EL PECADO
Era por
causa del pecado que Dios envió a su Hijo a
sufrir y morir. El infierno, también, es la
consecuencia del pecado. Dios lo creó para
contener a los pecadores. En esta lección,
examinaremos el significado de la palabra
"pecado", ver lo que Dios piensa acerca de él y
aprender quien es un pecador. Es un tema
importante para todos porque si no entendemos lo
que es pecado, ¿cómo podemos escapar de sus
consecuencias?
¿QUÉ ES EL
PECADO?
El pecado
es un rechazo personal de ser gobernado por
algunas leyes de Dios; es la voluntad humana en
contra de la voluntad divina. El pecado es la
tendencia del hombre de ponerse a sí mismo por
encima de Dios y de los demás. En palabras
sencillas el pecado es poner nuestra propia
voluntad por encima de la voluntad de Dios.
Más
específicamente, el pecado es una violación de
la ley de Dios. 1 Juan 3:4 enseña que "todo el
que practica el pecado, practica también la
infracción de la ley; y el pecado es infracción
de la ley" (versión Las Américas). Vamos a ver
un ejemplo de una infracción de la ley antigua
de Dios:
(1) La ley
de guardar el día de reposo — Éxodo 31:14.
(2) La ley
de guardar el día de reposo violada — Números
15:32.
(3) La
consecuencia de la violación (la muerte) ‑
Números 15:36.
El pecado,
también, es un fracaso de hacer la ley de Dios
(Santiago 4:17). Un hombre dijo: "Si me pierdo,
no será por lo que he hecho, sino por lo que no
he hecho". El pecado no es sólo hacer lo malo,
sino también es fracasar en hacer lo bueno. En
otras palabras, solamente porque no hacemos
malas obras no significa que hacemos las
buenas. Muchas personas piensan así: "Yo no
miento, ni robo, ni hablo mal y ni mato,
entonces soy bueno". Esto es un buen
testimonio, pero ¿qué están haciendo estas
personas? 0+0+0+0+0+0=0. La suma de
muchos ceros es siempre cero. Una muñeca no
hace nada malo, pero tampoco nada bueno. Muchos
estarán condenados por no hacer lo bueno (Mateo
25:45,24‑30). Ahora bien, hemos visto dos tipos
de pecado: (1) El pecado de comisión que
significa hacer lo malo y (2) el pecado de
omisión que quiere decir no hacer lo bueno.
¿ES PECAR ALGO MUY SERIO
PARA DIOS?
La única forma para
determinar los pensamientos de Dios acerca del
pecado es meditar en las consecuencias que trae
el pecado.
Una de las consecuencias de
pecado, es el sufrimiento aquí en la tierra. El
pecado de Adán y Eva causó mucho sufrimiento
para toda la raza humana (Génesis 3:16‑19). Las
enfermedades, la miseria y la muerte son
consecuencias del pecado. Cuando vemos a
personas con retrasos mentales, y las con sus
cuerpos deformados, con estómagos hinchados por
hambre y otras con sus cuerpos demacrados,
muriendo del SIDA, sabemos que todas estas cosas
son resultados del pecado. Cuando miramos a los
ancianos con sus cuerpos doblados que ya no
caminan, sino están pegados a la cama, sabemos
que es el resultado de pecado.
Otro resultado del pecado
fue la crucifixión de Jesucristo. Jesús pagó el
precio más alto posible para librarnos del
pecado (Isaías 53:4,5). Hoy día, el precio más
alto por cometer un crimen es la pena de muerte.
Podemos ver los pensamientos de Dios acerca del
pecado en la muerte de Jesús. (Jesús no quería
morir Mateo 26:37‑39,42). La muerte de Jesús fue
la única solución para salvarnos de nuestros
pecados. Este acto nos muestra que Dios tiene
mucho aborrecimiento y odio por el pecado y Él
ve el pecado como algo grave y muy grotesco. El
hecho que Jesucristo tuvo que morir, nos debe
enseñar la seriedad de pecar.
Otra consecuencia que nos
muestra los pensamientos de Dios acerca del
pecado es el castigo después de la muerte.
Algunos dicen que Dios no le va a castigar a
nadie después de la muerte. Pero Jesús dice:
"Mas os digo, amigos míos: No temáis a los que
matan el cuerpo, y después nada más pueden
hacer. Pero os enseñaré a quién debéis temer:
Temed a aquel que después de haber quitado la
vida, tiene poder de echar en el infierno; si,
os digo, a éste temed" (Lucas 12:4,5). Los
hombres solamente pueden matar el cuerpo físico,
pero Dios puede hacer las dos cosas: quitar la
vida y echarnos en el infierno. Seguramente, hay
algo mucho peor que la muerte física.
Cinco minutos después de su
muerte, el pecador se va a encontrar en el
estado que se menciona en Lucas 16:19‑24.
Cuando el espíritu del pecador sale de su
cuerpo, entra al tormento o castigo. El hades es
el lugar donde los pecadores esperan el día del
juicio. Después del día del juicio el pecador
será lanzado en el lago de fuego (Apocalipsis.
20:11‑15). Será un castigo para siempre
(Apocalipsis 14:9‑11). Jesús vino a este mundo y
murió para salvarnos de la ira de Dios (Romanos
5:8‑10). Dios aborrece el pecado y un día va a
castigar a los pecadores por toda la eternidad.
¿QUIÉN ES UN PECADOR?
Para contestar esta
pregunta de la mejor forma, vamos a ponerla en
la negativa primero: ¿Quién no es un pecador?
Un infante no es un pecador como algunos dicen.
Los niños no nacen en pecados, ni son pequeños
pecadores. Jesús no tenía la idea de que los
niños eran pecadores. Dice: "Dejad a los niños
venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los
tales es el reino de los cielos" (Mateo 19:14).
¿Cómo pueden ser pecadores? Los que están en el
reino son limpios (sin pecado). También,
Zacarías 12:1 dice que Dios "forma el espíritu
del hombre dentro de él". ¿Forma Dios un
espíritu pecaminoso en los niños? El hombre no
nace con un espíritu inmundo. Según 1 Juan 3:4,
el pecado es una violación de la ley de Dios,
pero, ¿cómo puede un infante violar la ley de
Dios antes de nacer?
¿Quién es un pecador? Es
una persona responsable que ha llegado a una
etapa cuando entiende lo que es correcto y lo
que no es. Ellos pueden decidir hacer la
voluntad de Dios o no. Cuando una persona
responsable empieza a pecar, la tranquilidad de
la niñez, ya no está con ella. Como adultos,
reconocemos el bien y el mal. La Biblia dice
que todas las personas responsables son
pecadores (Romanos 3:23; Romanos 3:9,10; 1 Juan
1:10). Un mal pensamiento puede ser un pecado
(Mateo 5:28). Una mentira es pecado; decir una
mala palabra es pecado. Robar una pequeña cosa
que no vale más que 10 centavos es pecado. Todos
hemos pecado y por eso, necesitamos la
misericordia de Dios. Si usted ha pecado por
cinco años y comete un pecado diariamente serían
1825 pecados. En 10 anos serían 3650 pecados.
Entonces, tiene que darse cuenta de todos estos
pecados.
APLICACIÓN DE ESTAS
VERDADES
Solamente la sangre de
Jesús puede limpiarnos del pecado. ¿Cómo se
puede alcanzar esta sangre? Por medio del Nuevo
Testamento que está confirmado con la sangre de
Jesús. El Nuevo Testamento contiene el plan de
salvación para los pecadores. Uno tendrá que
tomar los siguientes pasos para tener el perdón
de sus pecados: Oír la palabra de Dios (Romanos
10:17); creer en el evangelio (Marcos 16:15,16);
arrepentirse (Lucas 13:3); confesar a Cristo
(Romanos 10:9,10); bautizarse para perdón de los
pecados (Hechos 2:38). —Tony Melton
¿QUÉ DEBO
HACER
PARA SER SALVO?
Esta no es solamente la
pregunta más importante que hombre alguno ha
hecho, sino también la más seria. Es tan seria,
porque si contestamos mal esta pregunta podemos
perder nuestras almas para siempre.
Siendo tan importante esta
pregunta, la Biblia es la única fuente de
información que usaremos para contestarla. En
el libro de los Hechos encontramos tres veces
esta pregunta y tres contestaciones diferentes
cada vez.
Primero, el carcelero de
Hechos 16:25-34
El carcelero hizo la
pregunta: "¿Qué debo hacer para ser salvo?"
(Hechos 16:30).
La respuesta: Tenía
que CREER en el Señor Jesucristo (Hechos
16:30,31). Cristo mismo destaca la importancia
de creer cuando dice: "Si no creéis que yo soy,
en vuestros pecados moriréis" (Juan 8:24).
Aunque el carcelero tenía que creer, eso no fue
suficiente. No fue hasta después de su bautismo
que la Escritura dice, "y se regocijó con toda
su casa de haber creído a Dios" (Hechos 16:34).
Para ser salvos, necesitamos tener creencia o
"fe que obra por el amor" (Gálatas 5:6). El
carcelero tenía esta clase de creencia, ya que
se bautizó.
La respuesta: Tenía
que BAUTIZARSE. Algunos creen que en el momento
que Pablo y Silas le dijeron que creyera, el
carcelero fue salvo. Pero "la fe viene por el
oír, y el oír por la palabra de Dios" (Romanos
10:17). ¿Cómo podría haber creído el carcelero
sin haber oído la palabra de Dios? No fue hasta
después de decirles que creyeran, que la palabra
dice: "Les hablaron la palabra del Señor"
(Hechos 16:32), o sea, le explicaron
concretamente lo que debía hacer para ser salvo,
"y en seguida SE BAUTIZÓ él con todos los suyos"
(Hechos 16:33). La creencia que salva siempre
incluye el bautismo.
Segundo, Los Tres Mil
judíos (Lea Hechos 2:36-41)
Después del discurso de
Pedro, la gente en el día de Pentecostés
reconoció su condición pecaminosa y preguntó a
Pedro y a los apóstoles, "¿Qué haremos" para
ser salvos? (Hechos 2:37).
La Respuesta: Tenían
que ARREPENTIRSE (Hechos 2:38). Pedro dice:
"Arrepentíos... para perdón de los pecados".
Ellos "se compungieron de
corazón" o sea sintieron remordimiento y
tristeza por el pecado cometido. Pero estar
triste no era suficiente. Era necesario que
esta tristeza produjera arrepentimiento (2
Corintios 7:10). ¿Qué es el arrepentimiento?
El verdadero arrepentimiento incluye un cambio
de actitud, o de intención; es la decisión de
dejar lo malo y hacer lo bueno. Para acercarnos
a Dios, el arrepentimiento está tan vigente hoy
como en el día de Pentecostés. Dios "ahora
manda a todos los hombre en todo lugar que se
arrepientan" (Hechos 17:30).
La Repuesta: Tenían
que BAUTIZARSE (Hechos 2:38). Como el
arrepentimiento, el bautismo todavía es esencial
para nosotros; no podemos prescindir del
bautismo para ser salvos.
¿Qué es el bautismo?
"Bautismo" viene de la palabra griega baptizo
que significa "inmersión, sumersión". Así
mismo, es una sepultura en agua y no un
rociamiento. Colosenses 2:12 afirma esto cuando
dice que somos "sepultados con él en el
bautismo".
Hechos 2:41 relata que ese
día de Pentecostés "como tres mil personas
fueron bautizadas". ¿Para qué? "para perdón de
los pecados" (Hechos 2:38). Hoy día quieren
hacer caso omiso del bautismo, pero como 1 Pedro
3:21 dice, el bautismo "ahora nos salva".
Tercero, SAULO DE TARSO
(Lea Hechos 9:1-8)
Cuando Saulo oyó la voz de
Jesús, preguntó: "¿Qué quieres que haga" para
ser salvo? (Hechos 9:6). Jesús encargó a
Ananías la responsabilidad de llevar la
respuesta de lo que debía hacer Saulo.
No tenía que pedir perdón a
Dios a través de una oración. Saulo había orado
ya tres días (Hechos 9:11). Sin embargo,
Ananías no le dijo que siguiera orando al Señor,
pidiendo perdón hasta que fuera salvo. Eso es
porque la oración es una de los privilegios de
un hijo de Dios (1 Pedro 3:12), y no puede
salvar al pecador.
La Respuesta: Tenía
que levantarse y BAUTIZARSE para lavar sus
pecados (Hechos 22:16).
Muchas personas piensan
erróneamente que Saulo fue perdonado de sus
pecados en el momento que Jesús se le apareció
en el camino a Damasco, pero según Saulo no fue
así. Cuando él relató ante los judíos de
Jerusalén el episodio de su conversión explica
que Ananías le dijo: "Ahora, pues, ¿por qué te
detienes? Levántate y bautízate, y lava tus
pecados" (Hch.22:16). Obviamente Saulo no
habría tenido pecados para lavar si hubiera sido
perdonado de ellos en el camino a Damasco.
Cuando recibió esa orden del mensajero de Dios,
"levantándose, fue bautizado" (Hechos 9:18).
Note en estos casos, las
personas fueron bautizadas en el mismo día que
escucharon la palabra de Dios. No esperaron un
año, seis meses, ni siquiera una semana para ser
bautizados. Se bautizaron el mismo día aunque
es contrario a la práctica de muchas iglesias
modernas.
¿POR QUÉ TENEMOS TRES
RESPUESTAS DIFERENTES A ESTA PREGUNTA?
Hemos visto tres
contestaciones diferentes a la pregunta: "¿Qué
debo hacer para ser salvo?" El carcelero tenía
que creer y bautizarse; los pecadores en el día
de Pentecostés tenían que arrepentirse y ser
bautizados; Saulo de Tarso tenía que levantarse
y bautizarse. ¿Por qué existe poca variación en
las respuestas? Es porque cada uno de estos
pecadores se encontraba en diferentes lugares
del camino a la salvación.
Para ilustrar este punto,
supongamos que usted viaja del lugar A al lugar
D. Cuando inicia su viaje, usted pregunta a
algunas personas, ¿Qué tan lejos está el lugar
D? Ellos responden "30 kilómetros". Cuando
usted llega al lugar B, usted pregunta de nuevo,
"¿Qué tan lejos está el lugar D?” Ellos
responden "20 kilómetros". Cuando llega al
lugar C, usted hace la misma pregunta y
responden, "10 kilómetros". ¿Por qué le dan
diferentes contestaciones a la misma pregunta?
Simplemente, porque usted se encuentra en
diferentes lugares del camino.
0 10
kms 20 kms 30 kms
A
B
C D
En cada uno de los casos
que hemos visto, ellos se encontraban en
distintos lugares del camino a la salvación. El
carcelero era un pagano, por eso le dijeron que
creyera. Los del día de Pentecostés ya eran
creyentes, por eso, Pedro les dijo que se
arrepintieran. Saulo era un creyente
arrepentido; por eso, le dijo Ananías que se
bautizara. Entonces la respuesta a la pregunta
"¿qué debo hacer para ser salvo?" es (1) creer,
(2) arrepentirse, (3) confesar Hechos 8:37;
Romanos 10:9,10 y (4) bautizarse. ¡ESTA ES LA
RESPUESTA! Paul Melton
1Corintios
11:17-34
En la primera parte de este
capítulo Pablo escribió: “Os alabo, hermanos,
porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las
instrucciones tal como os las entregué”.
Podemos ver que Pablo les estaba alabando a los
corintios, pero en versículo 17, él cambió su
forma de hablar. Él les dijo: “Pero al
anunciaros esto que sigue, no os alabo; porque
no os congregáis para lo mejor, sino para lo
peor”.
En este texto, Pablo quería
corregir los abusos en la cena del Señor.
Primero, Pablo mostró los abusos en la cena, y
después los corrigió, y concluyó, enseñando el
resultado de los abusos en la cena.
V.17
Las reuniones de los
corintios no eran para lo mejor, sino lo peor.
No se congregaban para lo bueno, sino para lo
malo. Las reuniones les hacían daño en vez de
producir edificación. En otras palabras, las
reuniones de ellos estaban causando daño entre
los hermanos. Por eso, Pablo no podía
alabarles.
V.18
Pablo dijo: “cuando os
reunís como iglesia”. Aunque la iglesia en
Corinto tenía muchos problemas espirituales,
ella se reunía como iglesia. Hoy día, muchas
iglesias dividen en varias clases para Escuela
Dominical, una práctica que no existe en la
Biblia. Una práctica que ha causado división
entre hermanos.
Había divisiones entre los
hermanos en Corinto. En la margen de la versión
las Américas dice: "Cismas" en lugar de “las
divisiones”. La palabra “Cisma” significa
“separación entre los miembros de una religión;
discordia; desacuerdo”. Thayer escribió en su
lexicón: “1) desgarrón 2) metafóricamente una
división, disensión”. En Corinto había
divisiones en la mente de los hermanos, pero,
todavía no han formado otras congregaciones.
"En parte lo creo". Esta
frase puede significar dos ideas. 1) Pablo creía
que una parte de la congregación estaba
dividida. 2) Pablo creía en parte o hasta cierto
punto la congregación estaba dividida. La
Versión Popular dice: "En parte creo que esto es
verdad". La Nueva Versión Internacional dice:
"hasta cierto punto lo creo". Me parece que la
primera interpretación es correcta, porque en la
iglesia en Corinto aunque algunos estaban
siguiente hombres, había siempre algunos
hermanos que estaban siguiendo a Cristo según 1
Corintios 1:12. También, el próximo versículo
dice que algunos era aprobados.
V.19
En realidad una de las
mejores formas de identificar los cristianos
fieles es por medio de una división. Aunque la
división es una tragedia en la familia de Dios y
es una causa de fuerte angustia y tristeza, nos
muestra quienes son los hermanos que quieren
hacer la voluntad de Dios y los que no quieren.
De las divisiones y disensiones, los que son
aprobados de Dios se hacen manifestados.
La palabra “disensiones” es
traducida de la palabra griega “hairesis” la
cual significa “disensiones, levantando de
varias opiniones y propósitos" (Thayer 139).
Mckibben dice de la misma palabra: “secta,
herejía, partido, agrupación”.
La palabra griega “dokimos”
traducida “aprobados” quiere decir: “aceptado,
especialmente de monedas y metales. . . entonces
universalmente comprobado, examinado: en el NT,
uno, quien es de fe comprobada y integridad"
(Thayer 1384). Las divisiones muestra a los que
están aprobados antes Dios.
La Nueva Versión
Internacional dice: “Sin duda, tiene que haber
grupos sectarios entre ustedes, para que se
demuestre quiénes cuentan con la aprobación de
Dios”.
V.20
Las reuniones de los
corintios no eran para comer la cena. Debían
haber sido para comerla, pero no era así.
Cuando Pablo se reunió con la iglesia en Troas,
los discípulos se reunían para partir el pan o
participar en la cena del Señor (Hechos 20:7).
Desgraciadamente, no era la
cena del Señor que los corintios comían. Lo que
estaban comiendo no tenía nada que ver con la
cena del Señor.
V. 21
"Se adelante [prolambanō]
a tomar" quiere decir “tomar antes” (Thayer
4301). Vincent dice: "tomar antes del otro. No
esperan la venida de los pobres para que
participen (Estudio de Las Palabras del Nuevo
Testament Pág.242). McKibben dice: "tomo antes,
me anticipo a tomar." La Versión Hispano
América ". . . cada uno se anticipa a tomar su
propia cena. . ." NVI— ". . . cada uno se
adelanta a tomar su cena sin esperar a nadie
más". La misma palabra está en Marco 14:8 que
dice: Esta ha hecho lo que podía; porque se ha
anticipado [prolambanō]
a ungir mi cuerpo para la sepultura”. El
significado es hacer algo antemano.
Algunos de los cristianos
en Corinto participaban en una fiesta (banquete)
comiendo y bebiendo y los pobres que no tenían
comida, no comían, sino se quedaban con hambre.
No era aun una comida común, o sea, no estaban
compartiendo su comida o bebida. No estaban
comiendo la cena del Señor, sino su “propia
cena”.
Algunos llegaban temprano y
comían y se emborrachaban y algunos pobres
llegaban más tarde y no tenían para comer.
"Embriagarse" significa
"ser emborrachado"(Thayer 3184).
V.22
Cuando Pablo les preguntó a
los corintios si no tenían casa en que podían
comer, nos muestra que ellos estaban reuniéndose
en otro lugar y no en sus hogares. Por eso, es
posible que tuvieran un edificio para reunirse.
Tal vez, la iglesia hubieran comprado una casa,
hubieran alquilado una casa o posiblemente uno
de los hermanos hubiera donado una casa para que
la iglesia se reuniera.
Pablo no les condenaba por
comer en la casa de reunión, sino por corromper
la cena del Señor y por avergonzar a los
hermanos pobres. La actitud de ellos
menospreciaba la iglesia del Señor. Dios no
estaba contento con esta perversión. Pablo
tampoco estaba satisfecho y no podía alabarles.
V.23
Pablo no les alabó a los
cristianos en Corinto, porque él ya les había
enseñado la forma para observar la cena del
Señor, pero ellos no practicaban su enseñanza.
Entonces otra vez en este versículo, Pablo
empezó a enseñar la forma correcta para observa
la cena del Señor.
Jesús instituyó la cena
después de comer la pascua con sus apóstoles y
antes de ser entregado a los judíos por Judas
Iscariote.
Jesús agarró el pan sin
levadura, porque los judíos no podían tener
levadura en sus casas durante la pascua (Éxodo
12:15). Guitar la levadura simboliza guitar el
pecado (1 Corintios 5:7).
La palabra "pan" viene de
una palabra griega “αρτον- arton” la cual es
singular o sea está hablando de un solo pan.
Jesús tomó "un pan", no "los panes". Esto es
entendible porque el pan representa el cuerpo de
Jesús y Él sólo tuvo un cuerpo. Cuando una
iglesia trate de observar la cena del Señor
usando muchos panes, entonces no representa nada
y no es aceptable a Dios.
V.24
Jesús dio gracias por el
pan y partió un pedazo, y como yo entiendo, lo
comió. (Según Mateo 26:29, Jesús tomó el fruto
de la vid. Entonces ordenó: "Tomad" y "comed".
Podemos ver que son mandamientos de Jesús.
El pan no es el cuerpo
literalmente sino representa el cuerpo de
Jesús. Jesús lo dijo cuando estaba parado
delante de los apóstoles. Ellos sabían que no
era realmente su cuerpo literal.
Entonces dijo: "esto es mi
cuerpo que por vosotros es partido". Jesucristo
no estaba diciendo que el pan era partido por
ellos, sino el cuerpo, aunque sabemos que ningún
hueso fue quebrado en el cuerpo de Jesús (Juan
19:32-36). Los huesos del cordero de la pascua
tampoco fueron partidos. ¿Qué significa "por
vosotros es partido"? El lexicón de Thayer
2806- "destruido como por una muerte violente".
El cuerpo fue golpeado y lastimado por nosotros
y era una muerte violente y en esta forma era
partido.
El pan tampoco es partido
por nosotros. En Hechos 20:7 dice: "reunidos
los discípulos para partir el pan". En 1
Corintios 10:16,17 dice: "El pan que partimos".
Jesús dijo: "Haced esto en
memoria de mí". Hay que comer la cena en
memoria de Jesucristo. El hizo un gran
sacrificio para nosotros, y él quiere que no lo
olvidemos.
V.25
Jesús agarró la copa
"después de haber cenado" o sea después de comer
la pascua. En versículo 24, cuando Jesús tomó el
pan, Él dijo: “esto es mi cuerpo” o sea, el pan
representa mi cuerpo. Cuando habló del fruto de
la vid, Jesús dijo: “Esto es mi sangre” o sea,
representa su sangre (Mt 26:28). Ahora, con los
mismos términos, el dijo: “Esta copa es el nuevo
pacto” o sea, representa el nuevo pacto que fue
ratificado o confirmado con la sangre de Jesús.
Entonces Jesús dijo: "haced
esto". En otras palabras, tenemos que hacer lo
que Él hizo y es un orden o mandamiento y no es
opcional.
V.26
Cuando participamos en la
cena del Señor, anunciamos la muerte de Él.
Debemos hacerlo hasta que Él venga. "Anunciáis”
según Thayer 2605 significa: “anunciar,
declarar, promulgar, haga conocido; proclamar
públicamente, publicar. . . con la idea incluida
de celebrar, elogiar, alabar abiertamente. . . 1
Co.11:26". No estamos anunciando la
resurrección de Jesús, aunque es muy
indispensable. No queremos nunca menospreciar
la resurrección de Jesús, pero no observamos la
cena para conmemorar la resurrección, porque la
palabra de Dios dice: “la muerte del Señor
anunciáis”. Es un tiempo que dedicamos para
recordar los sufrimientos y la muerte de Jesús
por nosotros.
Cada primer día de la
semana (domingo), como los discípulos del primer
siglo (Hechos 20:7), nosotros participamos de la
cena del Señor recordando el mal tratamiento de
Jesús para que nosotros podamos escapar la ira
de nuestro Dios (Romanos 5:7-9). Y vamos a
seguir anunciando la muerte de Jesús hasta que
Él regrese para recoger a su iglesia.
V.27
Debemos tener mucho cuidado
en la forma o la manera en que participamos de
la cena del Señor. Nuestro Dios no está
diciendo que somos “dignos” para participar de
la cena. En realidad el cristiano con la
actitud correcta no va a sentirse digno para
participar en la cena del Señor, pero podemos
participar en una forma digna.
La palabra “indignamente”
es un adverbio (también en griego) que describe
la forma en que participamos y no describe el
carácter o la vida moral del participante. Es
cierto no debemos andar en pecado y participar
en la cena del Señor, pero debemos arrepentirnos
de nuestros pecados confesándolos a Dios y
después podemos participar con una consciencia
limpia.
Los corintios no pensaban
en Jesucristo, sino en si mismo. Cuando
pensamos en los sufrimientos y la muerte de
Jesús mientras tomar la cena, tomamos
dignamente.
Si piensa en otra cosa,
como que hará después el culto, no está tomando
en una manera digna. Si está jugando con su
bebé o su nieto, no está comiendo la cena en una
forma digna y usted "será culpado del cuerpo y
de la sangre del Señor". Las personas que lo
mataron a Jesús tampoco pensaron en Él y quien
era.
V.28
"Pruébese cada uno a si
mismo". Examínese a su motivo para comer la
cena. Debe preguntarse: “¿Era mi motivo de
llenarme con comida o conmemorar la muerte del
Señor?” Tenemos que examinar a nosotros mismos
para ver si estamos concentrando en las
aflicciones y la muerte de Jesucristo. Hay que
probar las meditaciones de su propio corazón y
después se puede tomar la cena.
V.29
Si comemos sin conmemorar
la muerte del Señor, traemos juicio o
condenación sobre nosotros mismos. Tomar la
cena “indignamente” significa no “discernir el
cuerpo” de Jesús.
La idea de la palabra
“discernir” es distinguir entre el pan que
representa el cuerpo de Jesús y una comida
común. Cuando Adán y Eva comieron el fruto
prohibido en huerto de Edén, comieron
condenación a si mismo. Nosotros, cuando
comemos la cena del Señor sin discernir el
cuerpo de Jesús o comerla indignamente estamos
comiendo condenación a nosotros mismos. Es como
comer veneno …
V.30
Cuando tomamos la cena
indignamente, traemos el castigo de Dios sobre
nosotros mismos. Muchas personas han recibido
el castigo de Dios participando en la cena
indignamente. Algunos están enfermos, débiles,
y han muerto espiritualmente.
Algunos comentaristas dicen
que las enfermedades, los debilitados y los
muertos son resultados físicos. Sin embargo, me
parece algo espiritual porque la cena es
espiritual. Si es físico o espiritual, sabemos
que afecta el bienestar de nuestra alma.
Entonces es una práctica muy peligro y puede
mandarnos al infierno.
V.31
Para evitar la condenación
de Dios, debemos examinar nuestro propio corazón
cuando participamos en la cena. Hay que meditar
en Jesús y su muerte cuando se participa en la
cena.
V.32
Dios nos castiga, no por
placer, sino para salvarnos. Para salvarnos de
la condenación del mundo. Dios no quiere “que
ninguno perezca, sino que todos procedan al
arrepentimiento” (1 Pedro 3:9b).
V.33
Cuando nos
juntamos para comer la cena, debemos compartir
mutuamente entre todos los hermanos. Debemos
esperar los unos a los otros para que todos
coman juntamente. No debían comer en grupos,
sino en un grupo o sea, como toda la iglesia
junta.
V. 34
En la adoración de la
iglesia, no debemos comer alimentos comunes. La
cena de Señor es algo espiritual y no una comida
para satisfacer nuestro apetito carnal. ¿Estaba
diciendo Pablo que ellos no podían comer en la
casa de reunión? Si es así, entonces Aquila y
Priscila no podían comer en su propia casa,
porque la iglesia estaba reuniendo en su casa (1
Corintios 16:19). En realidad, Dios está
prohibiendo comida durante la adoración de la
iglesia. Pablo escribió: “porque el reino de
Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz
y gozo en el Espíritu Santo (Romanos 14:17)”.
Pablo iba a poner otras
cosas acerca de la cena del Señor en orden
cuando él llegara a Corinto. Por Tony
Melton