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El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

Tomo 5      Septiembre y Octubre  2006 
(Versión del Internet)

 

La Casa de Dios

1 Corintios 4:9-21

 

 

 

 

 

 

 

 

La Casa de Dios

1 Timoteo 3:15

Queridos hermanos y amigos deseo en esta oportunidad hablarles de la casa de Dios.

Esa casa es columna (que protege, sostiene que es la base de la verdad) y baluarte (muralla, atalaya, constancia) de la verdad.  Esta casa de la que quiero hablar sostiene y guarda la verdad de Dios.  ¿Está usted querido amigo en la casa de Dios? ¿Está seguro de que visitar y estar en cualquier iglesia es estar en la casa de Dios?  La casa de Dios es la iglesia, y esa iglesia guarda la verdad apostólica y del maestro Jesús.

No toda religión es la casa de Dios; necesita escudriñar e investigar si es o no es la casa de Dios donde usted asiste.  Necesitamos escudriñar nuestra guía, la Biblia,  y especialmente el Nuevo Testamento donde encontramos la casa de Dios.

La Biblia nos dice que la casa de Dios es gobernada por Cristo Jesús.  Él es el gobernante.  Él es que impone las leyes dentro de su cuerpo, y si la iglesia lo ama se sujetará a Él (Efesios 5:23).  Cualquier institución religiosa que quiera salir adelante debe aceptar a Cristo como cabeza del cuerpo que es la iglesia.  Es imperativo aceptar a Cristo como cabeza, que Él es su Salvador (Efesios 5:24). Él la compró con su sangre (Hechos 20:28).

La Casa de Dios tiene Las prácticas del Nuevo Testamento como mandamientos.

No se apoya en leyes abolidas y anuladas por el Señor Jesucristo en la cruz (Colosenses 2:14-16). 

No diezma o no da el diez por cierto, sino que da más del diezmo un 11% o más.  Muchos abogan por el diezmo y dicen que si no se diezma cae en maldición y que es un ladrón. Muchos han mal entendido el diezmo. Ellos dicen que cumplen con el diezmo, cuando en realidad no lo hacen como la Biblia lo ordena. Si estuvieran practicando el diezmo tendrían que saber lo siguiente:

—El diezmo se daba cada año (Deuteronomio 14:22).

—El diezmo era de vacas, ovejas aceite y de las primicias de su manada (Deuteronomio 14:23).

—El diezmo de tres años se daba (Deuteronomio 14:28).

—El diezmo es de los frutos de los árboles (Levíticos 27:30).

—El diezmo era para los sacerdotes (Números 18:24).  ¿Para quienes eran los diezmos? Para los Levitas. Vea lo que dice Hebreos 7:5 ¿Quiénes tenían como ley de tomar los diezmos? Los levitas. Vea ahora Hebreos 7:12 ¿Existen los levitas en nuestros tiempo? No. El sacerdocio ha sido cambiado.

No usa instrumentos mecánicos para adorar a Dios. La casa de Dios nunca ha usado los instrumentos para cantar en la adoración a Dios.  Muchos abogan por los instrumentos musicales dentro de la iglesia.  Muchos dicen que si no hay instrumentos musicales en una iglesia, entonces tal iglesia está muerta.  Dicen que en dicha iglesia no se mueve el Espíritu Santo.  Dicen que es por eso que no hay mucha asistencia a los cultos de parte de las personas.

Los instrumentos musicales son parte de la ley antigua o de las actas que Cristo Jesús clavo en la cruz. El salmo 150 es parte de la ley antigua y no de la ley de Cristo en el Nuevo Testamento.  No se usa instrumentos musicales porque no queremos volver a leyes quitadas y que esclavizan.

No se usa instrumentos musicales, porque la música que usamos es del reino espiritual, es decir,  es del corazón, del alma, cánticos espirituales, no carnales y no de “salsa cristiana”, “mariachi” o “merengue cristiano” etcétera.

No se usa instrumentos mecánicos porque no deseamos incitar a los creyentes a bailar: La música de los instrumentos despiertan en el cuerpo físico el deseo de moverse conforme al ritmo tocado.

No se usan instrumentos musicales para provocar excesos de emocionalismo y confusión: Los instrumentos musicales se prestan para crear un ambiente cargado de emociones alteradas y de desorden. Excitación nerviosa, trances, éxtasis, lenguas extáticas, gritería, palmoteo, pisoteos y danzas frenéticas son los frutos que ocasionan los instrumentos (1 Corintios 14:40).

Sigue La Enseñanza Apostólica

La enseñanza apostólica es la misma de Jesús ya que los apóstoles fueron inspirados por el Espíritu Santo.

La Mujer calla en la congregación (1 Corintios 14:33-37).  Sabemos muy bien que no es fácil para algunos aceptar esta verdad. ¿Pero que hombre y pastor puede quitar esto? Nadie tiene la autoridad de quitar esta ley.

La mayoría de iglesias están repletas de mujeres ejerciendo la predicación, el canto y la oración en público. Hasta se han inventado la absurda idea de establecer pastoras. 

Muchos quieren poner argumentos usando ejemplos de Débora, de Ester, de Maria Magdalena y usan los pasajes de Gálatas 3:28 y l Juan 19:40. El problema con estos argumentos que ponen para darles el privilegio a las mujeres en las congregaciones es que son débiles. Por varias razones:

Acerca de Débora, Ester y María Magdalena, la iglesia todavía no se había establecido y la ley de Cristo fue dada después del establecimiento de la iglesia. Y en el caso de Maria, la predicación del evangelio fue dada antes de la ascensión de Cristo al cielo. Y fue a los once que Jesús envió a predicar el evangelio (Marcos 16:14-16).

En el caso de Gálatas el apóstol Pablo no estaba diciendo que la mujer podía ejercer la predicación en público. Lo que el pasaje quiere decir es que en Cristo no existe grupos distinguidos, como judíos, griegos, mujeres, varones, libres y esclavos.  En Cristo, somos uno y salvos por medio de Cristo.  En el caso de Juan 19:40, esto no da opción a la mujer hablar en la congregación. Jesús se refiere a sus doce discípulos y no a mujeres.

Los argumentos que posee la iglesia de Cristo en el Nuevo Testamento y que la casa de Dios presenta son estos:

1 Timoteo 2:8 y 11 al 15— El hombre es que debe orar en todo lugar y no la mujer. Y la mujer fue engañada y no el hombre.

1 Corintios 11:3— El hombre es cabeza y no la mujer.

Hechos 6:16— Buscaron varones y no mujeres.

2 Timoteo 2:2— Hombres idóneos.

Ahora bien, consideremos la ofrenda el primer día de la semana (1 Corintios 16:1,2).

La práctica es bíblica y no práctica de hombres que desean innovar y meter enseñanzas dentro de su iglesia.

Algunos quieren evadir esta enseñanza con los siguientes argumentos:

—Ofrendamos todos los días dicen porque amamos a Jesús — pero vea lo que dice Juan 14:15.

—Ofrendamos dicen porque lo hacemos con fe — vea  Hebreos 11.7.

—Ofrendamos dicen porque la iglesia tiene muchas veces necesidades — vea Romanos 8:28.

—Ofrendamos todos los días dicen, porque el pastor así nos ha enseñado — Vea Mateo 15:7-9

Es mejor ofrendar según lo que dice la ley de Cristo, el ayudara a la iglesia y nada le faltara.

Participa de la cena del Señor el primer día de la semana Hechos 20:7.  La iglesia de Cristo no practica la cena del Señor cada primer domingo del mes.  No practica la cena del Señor cada primer domingo a los seis meses o al año.  Los miembros no observan la cena del Señor, sino que participan del pan y de la copa.  Los miembros toman de la copa, no mojan el pan en fruto de la vida, sino que comen primer el pan y luego toman la copa.

Usa un pan y los miembros parten cada cual un pedazo de él. Y se toma de una copa todos los miembros (Mateo 26:26,27).

Algunos eruditos de la Biblia dicen: “Es un hecho bien conocido de que los primeros cristianos manejaban la cena del Señor todos los domingos” (Philip Doddridge).

“De esto [Hechos 20:7] vemos que los cristianos se reunían el primer día de la semana para la edificación mutua y para participación de la cena del Señor” (Philip Scharff).

Cada Congregación es dirigida por varios pastores

En la era moderna en la que nos encontramos las denominaciones son gobernadas por un solo pastor, lo que hace a esto antibíblico o extraescritural.

En la era apostólica y en la enseñanza del Nuevo Testamento no podemos encontrar a ninguna iglesia siendo dirigida por un solo pastor, sino por varios. Vea hechos 20:28. La iglesia en Mileto era dirigida por varios obispos o pastores y también la iglesia en Jerusalén (Hechos 15:4) y la iglesia en Filipo (Filipenses 1:1).

Los pastores tenían que llenar ciertos requisitos para tener este privilegio de ser obispos. Sólo mencionaré dos requisitos en lo cual fallan las instituciones al graduar sus lideres como pastores con un diploma de pastoreado.

Que sea marido de una sola mujer. Tito 1:6. En la iglesia que no es la casa de Dios podemos observar a pastores solteros gobernando una congregación.

Que tengan hijos creyentes: Cuantos hombres son pastores, y que sus hijos no son cristianos y que están acusados de rebeldía y de libertinaje.

Esta regla bíblica se usa para que no pueda existir el peligro de que un pastor se adueñe de la grey, ni se rebele contra la verdad (1 Pedro 5:2-4).

La casa de Dios no hace mercadería en el  nombre del Señor.

 No es de sorprenderse que hoy existan instituciones religiosas que usen la iglesia y el nombre de Jesús para sus propósitos de mercadería.

La casa de Dios no vende mercadera, como tamales, sopa de mondongo, emparedados, revistas, rifas, para construir su local, campañas evangelísticas.

El apóstol Pedro y el apóstol Pablo bien profetizaron acerca de esto en esto últimos tiempos. 2 Pedro 2:1-3, Dios no perdonara a tales personas que practican tales cosas      dentro de sus templos (Versos 4-6. 1 Timoteo 6:5).

Conclusión. Estas son las exclusivas características de la casa de Dios que es columna y baluarte de la verdad.  Tiene su congregación estas cualidades bíblicas, y sino las tiene le invitamos hacer miembro de esta iglesia que es la casa de Dios Ángel Lagos

  1 Corintios 4:9-21

 

Los corintios se creían sabios, dignos de alabanza, y estaban satisfechos en su condición espiritual.   Pablo, al describir sus propios sufrimientos, demostró que los grandes en el reino de Dios eran los que sufrían como Cristianos (9-14).  Pablo, entonces les hizo recordar que él empezó o fue "padre" de la iglesia en Corinto, y que les habló con la autoridad de un Padre (15,16).   Iba a enviar a Timoteo  para atender a los asuntos de la iglesia, y después Pablo mismo iría a Corinto, y no tendría miedo de enfrentar a los hombres orgullosos.  Pablo les aseguró que tenía el poder de venir a ellos con severidad, o podía venir con el espíritu de mansedumbre y amor, y que dependería de la conducta de ellos cuando viniera (17-21).

Versículo 9

Pablo y los demás apóstoles no se consideraban llenos, ricos, y reyes.  El apostolado fue el puesto más alto e influyente en la iglesia primitiva.    Pero Pablo dice: "Considero que a nosotros los apóstoles, Dios nos ha exhibido en último lugar, como a condenados a muerte".   Pablo no se creía grande, sino en "último lugar".

Este versículo es una descripción de los espectáculos romanos.   En la mañana, los hombres entraban el teatro vestido en armadura para pelear contra bestias salvajes, como leones y osos.    Pero al mediodía, los gladiadores entraban el teatro desnudos — sin nada para defenderse de la espada del adversario.  Y los que escapaban fueron guardados para morir brutalmente otro día.   Se podía llamar a tales hombres: "condenados a muerte".   Y ya esto fue la última apariencia en el teatro para aquel día; fueron "exhibido en último lugar" (Adam Clarke).

"Porque hemos llegado a ser espectáculo para el mundo, para los ángeles y para los hombres".   La palabra "espectáculo" significa "teatro o lugar de reunión" (Vine).   Imagine a hombre y ángeles sentados en un teatro mirando desde las gradas a los apóstoles siendo atormentados y matados.

Versículo 10

En este versículo Pablo contrastó a los corintios y los apóstoles en tres áreas — en referencia a su enseñanza, su comportamiento, y su estación mundana.

El mundo avaluaba a los apóstoles como necios, débiles, y despreciados.

NECIOS — Los apóstoles sufrían tanto por la causa de Cristo y os intelectuales de ese tiempo creían que los apóstoles sufrían sin causa justa.   Pensaban: "¡Qué necio gastar su vida sirviendo y sufriendo por un hombre muerto!"  Pero Pablo nos dice que si queremos ser verdaderamente sabios, tenemos que volver necios.   "Si alguien se cree sabio según la sabiduría de este mundo, vuélvase como necio para así llegar a ser verdaderamente sabio" (1 Corintios 3:18).

DÉBILES  — Cuando Pablo tenía dificultades y aflicciones, y como resultado sentía débil, entonces en ese momento, estaba fuerte y más cerca a Dios.   "Por eso me complazco en las debilidades, afrentas, necesidades, persecuciones y angustias por la causa de Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte" (1 Corintios 12:10).

DESPRECIADOS — "sin honor".   Los apóstoles no recibían el honor y aprecio que merecían.  En los espectáculos públicos entre los romanos fue costumbre silbar, abuchear, mofar e insultar sin límite a las víctimas.  De la misma manera sufrían lo apóstoles.

Pero los corintios consideraban a si mismos como sabios, fuertes y honorables.  Pensaban "que sabio e inteligente soy”.  “Soy fuerte”.  “El mundo me alaba y me honra”.  “Mira que importante soy".   Tenían un concepto no realista de lo que en verdad eran.

Versículos 11

Pablo dice que "hasta esta hora" había padecido por la causa de Cristo.   Desde el momento que obedeció el evangelio, dondequiera que iba tenía pruebas y sufrimientos.

Los apóstoles sufrían hambre y sed.   Pablo podía haber sido un hombre rico y haber gozado el lujo que esta vida ofrecía, pero escogió ser pobre y ser privado de muchos placeres ordinarios (Filipenses 4:2).

"Estamos desnudos."  Nos faltaba ropa.   En sus muchos viajes, su ropa se deterioraba, y no tenía dinero para comprar ropa nueva.  Aunque Pablo muchas veces usaba vestimentas andrajosas y gastadas, sin vergüenza aparecía ante reyes entregándoles el mensaje de la cruz.   Desde una prisión fría y húmeda en Roma, Pablo faltaba ropa y escribió a Timoteo y pidió que le trajera su capa (2 Timoteo 4:13) "Trae, cuando vengas, el manto que dejé en Troas en casa de Carpo".

"Somos abofeteados" — es decir, "andamos heridos de golpes".  Le apedrearon a Pablo (Hechos 14:9) y le golpearon con muchos azotes (Hechos 16:28).  Pablo fue severamente abofeteado (2 Corintios 11:23-25).

"No tenemos morada fija".   Los apóstoles viajaban a tierras distantes.  Se lanzaban sobre la hospitalidad de extranjeros.   Echados de una ciudad y fueron a otra.   No tenían el consuelo de una casa, sino que vivían vidas vagantes. 

Como Cristo dijo: "Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo tienen nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza" (Mateo 8:20).

Versículos 12 y 13

"Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos".  Cuando estaba en Corinto, Pablo "trabajaba, pues su oficio era hacer tiendas" (Hch. 18:3).   Y les dijo a los ancianos de Éfeso, "Vosotros sabéis que estas manos proveyeron para mis necesidades y para aquellos que estaban conmigo" (Hechos 20:34).  Pablo se cansaba trabajando para ganar el sustento y para así poder predicar el evangelio a otros (2 Tes.2:9; 3:8).  Pablo dice: "Ni hemos comido de balde el pan de nadie".

 ¿Cómo reacciona Pablo a todo este maltrato?

"Nos maldicen y bendecimos".   A las maldiciones, Pablo respondía con bendiciones.  Cuando hablaban mal a Pablo, él hablaba con amabilidad a ellos, tal como Cristo había enseñado (Mateo 5:44).

"Padecemos persecución, la soportamos".  Los cristianos soportaban con paciencia a los que les injuriaban.  Es más natural al hombre devolver insulto con insulto.  Cuando la oposición es rigorosa y severa, queremos responder de la misma manera.  Pero la gracia de Cristo nos ha enseñado a llevar las golpes con paciencia, y imitar a reaccionar a la persecución como nuestro Señor (1 Pedro 2:23).  

"Nos difaman, y rogamos".  Literalmente, "Nos blasfemen e invocamos".   Cuando hablan dañinamente de nosotros, intercedemos a Dios por ellos.  Es imposible quedarnos enojados con alguien, si estamos rogando que Dios nos ayude a amarlos como debiéramos.  No podemos cambiar el corazón del hombre malo, y en esta condición nos continúa acosando.  Sólo Dios lo puede cambiar.   El odio desaparecerá de nuestros corazones si oramos que Dios abre el corazón de tales individuos para que acepten el evangelio de Cristo.

"Hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos".   La palabra "escoria" en el griego significa: "purgación; un sacrificio purificado por una ceremonia".  La palabra "desecho" significa "un sacrificio de redención".  Aquí Pablo tal vez hace referencia a una práctica pagana.  

En tiempo de calamidad pública, los griegos paganos de Atenas escogían a ciertos hombres de vil carácter para ser un sacrificio de purificación para ellos.  

Cuando le sacaron, coronado de flores, después de amontonar todas las maldiciones del país sobre sus cabezas, y después de azotarles siete veces, les quemaron vivos y luego echaron sus cenizas en el mar y la gente decían esta frase, "Que seas nuestro sacrificio de redención" (Adam Clarke).    Así de esta manera, Pablo y los demás apóstoles rendían sus vidas en sacrificio por otros.

La palabra "escoria" según Robertson también se refiere al polvo o basura que se recoge y desecha después de barrer.    Pablo se creía como la basura que tenía que ser desechada y tratada con deshonra.

Versículo 14, 15

Su propósito en escribir estas cosas no fue para abrumarles con vergüenza, sino para amonestarles como a sus propios hijos amados.   Pablo no disfrutaba de avergonzar a otros, o hacerles sentir mal, y no escribió con tal objetivo.  Les escribió para advertirles y aconsejarles como un padre aconseja a sus hijos.   Pablo consideraba a los corintios como sus propios hijos.  Y como todo buen padre, fue obligado a amonestar a sus hijos para que reformen su conducta (1 Tes.2:11).   Pablo los consideraba a sus hijos "amados".  Pablo amaba a sus hijos, los Corintios, y por lo tanto su corazón se llenaría de angustia si uno de sus hijos se apartó del camino de Dios (Hebreos 12:6). 

Pablo se consideraba padre espiritual de los corintios.   Sería posible tener 10,000 ayos, pero solamente un padre.    El erudito griego Thayer escribió: "Entre los griegos y romanos, el nombre "ayo" fue aplicado a los esclavos fiables que tenían el cargo de supervisar la vida y los morales de los niños de la gente prestigiosa.  Los niños no fueron permitidos salir de la casa sin su ayo hasta que llegaran a la edad de madurez".   El ayo fue la persona que llevaba al niño a la escuela, y cuidaba de ellos.   Los corintios tenían muchos que les habían ayudado en la obra, pero Pablo fue su único padre.  Pablo tenía un cariño paternal, que los "ayos" nunca podía tener.  Pablo les había engendrado por medio del evangelio (Santiago 1:18).  

Pablo no tomaba la palabra "padre" como título religioso, porque Cristo condenó esta práctica en Mateo 23:9.  Pablo fue "padre" de la iglesia en Corintio en este sentido — fue él que empezó la obra en Corinto (Hch. 18).   Él fue el primero de "plantar" la semilla del evangelio (1 Corintios 3:6), y "puso el fundamento" en Corinto (1 Corintios 3:10).  Él estableció la iglesia en Corinto, y de esa manera fue su padre.

Versículo 16

Ahora Pablo les rogaba que le imitaran como el niño imita a su padre.   Todos hemos visto la manera en que los niños simulan el compartimiento del padre.   Por lo tanto, Pablo dijo: "Hermanos, sed imitadores de mí y prestad atención a los que así se conducen, según el ejemplo que tenéis en nosotros" (Filipenses 4:9).  Pablo quería que imitáramos su forma de hablar, su conducta y sus hábitos.   Pablo vivía para Dios y la eternidad, sin buscar la gloria de los hombres, o una vida cómoda.   Pablo quería que los Corintios dejaran de ser carnales, y que aprendieran de su ejemplo a ser espirituales.

Versículo 17

"Por esto mismo" — Quería recordarles de su doctrina y manera de vivir por medio de enviarles a Timoteo.  Al llegar Timoteo, él les traería a la memoria lo que Pablo enseñaba en todas las iglesias de Cristo que visitaba.   Los Corintios habían olvidado mucho de lo que Pablo les había enseñado.  En 1 Corintios 11:2 les dice: “Os alabo porque en todo os acordáis de mí y retenéis las enseñanzas transmitidas tal como yo os las entregué."   Pero Timoteo tenía una conexión espiritual con Pablo, porque Pablo le convirtió a Cristo, y fue el mejor calificado para hacerles recordar a los Corintios del proceder de Pablo.   Pablo dijo de Timoteo en 2 Timoteo 3:10, "Tú has seguido de cerca mi enseñanza, conducta, propósito, fe, paciencia, amor, perseverancia".  

Timoteo les enseñaría lo que Pablo enseñaba en TODAS las iglesias de Cristo.   Pablo enseñaba la misma doctrina dondequiera que iba (1 Co. 14:33; 7:17; 16:1).  No existía la división que existe hoy en las diversas denominaciones.  Toda iglesia llevaba el mismo nombre, adoraba a Dios de la misma manera, y creía las mismas doctrinas.

Timoteo fue el "hijo amado y fiel en el Señor" de Pablo.   En 1 Timoteo 1:2 le llamó, "mi hijo verdadero en la fe".   Aparentemente, Pablo le ofreció el evangelio a Timoteo en su primer viaje misionero cuando estaba en Listra y Timoteo lo obedeció (Hechos 14:8-18; 16:1-5). 

Versículo 18

Pablo les estaba diciendo: "Algunos de ustedes se sienten muy confiados e inflados de soberbia, imaginándose seguros, pensando que no volvería a Corinto a visitarles".     

Algunos decían en Corinto, "Pablo tiene miedo de venir, y enfrentarnos cara a cara para reprendernos."    El Nuevo Testamento Viviente describe la manera de Pablo de hablar en 2 Corintios 10:10, "No hagan caso a sus cartas, algunos dicen.  En ellas aparente fuerte, pero no es más que ruido".  Creían que Pablo les estaba enviándoles a Timoteo,  porque Pablo no tendía las agallas de enfrentarles en persona.

Versículo 19

A la acusación del versículo 18, Pablo dijo, "Pero he de ir y pronto, si el Señor me lo permite, y veremos si esos individuos tienen de veras el poder de Dios o si son simples habladores" (Nuevo Testamento Viviente).     Pablo iría a Corinto "si el Señor quiere".   Pablo dijo que su visita a la iglesia de Corinto no dependería de sus propios deseos, sino dependería de la voluntad de Dios.   De esto aprendemos que no debemos hacer planes sin hacer referencia a la voluntad de Dios (Santiago 4:15).

Al venir Pablo, dijo: "conocerá" examinará y pondrá a prueba a aquellos hombres orgullos.   No evaluará "las palabras" — su elocuencia, o su pretensión de tener gran conocimiento e influencia, sino que Pablo evaluaría "su poder".   Pablo quería ver ese poder y autoridad que ellos reclamaban tener de verdad es de Dios.   Pablo quería examinar si el mensaje que predicaban era el mensaje de la cruz que era el poder de Dios, o si predicaban con palabras de sabiduría humana (1 Corintios 1:18; 2:4,5).

Versículo 20

El reino de Dios no consiste en palabra — en elocuencia humana, o excelencia de habla, sino en el poder  sobrenatural de la palabra de Dios (Hebreos 4:12).  

Lo que importa en el reino de Dios no está en quién puede hablar con más elocuencia, pero lo que importa es presentemos el evangelio de Cristo que es el poder de Dios para salvar.   El trabajo total del reino de Dios es predicar el poderoso evangelio de Cristo, y no  hablar con sabiduría humana.  El reino consiste en extender el mensaje de la cruz, que es el poder de Dios.

Versículo 21

Pablo, como un amoroso padre, les preguntó, "Qué prefieren? ¿Que vaya a castigarlos a regañarlos, o que vaya con ternura y mansedumbre?" (Nuevo Testamento Viviente).   Pablo podía venir con la autoridad de un ayo, con una vara de disciplina y con severidad para castigar, o podía venir como padre para consolar y elogiarles.   Si no se arrepintieran, Pablo, como fundador y padre de la iglesia, confiado con el poder de Jesucristo, tendría que administrar la disciplina, y castigar a los que ofendían con sufrimiento corporal.  En Hechos capítulo 5 y capítulo 13 parece que los apóstoles tenían el poder de Dios para infligir castigo sobre los que rehusaban arrepentirse.

Como miraremos en el próximo capítulo, un miembro de la iglesia en Corinto dormía con la esposa de su padre.  Cuando existe un miembro en la congregación culpable de inmoralidad, y rehúsan arrepentirse, es la voluntad de Dios que sean excluidos de la iglesia (Mateo 18:15-18; 1 Corintios 5:4-5).   Si los hermanos en Corinto no excluyeran a ese hermano adúltero, Pablo dijo que tendría que llegar con una vara, y en 2 Corintios 13:2 dijo: "no seré indulgente con los que antes pecaron".   Pero si excluyeran a ese hermano perverso, Pablo vendría con ternura y gentileza.  —Paul Melton