El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

Tomo 5      Mayo y Junio  2006 
(Versión del Internet)

 

LA IGLESIA DEL NUEVO TESTAMENTO

I CORINTIOS 3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA IGLESIA DEL

NUEVO TESTAMENTO

 

 

Hoy en día, hay muchas iglesias.  La gente no sabe cual sea la correcta. Los predicadores famosos dicen que podemos hacernos miembros de cualquier iglesia de nuestro deseo.  Otros dicen que no importa si somos miembros de una iglesia.  En esta lección, vamos a examinar lo que la Biblia dice sobre este tema.

¿Qué es la iglesia?

La iglesia consiste de las personas que han escuchado el evangelio y lo han obedecido.

Hechos 2:38, 41, 47  “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. . . . Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. . . .Alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.

 Pedro, el predicador, les predicó el evangelio a los pecadores.   Cuando escucharon la palabra y la obedecieron, entonces Dios les añadió a la iglesia de Cristo.   

La iglesia es un grupo de personas que se ha lavado en la sangre de Cristo.

 Hechos 20:28  “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre”.

I Co.6:20  “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.

También, la iglesia es un grupo de personas que está salva.

Hechos 2:47 “Alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.

El Señor les va a añadir las personas salvas a la iglesia. Entonces, ¿Qué es la iglesia?  La iglesia es gente lavada en la sangre de Cristo.  Somos miembros de esta grupo si hemos obedecido el plan de Dios para entrar a su iglesia.

Ahora, vamos a considerar la importancia de la iglesia.

Mucha gente rechaza el valor de la iglesia.  Dicen ellos, "La iglesia no es necesaria para la salvación del hombre”.  Pero, ya hemos leído que Jesús dio su sangre para comprar la iglesia.  Por eso, ¿cómo puede mucha gente decirnos que la iglesia no es importante?  ¿Cómo pueden ellos decirnos que la iglesia no es necesaria?

Sabemos que la iglesia es muy importante a Cristo porque él dio su vida por ella.  Efesios 5:25 “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”.  ¿Piensa usted que Jesucristo sacrificaría su vida por algo que no era importante?

Él sufrió mucho y derramó su sangre preciosa por la iglesia.  Sin embargo, los hombres religiosos dicen que la iglesia no es muy significativa.   

Ahora, sabemos que en el mundo hay muchas iglesias.  ¿Pero cuantas iglesias edificó  Jesús?

 Mateo 16:18 “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”.  En este versículo, Jesús prometió edificar su iglesia.  Jesús dijo que edificaría su "iglesia", no "iglesias".  En otras palabras, Él prometió edificar solamente una iglesia.

En Hechos 2 Jesús cumplió su promesa, añadiendo a las personas a la iglesia.  La Biblia no dice "alguna iglesia".  ¿Por qué? Porque en el primer siglo había una sola iglesia, nada más.  Había muchas congregaciones en lugares diferentes, como Galacia, Filipos, Corinto y Éfeso, pero no había denominaciones, ni  sectas, las cuales enseñaban doctrinas diferentes. Cada Uno de estas congregaciones fue una parte de la única iglesia que Jesús edificó.  Ellas están practicando y predicando la misma doctrina de Cristo.  Por ejemplo, una iglesia no estaba predicando que el bautismo no era necesario, y otra predicaba de la importancia de el. 

Otra cosa, la Biblia dice que la iglesia es el cuerpo de Cristo (Ef.1:22,23  Col.1:18). Puesto que la iglesia es el cuerpo de Cristo, ¿Cuantos cuerpos tiene Jesús? ¡Ciertamente, sólo uno!  (Ef.4:4;   I Co.12:12, 13, 14 y 20; Ro. 12:4,5). 

Estos versículos enseñan que hay una solo iglesia o cuerpo.  Por estos muchos versículos, debemos creer  que hay sola una iglesia.

La iglesia no es una denominación. 

Algunas personas creen que hay solo un cuerpo o iglesia; sin embargo, ellos dicen que el cuerpo o iglesia consiste de todas las denominaciones.  Pero una razón por la cual no puede ser la verdad es porque las denominaciones no existieron hasta muchos años después del establecimiento de la iglesia de Cristo.

Las denominaciones no empezaron hasta muchos años después del tiempo que Jesús edificó su iglesia.  Los hombres empezaron saliendo del camino de Dios para las doctrinas de los hombres.  Durante este tiempo ellos establecieron muchas denominaciones.

Pero la  Biblia nos dice que esto pasaría.  Pablo profetizó que algunos iban a creer doctrinas de los demonios: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;  por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad” (1 Timoteo 4:1-3).

¿Cuál es una doctrina de los demonios?  Pablo dice que es cuando uno prohíbe casarse, o prohíbe alimentos.  La iglesia católica era la primera iglesia que predicó estas doctrinas falsas. 

Estamos convencidos que hay sola una iglesia.  Pero también, hay solamente un camino para hacerse un miembro de esta iglesia.  Tenemos que hacer exactamente las mismas cosas que la gente hizo en la Biblia antes que las denominaciones empezaron. 

Por ejemplo, la Biblia dice que la palabra de Dios es como semillas (Lucas 8:11).  Pero cuando se siembra la palabra de Dios va a tener cristianos y cristianos solamente.  De la misma manera, si se siembra semillas de sandias, no va a tener melones.

Consideremos lo que hizo la gente en la Biblia para ser añadida a la iglesia. Ellos oyeron el evangelio (Hch. 2:14-37); se arrepintieron (Hch.2:38); confesaron su fe en Cristo  (Ro.10:9,10); se bautizaron (Hch.2:38, 41),

Después que ellos obedecieron los mandamientos de Dios, fueron añadidos a la iglesia de Cristo.  En otras palabras, fueron agregados a la iglesia que Cristo edificó y no una denominación hecha por los hombres.

Hoy en día, nosotros podemos obedecer la misma doctrina y Dios nos añadirá a su iglesia.

Conclusión:

¿Por qué toma un riesgo en ser parte de una denominación de los hombres la cual no está en la Biblia? Porque puede ser parte de la iglesia verdadera que Jesús edificó.  La iglesia que Él edificó y la que compró con su propia sangre.  Jesús le amó tanto a la iglesia que le dio su vida por ella. —tm

 

   I CORINTIOS 3

 

 

 

En capítulo uno, Pablo habló sobre la importancia de la unidad en la iglesia.  Había divisiones en Corinto.  Los hermanos en Corinto estaban confiando en la sabiduría de los hombres en vez de la palabra de Dios.

En realidad, confiaban en los hombres en vez de Cristo.  Por eso, en capítulo uno, Pablo dijo mucho en contra de la sabiduría del mundo (o sea de los hombres), pero enfatizó considerable sobre la importancia de la sabiduría de Dios.

Después en capítulo dos, él explicó que la sabiduría de Dios vino a este mundo por medio del Espíritu Santo, y en versículo 13 dijo: “Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu. . .”.  Entonces Pablo mostró que el hombre natural no entiende la sabiduría de Dios. 

Entonces en capítulo tres, él dijo que los corintios fueron carnales porque estaban siguiendo a los hombres.

V. 1-5

Los Corintios estaban muy débiles en la fe y eran carnales.  Quiere decir que no tenían mucho conocimiento de la palabra de Dios y andaban según los deseos carnales.  Señor W.E. Vines escribió acerca de la palabra “carnal” dijo: “teniendo la naturaleza de la carne, o sea, sensual, controlado por los apetitos animales, gobernado por la naturaleza humana, en vez de por el Espíritu de Dios”.

Ellos debían haber sido fuertes en la fe, pero no era así.  Debían haber crecido espiritualmente, pero todavía eran iguales a los niños en Cristo, actuando como hombres comunes del mundo. 

Los hebreos tenían el mismo problema.  Pablo les dijo: “Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. 12Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; 14pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”  (Hebreos 5:11-14).

Pablo deseaba enseñarles cosas espirituales, cosas más profundas de la palabra de Dios, pero no pudo porque ellos no las entendían. Un cristiano debe crecer espiritualmente. 

En niño en Cristo empieza la vida cristianas tomando la leche de la palabra, pero después de un tiempo por medio de escuchar, leer y estudiar la palabra de Dios y por practicarla, él empieza a comer comida sólida (o sea la parte más profunda de la palabra).  Él llega a ser cristiano maduro en la fe.

Pablo les preguntó a los corintios: “Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?” (V.4). 

La razón por la cual Pablo les llamó a los Corintios carnales fue porque algunos de ellos seguían a los hombres en vez de Cristo (V.4). 

Cuando uno está confiando en la sabiduría de los hombres, no puede crecer espiritualmente.  Pablo declaró que los hombres son nada más que servidores de Dios.  Esto nos muestra claramente la carnalidad que está involucrado en el sistema de las denominaciones.

V. 6-9

Pablo y Apolos tenían su parte en la predicación del evangelio.  Cada predicador y líder de la iglesia tiene su responsabilidad de predicar la palabra, pero Dios nos da el crecimiento.  Pero, ¿Qué significa  versículo seis?  Quiere decir que Pablo había sembrado la palabra de Dios la primera vez en Corinto y después llegó Apolos, y él les predicaba a los que Pablo había convertido.  Las dos obras son importante: Según Mateo 28:19,20, debemos enseñarles a los pecadores y también a los cristianos.

Pero el punto de Pablo es que no debemos gloriar en los hombres, sino en Dios que nos da el crecimiento.  “Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento”.

Los cristianos recibirán una recompensa según sus obras.  La palabra de Dios dice: “cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor”.  Por eso, cada cristiano tiene una gran responsabilidad, porque está trabajando con las almas preciosas.  Puede salvar muchas almas o causar la pérdida de muchas almas.  Pablo le dijo a Timoteo: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren” (1 Timoteo 4:16). 

V.10-11

Pablo era un maestro, un experto con la palabra de Dios.  Él fue el primero que predicó el evangelio en Corinto.  Entonces, él colocó la fundación la cual era Jesucristo.  Otros cristianos en Corinto estaban construyendo sobre esta fundación.  Pablo les advirtió que tuvieran cuidado como construían encima de esta fundación.

V.12-15

Pablo habló sobre dos clases de material.  Una clases era de oro, plata, y  piedras preciosas, y la otra consistía de madera, heno y hojarasca.

En cuanto a los materiales, Pablo hablaba sobre las personas convertidas a Cristo.  Ellos habían escuchado el evangelio, y lo habían obedecido.  Algunas de estas personas eran de "oro" y otras eran de "madera".  Hoy día, todos los hermanos están haciendo sus propias obras.  Todos los cristianos de la iglesia están construyendo.

Cada cristiano está construyendo sobre la fundación, Cristo.  Pedro dijo que los cristianos son “piedras vivas” en el “templo espiritual” el cual es la iglesia (1 Pedro 2:5).

Cuando encontramos personas con buenos corazones, entonces son personas de "oro, plata, y piedra preciosa".  Ellos obedecen todos los mandamientos de Dios y cambian sus vidas en conformidad a la palabra de Dios.

En cambio, muchas veces convertimos las personas de "madera, paja, y cañas".  Ellos no permanecen fieles a Dios.  No quieren arrepentirse y su corazón no está abierto a la palabra del Señor.

La verdad es que no podemos saber con certeza las intenciones de las personas.  Nuestra responsabilidad es predicar el evangelio.  Nuestra obra no es juzgar los corazones, sino predicar la palabra. 

Las obras serán juzgadas por “fuego” (V.14).  Creo que el material de las obras puede ser revelado en esta vida o la próxima.  Tal vez, sepamos ahora en este mundo que tipo de material es una persona, como dice 1 Timoteo 5:24— "Los pecados de algunos hombres se hacen patentes [evidentes] antes que ellos venga a juicio, mas a otros se les descubren después".   En otras palabras, "Los pecados de algunos se ven claramente antes de que ellos vayan a juicio, pero en otros casos sólo se ven después" (DHH).

Algunas obras son reveladas en esta vida

Ahora bien, los convertidos (“la obra” del cristiano) podrían hacer dos cosas — permanecer fiel o regresar al mundo.  Es un grato para el maestro ver sus convertidos seguir fiel, y es su recompensa. Pablo habló de los filipenses: “Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía, estad así firmes en el Señor, amados”.  También note las palabras a los tesalonicenses: 19Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida? 20Vosotros sois nuestra gloria y gozo (1 Tesalonicenses 2:19,20).

No todos son fieles y “el día la declarará” (V.13).  Es como dijo Jesús en la parábola del sembrador.  Una semilla “cayó en pedregales, donde no tenía mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra. 6Pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó” (Marcos 4:5,6). 

Después Él explicó sus palabras: “Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; 17pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan” (Marcos 4:16,17).

Pablo dijo: “Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida” (V.15).  En esta vida el fuego representa pruebas y tribulaciones, como Pedro llamó un “fuego de prueba” (1 Pedro 4:12). 

Es como la planta en la parábola del sembrador que “no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan” (Marcos 4:17).  Cuando ha “salido el sol, se quemó” (Marcos 4:6).

El material de algunas obras será revelado en el día final.

En el día del juicio sabremos quienes son los cristianos verdaderos — entenderemos quienes son de la madera, el heno y la paja. El fuego es el juicio de Dios.  Hebreos 12:29— "Porque nuestro Dios es fuego consumidor".  Hebreos 10:30— "Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor.  Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo".

El fuego que va a probar a todas las personas quiere decir el juicio de Dios.  En este día, Dios va a exponer todas las vidas y corazones.

En el día del juicio algunos que hemos convertido a Cristo, van a perder sus almas en el lago de fuego.  En este caso, la obra que hemos invertido en ellos fue en vano, como Pablo dijo a los gálatas: “Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros” (Gálatas 4:11). 

La Biblia dice que sufriremos "pérdida"; sin embargo, no perderemos nuestra alma si hemos hecho la voluntad de Dios.

No es necesariamente la culpa del maestro cuando su convertido regresa al mundo, entonces no afecta su salvación.  Nuestra responsabilidad no es juzgar el corazón de uno, sino predicar la palabra de Dios.

V.16-17

El templo de Dios es la iglesia. El Espíritu de Dios mora en la iglesia.  Cuando la iglesia se muere es porque el Espíritu Santo se va. 

Podemos destruir la iglesia (o el templo) en varias formas: por contenciones (Gá.5:15), por mundanería y inmoralidad (1 Co.6:9-11), por las falsas doctrinas (Ap. 2:15,16), y por la tibieza y complacencia (Ap.3:15,16) y por tener comunión con hermanos inmorales (1Co.5; 2 Co. 6:14).

V.18-20

Si uno tiene sabiduría de este mundo, entonces se necesita hacerse ignorante para que pueda entender la sabiduría de Dios.  La sabiduría del mundo no tiene ningún valor en los ojos de Dios (1 Co.1:25).  Cuando uno está haciendo la voluntad de Dios, según la sabiduría del mundo,  es ignorante.

V.21-23

La sabiduría de los filósofos y oradores griegos es vacía e insignificante a Dios.  Pablo no quería que los corintios gloriaran en estos hombres por su sabiduría mundana.  Pablo les dijo: “todo es vuestro” o sea, ellos tenían todas las bendiciones en Cristo y aun los maestros eran sus servidores.  Entonces, Pablo concluyó diciendo: “vosotros de Cristo”.  Significa que ellos pertenecen a Cristo y son discípulos de Él y no debían seguir al hombre.

Resumen

Los Corintios confiaban en hombres con sabiduría de este mundo—hombres inteligentes según el nivel del mundo.  Sin embargo, no eran inteligentes en cuanto a las cosas de Dios.

Puesto que los corintios confiaban en estos tipos, Pablo les llamó “carnales”.

Entonces Pablo dirigió su atención a estos cristianos diciendo, “mire como sobreedifica” o como dice otra versión: “Cada uno debe tener cuidado de cómo construye” (DHH).

La fundación del templo de Dios es Cristo, y el material es el cristiano.

Algunos de los cristianos son de buenos materiales—oro, plata o piedras preciosas.  Otros no son fieles hechos de madera, heno u hojarasca.

Dos eventos revelan el tipo de material en que consiste el cristiano—el día de tribulación (pruebas de fuegos) y el día de juicio.

Los cristianos que están construyendo pueden recibir recompensa o pérdida por su obra.  Si sus convertidos permanecen fieles a Dios, el cristiano recibe recompensa, pero si regresan al pecado el recibe pérdida.

 La recompensa es ver sus convertidos seguir fiel toda la vida.  La pérdida es verlos dejar a Cristo y regresar al mundo.

Sin embargo, por la misericordia de Dios, el cristiano que enseña a los demás no va a perder su alma sólo porque sus convertidos no siguen fieles a Dios.   Pero por otro lado, el cristiano puede destruir el templo de Dios (la iglesia) por enseñar o practicar doctrinas falsas.  Quiere decir destruir a los demás cristianos por sus enseñanzas y acciones.

Por eso, no debemos confiar en la sabiduría de los hombres.  No importa que tipo de titulo que tenga el hombre, porque son títulos premiados por los hombres—y no por Dios.

En cambio, podemos confiar en los hombres que están llenos de la sabiduría que viene de Dios. —tm