Evangelios
Diferentes
Gálatas
1:6,7
Pablo está sorprendido de que los hermanos tan pronto,
se habían alejado del evangelio de Cristo. Es
preocupante saber que muchos hermanos se aparten de la
verdadera fe para seguir un evangelio diferente al de
Cristo y del evangelio predicado por los apóstoles. Es
alarmante que no sólo algunos hermanos esté siguiendo un
evangelio diferente, sino que muchas personas se abocan
a estos evangelios diferentes, sin saber los efectos que
pueden dar el seguir un evangelio de hombre.
Pablo dice “No es que
haya otro evangelio” La verdad es que no hay otro
evangelio, sólo un evangelio, Señor, un bautismo, una
iglesia, una esperanza, una fe y un Espíritu. El
problema reside de que hay hombre que desean perturbar
(aturdir, desconcertar) al cristiano y a los demás.
Estos no desean seguir el verdadero evangelio, sino que
desean pervertir (degenerar, corromper, adulterar,
falsear) el evangelio auténtico.
Pablo sigue diciendo “Ni
aun nosotros, ni un ángel del cielo puede corromper en
evangelio eterno”. El peligro de cambiar el
evangelio es que caer en maldición. El propósito de
este tema es tratar de convencerle a usted, de que sólo
un evangelio existe. Si está siguiendo un evangelio
diferente debe dejarlo y seguir el evangelio que los
apóstoles predicaban en el primer siglo.
En el transcurso de la exposición le preguntamos a usted
¿Esta siguiendo este evangelio? Y si usted mismo debe
preguntar ¿Realmente estoy yo siguiendo este evangelio?
Veamos algunos evangelios
diferentes que se están anunciando en nuestros tiempos.
I. La
mujer puede predicar en público
Muchos maestro religiosos persisten en enseñar este
evangelio de que la mujer puede presidir en una iglesia
y enseñar en publico.
No solamente insisten que la mujer puede enseñar en
público, sino que también han llegado al extremo con su
evangelio, diciendo que una mujer puede ser pastora.
En la palabra del Nuevo Testamento encontramos las
siguientes palabras de los apóstoles reveladas por
Espíritu Santo.
—(1 Corintios 14:34-37) Vuestras mujeres callen en las
congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino
que estén sujetas, como también la ley lo dice. 35 Y si
quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos;
porque es indecoroso que una mujer hable en la
congregación. 36 ¿Acaso ha salido de vosotros la palabra
de Dios, o sólo a vosotros ha llegado? 37 Si alguno se
cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os
escribo son mandamientos del Señor.
—(1 Timoteo 2:11-15) La mujer aprenda en silencio, con
toda sujeción. 12 Porque no permito a la mujer enseñar,
ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en
silencio. 13 Porque Adán fue formado primero, después
Eva; 14 y Adán no fue engañado, sino que la mujer,
siendo engañada, incurrió en transgresión. 15 Pero se
salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y
santificación, con modestia.
Los pasajes del verdadero evangelio no necesitan lupa
para ver si esto es cierto o mentiras. Que este bien
claro que las mujeres en los primeros siglos no ejercían
ningún cargo público en la congregación.
II. El
bautismo de las personas es postergado
Este evangelio no es extraño en las diferentes ramas del
denominacionalismo. La personas que asiste a un grupo de
estos. Le invitan a aceptar a Cristo como su único y
suficiente “Salvador”. Después de esto los tienen un
tiempo a prueba, para ver si puede ser candidato al
bautismo.
También
enseñan que para ser bautizado, debe sacar unas
lecciones ya llamado el discipulado, en otros grupos se
le dada a la personas que desea bautizarse una lecciones
llamadas las veinte lecciones o la cartilla.
Lamentablemente muchas personas se someten a los yugos
dados por los hombres. las personas se someten a tales
reglamentos, sin poner “peros” y sin decir nada. No se
preocupan por examinar lo que Dios piden de ellos.
Veamos las conversiones del libro de los Hechos. En este
libro podemos ver como las personas que oigan el
evangelio puro lo obedecían, sin someterse a reglamentos
humanos.
(Hechos 2:36-38, 41) “Sepa, pues, ciertísimamente toda
la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros
crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. 37 Al
oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro
y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué
haremos? 38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese
cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para
perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu
Santo”. 41 Así que, los que recibieron su palabra fueron
bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil
personas. ¿Cuál día se bautizaron? (Hechos 2:1) Cuando
llegó
el
día de Pentecostés.
—(Hechos 8:12) “Pero cuando creyeron a Felipe, que
anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de
Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres”. ¿Qué día
se bautizaron? (Hechos 8:1) “Saulo consentía en su
muerte.
En
aquel día hubo una gran persecución contra la
iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron
esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo
los apóstoles”. En
ese mismo día descendió Felipe a Samaria (Hechos 8:5)
“Entonces Felipe, descendió a la ciudad de Samaria, les
predicaba a Cristo”.
—(Hechos 8:26,35-38) “Entonces Felipe, abriendo su boca,
y comenzando desde esta escritura, le anunció el
evangelio de Jesús. 36 Y yendo por el camino, llegaron a
cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué
impide que yo sea bautizado? 37 Felipe dijo: Si crees de
todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo
que Jesucristo es el Hijo de Dios. 38 Y mandó parar el
carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco,
y le bautizó. ¿Cuándo se bautizó? —(Hechos 8:36) “Y
yendo por el camino”.
—(Hechos 16:13-15) “Y un día de reposo salimos fuera de
la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración;
y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían
reunido. 14 Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora
de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios,
estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para
que estuviese atenta a lo que Pablo decía. 15 Y cuando
fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si
habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi
casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos. ¿Cuándo se
bautizo Lidia y su familia? —(Hechos 16:13)
“Y un día de reposo”.
—(Hechos 16:25, 30-34) “Pero a medianoche, orando Pablo
y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían”.
“30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer
para ser salvo? 31 Ellos dijeron: Cree en el Señor
Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 32 Y le
hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que
estaban en su casa. 33 Y él, tomándolos en aquella misma
hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se
bautizó él con todos los suyos.34 Y llevándolos a su
casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa
de haber creído a Dios. ¿Cuándo se bautizo el carcelero
de Filipo y su familia? (Hechos 16:33) “Y él, tomándolos
en aquella misma hora
(a la medianoche) de la noche, les lavó las heridas; y
en seguida se
bautizo él con todos los suyo”.
Los cristianos y los apóstoles del primer siglo no
atrasaban, es decir no demoraban el bautismo de las
personas que creían en el Señor. En esos tiempos no
existían el dicho discipulado o dicha cartilla. Los
apóstoles y los cristianos no ponían tiempos de tres o
seis meses para bautizar.
III. La
cena del Señor distorsionada
La cena del Señor es conmemoración a la muerte de
Cristo, es decir cada vez que participamos de este
evento recordamos la muerte del Señor Jesucristo en la
cruz por nuestros pecado. Pero lamentablemente en los
grupos existentes de hoy en día han perdido el verdadero
propósito de esta conmemoración. Y no solamente se han
olvidados de ella, sino que han cambiado la verdadera
forma de participar de ella.
Algunos creen que se puede participar de la cena del
Señor como los grandes dirigentes de grupos o
instituciones humanas decida como hacerlo.Por ejemplo:
1. Algunos
entienden y enseñan que la cena del Señor, se puede
utilizar un poco de agua, o jugo de cualquier índole, un
una galleta salada o un pan planco.
2. Otros
profesan y enseñan que la cena del Señor no hay que
comerla, sino solamente observar los elementos.
3. Unos creen y
enseñan que la cena del Señor se puede usar copas
individuales y varios panes.
4. Otros opinan
y enseñan que los elementos de la cena del Señor, se
transforman por medio de una oración en el cuerpo
literal de Cristo y que el jugo de la vid se transforma
en la sangre de Cristo literal, a esto se le llama la
transustanciación.
Otros piensan y enseñan que no
importa el día que la iglesia decida participar de la
cena del Señor. “lo importante es participar de la cena
del Señor declaran”.
Veamos en el verdadero evangelio de Cristo que nos
enseña en cuanto a la cena del Señor.
Jesús uso en
la cena
del Señor pan sin levadura
(Lucas 22:7,8) “Llegó el día de los panes sin levadura,
en el cual era necesario sacrificar el cordero de la
pascua. 8 Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id,
preparadnos la pascua para que la comamos”.
Jesús uso
en la cena del Señor jugo de la vida y no agua
(Mateo 26:29) “Y os digo que desde ahora no beberé más
de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba
nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
Jesús no
mando a ver con los ojos el pan y el jugo, sino a comer
del pan y a beber del contenido la copa (el jugo de la
vid) (Mateo 26:26,27) “Y
mientras comían, tomó Jesús
el pan,
y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo:
Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 27 Y tomando
la copa,
y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de
ella todos;”
Los
cristianos celebra la cena del Señor el primer día de la
cena (Hechos 20:7) “El primer día de la semana,
reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les
enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó
el discurso hasta la medianoche.
IV. Otras Enseñazas Humanas
La gente no tiene alma:
Veamos los pasajes de la Biblia en cuanta al alma
1. (Mateo
10:28) “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el
alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede
destruir el alma y el cuerpo en el infierno”.
2. (2
Tesalonicenses 5:23) “Y el mismo Dios de paz os
santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu,
alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida
de nuestro Señor Jesucristo”.
3. (1
Reyes 17:20-22) “Y clamando a Jehová, dijo: Jehová Dios
mío, ¿aun a la viuda en cuya casa estoy hospedado has
afligido, haciéndole morir su hijo? 21 Y se tendió
sobre el niño tres veces, y clamó a Jehová y dijo:
Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de
este niño a él. 22 Y Jehová oyó la voz de Elías, y el
alma del niño volvió a él, y revivió”.
Que es prohibido comer ciertos
alimentos y bebidas gaseosas: Veamos los pasajes
bíblicos en cuanto a los alimentos.
—(Romanos 14: 23) “Pero
el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no
lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es
pecado.
—(1 Corintios 10:25,31) “De todo lo que se vende en la
carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de
conciencia; 31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra
cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
—(1 Timoteo 4:1-5) “Pero el Espíritu dice claramente que
en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe,
escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de
demonios; 2 por la hipocresía de mentirosos que,
teniendo cauterizada la conciencia, 3 prohibirán
casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios
creó para que con acción de gracias participasen de
ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. 4
Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de
desecharse, si se toma con acción de gracias; 5 porque
por la palabra de Dios y por la oración es santificado”.
—(Colosenses 2:16) “Por tanto, nadie os juzgue en comida
o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o
días de reposo”.
Diezmar
semanalmente o mensualmente y dinero:
Pasajes de la Biblia en cuanto al diezmo.
—(Deuteronomio 14:22) “Indefectiblemente diezmarás todo
el producto del grano que rindiere tu campo cada
año”. Dios no aceptaba uno diezmos como los hombres lo
disponían (Amos 4:4,5) “Id a Bet-el, y prevaricad
(violad); aumentad en Gilgal la rebelión, y traed de
mañana vuestros sacrificios, y vuestros diezmos cada
tres días. 4:5 Y ofreced sacrificio de alabanza con pan
leudado, y proclamad, publicad ofrendas voluntarias,
pues que así lo queréis, hijos de Israel, dice Jehová el
Señor”.
—(Levítico 27:30) “Y el diezmo de la tierra, así de la
simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de
Jehová es; es cosa dedicada a Jehová”.
La Ofrenda
diariamente: Muchos
creen que la ofrenda debe darse cada vez que la iglesia
se reúne. También creen que ofrendando diariamente, la
iglesia no tendrá necesidades. Otros dicen que sino
ofrendan continuamente de que va ha vivir el pastor.
Veamos que autoridad nos da el Espíritu Santo Para
recoger la ofrendad según la prosperidad de
cristiano.
—(1.
Corintios 16:1,2) “En
cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros
también de la manera que ordené en las iglesias de
Galacia. 2 Cada primer día de la semana cada uno de
vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado,
guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan
entonces ofrendas”.
Conclusión
¿Qué evangelio está siguiendo
usted? ¿El evangelio de Cristo o un evangelio inventado
de la mente de los hombres?
La exhortación de la palabra
de Dios es que si quiere seguir el verdadero evangelio
de Cristo necesita hacer algo. A no pensar mas de lo que
esta escrito: (1 Corintios 4:6) “Pero esto,
hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en
Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros
aprendáis a no pensar más de lo que está escrito”.
Deseo de Dios es que el
hombre siga los verdaderos pasos de evangelio puro, Dios
no quiere que sigamos mandamientos y doctrina de
hombres. El seguir preceptos de hombres no da una
seguridad de estar honrando a Dios según (Mateo
15:8,9). Le invitamos ser miembro del cuerpo original
de Cristo, donde sólo seguimos las enseñanzas del
Maestro Jesús. Guardamos sus mandamientos como están
escritos en el Nuevo Testamento. Deje el evangelio
inventados por los hombres y únase al verdadero
evangelio puro y santo.
—Por
Ángel Lagos


1
Corintios 6:12-20
Versículo 12
En el versículo 12, el
primer transgresor que numeró fue el "fornicario". Por
lo tanto, en este versículo hasta el final del capítulo
dirige una palabra acerca de la fornicación.
Algunos en Corinto
trataban de excusar su participación en la inmoralidad
sexual con este dicho: "Todas las cosas me son
lícitas". Algunos estaban citando este dicho para
justificar su participación promiscua sexual. Ellos
pensaban que la fornicación era una de “las cosas”,
entonces la fornicación era lícita. Este argumento
probablemente surgió de la perversión de la enseñanza de
Pablo acerca de nuestras libertades que tenemos en
Cristo. Los corintios había malentendido su libertad en
Cristo (Gálatas 5:13). Pero la verdadera libertad se
encuentra en el hacer bien.
Pablo no nos está
enseñando que es lícito cometer pecado. "Todas las cosas
me son lícitas" significa: "Soy libre de hacer cualquier
cosa aprobada por Dios, pero aunque esta cosa sea lícita
puede ser que no sea conveniente hacerlo".
"Todas las cosas" se
refieren a cosas que son indiferentes. No debemos
participar en algo aunque sea lícito a menos que también
sea primeramente conveniente y provechoso, y segundo que
no nos domina o esclaviza. Si una cosa no es provechosa,
no debemos hacerla o si nos domina o esclaviza, tampoco
debemos hacerla.
Pablo estaba diciendo,
aun si fuera lícita cometer fornicación, era una
práctica destructiva en vez de provechosa, y también
esclavizaría. Entonces, el dicho que dice: "Todas las
cosas son lícitas" fue mal aplicado a la inmoralidad
sexual.
"Yo no me dejaré dominar
por ninguna" cosa. Los droga adictos, alcohólicos, los
que fuman cigarros o cigarrillos, los que miran
pornografía o duermen con prostitutas están esclavizados
a estos pecados. Si deciden dejar de beber, fumar, o
tomar drogas, o dejar la pornografía o prostitución, les
es difícil porque estas cosas les dominan. Son esclavos
del pecado.
Versículo 13
Algunos corintios creían
que el fornicar estaba en la misma categoría que comer.
Creían que las dos actividades, comer y fornicar, eran
inocuas. Pensaban: "La comida es para el estómago, y el
estómago para la comida. Entonces el cuerpo es para
fornicar, la fornicación es para el cuerpo". En otras
palabras, si nuestro estómago empieza a gruñir porque
tenemos hambre, entonces comemos para satisfacer ese
deseo. Así mismo, si el hombre mira una mujer y su
cuerpo la desea, entonces hay que satisfacer ese deseo
sexual. Pero Pablo dice: "El cuerpo NO ES para la
inmoralidad sexual, sino para el Señor, y el Señor para
el cuerpo." Tal como el lápiz es para escribir, y la
cuchara es para tomar sopa, así nuestro cuerpo es para
el Señor. Trate de escribir con una cuchara o tomar sopa
con un lápiz. Así el cuerpo no es para la fornicación.
Cuando nos convertimos a Cristo, ya no usamos nuestro
cuerpo para cometer actos ilícitos sexuales, sino lo
usamos para servir al Señor. El Señor es "para el
cuerpo" en el sentido que el lo creó y lo sostiene por
medio de proveer su alimento físico y espiritual.
Dios destruirá tanto al
uno como al otro: el estómago y la comida. Nuestros
deseos no son eternos. Todos estos apetitos y
sensaciones inferiores serán destruidos cuando moramos,
y no existirán en nuestro cuerpo resucitado, y también
la tierra y toda la comida que ella produce será quemada
en el día final.
Versículo 14
Un día, Dios, por su
poder va a resucitar nuestro cuerpo al igual que
resucitó al Señor Jesucristo (2 Corintios 4:14).
En el versículo 13,
aprendimos que Dios destruirá "el estómago", pero en
este versículo aprendemos que Dios resucitará el cuerpo
de los cristianos en un estado de inmortalidad. Si su
cuerpo se perdería en el polvo, no importaría como la
usara o la abusara; pero ya que su cuerpo es la ropa que
su alma llevará por toda la eternidad en el cielo, debe
mantenerlo puro y sin contaminación aquí en la tierra.
Será el mismo cuerpo, pero nuevo e inmortal (1 Corintios
15:35-56). El destino de nuestros cuerpos es la vida
inmortal, pero el destino del estómago es la
destrucción. Por lo tanto, el cuerpo debe ser mantenido
en pureza, y no en fornicación, porque está destinado a
una vida imperecedera.
Versículo 15
"¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de
Cristo?" Nuestros cuerpos físicos son partes
espirituales del cuerpo de Cristo (1 Corintios
12:12-27). Cada miembro del cuerpo de Cristo tiene una
función: algunos son las manos, otros la oreja, o el
ojo, o la boca. Pero la fornicación no es una función
del cuerpo espiritual de Cristo. Debemos mantener puro
nuestro cuerpo físico, porque somos partes del cuerpo de
Cristo. El Señor Lenski escribió: "Tal como nosotros
usamos las partes de nuestro cuerpo como para nuestros
propósitos, así mi cuerpo entero y tu cuerpo entero son
partes del cuerpo de Cristo para ser usado solamente por
él para sus propósitos".
"¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo para hacerlos
miembros de una prostituta?" La palabra "quitar"
significa "alienar de su dueño correcto". Nosotros, los
cristianos, somos miembros del cuerpo, de la carne y de
los huesos de Cristo. Cuando cometemos fornicación, nos
"quitamos" o nos alienamos de Cristo porque no podemos
ser miembros de una prostituta y de Cristo. Tal como el
brazo o el dedo tiene la vida del cuerpo hasta que es
cortada, así nosotros tenemos la vida de Cristo hasta
que nos cortamos de él por medio de actos pecaminosos,
como la fornicación.
¿Debemos quitar o "agarrar" nuestro cuerpo que es parte
del cuerpo de Cristo, y unirla a una prostituta? ¡De
ninguna manera! Cuando cometemos fornicación, estamos
uniendo un miembro del cuerpo santo y puro de Cristo y
haciéndolo parte del cuerpo de una prostituta.
Versículo 16, 17
¿No saben que cuando un
hombre se une a una prostituta se hacen los dos un solo
cuerpo?
Existe una unión entre
Cristo y el cristiano. Cuando somos bautizados
bíblicamente, somos unidos a Cristo (Gálatas 3:27).
Cristo está en nosotros y nosotros en él. Somos una
carne, y un cuerpo con Cristo. Tal como la cabeza está
unida al cuerpo, Cristo y los cristianos forman un
cuerpo.
Si nos unimos con una
prostituta, formamos un cuerpo con ella. "Los dos serán
una sola carne" (Génesis 2:24). Señor James MacKnight
comenta sobre esta frase: "Serán uno en inclinación e
interés, y emplearán a sus cuerpos como si fueran
animados por un alma. . . Rendimos nuestro cuerpo para
ser empleado en complacer sus inclinaciones sexuales".
Antes de fornicar,
existen dos cuerpos distintos y separados, pero el acto
de fornicación hace un solo cuerpo de los dos. "El que
se une a una ramera" no se refiere al matrimonio, sino
al acto sexual de cometer fornicación. Señor Lenski
dice: "El que se une con una ramera se hace lo mismo que
ella en su vicio degradante. Voluntariamente, toma parte
en la suciedad de la prostituta".
Cuando nos unimos con
Cristo, no solamente formamos un cuerpo, sino también
formamos "un espíritu" con Cristo. Somos "uno en
espíritu". Es decir que ahora existe una unión cercana
e intima entre Cristo y nosotros. Estamos unidos en
sentimiento, intento, y disposición. Ya que la unión de
almas es más importante y más perdurable que la unión de
cuerpos, no es apropiado que rompamos esa unión sagrada,
por medio de unirnos con una prostituta. Lenski dice:
"Nuestra unión con Cristo, aunque incluye nuestros
cuerpos, realmente es una unión de espíritu y solamente
de esa manera incluye la unión de nuestros cuerpos".
Versículo 18
Pablo nos manda, 'Huid
de la inmoralidad sexual". La palabra "huir" significa
"huir o evitar por medio de correr” (Thayer). Si
queremos evitar la fornicación, no quedamos fijos para
resistir la tentación, sino que huimos tal como lo hizo
José cuando la esposa de Potifar trató de seducirlo
(Génesis 39:12). El hombre no puede razonar o argüir con
el pecado de fornicación. Podemos huir de ella, o
seremos atrapados por ella. Un poeta griego que mientras
el huir de la fornicación, es como escapar "de un amo
loco y furioso". Cada cristiano debe desarrollar el
hábito de huir cuando se presenta la oportunidad de
fornicar.
"Cualquier otro pecado
que el hombre comete está fuera del cuerpo, pero el
fornicario peca contra su propio cuerpo".
Ya que el emborracharse
y otros vicios semejantes en verdad hacen daño al
cuerpo, ¿cómo es que estos pecados están fuera del
cuerpo? Cuando se emborracha o comete otros pecados, "el
cuerpo no es el instrumento, pero el sujeto. Pero en el
acto de fornicación, el cuerpo es el instrumento de ese
pecado, y es rendido a otro ser humano interiormente y
exteriormente" (Vincent).
¿Cómo es la fornicación
un pecado nuestros propios cuerpos?
(1) "El fornicario peca
contra su propio cuerpo". Señor MacKnight dice: "La
fornicación es alienar ese cuerpo que es del Señor, y
hacerlo el cuerpo de una ramera -- es un pecado contra
el propio cuerpo del hombre, contra la verdad y la
naturaleza de su cuerpo. No es un EFECTO sobre el cuerpo
que proviene participar de cosas que están fueras, sino
que "peca contra su propio cuerpo.
Cuando el fornicario
rinda su vida a una prostituta, y se mezcla su vida con
la de ella, de esta manera pierde el poder de despachar
cuerpo como quiere. En este acto, cede su derecho de
controlar su propio cuerpo a otra, y así entra en
servidumbre a esa prostituta (1 Corintios 7:4)." En
otras palabra MacKnight dice que al unirse a una
prostituta, pierde autoridad sobre su cuerpo y así peca
contra su cuerpo".
(2) La fornicación ha
producido enfermedades dolorosas y espantosas, ha
enervado al hombre, y acortado el tiempo de su vida.
Ningún otro pecado ha tenido efectos tan destructivos
sobre el cuerpo que la fornicación (Albert Barnes).
Ponemos nuestro cuerpo en peligro de contraer
enfermedades como el SIDA que son destructivos al
cuerpo.
(3) "Otros pecados, como
el emborracharse o glotonería, son pecados fuera del
cuerpo, es decir, pecados contra aquellas partes del
cuerpo no pertenecerán al cuerpo en el estado futuro
(Apocalipsis 7:14), y por lo tanto, no atacan
directamente nuestro estado futuro, pero en la
fornicación el cuerpo entero entre una unión pecaminosa
con un cuerpo de muerte, y así se hace una sola carne
con la ramera condenada; y así nos corta completamente
del cuerpo espiritual de Cristo, y así ataca
directamente el estado futuro de nuestros cuerpos"
(McGarvey).
Versículo 19
Nuestro cuerpo es templo
del Espíritu Santo y en la fornicación, profanamos el
templo del Espíritu Santo.
"Tal como Dios habitaba
dentro el tabernáculo Mosaico, y en el templo de
Salomón, así el Espíritu habite en el alma del Cristiano
genuino. Y tal como en el templo, y todos sus utensilios
fueron santos, separados de todo uso común y profano, y
dedicado completamente al servicio de Dios, así los
cuerpos de los cristianos genuinos son santos, y todos
las partes de su cuerpo deben ser empleados solamente en
el servicio de Dios" (Adam Clarke).
"¿O ignoráis que vuestro
cuerpo es templo del Espíritu Santo?" ¿Cómo habitaba el
Espíritu de Dios en el templo del antiguo testamento? La
presencia de Dios se encontraba en el templo de Salomón.
De hecho, la gloria de Dios fue tan brillante en la
dedicación del templo de Salomón que los sacerdotes no
podían continuar sirviendo en el templo por causa de la
nube (2 Reyes 8:10-11). Salomón dice en 1 Reyes 8:27
"Pero, ¿es verdad que Dios ha de habitar sobre la
tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos
no te pueden contener. ¡Cuánto menos este templo que he
edificado!" (2 Crónicas 2:6). En Isaías 57:15 se refiere
a Dios como "el Alto y Sublime, el que habita la
eternidad." Ya que Dios "llena el cielo y la tierra"
(Jeremías 23:24), tenemos que ceder que Dios no habitaba
literalmente en el templo judío (Hechos 17:24), ni
habita en corazón de sus hijos literalmente. Aun en el
Antiguo Testamento, Salomón reconoció que la verdadera
habitación de Dios es el cielo en 1 Reyes 8:43, "el
cielo, el lugar de su morada".
"El cual está en
vosotros". ¿Cómo pues, habita Dios en nosotros? "Vuestro
cuerpo es el templo del Espíritu Santo". Albert Barnes
dice: "Esto no significa que existe una unión personal
entre los cristianos y Dios — que hay una morada
especial de la esencia de Dios en nosotros — porque Dios
es esencialmente presente en todos los lugares de la
misma manera, pero es un modo figurativo de habla, que
denota que los cristianos están bajo la influencia de
Dios, y que regocija en su presencia, y que tiene las
opiniones, los sentimientos, y los gozos que Dios
produce en el alma redimida, y con tal se complace".
Podemos decir que Dios, el Espíritu Santo, y Cristo vive
en nosotros cuando estamos caminando en comunión con
Dios, cuando pensamos en las cosas del Espíritu y nos
ocupamos de él (Romanos 8:5,6). Pero si pensamos y nos
ocupamos en las cosas de la carne, sirviendo al pecado,
el Espíritu no mora en nosotros. En Ezequiel 10 y 11
leemos que la gloria y la presencia de Jehová se
apartaron del templo judío porque lo habían llenado de
pecado. Así mismo, el Espíritu Santo se apartará de su
templo, que es nuestro cuerpo, si seguimos pecando.
En 2 Corintios 6:16,
Pablo dice: "Porque nosotros somos templo del Dios
viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos.
Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo". Dios dice:
"No seré un caminante, que se desvía para quedarse sólo
una noche, sino que tomaré mi residencia constante con
ellos. Habitaré en y entre ellos".
"El cual tenéis de
Dios". Cuando Pablo dice en 1 Corintios 7:40: "Y pienso
que yo también tengo el Espíritu de Dios". Pablo tenía
el Espíritu Santo y por lo tanto lo que predicaba fue
verdad. Tener el Espíritu en este versículo significa
que estaba bajo la influencia de inspiración y lo que
predicaba acordaba con la voluntad de Dios. El Espíritu
guiaba a Pablo en sus palabras. Así mismo los corintios
tenían el diversos dones milagrosos, y recibían
revelaciones de Dios. Hoy día no tenemos el Espíritu
como Pablo y los corintios lo tenían. Pero tenemos al
Espíritu Santo en este sentido: Hemos recibido las
palabras inspiradas por el Espíritu Santo registradas en
el Nuevo Testamento, y las dejamos morar en nosotros.
"Y que no sois
vuestros". Somos propiedad de Dios. Fuimos comprados.
Cristo pagó un gran precio por nosotros, y por lo tanto
debemos dedicar nuestro cuerpo, alma y espíritu a su
servicio, y no para complacer a la carne. Dios es dueño
de su cuerpo.
Versículo 20
"Pues habéis sido
comprados por precio". Tal como el amo compró a su
esclavo por una cantidad de dinero y así fue propiedad
exclusiva de ese amo, así nosotros fuimos comprados por
la sangre de Cristo, y no somos nuestros — somos su
propiedad (1 Pedro 1:18, 19). Tal como el esclavo dedica
su vida para complacer a su amo, así el cristiano debe
emplear su cuerpo en el servicio de su Señor.
"Por tanto, glorificad a
Dios en vuestro cuerpo". Vivimos para honrar a Dios.
Glorificamos a Dios cuando nuestra vida brilla con
pureza. Glorificamos y honramos a Dios con nuestros
cuerpos, cuando los presentamos como sacrificio vivo,
santo, y agradable a Dios (Romanos 12:1). Cada parte de
nuestro cuerpo debe honrar a Dios: nuestra boca, oídos,
manos y pies. Cuando vestimos, nuestro cuerpo debe
honrar a Dios.
—Por Paul Melton