1
Corintios 4:9-21
La Casa de Dios
1 Timoteo 3:15
Queridos hermanos y
amigos deseo en esta oportunidad hablarles de la casa de
Dios.
Esa casa es columna (que
protege, sostiene que es la base de la verdad) y
baluarte (muralla, atalaya, constancia) de la verdad.
Esta casa de la que quiero hablar sostiene y guarda la
verdad de Dios. ¿Está usted querido amigo en la casa de
Dios? ¿Está seguro de que visitar y estar en cualquier
iglesia es estar en la casa de Dios? La casa de Dios es
la iglesia, y esa iglesia guarda la verdad apostólica y
del maestro Jesús.
No
toda religión es la casa de Dios;
necesita escudriñar e investigar si es o no es la casa
de Dios donde usted asiste. Necesitamos escudriñar
nuestra guía, la Biblia, y especialmente el Nuevo
Testamento donde encontramos la casa de Dios.
La
Biblia nos dice que la casa de Dios es gobernada por
Cristo Jesús. Él
es el gobernante. Él es que impone las leyes dentro de
su cuerpo, y si la iglesia lo ama se sujetará a Él
(Efesios 5:23). Cualquier institución religiosa que
quiera salir adelante debe aceptar a Cristo como cabeza
del cuerpo que es la iglesia. Es imperativo aceptar a
Cristo como cabeza, que Él es su Salvador (Efesios
5:24). Él la compró con su sangre (Hechos 20:28).
La Casa de Dios tiene
Las prácticas del Nuevo Testamento como mandamientos.
No se apoya en leyes
abolidas y anuladas por el Señor Jesucristo en la cruz
(Colosenses 2:14-16).
No
diezma o no da el diez por cierto, sino que da más del
diezmo un 11% o más.
Muchos abogan por el
diezmo y dicen que si no se diezma cae en maldición y
que es un ladrón. Muchos han mal entendido el diezmo.
Ellos dicen que cumplen con el diezmo, cuando en
realidad no lo hacen como la Biblia lo ordena. Si
estuvieran practicando el diezmo tendrían que saber lo
siguiente:
—El diezmo se daba cada
año (Deuteronomio 14:22).
—El diezmo era de vacas,
ovejas aceite y de las primicias de su manada
(Deuteronomio 14:23).
—El diezmo de tres años
se daba (Deuteronomio 14:28).
—El diezmo es de los
frutos de los árboles (Levíticos 27:30).
—El diezmo era para los
sacerdotes (Números 18:24). ¿Para quienes eran los
diezmos? Para los Levitas. Vea lo que dice Hebreos 7:5
¿Quiénes tenían como ley de tomar los diezmos? Los
levitas. Vea ahora Hebreos 7:12 ¿Existen los levitas en
nuestros tiempo? No. El sacerdocio ha sido cambiado.
No
usa instrumentos mecánicos para adorar a Dios.
La casa de Dios nunca ha usado los instrumentos para
cantar en la adoración a Dios. Muchos abogan por los
instrumentos musicales dentro de la iglesia. Muchos
dicen que si no hay instrumentos musicales en una
iglesia, entonces tal iglesia está muerta. Dicen que en
dicha iglesia no se mueve el Espíritu Santo. Dicen que
es por eso que no hay mucha asistencia a los cultos de
parte de las personas.
Los instrumentos
musicales son parte de la ley antigua o de las actas que
Cristo Jesús clavo en la cruz. El salmo 150 es parte de
la ley antigua y no de la ley de Cristo en el Nuevo
Testamento. No se usa instrumentos musicales porque no
queremos volver a leyes quitadas y que esclavizan.
No se usa instrumentos
musicales, porque la música que usamos es del reino
espiritual, es decir, es del corazón, del alma,
cánticos espirituales, no carnales y no de “salsa
cristiana”, “mariachi” o “merengue cristiano” etcétera.
No se usa instrumentos
mecánicos porque no deseamos incitar a los creyentes a
bailar: La música de los instrumentos despiertan en el
cuerpo físico el deseo de moverse conforme al ritmo
tocado.
No se usan instrumentos
musicales para provocar excesos de emocionalismo y
confusión: Los instrumentos musicales se prestan para
crear un ambiente cargado de emociones alteradas y de
desorden. Excitación nerviosa, trances, éxtasis, lenguas
extáticas, gritería, palmoteo, pisoteos y danzas
frenéticas son los frutos que ocasionan los instrumentos
(1 Corintios 14:40).
Sigue
La Enseñanza Apostólica
La enseñanza apostólica
es la misma de Jesús ya que los apóstoles fueron
inspirados por el Espíritu Santo.
La
Mujer calla en la congregación
(1 Corintios 14:33-37).
Sabemos muy bien que no es fácil para algunos aceptar
esta verdad. ¿Pero que hombre y pastor puede quitar
esto? Nadie tiene la autoridad de quitar esta ley.
La mayoría de iglesias
están repletas de mujeres ejerciendo la predicación, el
canto y la oración en público. Hasta se han inventado la
absurda idea de establecer pastoras.
Muchos quieren poner
argumentos usando ejemplos de Débora, de Ester, de Maria
Magdalena y usan los pasajes de Gálatas 3:28 y l Juan
19:40. El problema con estos argumentos que ponen para
darles el privilegio a las mujeres en las congregaciones
es que son débiles. Por varias razones:
Acerca de Débora, Ester
y María Magdalena, la iglesia todavía no se había
establecido y la ley de Cristo fue dada después del
establecimiento de la iglesia. Y en el caso de Maria, la
predicación del evangelio fue dada antes de la ascensión
de Cristo al cielo. Y fue a los once que Jesús envió a
predicar el evangelio (Marcos 16:14-16).
En el caso de Gálatas el
apóstol Pablo no estaba diciendo que la mujer podía
ejercer la predicación en público. Lo que el pasaje
quiere decir es que en Cristo no existe grupos
distinguidos, como judíos, griegos, mujeres, varones,
libres y esclavos. En Cristo, somos uno y salvos por
medio de Cristo. En el caso de Juan 19:40, esto no da
opción a la mujer hablar en la congregación. Jesús se
refiere a sus doce discípulos y no a mujeres.
Los argumentos que posee
la iglesia de Cristo en el Nuevo Testamento y que la
casa de Dios presenta son estos:
1 Timoteo 2:8 y 11 al
15— El hombre es que debe orar en todo lugar y no la
mujer. Y la mujer fue engañada y no el hombre.
1 Corintios 11:3— El
hombre es cabeza y no la mujer.
Hechos 6:16— Buscaron
varones y no mujeres.
2 Timoteo 2:2— Hombres
idóneos.
Ahora
bien, consideremos la ofrenda el primer día de la semana
(1 Corintios 16:1,2).
La práctica es bíblica y
no práctica de hombres que desean innovar y meter
enseñanzas dentro de su iglesia.
Algunos quieren evadir
esta enseñanza con los siguientes argumentos:
—Ofrendamos todos los
días dicen porque amamos a Jesús — pero vea lo que dice
Juan 14:15.
—Ofrendamos dicen porque
lo hacemos con fe — vea Hebreos 11.7.
—Ofrendamos dicen porque
la iglesia tiene muchas veces necesidades — vea Romanos
8:28.
—Ofrendamos todos los
días dicen, porque el pastor así nos ha enseñado — Vea
Mateo 15:7-9
Es mejor ofrendar según
lo que dice la ley de Cristo, el ayudara a la iglesia y
nada le faltara.
Participa de la cena del Señor el primer día de la
semana Hechos 20:7.
La iglesia de Cristo no
practica la cena del Señor cada primer domingo del mes.
No practica la cena del Señor cada primer domingo a los
seis meses o al año. Los miembros no observan la cena
del Señor, sino que participan del pan y de la copa.
Los miembros toman de la copa, no mojan el pan en fruto
de la vida, sino que comen primer el pan y luego toman
la copa.
Usa un pan y los
miembros parten cada cual un pedazo de él. Y se toma de
una copa todos los miembros (Mateo 26:26,27).
Algunos eruditos de la
Biblia dicen: “Es un hecho bien conocido de que los
primeros cristianos manejaban la cena del Señor todos
los domingos” (Philip Doddridge).
“De esto [Hechos 20:7]
vemos que los cristianos se reunían el primer día de la
semana para la edificación mutua y para participación de
la cena del Señor” (Philip Scharff).
Cada
Congregación es dirigida por varios pastores
En la era moderna en la
que nos encontramos las denominaciones son gobernadas
por un solo pastor, lo que hace a esto antibíblico o
extraescritural.
En la era apostólica y
en la enseñanza del Nuevo Testamento no podemos
encontrar a ninguna iglesia siendo dirigida por un solo
pastor, sino por varios. Vea hechos 20:28. La iglesia en
Mileto era dirigida por varios obispos o pastores y
también la iglesia en Jerusalén (Hechos 15:4) y la
iglesia en Filipo (Filipenses 1:1).
Los pastores tenían que
llenar ciertos requisitos para tener este privilegio de
ser obispos. Sólo mencionaré dos requisitos en lo cual
fallan las instituciones al graduar sus lideres como
pastores con un diploma de pastoreado.
Que sea marido de una sola mujer.
Tito 1:6. En la iglesia que no es la casa de Dios
podemos observar a pastores solteros gobernando una
congregación.
Que tengan hijos creyentes:
Cuantos hombres son pastores, y que sus hijos no son
cristianos y que están acusados de rebeldía y de
libertinaje.
Esta regla bíblica se
usa para que no pueda existir el peligro de que un
pastor se adueñe de la grey, ni se rebele contra la
verdad (1 Pedro 5:2-4).
La
casa de Dios no hace mercadería en el nombre del Señor.
No es de sorprenderse
que hoy existan instituciones religiosas que usen la
iglesia y el nombre de Jesús para sus propósitos de
mercadería.
La casa de Dios no vende
mercadera, como tamales, sopa de mondongo, emparedados,
revistas, rifas, para construir su local, campañas
evangelísticas.
El apóstol Pedro y el
apóstol Pablo bien profetizaron acerca de esto en esto
últimos tiempos. 2 Pedro 2:1-3, Dios no perdonara a
tales personas que practican tales cosas dentro de
sus templos (Versos 4-6. 1 Timoteo 6:5).
Conclusión. Estas
son las exclusivas características de la casa de Dios
que es columna y baluarte de la verdad. Tiene su
congregación estas cualidades bíblicas, y sino las tiene
le invitamos hacer miembro de esta iglesia que es la
casa de Dios
Ángel Lagos

1
Corintios 4:9-21
Los corintios se creían sabios, dignos de alabanza, y
estaban satisfechos en su condición espiritual. Pablo,
al describir sus propios sufrimientos, demostró que los
grandes en el reino de Dios eran los que sufrían como
Cristianos (9-14). Pablo, entonces les hizo recordar
que él empezó o fue "padre" de la iglesia en Corinto, y
que les habló con la autoridad de un Padre (15,16).
Iba a enviar a Timoteo para atender a los asuntos de la
iglesia, y después Pablo mismo iría a Corinto, y no
tendría miedo de enfrentar a los hombres orgullosos.
Pablo les aseguró que tenía el poder de venir a ellos
con severidad, o podía venir con el espíritu de
mansedumbre y amor, y que dependería de la conducta de
ellos cuando viniera (17-21).
Versículo 9
Pablo y los demás apóstoles no se consideraban llenos,
ricos, y reyes. El apostolado fue el puesto más alto e
influyente en la iglesia primitiva. Pero Pablo dice:
"Considero que a nosotros los apóstoles, Dios nos ha
exhibido en último lugar, como a condenados a muerte".
Pablo no se creía grande, sino en "último lugar".
Este versículo es una descripción de los espectáculos
romanos. En la mañana, los hombres entraban el teatro
vestido en armadura para pelear contra bestias salvajes,
como leones y osos. Pero al mediodía, los gladiadores
entraban el teatro desnudos — sin nada para defenderse
de la espada del adversario. Y los que escapaban fueron
guardados para morir brutalmente otro día. Se podía
llamar a tales hombres: "condenados a muerte". Y ya
esto fue la última apariencia en el teatro para aquel
día; fueron "exhibido en último lugar" (Adam Clarke).
"Porque hemos llegado a ser espectáculo para el mundo,
para los ángeles y para los hombres". La palabra
"espectáculo" significa "teatro o lugar de reunión"
(Vine). Imagine a hombre y ángeles sentados en un
teatro mirando desde las gradas a los apóstoles siendo
atormentados y matados.
Versículo 10
En este versículo Pablo contrastó a los corintios y los
apóstoles en tres áreas — en referencia a su enseñanza,
su comportamiento, y su estación mundana.
El mundo avaluaba a los apóstoles como necios, débiles,
y despreciados.
NECIOS — Los
apóstoles sufrían tanto por la causa de Cristo y os
intelectuales de ese tiempo creían que los apóstoles
sufrían sin causa justa. Pensaban: "¡Qué necio gastar
su vida sirviendo y sufriendo por un hombre muerto!"
Pero Pablo nos dice que si queremos ser verdaderamente
sabios, tenemos que volver necios. "Si alguien se cree
sabio según la sabiduría de este mundo, vuélvase como
necio para así llegar a ser verdaderamente sabio" (1
Corintios 3:18).
DÉBILES — Cuando
Pablo tenía dificultades y aflicciones, y como resultado
sentía débil, entonces en ese momento, estaba fuerte y
más cerca a Dios. "Por eso me complazco en las
debilidades, afrentas, necesidades, persecuciones y
angustias por la causa de Cristo; porque cuando soy
débil, entonces soy fuerte" (1 Corintios 12:10).
DESPRECIADOS —
"sin honor". Los apóstoles no recibían el honor y
aprecio que merecían. En los espectáculos públicos
entre los romanos fue costumbre silbar, abuchear, mofar
e insultar sin límite a las víctimas. De la misma
manera sufrían lo apóstoles.
Pero los corintios consideraban a si mismos como sabios,
fuertes y honorables. Pensaban "que sabio e inteligente
soy”. “Soy fuerte”. “El mundo me alaba y me honra”.
“Mira que importante soy". Tenían un concepto no
realista de lo que en verdad eran.
Versículos 11
Pablo dice que "hasta esta hora" había padecido por la
causa de Cristo. Desde el momento que obedeció el
evangelio, dondequiera que iba tenía pruebas y
sufrimientos.
Los apóstoles sufrían hambre y sed. Pablo podía haber
sido un hombre rico y haber gozado el lujo que esta vida
ofrecía, pero escogió ser pobre y ser privado de muchos
placeres ordinarios (Filipenses 4:2).
"Estamos desnudos." Nos faltaba ropa. En sus muchos
viajes, su ropa se deterioraba, y no tenía dinero para
comprar ropa nueva. Aunque Pablo muchas veces usaba
vestimentas andrajosas y gastadas, sin vergüenza
aparecía ante reyes entregándoles el mensaje de la
cruz. Desde una prisión fría y húmeda en Roma, Pablo
faltaba ropa y escribió a Timoteo y pidió que le trajera
su capa (2 Timoteo 4:13) "Trae, cuando vengas, el manto
que dejé en Troas en casa de Carpo".
"Somos abofeteados" — es decir, "andamos heridos de
golpes". Le apedrearon a Pablo (Hechos 14:9) y le
golpearon con muchos azotes (Hechos 16:28). Pablo fue
severamente abofeteado (2 Corintios 11:23-25).
"No tenemos morada fija". Los apóstoles viajaban a
tierras distantes. Se lanzaban sobre la hospitalidad de
extranjeros. Echados de una ciudad y fueron a otra.
No tenían el consuelo de una casa, sino que vivían vidas
vagantes.
Como Cristo dijo: "Las zorras tienen cuevas, y las aves
del cielo tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene
dónde recostar la cabeza" (Mateo 8:20).
Versículos 12 y 13
"Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos".
Cuando estaba en Corinto, Pablo "trabajaba, pues su
oficio era hacer tiendas" (Hch. 18:3). Y les dijo a
los ancianos de Éfeso, "Vosotros sabéis que estas manos
proveyeron para mis necesidades y para aquellos que
estaban conmigo" (Hechos 20:34). Pablo se cansaba
trabajando para ganar el sustento y para así poder
predicar el evangelio a otros (2 Tes.2:9; 3:8). Pablo
dice: "Ni hemos comido de balde el pan de nadie".
¿Cómo reacciona Pablo a todo este maltrato?
"Nos maldicen y bendecimos". A las maldiciones, Pablo
respondía con bendiciones. Cuando hablaban mal a Pablo,
él hablaba con amabilidad a ellos, tal como Cristo había
enseñado (Mateo 5:44).
"Padecemos persecución, la soportamos". Los cristianos
soportaban con paciencia a los que les injuriaban. Es
más natural al hombre devolver insulto con insulto.
Cuando la oposición es rigorosa y severa, queremos
responder de la misma manera. Pero la gracia de Cristo
nos ha enseñado a llevar las golpes con paciencia, y
imitar a reaccionar a la persecución como nuestro Señor
(1 Pedro 2:23).
"Nos difaman, y rogamos". Literalmente, "Nos blasfemen
e invocamos". Cuando hablan dañinamente de nosotros,
intercedemos a Dios por ellos. Es imposible quedarnos
enojados con alguien, si estamos rogando que Dios nos
ayude a amarlos como debiéramos. No podemos cambiar el
corazón del hombre malo, y en esta condición nos
continúa acosando. Sólo Dios lo puede cambiar. El
odio desaparecerá de nuestros corazones si oramos que
Dios abre el corazón de tales individuos para que
acepten el evangelio de Cristo.
"Hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del
mundo, el desecho de todos". La palabra "escoria" en
el griego significa: "purgación; un sacrificio
purificado por una ceremonia". La palabra "desecho"
significa "un sacrificio de redención". Aquí Pablo tal
vez hace referencia a una práctica pagana.
En tiempo de calamidad pública, los griegos paganos de
Atenas escogían a ciertos hombres de vil carácter para
ser un sacrificio de purificación para ellos.
Cuando le sacaron, coronado de flores, después de
amontonar todas las maldiciones del país sobre sus
cabezas, y después de azotarles siete veces, les
quemaron vivos y luego echaron sus cenizas en el mar y
la gente decían esta frase, "Que seas nuestro sacrificio
de redención" (Adam Clarke). Así de esta manera,
Pablo y los demás apóstoles rendían sus vidas en
sacrificio por otros.
La palabra "escoria" según Robertson también se refiere
al polvo o basura que se recoge y desecha después de
barrer. Pablo se creía como la basura que tenía que
ser desechada y tratada con deshonra.
Versículo 14, 15
Su propósito en escribir estas cosas no fue para
abrumarles con vergüenza, sino para amonestarles como a
sus propios hijos amados. Pablo no disfrutaba de
avergonzar a otros, o hacerles sentir mal, y no escribió
con tal objetivo. Les escribió para advertirles y
aconsejarles como un padre aconseja a sus hijos. Pablo
consideraba a los corintios como sus propios hijos. Y
como todo buen padre, fue obligado a amonestar a sus
hijos para que reformen su conducta (1 Tes.2:11).
Pablo los consideraba a sus hijos "amados". Pablo amaba
a sus hijos, los Corintios, y por lo tanto su corazón se
llenaría de angustia si uno de sus hijos se apartó del
camino de Dios (Hebreos 12:6).
Pablo se consideraba padre espiritual de los
corintios. Sería posible tener 10,000 ayos, pero
solamente un padre. El erudito griego Thayer
escribió: "Entre los griegos y romanos, el nombre "ayo"
fue aplicado a los esclavos fiables que tenían el cargo
de supervisar la vida y los morales de los niños de la
gente prestigiosa. Los niños no fueron permitidos salir
de la casa sin su ayo hasta que llegaran a la edad de
madurez". El ayo fue la persona que llevaba al niño a
la escuela, y cuidaba de ellos. Los corintios tenían
muchos que les habían ayudado en la obra, pero Pablo fue
su único padre. Pablo tenía un cariño paternal, que los
"ayos" nunca podía tener. Pablo les había engendrado
por medio del evangelio (Santiago 1:18).
Pablo no tomaba la palabra "padre" como título
religioso, porque Cristo condenó esta práctica en Mateo
23:9. Pablo fue "padre" de la iglesia en Corintio en
este sentido — fue él que empezó la obra en Corinto
(Hch. 18). Él fue el primero de "plantar" la semilla
del evangelio (1 Corintios 3:6), y "puso el fundamento"
en Corinto (1 Corintios 3:10). Él estableció la iglesia
en Corinto, y de esa manera fue su padre.
Versículo 16
Ahora Pablo les rogaba que le imitaran como el niño
imita a su padre. Todos hemos visto la manera en que
los niños simulan el compartimiento del padre. Por lo
tanto, Pablo dijo: "Hermanos, sed imitadores de mí y
prestad atención a los que así se conducen, según el
ejemplo que tenéis en nosotros" (Filipenses 4:9). Pablo
quería que imitáramos su forma de hablar, su conducta y
sus hábitos. Pablo vivía para Dios y la eternidad, sin
buscar la gloria de los hombres, o una vida cómoda.
Pablo quería que los Corintios dejaran de ser carnales,
y que aprendieran de su ejemplo a ser espirituales.
Versículo 17
"Por esto mismo" — Quería recordarles de su doctrina y
manera de vivir por medio de enviarles a Timoteo. Al
llegar Timoteo, él les traería a la memoria lo que Pablo
enseñaba en todas las iglesias de Cristo que visitaba.
Los Corintios habían olvidado mucho de lo que Pablo les
había enseñado. En 1 Corintios 11:2 les dice: “Os alabo
porque en todo os acordáis de mí y retenéis las
enseñanzas transmitidas tal como yo os las entregué."
Pero Timoteo tenía una conexión espiritual con Pablo,
porque Pablo le convirtió a Cristo, y fue el mejor
calificado para hacerles recordar a los Corintios del
proceder de Pablo. Pablo dijo de Timoteo en 2 Timoteo
3:10, "Tú has seguido de cerca mi enseñanza, conducta,
propósito, fe, paciencia, amor, perseverancia".
Timoteo les enseñaría lo que Pablo enseñaba en TODAS las
iglesias de Cristo. Pablo enseñaba la misma doctrina
dondequiera que iba (1 Co. 14:33; 7:17; 16:1). No
existía la división que existe hoy en las diversas
denominaciones. Toda iglesia llevaba el mismo nombre,
adoraba a Dios de la misma manera, y creía las mismas
doctrinas.
Timoteo fue el "hijo amado y fiel en el Señor" de
Pablo. En 1 Timoteo 1:2 le llamó, "mi hijo verdadero
en la fe". Aparentemente, Pablo le ofreció el
evangelio a Timoteo en su primer viaje misionero cuando
estaba en Listra y Timoteo lo obedeció (Hechos 14:8-18;
16:1-5).
Versículo 18
Pablo les estaba diciendo: "Algunos de ustedes se
sienten muy confiados e inflados de soberbia,
imaginándose seguros, pensando que no volvería a Corinto
a visitarles".
Algunos decían en Corinto, "Pablo tiene miedo de venir,
y enfrentarnos cara a cara para reprendernos."
El Nuevo Testamento
Viviente describe la manera de Pablo de hablar en
2 Corintios 10:10, "No hagan caso a sus cartas, algunos
dicen. En ellas aparente fuerte, pero no es más que
ruido". Creían que Pablo les estaba enviándoles a
Timoteo, porque Pablo no tendía las agallas de
enfrentarles en persona.
Versículo 19
A la acusación del versículo 18, Pablo dijo, "Pero he de
ir y pronto, si el Señor me lo permite, y veremos si
esos individuos tienen de veras el poder de Dios o si
son simples habladores" (Nuevo
Testamento Viviente). Pablo iría a Corinto
"si el Señor quiere". Pablo dijo que su visita a la
iglesia de Corinto no dependería de sus propios deseos,
sino dependería de la voluntad de Dios. De esto
aprendemos que no debemos hacer planes sin hacer
referencia a la voluntad de Dios (Santiago 4:15).
Al venir Pablo, dijo: "conocerá" examinará y pondrá a
prueba a aquellos hombres orgullos. No evaluará "las
palabras" — su elocuencia, o su pretensión de tener gran
conocimiento e influencia, sino que Pablo evaluaría "su
poder". Pablo quería ver ese poder y autoridad que
ellos reclamaban tener de verdad es de Dios. Pablo
quería examinar si el mensaje que predicaban era el
mensaje de la cruz que era el poder de Dios, o si
predicaban con palabras de sabiduría humana (1 Corintios
1:18; 2:4,5).
Versículo 20
El reino de Dios no consiste en palabra — en elocuencia
humana, o excelencia de habla, sino en el poder
sobrenatural de la palabra de Dios (Hebreos 4:12).
Lo que importa en el reino de Dios no está en quién
puede hablar con más elocuencia, pero lo que importa es
presentemos el evangelio de Cristo que es el poder de
Dios para salvar. El trabajo total del reino de Dios
es predicar el poderoso evangelio de Cristo, y no
hablar con sabiduría humana. El reino consiste en
extender el mensaje de la cruz, que es el poder de Dios.
Versículo 21
Pablo, como un amoroso padre, les preguntó, "Qué
prefieren? ¿Que vaya a castigarlos a regañarlos, o que
vaya con ternura y mansedumbre?" (Nuevo
Testamento Viviente). Pablo podía venir con la
autoridad de un ayo, con una vara de disciplina y con
severidad para castigar, o podía venir como padre para
consolar y elogiarles. Si no se arrepintieran, Pablo,
como fundador y padre de la iglesia, confiado con el
poder de Jesucristo, tendría que administrar la
disciplina, y castigar a los que ofendían con
sufrimiento corporal. En Hechos capítulo 5 y capítulo
13 parece que los apóstoles tenían el poder de Dios para
infligir castigo sobre los que rehusaban arrepentirse.
Como miraremos en el próximo capítulo, un miembro de la
iglesia en Corinto dormía con la esposa de su padre.
Cuando existe un miembro en la congregación culpable de
inmoralidad, y rehúsan arrepentirse, es la voluntad de
Dios que sean excluidos de la iglesia (Mateo 18:15-18; 1
Corintios 5:4-5). Si los hermanos en Corinto no
excluyeran a ese hermano adúltero, Pablo dijo que
tendría que llegar con una vara, y en 2 Corintios 13:2
dijo: "no seré indulgente con los que antes pecaron".
Pero si excluyeran a ese hermano perverso, Pablo vendría
con ternura y gentileza. —Paul Melton


