
I CORINTIOS 3
En capítulo uno,
Pablo habló sobre la importancia de la unidad en la
iglesia. Había divisiones en Corinto. Los hermanos en
Corinto estaban confiando en la sabiduría de los hombres
en vez de la palabra de Dios.
En realidad,
confiaban en los hombres en vez de Cristo. Por eso, en
capítulo uno, Pablo dijo mucho en contra de la sabiduría
del mundo (o sea de los hombres), pero enfatizó
considerable sobre la importancia de la sabiduría de
Dios.
Después en capítulo
dos, él explicó que la sabiduría de Dios vino a este
mundo por medio del Espíritu Santo, y en versículo 13
dijo: “Lo cual también hablamos, no con palabras
enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña
el Espíritu. . .”. Entonces Pablo mostró que el hombre
natural no entiende la sabiduría de Dios.
Entonces en
capítulo tres, él dijo que los corintios fueron carnales
porque estaban siguiendo a los hombres.
V.
1-5
Los Corintios
estaban muy débiles en la fe y eran carnales. Quiere
decir que no tenían mucho conocimiento de la palabra de
Dios y andaban según los deseos carnales. Señor W.E.
Vines escribió acerca de la palabra “carnal” dijo:
“teniendo la naturaleza de la carne, o sea, sensual,
controlado por los apetitos animales, gobernado por la
naturaleza humana, en vez de por el Espíritu de Dios”.
Ellos debían haber
sido fuertes en la fe, pero no era así. Debían haber
crecido espiritualmente, pero todavía eran iguales a los
niños en Cristo, actuando como hombres comunes del
mundo.
Los hebreos tenían
el mismo problema. Pablo les dijo: “Acerca de esto
tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por
cuanto os habéis hecho tardos para oír. 12Porque
debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo,
tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles
son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y
habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de
leche, y no de alimento sólido. 13Y todo aquel que
participa de la leche es inexperto en la palabra de
justicia, porque es niño; 14pero el alimento sólido es
para los que han alcanzado madurez, para los que por el
uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento
del bien y del mal” (Hebreos 5:11-14).
Pablo deseaba
enseñarles cosas espirituales, cosas más profundas de la
palabra de Dios, pero no pudo porque ellos no las
entendían. Un cristiano debe crecer espiritualmente.
En niño en Cristo
empieza la vida cristianas tomando la leche de la
palabra, pero después de un tiempo por medio de
escuchar, leer y estudiar la palabra de Dios y por
practicarla, él empieza a comer comida sólida (o sea la
parte más profunda de la palabra). Él llega a ser
cristiano maduro en la fe.
Pablo les preguntó
a los corintios: “Porque diciendo el uno: Yo ciertamente
soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois
carnales?” (V.4).
La razón por la
cual Pablo les llamó a los Corintios carnales fue porque
algunos de ellos seguían a los hombres en vez de Cristo
(V.4).
Cuando uno está
confiando en la sabiduría de los hombres, no puede
crecer espiritualmente. Pablo declaró que los hombres
son nada más que servidores de Dios. Esto nos muestra
claramente la carnalidad que está involucrado en el
sistema de las denominaciones.
V.
6-9
Pablo y Apolos
tenían su parte en la predicación del evangelio. Cada
predicador y líder de la iglesia tiene su
responsabilidad de predicar la palabra, pero Dios nos da
el crecimiento. Pero, ¿Qué significa versículo seis?
Quiere decir que Pablo había sembrado la palabra de Dios
la primera vez en Corinto y después llegó Apolos, y él
les predicaba a los que Pablo había convertido. Las dos
obras son importante: Según Mateo 28:19,20, debemos
enseñarles a los pecadores y también a los cristianos.
Pero el punto de
Pablo es que no debemos gloriar en los hombres, sino en
Dios que nos da el crecimiento. “Así que ni el que
planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el
crecimiento”.
Los cristianos
recibirán una recompensa según sus obras. La palabra de
Dios dice: “cada uno recibirá su recompensa conforme a
su labor”. Por eso, cada cristiano tiene una gran
responsabilidad, porque está trabajando con las almas
preciosas. Puede salvar muchas almas o causar la
pérdida de muchas almas. Pablo le dijo a Timoteo: “Ten
cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello,
pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que
te oyeren” (1 Timoteo 4:16).
V.10-11
Pablo era un
maestro, un experto con la palabra de Dios. Él fue el
primero que predicó el evangelio en Corinto. Entonces,
él colocó la fundación la cual era Jesucristo. Otros
cristianos en Corinto estaban construyendo sobre esta
fundación. Pablo les advirtió que tuvieran cuidado como
construían encima de esta fundación.
V.12-15
Pablo habló sobre
dos clases de material. Una clases era de oro, plata,
y piedras preciosas, y la otra consistía de madera,
heno y hojarasca.
En cuanto a los
materiales, Pablo hablaba sobre las personas convertidas
a Cristo. Ellos habían escuchado el evangelio, y lo
habían obedecido. Algunas de estas personas eran de
"oro" y otras eran de "madera". Hoy día, todos los
hermanos están haciendo sus propias obras. Todos los
cristianos de la iglesia están construyendo.
Cada cristiano está
construyendo sobre la fundación, Cristo. Pedro dijo que
los cristianos son “piedras vivas” en el “templo
espiritual” el cual es la iglesia (1 Pedro 2:5).
Cuando encontramos
personas con buenos corazones, entonces son personas de
"oro, plata, y piedra preciosa". Ellos obedecen todos
los mandamientos de Dios y cambian sus vidas en
conformidad a la palabra de Dios.
En cambio, muchas
veces convertimos las personas de "madera, paja, y
cañas". Ellos no permanecen fieles a Dios. No quieren
arrepentirse y su corazón no está abierto a la palabra
del Señor.
La verdad es que no
podemos saber con certeza las intenciones de las
personas. Nuestra responsabilidad es predicar el
evangelio. Nuestra obra no es juzgar los corazones,
sino predicar la palabra.
Las obras serán
juzgadas por “fuego” (V.14). Creo que el material de
las obras puede ser revelado en esta vida o la próxima.
Tal vez, sepamos ahora en este mundo que tipo de
material es una persona, como dice 1 Timoteo 5:24— "Los
pecados de algunos hombres se hacen patentes [evidentes]
antes que ellos venga a juicio, mas a otros se les
descubren después". En otras palabras, "Los pecados de
algunos se ven claramente antes de que ellos vayan a
juicio, pero en otros casos sólo se ven después" (DHH).
Algunas obras son reveladas en esta vida
Ahora bien, los
convertidos (“la obra” del cristiano) podrían hacer dos
cosas — permanecer fiel o regresar al mundo. Es un
grato para el maestro ver sus convertidos seguir fiel, y
es su recompensa. Pablo habló de los filipenses: “Así
que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía,
estad así firmes en el Señor, amados”. También note las
palabras a los tesalonicenses: 19Porque ¿cuál es nuestra
esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo
sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo, en
su venida? 20Vosotros sois nuestra gloria y gozo (1
Tesalonicenses 2:19,20).
No todos son fieles
y “el día la declarará” (V.13). Es como dijo Jesús en
la parábola del sembrador. Una semilla “cayó en
pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto,
porque no tenía profundidad de tierra. 6Pero salido el
sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó” (Marcos
4:5,6).
Después Él explicó
sus palabras: “Estos son asimismo los que fueron
sembrados en pedregales: los que cuando han oído la
palabra, al momento la reciben con gozo; 17pero no
tienen raíz en sí, sino que son de corta duración,
porque cuando viene la tribulación o la persecución por
causa de la palabra, luego tropiezan” (Marcos 4:16,17).
Pablo dijo: “Si la
obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida” (V.15).
En esta vida el fuego representa pruebas y
tribulaciones, como Pedro llamó un “fuego de prueba” (1
Pedro 4:12).
Es como la planta
en la parábola del sembrador que “no tienen raíz en sí,
sino que son de corta duración, porque cuando viene la
tribulación o la persecución por causa de la palabra,
luego tropiezan” (Marcos 4:17). Cuando ha “salido el
sol, se quemó” (Marcos 4:6).
El
material de algunas obras será revelado en el día final.
En el día del
juicio sabremos quienes son los cristianos verdaderos —
entenderemos quienes son de la madera, el heno y la
paja. El fuego es el juicio de Dios. Hebreos 12:29—
"Porque nuestro Dios es fuego consumidor". Hebreos
10:30— "Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza,
yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor
juzgará a su pueblo".
El fuego que va a
probar a todas las personas quiere decir el juicio de
Dios. En este día, Dios va a exponer todas las vidas y
corazones.
En el día del
juicio algunos que hemos convertido a Cristo, van a
perder sus almas en el lago de fuego. En este caso, la
obra que hemos invertido en ellos fue en vano, como
Pablo dijo a los gálatas: “Me temo de vosotros, que haya
trabajado en vano con vosotros” (Gálatas 4:11).
La Biblia dice que
sufriremos "pérdida"; sin embargo, no perderemos nuestra
alma si hemos hecho la voluntad de Dios.
No es
necesariamente la culpa del maestro cuando su convertido
regresa al mundo, entonces no afecta su salvación.
Nuestra responsabilidad no es juzgar el corazón de uno,
sino predicar la palabra de Dios.
V.16-17
El templo de Dios
es la iglesia. El Espíritu de Dios mora en la iglesia.
Cuando la iglesia se muere es porque el Espíritu Santo
se va.
Podemos destruir la
iglesia (o el templo) en varias formas: por contenciones
(Gá.5:15), por mundanería y inmoralidad (1 Co.6:9-11),
por las falsas doctrinas (Ap. 2:15,16), y por la tibieza
y complacencia (Ap.3:15,16) y por tener comunión con
hermanos inmorales (1Co.5; 2 Co. 6:14).
V.18-20
Si uno tiene
sabiduría de este mundo, entonces se necesita hacerse
ignorante para que pueda entender la sabiduría de Dios.
La sabiduría del mundo no tiene ningún valor en los ojos
de Dios (1 Co.1:25). Cuando uno está haciendo la
voluntad de Dios, según la sabiduría del mundo, es
ignorante.
V.21-23
La sabiduría de los
filósofos y oradores griegos es vacía e insignificante a
Dios. Pablo no quería que los corintios gloriaran en
estos hombres por su sabiduría mundana. Pablo les dijo:
“todo es vuestro” o sea, ellos tenían todas las
bendiciones en Cristo y aun los maestros eran sus
servidores. Entonces, Pablo concluyó diciendo:
“vosotros de Cristo”. Significa que ellos pertenecen a
Cristo y son discípulos de Él y no debían seguir al
hombre.
Resumen
Los Corintios
confiaban en hombres con sabiduría de este mundo—hombres
inteligentes según el nivel del mundo. Sin embargo, no
eran inteligentes en cuanto a las cosas de Dios.
Puesto que los
corintios confiaban en estos tipos, Pablo les llamó
“carnales”.
Entonces Pablo
dirigió su atención a estos cristianos diciendo, “mire
como sobreedifica” o como dice otra versión: “Cada uno
debe tener cuidado de cómo construye” (DHH).
La fundación del
templo de Dios es Cristo, y el material es el cristiano.
Algunos de los
cristianos son de buenos materiales—oro, plata o piedras
preciosas. Otros no son fieles hechos de madera, heno u
hojarasca.
Dos eventos revelan
el tipo de material en que consiste el cristiano—el día
de tribulación (pruebas de fuegos) y el día de juicio.
Los cristianos que
están construyendo pueden recibir recompensa o pérdida
por su obra. Si sus convertidos permanecen fieles a
Dios, el cristiano recibe recompensa, pero si regresan
al pecado el recibe pérdida.
La recompensa es
ver sus convertidos seguir fiel toda la vida. La
pérdida es verlos dejar a Cristo y regresar al mundo.
Sin embargo, por la
misericordia de Dios, el cristiano que enseña a los
demás no va a perder su alma sólo porque sus convertidos
no siguen fieles a Dios. Pero por otro lado, el
cristiano puede destruir el templo de Dios (la iglesia)
por enseñar o practicar doctrinas falsas. Quiere decir
destruir a los demás cristianos por sus enseñanzas y
acciones.
Por eso, no debemos
confiar en la sabiduría de los hombres. No importa que
tipo de titulo que tenga el hombre, porque son títulos
premiados por los hombres—y no por Dios.
En cambio, podemos
confiar en los hombres que están llenos de la sabiduría
que viene de Dios. —tm