¿Cómo
Llegan a Causar División Las Doctrinas?
1 Corintios 4:1-10 (Comentario)
¿Puede
La Persona Divorciada Por Inmoralidad Sexual
Arrepentirse y Casarse de Nuevo Bíblicamente?
María
la Madre de Jesús
¿Cómo Llegan a Causar

División Las Doctrinas?
Desde el primer siglo, el flagelo de la división
doctrinal ha estado presente — su principal causa la
enseñanza de diversa doctrina. Pablo en varias ocasiones
se refiere a esto enfatizando su desacuerdo con la misma
(1 Corintios 1:10). En 1Timoto 1:3 dice:
“Como te
rogué que te quedases en Éfeso, cuando partí para
Macedonia, para que requirieses á algunos que no enseñen
diversa doctrina”. La principal causa para la
división es el extravío de la doctrina de Cristo. Cada
día se levantan hombres por doquier inventando sus
propias enseñanzas basadas en nuevas técnicas teológicas
para interpretar la Biblia. Debido a eso la humanidad
cada día está más confundida; son cientos de sectas que
se forman cada momento en todo el mundo. Por lo que en
este artículo estudiaremos algunas causas que propician
la división en la Iglesia que Cristo edifico, para que
todo creyente haga todo lo posible para atacar las
causas principales de la división y así liberar el
cuerpo de Cristo de este flagelo destructivo.
Las
guías humanas en religión
La influencia de varias personas tiene que ver mucho con
la autoridad que se les da dentro de la iglesia. La
división de la iglesia empezó con autoridades
religiosas como: Papas, Cardenales, Apóstoles modernos,
Profetas, presidentes de iglesias etc. y cada uno está
formando y renovando sus propias doctrinas por las que
todos los miembros de sus iglesias deberían regirse
(Mateo 15:9 1 Timoteo 4:1). Martín Lutero, uno de los
reformadores de la iglesia Romana, escribió 95 tesis
sobre el desacuerdo contra el catolicismo. En nuestros
días, muchas personas sienten algún desacuerdo con la
iglesia a la que pertenecen y también forman sus tesis;
pasa algún tiempo poner en práctica sus intenciones y
formar otro nuevo grupo con sus propias interpretaciones
de la Biblia. Las doctrinas distintas entre hermanos es
la causa básica para producir conflictos desastrosos y
muchas almas se pierden en este afán.
Definiremos en primer lugar qué es doctrina. “Entendemos
que una doctrina es un sistema de creencias que forma
parte de cada religión. Aunque la palabra a veces se
utiliza para nombrar y caracterizar cada sistema como un
todo. La palabra latina “doctrina” significa “enseñanza”
y las creencias religiosas son a menudo formuladas por
primera vez de una forma concreta en el proceso de
instruir a iniciados. Aunque en algunas religiones las
doctrinas no han sido formuladas con precisión, en otras
muchas han sido objeto de fuertes controversias hasta el
punto de llegar a romper la comunidad de creyentes; la
mayoría de las religiones del mundo presentan en
realidad divisiones doctrinales. Cuando una autoridad
religiosa (concilio) propone una expresión de una
doctrina que excluye a otras posibles. La doctrina de
Cristo es universal y fácil de ser comprendida y
solamente aquellos que no desean sujetarse a su voluntad
seguirán pervirtiendo la sana enseñanza-- apartándose de
la fe verdadera (2 Timoteo 4:3,4).
¿Cómo afecta la influencia en
nuestros días?
Aunque no hay autoridades religiosas (cabeza de la
iglesia en la tierra), en la iglesia para decidir que
doctrina es correcta o excluir otras. A menudo alguien
se queda perplejo de la habilidad que tienen algunos
hermanos para predicar e interpretar la Biblia, como
también su posición en la sociedad y estudios seculares
(Teología Moderna). Se le admira y se le respeta aunque
su razonamiento no sea de acuerdo a la Biblia; hay
personas que creen lo que dicen por respecto y
admiración y se les venera como seres especiales. La
Biblia nos enseña que no debemos envanecernos, ni
contribuir para que un individuo lo haga. Muchas de las
divisiones causadas dentro de cada grupo se deben a este
fenómeno.
Al
tener una mala
interpretación del texto de la Biblia
A menudo, vemos cómo las
opiniones personales se cambian por doctrina o al
contrario, esta práctica hace que se establezcan
diversas doctrinas las que a su tiempo estallan en una
división. La falta de estudio bíblico y poca práctica de
la exégesis correcta trae como consecuencia
diversas formas de pensar. “La exégesis es una
combinación de procedimientos por los que se llegan a
comprender el texto bíblico. El trabajo de la exégesis
es constante, ya que se trata de interpretar un texto
para hacerlo más comprensible y accesible. Hay que
tener en cuenta los géneros literarios y prestar
atención al modo de pensar, de expresarse y de narrar
que se usaba en el tiempo de cada escritor”.
Las divisiones no tienen la causa en que la voluntad de
Dios esté oculta o incompleta o que no se pueda
interpretar correctamente, sino en la falta de estudio y
no querer sujetarse a la voluntad de Él. Algunas
personas dicen que la razón del desacuerdo de la gente
es que Dios nunca nos ha dicho lo que necesitamos saber.
O que quizás, Él reveló algunas cosas en la Biblia, pero
que hay otras cosas que realmente necesitamos saber, las
cuales nunca han sido reveladas. Aún otros dicen que
algunas de las verdades que fueron reveladas, se han
perdido o cambiado a través de los siglos, de manera que
hoy no tenemos toda la voluntad de Dios en la Biblia. La
línea de apoyo de todas estas ideas es que las personas
están en desacuerdo y confundidas a causa de la falta de
suficiente información para saber lo que deberíamos
creer y practicar.
*
2
Timoteo 3:15-17—
“y que desde la niñez has sabido las Sagradas
Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la
salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la
Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar,
para redargüir, para corregir, para instruir en
justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto,
enteramente preparado para toda buena obra”.
Dios nos ha hablado en las Escrituras. Estas fueron
dadas para enseñarnos, instruirnos y corregirnos de
manera que podamos estar provistos completamente para
toda buena obra. Dios nos ha dicho las cosas que
necesitamos saber para ser salvos — todo lo que
necesitamos saber.
*
1
Corintios 14:37—
“Si alguno se cree
profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo
son mandamientos del Señor”. Juan 16:13 — “Pero cuando
venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la
verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que
hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que
habrán de venir”. Las cosas que los hombres
inspirados escribieron son los mandamientos del Señor
(no la sabiduría de los hombres). Estos hombres fueron
guiados por el Espíritu Santo para enseñar y escribir
toda la verdad.
* 1
Pedro 1:22-25 —
“Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a
la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal
no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de
corazón puro; siendo renacidos, no de simiente
corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de
Dios que vive y permanece para siempre. Porque: Toda
carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como
flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae;
Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta
es la palabra que por el evangelio os ha sido
anunciada”. El evangelio es la simiente
incorruptible de Dios que vive y permanece para siempre.
No es como las plantas que crecen y luego mueren.
Siempre estará aquí y siempre vivirá de manera que lleva
a la gente honesta a convertirse en hijos de Dios. Es
indestructible.
Cuando las personas están divididas religiosamente, no
es porque la palabra de Dios no esté disponible para
entenderla. Tenemos dentro de nosotros mismos que
alcanzar todo lo que necesitamos saber para agradar a
Dios y recibir la vida eterna.
(Véase también Hch. 20:20,27; Judas 3; 2 P. 1:23,19-21;
2 Jn 2; Sal. 12:6-7; Ef. 3:3-5; Jn 20:30-31; 1 Ts. 2:13;
Gá. 1:11-12).
Cuando
no se tratan las diferencias doctrinales con madurez
espiritual
Cuando existen conjeturas, suposiciones, inventos y poca
voluntad para defender la doctrina de Cristo, es debido
a la falta de madurez espiritual. Cuando existe la
inmadurez
espiritual se puede comparar la iglesia con un
grupo denominacional.
Las denominaciones tienen grupos de hombres que hacen
decisiones las cuales la denominación debe seguir.
Estas, a menudo, son escritas como una práctica y
doctrina autoritativa y oficial de la iglesia (manuales,
catecismos, disciplinas, etc.).
Los hombres pueden usar la hoja impresa, como la palabra
de la boca, en la enseñanza de la palabra de Dios a
otros. Pero ningún hombre tiene derecho a hacer leyes
para la iglesia (Mt. 15:9; Ef. 1:22-23; Stg. 4:12).
Ningún escrito o enseñanza humana debería ser visto como
autoritativo, como ley, o declaración oficial de la
doctrina de la iglesia. La Biblia es una guía completa y
perfecta, y no se le puede permitir a nada servir al
lado de ella como algo autoritativo.
Lo tomar en cuenta lo anterior hace que hermanos formen
ideas erráticas las que fomentan la división en la
iglesia.
Conclusión
En
este estudio pudimos detectar las causas más importantes
que contribuyen a que la fe de muchos se extravíe. Poco
deseo de estudiar la Biblia correctamente y poca madurez
al tratar un asunto tan delicado como la enseñanza de
doctrinas diversas, son detonantes peligrosos para
producir una división y la exaltación de la guía humana
en religión.
Dios nos manda que estemos perfectamente unidos en una
misma mente y en un mismo parecer. Es de mucha
importancia obedecer esta voluntad del Señor para que
reine la paz en la iglesia que Él edificó.
—Freddy Rivas

1
Corintios 4:1-10

En los primeros seis versículos, Pablo continúa su
argumento del capítulo anterior. Aquí Pablo dice que
los corintios deben tratar a los apóstoles como
ministros del evangelio, porque los apóstoles son
fieles. No podemos, ni debemos, juzgar a los apóstoles
como inferiores, porque Dios ya ha juzgado que los
apóstoles son fieles (1-6). Entonces reprende a los
corintios porque se gloriaban en los hombres (7,8).
Versículo 1, 2
La frase "ministros" literalmente significa "remero que
remaba en uno de los bancos más bajo". También los
griegos usaban la palabra "ministro" para referir a un
dirigente inferior, servidor, o asistente. Pablo les
está diciendo a los corintios que él y los demás
apóstoles no se creían cabezas o jefes, sino solamente
dirigentes inferiores, empleados bajo Cristo. Pablo no
quería la preeminencia, y así les dice: "Deben tenernos
por siervos de Cristo" (3 Juan 9). Todo predicador,
anciano, diacono, y maestro en la iglesia no deben
buscar la gloria de los hombres, más bien deben
considerar su puesto como un modo de servir a los demás.
Los apóstoles también son "administradores de los
misterios de Dios". La palabra "administrador"
literalmente significa "mayordomo". El "mayordomo" o
"administrador" de una casa fue la persona a cargo de
los asuntos del hogar — preparaba el alimento para la
familia, determinaba para qué usar el dinero de su
señor. Los apóstoles también fueron "mayordomos" del
evangelio. El evangelio es un tesoro precioso (2
Corintios 4:7). Como miramos en 1 Corintios 2:9,
tenemos en nuestras manos el evangelio que contiene
"cosas que ojo no vio ni oído oyó, que ni han surgido en
el corazón del hombre". Con un tesoro tan precioso,
tenemos que ser "buenos administradores de la multiforme
gracia de Dios" (1 Pedro 4:10).
El versículo dos dice: "Ahora bien, lo que se requiere
de los mayordomos es que cada uno sea hallado fiel".
Los que mal maneja el misterio de Dios, caerán bajo
maldición eterna. Los traficantes de la palabra divina
tergiversan esa palabra, poniéndole su propio
significado. Pero el mayordomo fiel "usa bien la
palabra de verdad". El la expone correctamente. Pablo
describe el compartimiento de un mayordomo fiel in 2
Tes. 2:4: “Según fuimos aprobados por Dios para ser
encomendados con el evangelio, así hablamos; no como
quienes buscan agradar a los hombres, sino a Dios quien
examina nuestros corazones. Porque, como sabéis, nunca
usamos palabras lisonjeras ni tampoco palabras como
pretexto para la avaricia; Dios es testigo". No es
necesario que el predicador sea inteligente, elocuente,
famoso o exitoso. Simplemente tiene que ser fiel.
Versículo 3, 4
Los preferían a Apolo o Pedro, juzgaban que Pablo fue
inferior a éstos y podían proponer razones porqué sería
preferible seguirles. Pero Pablo dice "para mí es poca
cosa".
La frase "tribunal humano" literalmente significa "día
del hombre". Todo día antes del día final del Señor es
un "día del hombre". En el día del Señor, Dios juzgará
todo ser humano por medio del Hijo Jesucristo, pero hay
hombres que tienen sus días de juicio en el día
presente. Pablo dice: "Muy poco me preocupa ser
juzgado por un tribunal humano".
Pablo entonces dice: “Pues ni siquiera yo me juzgo a mí
mismo". Pablo reconoce la insuficiencia de todo juicio
humano en comparación con el juicio divino. Por eso,
decide dejar todo juicio al juez supremo que conoce los
corazones. Pablo no juzga a si mismo pero si quería
juzgarse a si mismo, tendría una conciencia limpia.
En el versículo cuatro dice, "No tengo conocimiento de
nada en contra mía". Pablo no está reclamando que está
sin pecado. El reconocía sus imperfecciones (Filipenses
3:12,13). Pero en cuanto a su fidelidad como ministro,
su conciencia no le acusaba de nada. Pero dice que
"aunque me creo fiel en todo, no por eso he sido
justificado". En otras palabras, "No soy fiel
solamente porque me creo ser fiel…pues el que juzga es
el Señor". El Señor Jesucristo es Él que juzgará a
Pablo y le declarará fiel en el día final (2 Corintios
5:10).
Versículo 5
"No juzguéis nada antes de tiempo". Pablo no está
prohibiendo que juzguemos a los que cometen pecado
dentro de la iglesia. Pablo les está diciendo que no
deben juzgar los motivos de otros seres humanos porque
no sabemos sus corazones. Cuando Cristo juzga, Él
revelará lo que nos impulsa a trabajar para el Señor.
Los maestros soberbios en Corinto juzgaban que Pablo era
inferior a ellos, porque Pablo no hablaba con
elocuencia. Pablo entonces responde: "No me juzgue”.
En este versículo, aprendemos dos razones porque Cristo
es el único juez competente para juzgar.
(1) Cristo tiene toda la información necesaria para
pasar una sentencia correcta. Aun las cosas ocultas de
las tinieblas, Cristo las sacará a la luz. Dios juzga
"los secretos de los hombres" (Romanos 2:16). "Dios
traerá a juicio toda acción junta con todo lo escondido"
(Eclesiastés 12:14). En ese día, todo lo que está
ahora en la oscuridad, Cristo la sacará a la luz. Por
eso, es un juez competente. Para poder llegar a una
conclusión correcta, el juez tiene que tener a su
alcance toda la información pertinente al caso.
(2) Cristo puede hacer "evidentes las intenciones de los
corazones”. Cristo sabe si somos sinceros
(Fil.1:15,16). No le podremos mentir, porque sabe la
razón porque estamos predicando.
Los maestros no deben recibir su alabanza de los
hombres, sino del Señor. No debemos juzgar ahora y
exaltar a algunos predicadores y sus opiniones, sino que
debemos esperar el juicio de Dios cuando Él dará la
alabanza a cada uno conforme a lo que merece.
"Entonces tendrá cada uno la alabanza de parte de Dios”.
Versículo 6
Pablo escribió como si él y Apolo fueran los autores de
las sectas que predominaban entre los corintios. En vez
de mencionar a los que fueron culpables de hacer y
gobernar a los diferentes partidos, Pablo menciona a
Apolo y a si mismo. Pablo, se pone a si mismo y a
Apolo como ejemplo para que aprendemos a no pensar más
allá de lo que está escrito por medio de honrar a un
maestro sobre otro. Y es claro que los que leales a
Cristo nunca deliberadamente irá más allá de lo que está
escrito.
Pablo se pone a si mismo como ejemplo "para que no
estéis inflados de soberbia, favoreciendo al uno contra
el otro”. Si Pablo habría usado los nombres
particulares de los que causaban división, ellos podrían
haber torcido las palabras de Pablo para usarlas en
contra de los líderes de otros partidos. ¡
Versículo 7
Este versículo consiste de tres preguntas:
(1) "Pues, ¿quién te concede alguna distinción? ¿Quién
puede ver algo diferente o especial en usted? En cuanto
a las necesidades básicas, todos somos iguales. Las
distinciones solamente existían en sus imaginaciones.
(2) ¿Qué tienes que no hayas recibido? ¿Que tienes que
Dios no te ha dado? Aun si un maestro es más hábil, es
mejor educado, y más elocuente que otro, todas estas
habilidades provienen de Dios. Entonces debemos honrar
a Dios, en vez de a estos maestros.
(3) Y si lo recibiste, ¿por qué te jactas como si no lo
hubieras recibido? Cualquier talento que tenemos es de
Dios. El Nuevo Testamente viviente dice: "Y si cuanto
tienes te lo ha dado Dios, ¿por qué te las das de
grande, como si hubieras logrado algo por esfuerzo
propio?”
Para ilustrar, un miembro de la iglesia en Corinto podía
haber dicho algo así: "Todos usted saben que soy educado
y hábil. Es Apolo que me motiva pensar. No puedo
apoyar la obra de un pescador analfabeto y ordinario
como Pedro. Por lo tanto, soy de Apolo”. La persona
que habla de esta manera realmente está gloriándose de
si mismo en vez de en su predicador favorito (Jimmy
Allen).
Versículo 8
En los versículos 8 al 13 de este capítulo, Pablo
utiliza una gran cantidad de ironía, sarcasmo, o
sátira. Pablo es sarcástico porque la actitud de estos
hermanos fue vanidosa y carnal, demostrándose así en las
divisiones que atormentaban la congregación de Corinto.
Satíricamente, Pablo describe a los corintios como
llenos, ricos, y ya reinando. Estaban llenos de
sabiduría secular, y ricos en dones milagrosos. Así
Juan describe a la iglesia de Laodicea, "Ya que tú
dices: 'Soy rico; me he enriquecido y no tengo ninguna
necesidad', y no sabes que tú eres desgraciado,
miserable, pobre, ciego y desnudo" (Apocalipsis 3:17).
Se creían tan importantes que Pablo les llama "reyes".
Se sienten reyes, pero no lo son. En su imaginación se
habían exaltado al trono — una posición en Cristo muy
elevado, donde no hay nada más que alcanzar.
Pero estaban reinando sin Pablo y los otros apóstoles.
Creían que no necesitaban nada que Pablo podría
ofrecerles.
Pablo dice: "¡Ojalá reinaseis, para que nosotros
reináramos también con vosotros!" Qué magnifico sería
si los corintios realmente se encontraban en un estado
espiritual tan elevado. Pero en realidad eran
carnales, sin entendimiento, como niños, como los
describe en 1 Corintios 3:1-4.
— Paul Melton

Algunas personas hablan de la hipocresía como si
existiera sólo en la religión; pero los hipócritas están
en todos lados; la gente que se hace pasar por un rico
cuando no tiene nada; fingiendo conocimientos de algo
que es ignorante; engañado una cultura en que está muy
separado; adoptando opiniones en que, en realidad, no
las cree.
—Albert
Goodrich

¿Puede La Persona Divorciada Por
Inmoralidad Sexual Arrepentirse y
Casarse de Nuevo Bíblicamente?
Por Ronny F. Wade
Esta pregunta tiene algo
que ver con los derechos de la persona culpable de
fornicación que fue divorciada por el compañero
inocente. Sin duda, cualquier persona puede
arrepentirse y pedir perdón a Dios. Sin embargo, el
derecho de casarse de nuevo es un asunto totalmente
diferente. Es la creencia de este escritor que Dios no
da tal derecho por medio de la escritura. Yo ofrezco lo
siguiente para su consideración:
(1) Concluir que la
persona culpable puede casarse sin cometer adultero
rendirá nulo y sin significado el propósito de la
cláusula de excepción en Mateo 5:32 y Mateo19:9. La
cláusula de excepción es dada para proteger la persona
inocente. Jesús le da a la persona inocente el derecho
de divorciarse de la persona culpable; un derecho no
dado a la culpable. Aun si la persona culpable obtiene
el divorcio, no es libre, puesto que no tenía derecho
bíblico de divorciarse. Si la culpable es tan libre
para casarse de nuevo como la persona inocente, ¿por qué
mencionó el Señor la excepción? ¿Qué valor tiene? Los
dos cónyuges serían tratados igualmente en el asunto de
nuevas nupcias y tal interpretación puede dirigirnos a
cometer la fornicación, ser divorciado de su compañero
inocente, entonces casarse de nuevo, reclamando que
están siguiendo la escritura. ¿Quién puede creerlo?
(2) Concluir que la
persona culpable puede casarse de nuevo presenta una
inconsistencia terrible. La mayoría estaría de acuerdo
que la persona divorciada por razones triviales no tiene
derecho de casarse de nuevo. Jesús dijo claramente que
cualquier persona que se divorcia y se casa de nuevo por
cualquier otra razón que no sea inmoralidad sexual
comete adulterio. ¿No le parece extraño que una persona
puede ser divorciada por quemar el pan y no puede
casarse de nuevo, pero un divorciado por el pecado de
adulterio, puede casarse de nuevo? Otra vez y le digo,
¿Quién puede creerlo? También, en 1 Corintios 7:10,
Pablo enseña que la esposa “no se separe del marido,”
pero si ella lo hace, tiene que quedarse soltera o
reconciliarse con su marido. Son las únicas opciones
que uno puede hacer en tales situaciones. ¿Podemos
creer que una persona divorciada injustamente y
equívocamente por una persona maligna y desobediente a
su compañero, no está libre de casarse de nuevo, pero un
infiel fornicario puede casarse de nuevo? Como dijo Guy
N. Woods tan claro “El que concluye tal cosa, por mi
punto de vista, ha abandonado razón y revelación”.
(3) A menudo, el
argumento es presentado que no hay tal cosa como un
matrimonio a la mitad o sea, si el inocente está libre
del matrimonio, entonces la culpable también está
libre. Puesto que la culpable no está ligada al
matrimonio, ellos están libres para casarse de nuevo.
Algunos usan el ejemplo de uno que tiene las manos
atadas con un lazo o dos hombres que están esposados.
“Cuando uno está libre, los dos están libres”, ellos
dicen. El punto que ellos pierden por esta ilustración
o argumento es que el matrimonio es más que un
contrato. Es una unión espiritual hecha en el cielo.
Las dos personas en esta relación están unidas por Dios,
y sólo Dios puede librarlos. Es expresado por las
siguientes palabras:
“Y
yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo
por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera;
y el que se casa con la repudiada, adultera”
(Mateo19:9).
El Señor en este
versículo autorizó al inocente de divorciarse de su
cónyuge por inmoralidad sexual y casarse de nuevo. Sin
embargo, no hay pasaje que autoriza a la persona
divorciada por fornicación casarse de nuevo. Es
sencillo.
Le parece a este
escritor que más y más personas están tratando de pasar
alrededor, encima y abajo de la enseñanza de la Biblia
sobre el divorcio y matrimonio.
Pocas veces, pasa una
semana que no escucho de un esfuerzo de pasar por alto
las escrituras sobre este tema. El resultado es que
muchos matrimonios adulterados han llenado las iglesias
en todos lados. Hermanos, esto no puede ser tolerado.
Es tiempo, ahora, que nos paremos y condenemos el error
sin miedo o favor.
Un punto adicional debe
ser hecho. Hay muchos que enseñan que Mateo 19:9 es
sólo una explicación de Deuteronomio 24:1 y es aplicable
bajo la ley de Moisés, pero no es parte de la ley de
Cristo. Si el inmundo de Deuteronomio 24:1 es
fornicación como algunos dicen, entonces la persona
culpable puede casarse de nuevo, porque la escrituras
dicen claramente “ella puede ser la esposa de otro
hombre”.
Esta es una de las
muchas razones por las que yo rehúso la idea que
Mateo19:9 es aplicable bajo la ley de Moisés. Mateo
19:9 no permite a la persona culpable el derecho de
casarse de nuevo. Pero Deuteronomio 24:1 claramente lo
permite, entonces no pueden ser la misma enseñanza. Uno
fue aplicable bajo la ley. El otro aplica hoy día.
(Traducido por Tony
Melton del “Old Paths Advocate” [El Defensor de Las
Sendas Antiguas] Mayo 2006)

María la Madre de Jesús
Una
persona importante en la vida de todo católico es
María. La iglesia católica enseña que María, al igual
que Jesús, fue inmaculada y perfecta durante toda su
vida. Compare esta enseñanza con las Escrituras que
siguen:
Romanos 3:10: “. . . No hay justo, ni
aun
uno”
Romanos 3:23: “. . . por cuanto
todos
pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios …”
Aun
Jesús dijo en Mateo 11:11, “… Entre los que nacen de
mujer
no
se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista” (María
fue nacida de una mujer). Jesús continuó: “pero el más
pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él”. En
Lucas 11:27,28, se nos dice que una mujer levantó su voz
y dijo a Jesús: “… Bienaventurado el vientre que te
trajo, y los senos que mamaste”. Pero Jesús respondió:
“…
Antes
bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la
guardan”.
—Por
Tony Dupree (Hay Caminos que al Hombre Parecen Rectos…)