerpo por medio de un solo Espíritu; y a todos se nos dio a beber de ese mismo Espíritu".  En esta versión, el Espíritu Santo no tiene nada que ver con el bautismo, sino por la formación de un solo cuerpo.  Fuimos  bautizados en agua por una persona, pero formamos un cuerpo por medio del Espíritu Santo.

Todos bebían del mismo Espíritu.  Por escuchar las palabras de un solo Espíritu, todos ellos fueron bautizados en un cuerpo. Los corintios bebieron del mismo Espíritu cuando escuchaban o leían las cartas enviadas por Pablo.  También, cuando escuchaban las palabras de los hermanos inspirada por El Espíritu Santo. 

"Nos dio a beber de un mismo Espíritu"— La idea siempre es que los corintios recibieron todo por medio del mismo Espíritu.  Si ellos se sentían muy superados por un don que poseían, tenían que recordar que todo fue dado por el mismo Espíritu Santo.

V.14

Una vez más, Pablo señaló que un solo miembro no constituye el cuerpo de Cristo, sino mucho.  Para tener un cuerpo saludable, cada miembro tiene que llevar su parte.  Nos enseñan la importancia de cada miembro de la iglesia.  Si todos los miembros tenían los mismos dones, la iglesia no podría funcionar.  Nunca debían decir que un miembro no era importante.  Si pensaban que un miembro era más débil, debían darle más atención.

El cuerpo de Cristo está formado por muchos miembros como un cuerpo fisco (humano) y cada miembro, grande o pequeño, es importante para la propia función u operación del cuerpo. 

V. 15, 16

El argumento de Pablo es que todas las partes del cuerpo son importantes. Si el pie piensa que no es parte del cuerpo porque no es la mano, no cambiaría nada.  Si la oreja piensa que no es parte del cuerpo porque no es el ojo, no cambiaría nada. Se queda en la misma posición en el cuerpo.

Si un hermano tenía el don de sabiduría, pero quería hablar en otras lenguas, entonces no entendía que el don de sabiduría era tan importante como hablar en otro idioma.

Solamente porque no le gustó su función en la iglesia o sólo porque quería don del otro, no cambiaría, porque Dios le dio el don como Él quería hacerlo.  No importaba como inadecuado que se sintiera, porque era todavía miembros del cuerpo de Cristo.  Algunos de los cristianos de Corinto querían tener la posición del otro o la responsabilidad del otro, pero Dios no les dio la capacidad. 

Hoy en día, tenemos dones naturales.  Algunos pueden predicar muy bien, otros dirigen excelentes oraciones y otros canten muy bien.  Tenemos nuestros dones naturales y no debemos pensar que nuestro don es menos importante que el otro hermano.  No podemos cumplir nuestros deberes en el cuerpo si siempre deseamos la posición del otro. –Por Tony Melton