El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

   Marzo y Abril  2007 
(Versión del Internet)

 

Evangelios Diferentes
 

1 Corintios 6:12-20

 

 

 

 

 

 

Evangelios

Diferentes

Gálatas 1:6,7

 

 

Pablo está sorprendido de que los hermanos tan pronto, se habían alejado del evangelio de Cristo.  Es preocupante saber que muchos hermanos se aparten de la verdadera fe para seguir un evangelio diferente al de Cristo y del evangelio predicado por los apóstoles.  Es alarmante que no sólo algunos hermanos esté siguiendo un evangelio diferente, sino que muchas personas se abocan a estos evangelios diferentes, sin saber los efectos que pueden dar el seguir un evangelio de hombre.

Pablo dice “No es que haya otro evangelio” La verdad es que no hay otro evangelio, sólo un evangelio, Señor, un bautismo, una iglesia, una esperanza, una fe y un Espíritu. El problema reside de que hay hombre que desean perturbar (aturdir, desconcertar) al cristiano y  a los demás. Estos no desean seguir el verdadero evangelio, sino que desean pervertir (degenerar, corromper, adulterar, falsear)  el evangelio auténtico.

Pablo sigue diciendo “Ni aun nosotros, ni un ángel del cielo puede corromper en evangelio eterno”. El peligro de cambiar el evangelio es que caer en maldición.  El propósito de este tema es tratar de convencerle a usted, de que sólo un evangelio existe. Si está siguiendo un evangelio diferente debe dejarlo y seguir el evangelio que los apóstoles predicaban en el primer siglo.

En el transcurso de la exposición le preguntamos a usted ¿Esta siguiendo este evangelio? Y si usted mismo debe preguntar ¿Realmente estoy yo siguiendo este evangelio?

Veamos algunos evangelios diferentes que se están anunciando en nuestros tiempos.

I. La mujer puede predicar en público

Muchos maestro religiosos persisten en enseñar este evangelio de que la mujer puede presidir en una iglesia y enseñar en publico.

No solamente insisten que la mujer puede enseñar en público, sino que también han llegado al extremo con su evangelio, diciendo que una mujer puede ser pastora.

En la palabra del Nuevo Testamento encontramos las siguientes palabras de los apóstoles reveladas por Espíritu Santo.

—(1 Corintios 14:34-37) Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.  35 Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación. 36 ¿Acaso ha salido de vosotros la palabra de Dios, o sólo a vosotros ha llegado?  37 Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Señor. 

—(1 Timoteo 2:11-15) La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12 Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. 13 Porque Adán fue formado primero, después Eva; 14 y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. 15 Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia. 

Los pasajes del verdadero evangelio no necesitan lupa para ver si esto es cierto o mentiras. Que este bien claro que las mujeres en los primeros siglos no ejercían ningún cargo público en la congregación.

II. El bautismo de las personas es postergado

Este evangelio no es extraño en las diferentes ramas del denominacionalismo. La personas que asiste a un grupo de estos. Le invitan a aceptar a Cristo como su único y suficiente “Salvador”. Después de esto los tienen un tiempo a prueba, para ver si puede ser candidato al bautismo.

También enseñan que para ser bautizado, debe sacar unas lecciones ya llamado el discipulado, en otros grupos se le dada a la personas que desea bautizarse una lecciones llamadas las veinte lecciones o la cartilla.

Lamentablemente muchas personas se someten a los yugos dados por los hombres. las personas se someten a tales reglamentos, sin poner “peros” y sin decir nada. No se preocupan por examinar lo que Dios piden de ellos.

Veamos las conversiones del libro de los Hechos. En este libro podemos ver como las personas que oigan el evangelio puro lo obedecían, sin someterse a reglamentos humanos.

(Hechos 2:36-38, 41) “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. 37 Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? 38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. 41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. ¿Cuál día se bautizaron? (Hechos 2:1) Cuando llegó el día de Pentecostés.

—(Hechos 8:12)  “Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres”. ¿Qué día se bautizaron? (Hechos 8:1) “Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles”.  En ese mismo día descendió Felipe a Samaria (Hechos 8:5) “Entonces Felipe, descendió a  la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo”.

—(Hechos 8:26,35-38) “Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. 36 Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? 37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. 38 Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. ¿Cuándo se bautizó? —(Hechos 8:36) “Y yendo por el camino”.

—(Hechos 16:13-15) “Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido. 14 Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. 15 Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos. ¿Cuándo se bautizo Lidia y su familia?      —(Hechos 16:13) “Y un día de reposo”.

—(Hechos 16:25, 30-34) “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían”. “30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. 33 Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.34 Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios. ¿Cuándo se bautizo el carcelero de Filipo y su familia? (Hechos 16:33) “Y él, tomándolos en aquella misma hora (a la medianoche) de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizo él con todos los suyo”.

Los cristianos y los apóstoles del primer siglo no atrasaban, es decir no demoraban el bautismo de las personas que creían en el Señor. En esos tiempos no existían el dicho discipulado o dicha cartilla. Los apóstoles y los cristianos no ponían tiempos de tres o seis meses para bautizar.

 

III. La cena del Señor distorsionada

La cena del Señor es conmemoración a la muerte de Cristo, es decir cada vez que participamos de este evento recordamos la muerte del Señor Jesucristo en la cruz por nuestros pecado.  Pero lamentablemente en los grupos existentes de hoy en día han perdido el verdadero propósito de esta conmemoración. Y no solamente se han olvidados de ella, sino que han cambiado la verdadera forma de participar de ella.

Algunos creen que se puede participar de la cena del Señor como los grandes dirigentes de grupos o instituciones humanas decida como hacerlo.Por ejemplo:

1. Algunos entienden y enseñan que la cena del Señor, se puede utilizar un poco de agua, o jugo de cualquier índole, un una galleta salada o un pan planco.

2. Otros profesan y enseñan que la cena del Señor no hay que comerla, sino solamente observar los elementos.

3. Unos creen y enseñan que la cena del Señor se puede usar copas individuales y varios panes.

4. Otros opinan y enseñan que los elementos de la cena del Señor, se transforman por medio de una oración en el cuerpo literal de Cristo y que el jugo de la vid se transforma en la sangre de Cristo literal, a esto se le llama la transustanciación.

Otros piensan y enseñan que no importa el día que la iglesia decida participar de la cena del Señor. “lo importante es participar de la cena del Señor declaran”.

Veamos en el verdadero evangelio de Cristo que nos enseña en cuanto a la cena del Señor.

Jesús uso en la cena del Señor pan sin levadura (Lucas 22:7,8) “Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua.  8 Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos”.

Jesús uso en la cena del Señor jugo de la vida y no agua (Mateo  26:29) “Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre. 

Jesús no mando a ver con los ojos el pan y el jugo, sino a comer del pan y a beber del contenido  la copa (el jugo de la vid) (Mateo 26:26,27) “Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.  27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;”

Los cristianos celebra la cena del Señor el primer día de la cena (Hechos 20:7) “El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche. 

IV. Otras Enseñazas Humanas

La gente no tiene alma: Veamos los pasajes de la Biblia en cuanta al alma

1. (Mateo 10:28) “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”.

2. (2 Tesalonicenses 5:23) “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”.

3. (1 Reyes 17:20-22) “Y clamando a Jehová, dijo: Jehová Dios mío, ¿aun a la viuda en cuya casa estoy hospedado has afligido, haciéndole morir su hijo?  21 Y se tendió sobre el niño tres veces, y clamó a Jehová y dijo: Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño a él. 22 Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él, y revivió”.

Que es prohibido comer ciertos alimentos y bebidas gaseosas: Veamos los pasajes bíblicos en cuanto a los alimentos.

—(Romanos 14: 23) “Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.

—(1 Corintios 10:25,31) “De todo lo que se vende en la carnicería, comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia;  31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

—(1 Timoteo 4:1-5) “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;  2 por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia,  3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad.  4 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias;  5 porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado”.

—(Colosenses 2:16) “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo”.

Diezmar semanalmente o mensualmente y dinero: Pasajes de la Biblia en cuanto al diezmo.

—(Deuteronomio 14:22) “Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año”. Dios no aceptaba uno diezmos como los hombres lo disponían (Amos 4:4,5) “Id a Bet-el, y prevaricad (violad); aumentad en Gilgal la rebelión, y traed de mañana vuestros sacrificios, y vuestros diezmos cada tres días. 4:5 Y ofreced sacrificio de alabanza con pan leudado, y proclamad, publicad ofrendas voluntarias, pues que así lo queréis, hijos de Israel, dice Jehová el Señor”.

—(Levítico 27:30) “Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová”.

La Ofrenda diariamente: Muchos creen que la ofrenda debe darse cada vez que la iglesia se reúne. También creen que ofrendando diariamente, la iglesia no tendrá necesidades. Otros dicen que sino ofrendan continuamente de que va ha vivir el pastor. Veamos que autoridad nos da el Espíritu Santo Para recoger la ofrendad según la prosperidad de cristiano.          

—(1. Corintios 16:1,2) “En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. 2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas”.

 Conclusión

¿Qué evangelio está siguiendo usted? ¿El evangelio de Cristo o un evangelio inventado de la mente de los hombres?

La exhortación de la palabra de Dios es que si quiere seguir el verdadero evangelio de Cristo necesita hacer algo. A no pensar mas de lo que esta escrito: (1 Corintios 4:6) “Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito”.

Deseo de Dios es que el hombre siga los verdaderos pasos de evangelio puro, Dios no quiere que sigamos mandamientos y doctrina de hombres. El seguir preceptos de hombres no da una seguridad de estar honrando a Dios según (Mateo 15:8,9).  Le invitamos ser miembro del cuerpo original de Cristo, donde sólo seguimos las enseñanzas del Maestro Jesús. Guardamos sus mandamientos como están escritos en el Nuevo Testamento.  Deje el evangelio inventados por los hombres y únase al verdadero evangelio puro y santo.

—Por Ángel Lagos

 

 

1 Corintios 6:12-20

 

 

 

Versículo 12

 

En el versículo 12, el primer transgresor que numeró fue el "fornicario".  Por lo tanto, en este versículo hasta el final del capítulo dirige una palabra acerca de la fornicación.

 Algunos en Corinto trataban de excusar su participación en la inmoralidad sexual con este dicho: "Todas las cosas me son lícitas".   Algunos estaban citando este dicho para justificar su participación promiscua sexual. Ellos pensaban que la fornicación era una de “las cosas”, entonces la fornicación era lícita. Este argumento probablemente surgió de la perversión de la enseñanza de Pablo acerca de nuestras libertades que tenemos en Cristo. Los corintios había malentendido su libertad en Cristo (Gálatas 5:13). Pero la verdadera libertad se encuentra en el hacer bien.

Pablo no nos está enseñando que es lícito cometer pecado. "Todas las cosas me son lícitas" significa: "Soy libre de hacer cualquier cosa aprobada por Dios, pero aunque esta cosa sea lícita puede ser que no sea conveniente hacerlo".

"Todas las cosas" se refieren a cosas que son indiferentes.  No debemos participar en algo aunque sea lícito a menos que también sea primeramente conveniente y provechoso, y segundo que no nos domina o esclaviza. Si una cosa no es provechosa, no debemos hacerla o si nos domina o esclaviza, tampoco debemos hacerla.

Pablo estaba diciendo, aun si fuera lícita cometer fornicación, era una práctica destructiva en vez de provechosa, y también esclavizaría. Entonces, el dicho que dice: "Todas las cosas son lícitas" fue mal aplicado a la inmoralidad sexual.

"Yo no me dejaré dominar por ninguna" cosa. Los droga adictos, alcohólicos, los que fuman cigarros o cigarrillos, los que miran pornografía o duermen con prostitutas están esclavizados a estos pecados. Si deciden dejar de beber, fumar, o tomar drogas, o dejar la pornografía o prostitución, les es difícil porque estas cosas les dominan. Son esclavos del pecado.

Versículo 13

Algunos corintios creían que el fornicar estaba en la misma categoría que comer. Creían que las dos actividades, comer y fornicar, eran inocuas. Pensaban: "La comida es para el estómago, y el estómago para la comida. Entonces el cuerpo es para fornicar, la fornicación es para el cuerpo".  En otras palabras, si nuestro estómago empieza a gruñir porque tenemos hambre, entonces comemos para satisfacer ese deseo. Así mismo, si el hombre mira una mujer y su cuerpo la desea, entonces hay que satisfacer ese deseo sexual. Pero Pablo dice: "El cuerpo NO ES para la inmoralidad sexual, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo." Tal como el lápiz es para escribir, y la cuchara es para tomar sopa, así nuestro cuerpo es para el Señor. Trate de escribir con una cuchara o tomar sopa con un lápiz. Así el cuerpo no es para la fornicación. Cuando nos convertimos a Cristo, ya no usamos nuestro cuerpo para cometer actos ilícitos sexuales, sino lo usamos para servir al Señor. El Señor es "para el cuerpo" en el sentido que el lo creó y lo sostiene por medio de proveer su alimento físico y espiritual.

Dios destruirá tanto al uno como al otro: el estómago y la comida. Nuestros deseos no son eternos. Todos estos apetitos y sensaciones inferiores serán destruidos cuando moramos, y no existirán en nuestro cuerpo resucitado, y también la tierra y toda la comida que ella produce será quemada en el día final.

Versículo 14

Un día, Dios, por su poder va a resucitar nuestro cuerpo al igual que resucitó al Señor Jesucristo (2 Corintios 4:14).

En el versículo 13, aprendimos que Dios destruirá "el estómago", pero en este versículo aprendemos que Dios resucitará el cuerpo de los cristianos en un estado de inmortalidad. Si su cuerpo se perdería en el polvo, no importaría como la usara o la abusara; pero ya que su cuerpo es la ropa que su alma llevará por toda la eternidad en el cielo, debe mantenerlo puro y sin contaminación aquí en la tierra. Será el mismo cuerpo, pero nuevo e inmortal (1 Corintios 15:35-56). El destino de nuestros cuerpos es la vida inmortal, pero el destino del estómago es la destrucción. Por lo tanto, el cuerpo debe ser mantenido en pureza, y no en fornicación, porque está destinado a una vida imperecedera.

Versículo 15

"¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?" Nuestros cuerpos físicos son partes espirituales del cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:12-27). Cada miembro del cuerpo de Cristo tiene una función: algunos son las manos, otros la oreja, o el ojo, o la boca. Pero la fornicación no es una función del cuerpo espiritual de Cristo. Debemos mantener puro nuestro cuerpo físico, porque somos partes del cuerpo de Cristo. El Señor Lenski escribió: "Tal como nosotros usamos las partes de nuestro cuerpo como para nuestros propósitos, así mi cuerpo entero y tu cuerpo entero son partes del cuerpo de Cristo para ser usado solamente por él para sus propósitos".

"¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una prostituta?" La palabra "quitar" significa "alienar de su dueño correcto".  Nosotros, los cristianos, somos miembros del cuerpo, de la carne y de los huesos de Cristo. Cuando cometemos fornicación, nos "quitamos" o nos alienamos de Cristo porque no podemos ser miembros de una prostituta y de Cristo. Tal como el brazo o el dedo tiene la vida del cuerpo hasta que es cortada, así nosotros tenemos la vida de Cristo hasta que nos cortamos de él por medio de actos pecaminosos, como la fornicación.

¿Debemos quitar o "agarrar" nuestro cuerpo que es parte del cuerpo de Cristo, y unirla a una prostituta? ¡De ninguna manera! Cuando cometemos fornicación, estamos uniendo un miembro del cuerpo santo y puro de Cristo y haciéndolo parte del cuerpo de una prostituta.

Versículo 16, 17

¿No saben que cuando un hombre se une a una prostituta se hacen los dos un solo cuerpo?

Existe una unión entre Cristo y el cristiano. Cuando somos bautizados bíblicamente, somos unidos a Cristo (Gálatas 3:27). Cristo está en nosotros y nosotros en él. Somos una carne, y un cuerpo con Cristo. Tal como la cabeza está unida al cuerpo, Cristo y los cristianos forman un cuerpo.

Si nos unimos con una prostituta, formamos un cuerpo con ella. "Los dos serán una sola carne" (Génesis 2:24). Señor  James MacKnight comenta sobre esta frase: "Serán uno en inclinación e interés, y emplearán a sus cuerpos como si fueran animados por un alma. . . Rendimos nuestro cuerpo para ser empleado en complacer sus inclinaciones sexuales".

Antes de fornicar, existen dos cuerpos distintos y separados, pero el acto de fornicación hace un solo cuerpo de los dos. "El que se une a una ramera" no se refiere al matrimonio, sino al acto sexual de cometer fornicación. Señor Lenski dice: "El que se une con una ramera se hace lo mismo que ella en su vicio degradante. Voluntariamente, toma parte en la suciedad de la prostituta".

Cuando nos unimos con Cristo, no solamente formamos un cuerpo, sino también formamos "un espíritu" con Cristo. Somos "uno en espíritu".  Es decir que ahora existe una unión cercana e intima entre Cristo y nosotros. Estamos unidos en sentimiento, intento, y disposición. Ya que la unión de almas es más importante y más perdurable que la unión de cuerpos, no es apropiado que rompamos esa unión sagrada, por medio de unirnos con una prostituta. Lenski dice: "Nuestra unión con Cristo, aunque incluye nuestros cuerpos, realmente es una unión de espíritu y solamente de esa manera incluye la unión de nuestros cuerpos".

Versículo 18

Pablo nos manda, 'Huid de la inmoralidad sexual". La palabra "huir" significa "huir o evitar por medio de correr” (Thayer). Si queremos evitar la fornicación, no quedamos fijos para resistir la tentación, sino que huimos tal como lo hizo José cuando la esposa de Potifar trató de seducirlo (Génesis 39:12). El hombre no puede razonar o argüir con el pecado de fornicación. Podemos huir de ella, o seremos atrapados por ella. Un poeta griego que mientras el huir de la fornicación, es como escapar "de un amo loco y furioso". Cada cristiano debe desarrollar el hábito de huir cuando se presenta la oportunidad de fornicar.

"Cualquier otro pecado que el hombre comete está fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo".

Ya que el emborracharse y otros vicios semejantes en verdad hacen daño al cuerpo, ¿cómo es que estos pecados están fuera del cuerpo? Cuando se emborracha o comete otros pecados, "el cuerpo no es el instrumento, pero el sujeto. Pero en el acto de fornicación, el cuerpo es el instrumento de ese pecado, y es rendido a otro ser humano interiormente y exteriormente" (Vincent).

¿Cómo es la fornicación un pecado nuestros propios cuerpos?

(1) "El fornicario peca contra su propio cuerpo".  Señor MacKnight dice: "La fornicación es alienar ese cuerpo que es del Señor, y hacerlo el cuerpo de una ramera -- es un pecado contra el propio cuerpo del hombre, contra la verdad y la naturaleza de su cuerpo. No es un EFECTO sobre el cuerpo que proviene participar de cosas que están fueras, sino que "peca contra su propio cuerpo.

Cuando el fornicario rinda su vida a una prostituta, y se mezcla su vida con la de ella, de esta manera pierde el poder de despachar cuerpo como quiere. En este acto, cede su derecho de controlar su propio cuerpo a otra, y así entra en servidumbre a esa prostituta (1 Corintios 7:4)." En otras palabra MacKnight dice que al unirse a una prostituta, pierde autoridad sobre su cuerpo y así peca contra su cuerpo".

(2) La fornicación ha producido enfermedades dolorosas y espantosas, ha enervado al hombre, y acortado el tiempo de su vida. Ningún otro pecado ha tenido efectos tan destructivos sobre el cuerpo que la fornicación (Albert Barnes). Ponemos nuestro cuerpo en peligro de contraer enfermedades como el SIDA que son destructivos al cuerpo.

(3) "Otros pecados, como el emborracharse o glotonería, son pecados fuera del cuerpo, es decir, pecados contra aquellas partes del cuerpo no pertenecerán al cuerpo en el estado futuro (Apocalipsis 7:14), y por lo tanto, no atacan directamente nuestro estado futuro, pero en la fornicación el cuerpo entero entre una unión pecaminosa con un cuerpo de muerte, y así se hace una sola carne con la ramera condenada; y así nos corta completamente del cuerpo espiritual de Cristo, y así ataca directamente el estado futuro de nuestros cuerpos" (McGarvey).

Versículo 19

Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo y en la fornicación, profanamos el templo del Espíritu Santo.

"Tal como Dios habitaba dentro el tabernáculo Mosaico, y en el templo de Salomón, así el Espíritu habite en el alma del Cristiano genuino. Y tal como en el templo, y todos sus utensilios fueron santos, separados de todo uso común y profano, y dedicado completamente al servicio de Dios, así los cuerpos de los cristianos genuinos son santos, y todos las partes de su cuerpo deben ser empleados solamente en el servicio de Dios" (Adam Clarke).

"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo?" ¿Cómo habitaba el Espíritu de Dios en el templo del antiguo testamento? La presencia de Dios se encontraba en el templo de Salomón. De hecho, la gloria de Dios fue tan brillante en la dedicación del templo de Salomón que los sacerdotes no podían continuar sirviendo en el templo por causa de la nube (2 Reyes 8:10-11). Salomón dice en 1 Reyes 8:27 "Pero, ¿es verdad que Dios ha de habitar sobre la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener. ¡Cuánto menos este templo que he edificado!" (2 Crónicas 2:6). En Isaías 57:15 se refiere a Dios como "el Alto y Sublime, el que habita la eternidad." Ya que Dios "llena el cielo y la tierra" (Jeremías 23:24), tenemos que ceder que Dios no habitaba literalmente en el templo judío (Hechos 17:24), ni habita en corazón de sus hijos literalmente. Aun en el Antiguo Testamento, Salomón reconoció que la verdadera habitación de Dios es el cielo en 1 Reyes 8:43, "el cielo, el lugar de su morada".

"El cual está en vosotros". ¿Cómo pues, habita Dios en nosotros? "Vuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo". Albert Barnes dice: "Esto no significa que existe una unión personal entre los cristianos y Dios — que hay una morada especial de la esencia de Dios en nosotros — porque Dios es esencialmente presente en todos los lugares de la misma manera, pero es un modo figurativo de habla, que denota que los cristianos están bajo la influencia de Dios, y que regocija en su presencia, y que tiene las opiniones, los sentimientos, y los gozos que Dios produce en el alma redimida, y con tal se complace". Podemos decir que Dios, el Espíritu Santo, y Cristo vive en nosotros cuando estamos caminando en comunión con Dios, cuando pensamos en las cosas del Espíritu y nos ocupamos de él (Romanos 8:5,6). Pero si pensamos y nos ocupamos en las cosas de la carne, sirviendo al pecado, el Espíritu no mora en nosotros.  En Ezequiel 10 y 11 leemos que la gloria y la presencia de Jehová se apartaron del templo judío porque lo habían llenado de pecado. Así mismo, el Espíritu Santo se apartará de su templo, que es nuestro cuerpo, si seguimos pecando.

En 2 Corintios 6:16, Pablo dice: "Porque nosotros somos templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo".  Dios dice: "No seré un caminante, que se desvía para quedarse sólo una noche, sino que tomaré mi residencia constante con ellos. Habitaré en y entre ellos".

"El cual tenéis de Dios". Cuando Pablo dice en 1 Corintios 7:40: "Y pienso que yo también tengo el Espíritu de Dios".  Pablo tenía el Espíritu Santo y por lo tanto lo que predicaba fue verdad. Tener el Espíritu en este versículo significa que estaba bajo la influencia de inspiración y lo que predicaba acordaba con la voluntad de Dios. El Espíritu guiaba a Pablo en sus palabras. Así mismo los corintios tenían el diversos dones milagrosos, y recibían revelaciones de Dios. Hoy día no tenemos el Espíritu como Pablo y los corintios lo tenían. Pero tenemos al Espíritu Santo en este sentido: Hemos recibido las palabras inspiradas por el Espíritu Santo registradas en el Nuevo Testamento, y las dejamos morar en nosotros.

"Y que no sois vuestros". Somos propiedad de Dios. Fuimos comprados. Cristo pagó un gran precio por nosotros, y por lo tanto debemos dedicar nuestro cuerpo, alma y espíritu a su servicio, y no para complacer a la carne. Dios es dueño de su cuerpo.

Versículo 20

"Pues habéis sido comprados por precio".  Tal como el amo compró a su esclavo por una cantidad de dinero y así fue propiedad exclusiva de ese amo, así nosotros fuimos comprados por la sangre de Cristo, y no somos nuestros — somos su propiedad (1 Pedro 1:18, 19). Tal como el esclavo dedica su vida para complacer a su amo, así el cristiano debe emplear su cuerpo en el servicio de su Señor.

"Por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo".  Vivimos para honrar a Dios. Glorificamos a Dios cuando nuestra vida brilla con pureza. Glorificamos y honramos a Dios con nuestros cuerpos, cuando los presentamos como sacrificio vivo, santo, y agradable a Dios (Romanos 12:1). Cada parte de nuestro cuerpo debe honrar a Dios: nuestra boca, oídos, manos y pies. Cuando vestimos, nuestro cuerpo debe honrar a Dios.

—Por Paul Melton