¿Quién
es Un Cristiano?
Todo el mundo tiene sus
ideas sobre la definición de un cristiano.
Muchos religiosos enseñan que un cristiano es
una persona que cree en Cristo y le ha aceptado
como su único Salvador. Otros piensen que es
una persona quien asiste a una iglesia de vez en
cuando. Veremos lo que dice la Biblia.
En primer lugar, un
cristiano es una persona que ha obedecido el
plan bíblico de salvación. Es el plan de Dios
para las personas incrédulas. Estamos bajo la
ley de Cristo; por eso, tenemos que buscar los
pasos para hacernos cristianos en esta ley — o
sea el Nuevo Testamento.
La Fe
Primero, hay que tener "la
fe" para que podamos agradar a Dios. La palabra
de Dios dice: "Pero sin fe es imposible agradar
a Dios; porque es necesario que el que se acerca
a Dios crea que le hay, y que es galardonador de
los que le buscan" (Hebreos 11:6). Puesto que
la fe es absolutamente necesaria, ¿Dónde podemos
conseguirla? Romanos 10:17 "Así que la fe es por
el oír, y el oír, por la palabra de Dios". Ya
que la fe es por el oír, se puede oír la palabra
de Dios para que la reciba.
El
Arrepentimiento
Otro paso para hacerse
cristiano es "arrepentirse" o sea cambia su
forma de pensar o cambia su actitud y lo que
resulta es un cambio de la vida.
El Apóstol Pablo dijo:
“Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos
de esta ignorancia, ahora manda a todos los
hombres en todo lugar, que se arrepientan”
(Hechos 17:30). Casi todas las denominaciones
creen que el arrepentimiento es necesario para
hacerse cristiano.
La
Confesión de La Fe
Pero también tenemos que
confesar nuestra fe en Jesucristo. Romanos 10:
9,10— “que si confesares con tu boca que Jesús
es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios
le levantó de los muertos, serás salvo.
Porque con el corazón se cree para
justicia, pero con la boca se confiesa para
salvación. Casi todas las iglesias enseñan que
los incrédulos deben confesar sus pecados, no su
fe en Jesús. Pero la Biblia dice: "Si
confesares con tu boca que Jesús es el Señor. .
. ". La Biblia no enseña en ninguna parte que
los no cristianos deben confesar sus pecados.
En 1 Juan 1:9, la Biblia nos enseña que los
cristianos deben confesar su pecados, pero no
los incrédulos.
El Bautismo Para
Perdón de Pecados
El último paso para hacerse
un cristiano o para entrar en la familia de Dios
es el bautismo. Juan 3:5— "Respondió Jesús: De
cierto, de cierto te digo, que el que no naciere
de agua y del Espíritu, no puede entrar en el
reino de Dios". ¿Cómo entra uno en la familia
de Dios y hacerse cristiano? Antes de
contestar, quiero preguntarle otra pregunta:
¿Cómo entró usted en la familia de su padre
natural? Era por un nacimiento físico,
¿verdad? En la misma forma, como cristianos
entramos en la familia de Dios (o sea la
iglesia) por medio de un nacimiento espiritual.
Fuimos bautizados en agua o fuimos nacidos del
agua0 en la familia de nuestro Padre Dios. Este
bautismo no es cualquier bautismo, sino es el
bautismo para perdón de los pecados. Hechos
2:38— “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese
cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo
para perdón de los pecados; y recibiréis el don
del Espíritu Santo”.
Un bautismo para hacerse
miembro de una secta o denominación no es para
perdón de los pecados, entonces no tiene valor.
Un bautismo cuando una persona ya piensa que
está salva, tampoco tiene valor, porque bautismo
es para la salvación (Marcos 16:16). El
bautismo de los niños no tiene valor, porque los
niños no entienden el evangelio, entonces no
pueden creer en el (Marcos 16:15,16). La
conclusión es así: si uno hombre o mujer no ha
cumplido con estos pasos bíblicos, entonces
todavía no es cristiano. —tm

Los fariseos
El Diccionario
griego-español explica que este término
“significa separar, debido a una manera de vivir
diferente a la de la generalidad de la gente”
(Vine, Diccionario expositivo de palabras del
Nuevo Testamento, p.117.).
Origen
No hay una fecha exacta que
señale cuándo surgió este grupo que era una de
las principales sectas dentro del Judaísmo,
junto con los saduceos y los esenios, en el
tiempo de Cristo. Los eruditos consideran que
los fariseos tienen su origen en un grupo
denominado los “hasideos” (los piadosos),
quienes rechazaban la inclinación de ciertos
judíos de adoptar las costumbres griegas.
Este partido de resistencia
contra la filtración de elementos no judíos data
del año 175-163 antes de Cristo. Durante un
tiempo permanecieron en silencio. El término
“fariseos” aparece en la época de Juan Hircano I
(135-105 antes de Cristo) y mantienen los mismos
principios de los “hadiseos”: celo por preservar
la pureza de la religión judía y separación de
lo griego o gentil. Para la época de Cristo era
el partido más popular e influyente en el
Judaísmo de Palestina.
Principales
creencias
1. La resurrección de los
muertos.
2. El libre albedrío,
compatible con el destino o predestinación.
3. Existencia de los
ángeles.
4. Recompensas y castigos
según las obras.
5. La inmortalidad del
alma.
Virtudes
Sus principales opositores
eran los saduceos, pero eran los fariseos
quienes gozaban en mayor grado del favor del
pueblo. El grupo tuvo sus raíces en el celo por
mantener la pureza de su religión ante la
amenaza de la cultura griego. Sin embargo, tal
celo los llevó a convertirse en legalistas al
grado que dividieron la ley en reglas pesadas,
las cuales imponían al pueblo.
Errores
Los fariseos hicieron de la
religión judía una práctica muerta, donde los
actos eran más importantes que la actitud del
corazón. Además, habían adoptado tradiciones de
los hombres y las enseñaban como si fueran parte
de la Ley, le daban la misma autoridad a la
tradición oral y escrita (la Ley de Moisés). Su
servicio a Dios se tornó externo, formal y
mecánico.
Dos posiciones
equivocadas en la actualidad
Muchos religiosos dicen que
no importa cómo adore a Dios, lo importante,
según ellos, es que lo haga de corazón. Pero
Jesús les dijo a los fariseos, quienes se
jactaban de dar los diezmos, que olvidaban “la
justicia, la misericordia y la fe. Esto era
necesario hacer, sin dejar de hacer aquello”
(Mateo 23.23). No debe obviar ninguno de los dos
aspectos: la práctica y la actitud. Usted puede
tener un corazón puro, pero ofrecer una
adoración equivocada a Dios. No permita que la
sinceridad de su corazón le conduzca a practicar
mandamientos de hombres (Mateo 15.9). Por
ejemplo, los hombres dicen que para ser salvo es
suficiente tener fe, pero la escritura dice que
si cree debe bautizarse para el perdón de sus
pecados (Hechos 2.38).
Otros, por el contrario, y
en este grupo se incluyen muchos miembros de la
iglesia del Señor, se jactan de observar la
doctrina correcta, pero practican determinados
actos de adoración por mera costumbre, como los
fariseos. Se han vuelto legalistas y creen que
son mejores porque cumplen con cinco actos de
adoración cada domingo como manda la Biblia.
Olvidan que esto es necesario hacer sin olvidar
la actitud del corazón. Usted puede ofrecer una
adoración correcta a Dios, pero con un corazón
estéril.
Si bien es cierto que
muchos fariseos le daban más importancia al rito
o a la práctica exterior que a la actitud del
corazón, no significa que el acto de adoración
era equivocado.
Debemos cuidarnos de no
convertir nuestro servicio a Dios en una serie
de ritos vacíos, mecánicos y externos que no
nacen del corazón.
–Carlos Rodríguez
El
amor al dinero
El amor al dinero no le
gusta sufrir,
El amor al dinero es malo,
El amor al dinero genera envidia,
El amor al dinero es jactancioso,
El amor al dinero envanece al ser humano,
El amor al dinero hace muchas cosas indebidas,
El amor al dinero busca solo su propio interés,
El amor al dinero nos hace que nos enojemos,
El amor al dinero produce resentimientos,
El amor al dinero no le importa lo que es justo,
El amor al dinero frecuentemente se asocia con
la mentira,
El amor al dinero le gusta lo fácil y sin
esfuerzo,
El amor al dinero es desconfiado,
El amor al dinero no produce fe ni esperanza,
El amor al dinero usualmente no le gusta hacer
nada por nadie,
El amor al dinero no es eterno y tiene un fin
Mateo 6:19-21—
“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la
polilla y el orín corrompen, y donde ladrones
minan y hurtan;
sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la
polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones
no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro
tesoro, allí estará también vuestro corazón”.
1 Timoteo
6:10— “Porque raíz de todos los males es el amor
al dinero, el cual codiciando algunos, se
extraviaron de la fe, y fueron traspasados de
muchos dolores”.
¿Cuál El Precio De Nuestra
Fidelidad?
"Mas
buscad primeramente el reino de Dios y su
justicia, y todas estas cosas os serán añadidas"
(Mateo 6:33).
En la época de la Guerra Civil americana, los
negocios con algodón eran ilegales. A pesar de
la prohibición, muchos especuladores sin
escrúpulos intentaban comprar algodón en el sur.
Lo objetivo era hacerlo atravesar las líneas de
la Unión y venderlo con grande logro en el
norte. Un dieses especuladores abordó el capitán
de un barco a vapor en el Mississippi
ofreciéndole 100 dólares para que transportase
el algodón para él. El capitán recusó,
recordándole que era ilegal. "Daré a usted 500
dólares, dijo el hombre. "No," contestó el
capitán. "Yo le ofrezco 1.000 dólares." "No,"
dijo nuevamente el capitán. "Yo aumento la
propuesta para 3.000 dólares." En este momento,
el capitán agarró su pistola y apuntándola para
el hombre habló: "¡Salga de este
barco! Está llegando muy cerca de mío precio."
¿Hasta qué punto podemos resistir las
tentaciones ofrecidas por el mundo? ¿Cuál es el
precio de nuestra honestidad? ¿Hemos sido
capaces de aguantar, conservando la fidelidad al
nuestro Dios que nos ha convocado a vivir de
manera pura y Santa?
¿El Cuento "Quiero Llevar Ventaja en Todo" ha
quitado el brillo de la presencia de Cristo en
nuestras vidas? ¿Hemos vendido nuestra bendición
por una promoción en el trabajo, o por una nota
en la escuela, colegio o universidad, o por
nuestra aceptación en un determinado grupo de
amigos?
Jesús nos libertó del pecado y de las tiniebla
de este mundo, nos ofreció perdón y todo tipo de
bendiciones exactamente para que nos alejásemos
de los negociados ilícitos. Aquello que puede
ganar algo inmediato o progresar sin mucho
esfuerzo, puede ser, en la realidad, el primer
paso en nuestra destrucción.
Dios puede
añadir todo de lo que usted necesita, en la hora
cierta y de la forma correcta. No venda, de
manera ninguna, su bendición.
—Paulo
Barbosa

1 Corintios Capítulo Ocho
Pablo contesta la siguiente
pregunta en este capítulo: "¿Es lícito para el
cristiano comer carne que fue ofrecida en
sacrificio a ídolos?
Versículo 1
Como parte del culto
pagano, los adoradores sacrificaban animales a
sus dioses. Generalmente, cuando sacrificaban
al animal, las vísceras (entrañas) y el pelo fue
consumido en el fuego, y la demás parte se podía
comer. Generalmente, le daban al sacerdote
pagano una parte de la carne comestible.
Los sacrificios paganos
llegaron a ser tan predominante en las
sociedades paganas, que los sacerdotes
recibieron más carne de lo que podían comer.
Por lo tanto, los sacerdotes vendían la carne
que no comían en el mercado local. A veces
vendían esta carne cerca del templo mismo. En
Corinto han encontrado una tienda donde los
sacerdotes vendían esa carne localizada cerca al
templo de Apolo.
Cuando los cristianos
fueron al mercado, algunos compraban esa carne
ofrecida a ídolos. ¿Es pecado comprar y comer
esa carne? Pablo contesta esta pregunta en este
capítulo.
"Sabemos que todos tenemos
conocimiento". Pablo dice que TODOS ya tenemos
conocimiento que tenemos la libertad de comer
cualquier tipo de carne. "Porque todo lo que
Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si
se toma con acción de gracias" (1 Timoteo
4:4). Esto ya lo sabemos. Y también ya
tenemos conocimiento que el ídolo no es nada.
Pero algunos de los
Corintios estaban llenos de orgullo. "El
conocimiento envanece". La palabra "envanece"
viene de la palabra griega "phusioo" y significa
"inflarse" como un globo es inflado. El
hombre educado o que adquiere gran conocimiento
sobre algo, muchas veces empieza a creerse más
de lo que es.
Al decir que "el
conocimiento envanece", Pablo no está
menospreciando la importancia de adquirir
conocimiento. Segunda Pedro 1:5 dice: "Añadid a
vuestra fe virtud, a la virtud, conocimiento".
Mientras crecemos en conocimiento bíblico,
necesitamos cuidarnos a no menospreciar al que
tiene menos conocimiento. El conocimiento por
si sólo produce arrogancia, pero el conocimiento
mezclado con amor edifica y hace gran bien.
En Corinto, el dudoso creía
que tal vez al comer la carne ofrecida al ídolo
estaba cometiendo idolatría. Otro cristiano con
más conocimiento sabía que el ídolo no es nada,
y por lo tanto, comer esa carne no tenía ningún
significado espiritual. No debemos menospreciar
al dudoso, o sentirnos superiores solamente
porque nosotros sabemos que esa carne ofrecida a
ídolos es nada más que carne común.
Versículo 2
Una paráfrasis de este
verso es, "El que cree que lo sabe todo es un
ignorante." Si usted come carne sacrificada a
ídolos en presencia de un hermano dudoso que no
tiene conocimiento — en realidad usted, con todo
su conocimiento, es un ignorante. En otras
palabras, el que no demuestra amor, no conoce
nada como lo debe conocer.
La iglesia no necesita
cristianos que son "sabelotodos" inflados con
orgullo, sino cristianos humildes llenos de
amor.
Versículo 3
Este versículo no dice que
si amamos a Dios, conoceremos a Dios. Sino que
si amamos a Dios, Dios nos conoce a nosotros.
¡Que gran bendición es saber que el Creador del
universo, nos conoce! 2 Timoteo 2:19 dice,
"Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo
este sello: Conoce el Señor a los que son
suyos". Aunque Dios sabe todo lo que se puede
saber de todo ser humano, el solamente "conoce"
de una manera intima, con un amor especial a sus
hijos.
Dios solamente conoce al que le ama. Y la
manera en que demostramos nuestro amor a Dios es
por medio de amar a nuestros hermanos en Cristo
(1 Juan 4:20). No estoy demostrando amor a mi
hermano cuando como carne idólatra delante de un
hermano dudoso. Y si no demuestro amor a mi
hermano, no lo estoy demostrando a Dios — por lo
tanto, Dios no me "conoce".
Versículo 4
Entonces, ¿debemos comer
viandas (o sea alimentos) sacrificadas a
ídolos? Bueno sabemos que un ídolo no es nada
— no tiene valor alguno en el mundo. Todo
cristiano debe saber que ídolo no tiene valor.
Sin embargo, hay personas reclaman ser
cristianos que dan culto a estatuas e imágenes
hoy.
Salmo 115:4-8 dice:
"Los ídolos de ellos son de
plata y oro, obra de manos de hombres.
Tienen boca, pero no
hablan;
Tienen ojos, pero no ven;
Tienen orejas, pero no oyen
Tienen nariz, pero no
huelen;
Tienen manos, pero no
palpan;
Tienen pies, pero no andan;
No emiten sonido con sus
gargantas.
Como ellos, son los que los
hacen y todos los que en ellos confían".
No hay más que un Dios.
Sólo hay uno (Deuteronomio 6:4). El cristiano
es monoteísta. Y nuestro Dios es trino y uno.
Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son
uno (Efesios 4:4-6).
Versículo 5,6
Los griegos creían en la
existencia de muchos dioses poderosos en el
cielo y en la tierra.
Tenían dioses para todo.
Adoraban a dioses como los siguientes:
Hermes — dios de los
mensajeros
Ares — dios de la batalla
Afrodito — diosa de amor
Artemis — diosa de la casa
Hefaestus — dios del
trabajo
Zeus (Jupiter) — dios del
cielo
Athena — diosa de guerra
Apollo — dios del sol
Hera — diosa del hogar
Hades — dios de los muertos
Creían que estos dioses
tenían el señorío sobre los muertos, el sol,
etc. Por eso, la Biblia dice: "como hay muchos
dios Y señores". De igual manera, algunos
dioses como Zeus y Apollo eran dioses en cielo,
mientras Hades y Hera eran dioses de la tierra.
Pero todos estos dioses
son imaginarios — existen solamente en la mente
pagana (Romanos 1:20-25) Hechos 17:30 dice:
"Aunque antes Dios pasó por alto los tiempos de
la ignorancia, en este tiempo manda a todos los
hombres, en todos los lugares, que se
arrepientan".
Hoy ponemos nuestra fe en
el único Dios. Aquí encontramos dos
descripciones del verdadero Dios. Es nuestro
Padre. Desde aquel momento que fuimos adoptados
como hijos (Gálatas 5:5) que ocurrió cuando nos
bautizamos (Gálatas 3:26,27) — desde aquel
momento, podemos llamarle al Dios todo poderoso,
"Aba, Padre".
Es Creador de todo — de Él
viene todas las cosas. Dios es la primera causa
— Todo origina de Dios — el único Dios. No hay
diferentes dioses responsables por la creación
de diferentes cosas, como los griegos afirmaban.
"Nosotros somos para Él".
La meta de nuestra vida es agradar a Él. Fuimos
creados para glorificar a Dios.
Tal como hay un Dios, hay
un Señor Jesucristo. Aunque aquí el Señor es
distinto al Padre en cuanto a su persona, pero
son un Dios.
Hablando del Padre, este
versículo dice, "DEL cual proceden todas las
cosas", pero hablando del Hijo, dice "POR MEDIO
del cual son todas las cosas". En otras
palabras, Jesucristo fue el instrumento que Dios
usó en la creación de todas las cosas.
Colosenses 1:16 dice: "porque en él fueron
creadas todas las cosas que están en los cielos
y en la tierra, visibles e invisibles, sean
tronos, dominios, principados o autoridades.
Todo fue creado por medio de él y para él".
Otra vez, hablando del
Padre, este versículo dice: "Nosotros somos para
él", pero hablando del Hijo dice, "Nosotros
[somos] por medio de él". Nosotros somos
"nuevas criaturas" por medio la obra redentora
de Cristo Jesús. Somos redimidos por él.
Versículo 7
Sin embargo algunos
cristianos no se daban cuenta de la realidad que
los ídolos no son nada. Vincent dice: “Su
hábito de mucho tiempo antes de su conversión,
los hizo considerar que su sacrificio fue hecho
a un dios que realmente existe, y por
consiguiente pensaban que era pecaminoso comer
la carne así ofrecida."
Un paráfrasis dice,
"Algunos estaban acostumbrados a pensar que los
ídolos tienen vida, y han creído que los
alimentos ofrecidos a los ídolos han sido
ofrecidos a dioses de verdad".
Aunque ellos admitirían que
solamente hay un Dios, ellos continuaban a comer
la carne ofrecida a ídolos como un acto de
culto. Al comer esos alimentos creían que
estaban dando honor y adoración a un dios
pagano.
Por esta razón, su
conciencia, que es débil, los molesta y los hace
sentir contaminados por el ídolo. La palabra
"contamina" (moluno en el griego) significa
"ensucia, o embadurna". Esta es la palabra
griega usada para describir un vaso contaminado
o ensuciado. Cuando violamos nuestra pura
conciencia, la dejamos sucia y manchada por el
pecado.
Versículo 8
Comer esta carne no mejora
ni empeora nuestra relación con Dios. En otras
palabras, a Dios no le importa si comemos esa
carne o no. Romanos 14:17 dice "Porque el
reino de Dios no es comida ni bebida, sino
justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo."
Si no importa si lo comemos
o no, ¿cuál entonces es el problema? El
problema es cuando el cristiano mira a otro
cristiano comiendo esta carne, y él se anima a
comerlo también, y cuando lo come, él lo mira
como un acto de culto a un dios ajeno, y así
peca. Un cristiano es despiadado si hacer pecar
a otro cristiano por medio de hacer algo que es
moralmente neutral como comer alimentos.
El cristiano conocedor al
comer carne ofrecida a ídolos estaba influyendo
al cristiano dudoso a adorar ídolos.
Versículo 9
"Mirad" está en el tiempo
presente indicativo en el griego y describe una
acción continua. Debemos siempre "mirar" y en
todo momento tener cuidado de no lastimar al
hermano de conciencia débil. Tenemos la
LIBERTAD o derecho o privilegio de comer
cualquier cosa. Pero si esa libertad pone
tropiezo en el camino de nuestro hermano y lo
causa caer en apostasía o pecado, debemos cesar
de practicar nuestra libertad inmediatamente.
No es siempre prudente usar
nuestras libertades en Cristo, porque si la
práctica de nuestras libertades hace caer a un
hermano y caiga en pecado, nosotros no saldremos
inocentes.
Versículo 10
Ahora Pablo describe una
situación hipotética: Digamos que tú, porque
crees que no hay nada malo en ello, vas a comer
al templo pagano donde sirven comidas
procedentes de los sacrificios, y un hermano
débil pasa por allí. Al mirarle allí comiendo,
pudiera ser que aquel hermano se anime a comer
de esa ofrenda hecha a ídolos.
Él ha sido "estimulado" (oikodomeo
en el griego) que quiere decir, "edificado o
animado" por el ejemplo de su hermano. En
primer lugar, el cristiano jamás debía haber ni
siquiera entrado en el templo pagano. McKnight
dice: “Pablo nunca quería dar a entender que
tenían el derecho de comer de los sacrificios en
el templo de los ídolos." Pablo condenó la
práctica de entrar al templo pagano a comer de
los sacrificios (1 Corintios 10:15-21). El
apóstol solamente está poniendo una situación
hipotética para hacer su punto.
Versículo 11
¡Mira lo que hemos hecho al
practicar nuestra libertad! Nuestro hermano "se
perderá" (será destruida o matada). La actitud
egoísta del que tiene conocimiento es, "Yo sé lo
que estoy haciendo. Yo tengo el derecho de
comer carne ofrecida a un ídolo". Ni está
pensando del daño espiritual que su
"conocimiento" puede causar al hermano de
conciencia débil. ¿Dónde está el amor? Si
Cristo ama al hermano débil tanto que murió por
él, ¿no debemos nosotros amarle?
Cristo rindió todo, incluso
su vida, por amor al hermano débil, pero el
hermano conocedor ni siquiera renunciará el uso
de sus libertades (es decir, abstener de carnes
sacrificadas a ídolos) para ayudarle.
Versículo 12
Cuando comemos esta carne
ofrecida al ídolo, estamos pecando contra
nuestro hermano. También estamos hiriendo su
conciencia débil. La palabra "hiriendo"
significa "golpeando, como por ejemplo con la
mano, la puña, una vara, o un látigo”. El
hermano fuerte está "golpeando y asaltando" al
hermano con la conciencia débil, no físicamente,
sino espiritualmente. El hermano débil estaba
haciendo daño real a la conciencia débil.
Si pecamos contra nuestro
hermano alentándolo a hacer algo que él cree
incorrecto (aunque nosotros lo creemos
insignificante), estamos pecando contra Cristo.
En un solo acto, la persona puede cometer
homicidio (hacer pecar al hermano) y suicidio
(pecar uno mismo contra Cristo).
Si maltratamos a nuestro
hermano, estamos maltratando a Cristo.
Jesucristo, en Mateo 25:40 se personifica en los
más pobres de sus hermanos que tienen necesidad,
y si rechazamos a nuestros hermanos, estamos
rechazando a Cristo.
Versículo 13
Un paráfrasis dice: “Así
que, si el comer carne ofrecida a los ídolos va
a hacer pecar a mi hermano, mejor no la como
nunca, porque dañar a mi hermano es lo que menos
quiero". Mi hermano me es más precioso que la
comida.
El bien estar de nuestro
hermano debe ser más importante que practicar
nuestras libertades.
Pablo se abstendrá de lo
que le es lícito hacer, para evitar que nuestra
libertad le haga caer en pecado a un hermano.
¿Estaríamos nosotros
dispuestos a negarnos algo que nos cuesta hacer,
por amor a nuestro hermano?
—Paul Melton