El día del Señor
En estos últimos días se ha estado
perdiendo la importancia de adorar a Dios el primer día
de la semana. Quizás algunas personas no tienen la
suficiente información de la importancia de este día.
Por eso en este pequeño artículo trataremos de dar
énfasis a la importancia que tiene para los cristianos,
a través de los siglos el día del Señor.
¿Por
qué es importante el día del Señor?
Una de las razones por las cuales
reconocemos la importancia del día del Señor, es porque
es el día de Él. En Apocalipsis 1:10, podemos ver que
dice: “El Día del Señor” como pertenencia
exclusivamente al gran Maestro y Salvador del mundo.
Los primeros cristianos reconocieron de inmediato la
importancia de ese día especial. El día del Señor
debemos dejarlo principalmente para prepararnos para ir
a las reuniones y adorar con entusiasmo y alegría del
corazón, porque es el día del Señor y no nuestro.
Tertuliano (160-220 A.C.)
escribió lo siguiente: “algunos cristianos no atendían
sus negocios para mejor celebrar el gozo del día del
Señor”.
Otra razón importante es porque el Señor Jesucristo
resucitó el primer día de la semana (Mateo 28:1; Marcos
16:1 Lucas 24:1; Juan 20:11). También apareció once
veces seis de estas las hizo el primer día de la
semana.
Otros eventos que le siguen en importancia al día del
Señor son: el establecimiento de la iglesia (Hechos 2).
La fiesta judía que era anterior al Pentecostés terminó
el sábado, por consiguiente el establecimiento de la
iglesia ocurrió el primer día de la semana, el día de
Pentecostés (Hechos 20:7; 1 Corintios 16:2).
El día del Señor es muy importante porque es el único
día de la semana que los cristianos tienen comunión por
la Cena del Señor (1 Corintios. 11:23-27). Es el tiempo
ordenado por Dios para dar tributo por las bendiciones
materiales y espirituales que hemos recibido “la
ofrenda”. Podemos escuchar su palabra, para alimentarnos
y animarnos en momentos de dificultad. También es el
momento para orar y cantar juntos.
Los cristianos del primer siglo se reunían regularmente
el día del Señor. Justino Martir (100-147
D.C.), en sus
apologías 1.67 refiriéndose a los cristianos, escribió:
“y el día llamado domingo, se reunían en el mismo lugar
todos los que viven en una misma ciudad o distrito
rural”.
El día del Señor debería ser un día de gloria para todo
cristiano fiel, un día hermoso para honrar a Dios y dar
gloria a Él, sentir un gozo especial ya que nos brinda
la oportunidad de conocer a otros hermanos y compartir
con ellos juntos las bendiciones de Dios.
–Freddy Rivas


1
Corintios Capítulo Uno
(Versículos 1-17)
En este estudio estudiaremos 1Corintios 1:1-17. En los
versículos 1-3, Pablo saludó a los Corintios y
estableció su apostolado. En los versículos 4-9,
Pablo dio gracias a Dios por bendecir a los Corintios, y
en estos versículos, Pablo enumeró estas bendiciones:
(1) Los dones sobrenaturales
(2) La promesa que Cristo nos mantendrá firmes
(3) Nuestra comunión con el hijo de Dios.
Así en los versículos 10-17, el apóstol condenó a los
Corintios por la división que habían causado y aclaró
que él no quería que nadie le siguiera a él.
1 Corintios 1:1
Pablo fue llamado a ser apóstol de Cristo por voluntad
de Dios. Algunos en Corinto dudaban de la autenticidad
de su apostolado (1 Corintios 9:1-3). Por lo tanto,
Pablo comenzó la epístola con esta declaración firma de
su apostolado. Pero cuando Jesús apareció a Pablo en
camino a Damasco (Hechos 9:15-16), Él le seleccionó
personalmente a ser su apóstol (Hechos 26:16-18).
Sóstenes aparentemente le ayudó a Pablo en escribir esta
epístola a los corintios. Es probable que este Sóstenes
sea el mismo que se menciona en Hechos 18:17. Sóstenes
fue uno de los primeros cristianos en Corinto, y recibió
golpes poco después de obedecer el evangelio.
Pablo y Sóstenes escribieron a "la iglesia de Dios" en
Corinto. La frase "iglesia de Dios" aparece varias
veces en el Nuevo Testamento. Cada vez se refiere a la
iglesia del Nuevo Testamento, fundada sobre la roca, y
comprada por la sangre de Cristo. La iglesia de Dios
en Corinto fue propiedad de Dios. Por lo tanto, esta
iglesia obedecía las instrucciones de Dios en cuanto a
la adoración, y organización de la iglesia.
1 Corintios 1:2
Pablo dice que los hermanos en Corinto fueron
"santificados en Cristo Jesús". Es decir que ellos
estaban separados de la corrupción de la edad en que
vivían. Aunque vivían en una ciudad tan corrupta, su
forma de actuar fue distinta de la cultura
contemporánea.
Fueron llamados o invitados a ser santos. Esta frase
refuta la idea católica romana de santidad. Los
teólogos Católicos usan la palabra "santo" en una manera
especial refiriendo a un cristiano muerto, por medio de
quien han ocurrido milagros. Pero los santos a quienes
escribió Pablo estaban vivos (Col 1:12, Hechos 9:32,
41; Apocalipsis 13:7, 10). La Biblia no autoriza este
uso especial de la palabra "santo".
Como miembros de la iglesia de Cristo, podemos llevar el
titulo de "santos", no porque vivimos sin pecar, sino
por la gracia de Dios, fuimos separados del mundo, y
somos la gente especial de Dios (1 Pedro 2:5). W.E.
Vine dice, "La santidad no es algo que adquirimos, sino
un estado al cual Dios en su gracia llama a los
hombres".
“Invocar el nombre del Señor” jamás significa orar al
Señor sin obedecer su palabra (Mateo 7:21; Lucas 6:26).
Más bien significa poner su confianza en el nombre de
Cristo. Todo cristiano y no cristiano necesita invocar
a Dios (Hechos 9:14, 21; 2 Timoteo 2:22).
¿Cómo invocamos el nombre de Cristo?
1. El cristiano invoca el nombre de Cristo cuando oramos
en su nombre. Pedimos la ayuda de nuestro Padre
celestial en la oración.
2. El no cristiano invoca el nombre de Cristo cuando es
bautizado en ese nombre (Hechos 22:16). Cuando nos
bautizamos, estamos invocando a Dios que nos salva y que
nos dé una conciencia limpia (1 Pedro 3:21).
1 Corintios 1:3
"Gracia y paz" es el saludo de costumbre de Pablo (2
Corintios 1:2; Romanos 1:7). Note que la palabra gracia
se ubica antes de la palabra paz. Tal vez, Pablo
quisiera comunicar que el hombre no puede tener la paz
de Dios hasta que ha recibido la gracia salvadora.
Gracia fue el saludo griego, y paz (shalom) fue el
saludo judío. En vez de decir "Buen día" decían "gracia
o paz".
1 Corintios 1:4
Antes de condenar a los corintios por sus pecados, Pablo
los alabó. Cristo en escribir a las iglesias en Asia,
en Apocalipsis capítulos dos y tres, primeramente los
alabó por su fidelidad (Apocalipsis 2:13), y después
dice, “Tengo unas pocas cosas contra ti”. Antes de
señalar la falta a alguien, sería prudente, primero,
señalar las cualidades positivas que tienen.
Alguien parafrasea este versículo de esta manera: “No
ceso de dar gracias a Dios por las maravillosas dádivas
que les concedió por medio de Cristo”.
Pablo daba gracias a Dios porque los Corintios recibían
la gracia de Dios en Cristo Jesús. La palabra
gracia significa
“favor”. Dios demostraba diariamente su favor y gracia
a los corintios al concederles bendiciones espirituales
y materiales (Efesios 1:3) y la capacidad de hacer
milagros. Para ser recipientes de esta gracia y favor
de Dios, tenemos que entrar en Cristo Jesús. ¿Cómo nos
ponemos en Cristo? Gálatas 3:27 dice que somos
"bautizados en Cristo".
Cuando oímos que alguien ha recibido la gracia de Dios
en Cristo debemos glorificar a Dios. Nuestro corazón no
debe llenarse de envidia cuando oímos que Dios ha
bendecido a un hermano en Cristo — más bien debe
llenarse de gozo al oír tales noticias. Nuestra
oración debe ser, “Gracias, Señor, por bendecir al
hermano con dinero y talentos”.
1 Corintios 1:5
Pablo daba gracias a Dios porque los corintios fueron
enriquecidos en Cristo con dones sobrenaturales.
Fueron enriquecidos en doctrina y conocimiento.
Abundaban los dones espirituales en la iglesia de
Corinto. No les faltaba ningún don (1 Corintios 1:7;
12:8-10). Estos dones fueron otorgamientos de gran
valor. Cada cristiano a quien Dios le había regalado
un don milagroso fue RICO. Con estos tesoros, podían
hablar en varios idiomas que no conocían. Pero aun más
precioso fue el poder de compartir conocimiento
espiritual por medio de profetizar (1 Corintios 14:5).
Hoy día como el apóstol aclaró en 1 Corintios 13, ya no
tenemos estas riquezas espirituales que nos capacitaría
hacer milagrosos.
1 Corintios 1:6
El propósito de estos dones fue confirmar la palabra de
Dios (1 Corintios 1:6; Marcos 16:20; Hebreos 2:1-4).
Hoy día, hay mucha buena gente descaminada que busca
desesperadamente que alguien les sane de su enfermedad
milagrosamente por razones personales. Charlatanes
religiosos se han enriquecido a través de hacer víctimas
de personas enfermas vulnerables. El propósito de los
dones milagrosos no fue aliviar enfermedades, sino
confirmar la palabra de Dios.
Aun el apóstol Pablo tenía una dolencia crónica
fastidiosa de la cual no se podía librarse (2 Corintios
12:7-9). Hoy día, no hay necesidad de milagros, porque
la palabra de Dios ya está confirmada (1 Corintios
13). Aquellos que gritan, “En el nombre de Cristo, le
sano de su enfermedad”, gritan en vano, porque los
milagros escritos en el Nuevo Testamento confirman sin
duda que Cristo es el hijo de Dios. Ya no necesitamos
un milagro para que creamos en Cristo — solamente
necesitamos la palabra confirmada por los apóstoles y
los milagros registrados en las páginas del Nuevo
Testamento (Juan 20:29-31).
1 Corintios 1:7
Los primeros cristianos tenían poderes sobrenaturales
mientras esperaban ansiosamente el regreso del Señor
Jesús. Sin embargo estos dones no durarán hasta su
regreso, sino que serían de uso temporal hasta que el
Nuevo Testamento fuera completado. Aunque los
milagrosos han cesado, todavía esperamos la
manifestación de Cristo ardientemente (2 Timoteo
4:8). Si queremos ser coronados en aquel día, Pedro
dice que tenemos que “apresurarnos para la venida del
día de Dios" (2 Pedro 3:12). Vivimos en esa esperanza
(Hebreos 10:23).
1 Corintios 1:8
Cristo nos confirmará o nos mantendrá firmes en medio de
nuestras pruebas, y no caeremos cuando estas pruebas
sacuden nuestra fe. Cristo nos ha dado todo lo que
necesitamos en su palabra para que estemos establecidos
en la fe hasta el fin. Cuando las palabras de Cristo
moran en nosotros en abundancia, nuestra fe crece, y así
Cristo nos confirma hasta el fin (Romanos 10:17).
Cristo sólo mantendrá firmes hasta el fin si nos
quedamos en Cristo, fiel a su palabra. Cristo mantiene
firmes a los que le aman, para que cuando regrese
Cristo, él nos encuentre irreprochables.
Ya que no hay persona que no tenga faltas, ¿cómo será
posible que nos encontremos irreprochables y sin culpa
en el día de juicio? Cristo nos mantiene
irreprensibles y sin culpa por medio de limpiarnos
continuamente en su sangre (1 Juan 1:7). De esa
manera, el cristiano fiel que comete pecado y se
arrepiente, puede encontrarse en el día de Cristo sin
mancha, arruga, y sin cualquier otra imperfección, pero
será santo e intachable (Efesios 5:26, 27).
1 Corintios 1:9
"Dios es fiel" se refiere a la integridad de Dios en
preservar lo que le ha sido encomendado. Nosotros
hemos sido puestos al cargo de Dios, y él es fiel para
preservarnos cuidadosamente. 1 Juan 1:9 dice que si
continuamente confesamos nuestros pecados, Dios es fiel
para perdonarnos y mantenernos en comunión con Él (1
Juan 1:3,6).
Dios los había llamado a tener comunión con su Hijo.
Dios nos llama a través de la predicación del evangelio
(2 Ts.2:14; Ro.1:16).
Tener comunión con Cristo significa participar con Él.
Cristo está cenando con nosotros — imagine un gran
banquete donde Cristo está sentado en la mesa de nuestro
corazón compartiendo el pan de vida con nosotros
(Apocalipsis 3:20). Cristo camina con nosotros —
levantándonos cuando caemos, dándonos calor cuando
tenemos frío.
Disfrutamos esta comunión con Cristo de cuatro formas:
1. Participamos en su
sufrimiento. Tal como Cristo sufrió, nosotros
padecemos tentaciones y pruebas parecidas a las suyas
(Filipenses 3:10). 1 Pedro 3:21 dice: "Antes bien
gozaos en que sois participantes de las aflicciones de
Cristo".
2. Participaremos en
su herencia. Compartimos con Cristo la herencia
y gloria que nos espera en el cielo. Romanos 8:17 dice:
"Si hijos, también herederos; herederos de Dios y
coherederos con Cristo, si padecemos juntamente con él,
para que juntamente con él seamos glorificados".
3. Participamos con
Cristo cada vez que celebramos la cena del Señor.
Cristo está en comunión juntamente con nosotros (1 Co.
10:16).
4. Participamos con
Cristo en amor (Juan 14:20). Cristo nos ama y
nosotros le amamos. El amor y la mutua amistad es el
aspecto más dulce de la comunión entre el cristiano y
Cristo.
Note que en los primeros nueve versículos de 1 Corintios
la palabra "Dios” se encuentra seis veces, y la palabra
"Cristo” se encuentra nueve veces. La frase "nuestro
Señor Jesucristo" se encuentra cinco veces. Esto
indica que los pensamientos de Pablo fueron enfocados en
Dios y Cristo.
1 Corintios 1:10
Pablo hace una plegaría persuasiva: “Os ruego” o “Les
suplico”. Pablo les suplicaba “por el nombre del Señor
Jesucristo” — por su autoridad (Hechos 4:12). J.W.
McGarvey escribe: “En esta epístola, Pablo ya ha usado
el nombre de Jesús nueve veces; así enfatiza la
importancia del nombre antes de usarlo como una
representación de autoridad suprema. Crisóstomo dice
que en 1 Corintios 1:10, Pablo “los clava al nombre“.
La súplica de Pablo fue que todos hablemos una misma
cosa y esto solamente sucederá cuando compartimos la
misma doctrina. Esta unidad de palabra solamente viene
cuando “hablamos donde la Biblia habla y nos callamos
donde la Biblia calla”.
Ahora, Pablo expresa su plegaria negativamente y
positivamente. Negativamente dice, “Que no haya
divisiones entre vosotros”. La palabra “división”
significa “una rajadura o hendidura” (Strong). Pablo
les suplica que no discutan más, porque la división
estaba destruyendo la congregación en Corinto. Cada
miembro tenía su predicador favorito en que ponían su
confianza (1 Corintios 1:12). Estaban divididos al
participar de la cena del Señor (1 Corintios 11:18).
Peleaban entre ellos sobre quien tenía el mejor don
espiritual (1 Corintios 11:22-29).
Positivamente dice, “que estés perfectamente unidos”.
William Barclay dice, “Pablo desea que sean
‘unidos’”. La palabra que utiliza es una palabra
médica utilizada cuando habla de unir huesos que han
sido fracturados, o de unir una coyuntura que ha sido
dislocada. La desunión no es natural y tiene que ser
curada por la salud y la eficiencia del cuerpo de
Cristo”. También la palabra “unidos” es la misma
palabra que se encuentra en Mateo 4:21 donde habla de
remendar redes.
Que seamos de “la misma mente”. Si todo cristiano
tenga la “mente de Cristo”, tendremos la misma mente (1
Corintios 2:16; Filipenses 2:5). Cristo quiere que
mantengamos entre nosotros “un mismo sentir según Cristo
Jesús” (Romanos 15:5).
Que seamos de “un mismo parecer”. La palabra “parecer”
(gnome en el
griego) significa “opinión”. Las opiniones que
expresamos en asuntos religiosos deben ser las mismas.
Nuestras opiniones deben conformar a la palabra de
Dios. Todos tienen derecho a su propia opinión en
asuntos personales o seculares. Pero en asuntos
religiosos, no tenemos derecho a nuestras propias
interpretaciones u opiniones.
1 Corintios 1:11
Pablo hace esta plegaria de unidad basado en la
información que había recibido de la familia de Cloé.
“Cloé” (una palabra femenina en griego) fue una mujer
cristiana bien conocida en Corinto. ¿Hizo bien Cloé
cuando le anunció a Pablo acerca de las contiendas en la
iglesia de Corinto? En verdad tenemos que tener
cuidado al anunciar los problemas de la iglesia a los
demás. Jamás debemos anunciar los problemas de la
iglesia a un no cristiano. Pero en este caso, fue
apropiado informar al apóstol Pablo, quien estableció
esa iglesia en Corinto, de las riñas que traían entre
ellos.
1 Corintios 1:12
Los hermanos en Corinto estaban divididos porque seguían
a hombres. Es pecado pelear sobre predicadores
preferidos y estar dividido sobre asuntos espirituales.
Es posible que los intelectuales siguieron a Apolos
(Hechos 18:24), los judíos y la gente humilde siguieron
a Pedro (Cefas) y los gentiles y los que enfatizaron la
gracia siguieron a Pablo.
La iglesia fue dividida en partidos: el partido de
Pablo, el partido de Cefas, el partido de Apolos y el
partido de Cristo. No debemos mirar a un hombre carnal
como nuestro líder, sino todos debemos considerarnos del
partido de Cristo.
Siendo del partido de Cristo debemos decir, "No
tendremos nada que ver con sus partidos, ni su espíritu
de partido; somos discípulos de Cristo y nada más".
Pablo quería que los hermanos abandonaran estos nombres
de partido y que miraran a Cristo como nuestro único
líder.
Hoy día, el denominacionalismo es producto de seguir a
hombres. Cada denominación fue establecida por un
hombre, y los miembros siguen las enseñanzas de ese
hombre en vez de seguir a Cristo. Debemos renunciar
todo título denominacional y unirnos al partido de
Cristo.
1 Corintios 1:13
Cuando Pablo preguntó, “¿Está dividido Cristo?” En
realidad está preguntando “¿Es Cristo dividido en partes
como ustedes, de manera que cada grupo tiene una parte
de Cristo, y otro grupo tiene otra parte?” “¿Está
dividido Cristo en cuatro partes?” Ya que el cuerpo
literal de Cristo no está dividido en cuatro partes,
entonces tampoco debe estar dividido el cuerpo
espiritual de Cristo (la iglesia) en cuatro partes.
Como resultado de seguir a hombres, ¡habían despedazado
a Cristo!
Cristo es superior al hombre. Pregunta: “¿Murió Pablo
para salvarles a ustedes?” Ni Pablo, ni Cefas, ni
Apolos fueron crucificados por ellos. Pregunta: “¿Fue
alguno de ustedes bautizados en el nombre de Pablo?”
Más bien fueron bautizados en el nombre de Cristo
(Gálatas 3:27) y por lo tanto llevan el nombre de
Cristo.
Ser bautizado en el nombre de Cristo significa que a
Cristo somos devotos y somos propiedad de Él. Si
llevamos el nombre de Cristo, estamos anunciando que
somos gobernados únicamente por su autoridad.
Las denominaciones en el mundo hoy día muchas veces
llevan el nombre de su fundador.
Por ejemplo, la iglesia Luterana lleva el nombre de
Martín Lutero, aunque él pidió a seguidores que no
llevaran su nombre. El dice: “En primer lugar, les
ruego que dejen mi nombre en paz, y que no se llamen
Luteranos, sino Cristianos. ¿Quién es Lutero? Mi
doctrina no es mía. No fui crucificado por nadie. .
.Mis amigos, quiero que dejen de aferrarse de nombres de
partido y distinciones; alejémonos de todos ellos; y
llamémonos cristianos”
(Las obras de Martín Lutero, Vol.18, página 293).
1 Corintios 1:14-16
¿Por qué dijo Pablo que él daba gracias a Dios que no
bautizó a ninguno de ellos? Pablo se alegraba de no
haberlos bautizado porque así nadie podría decir que
fueron bautizados en el nombre de Pablo. Pablo no
quería seguidores propios, sino quería ganar almas por
Cristo.
¿Estaba alegre Pablo que poca gente fue bautizada en
Corinto? ¡No! Si fuera alegre porque pocos fueron
bautizados en Corinto, ¿no estaría más alegre si NADIE
fuera bautizado? Pero todos los creyentes en Corinto
fueron bautizados (1 Corintios 1:14; Hechos 18:8).
Pablo se alegraba porque solamente había bautizado
personalmente a pocos, porque no quería que nadie
reclamara ser bautizado en su nombre.
Pablo bautizó a varios en la ciudad de Corinto:
1. Bautizó a Crispo (Hechos 18:8). Crispo fue principal
de la sinagoga judía en Corinto.
2. Bautizó a Gayo (Hechos 18:7). ¿Puede Gayo ser el
mismo hermano a quien Juan escribió la epístola de III
Juan? (3 Juan 1). Gayo fue un hombre hospitalario
(Romanos 16:23).
3. Bautizó la familia de Estéfanas. Estos fueron los
primeros convertidos de Acaya (1 Corintios 16:15). Es
posible que Pablo los bautizara antes que Timoteo y
Silas llegaron a Corinto. Algunos piensan que esta
familia fue bautizada en otra parte de Acaya y más tarde
se mudaron a Corinto.
Este versículo no nos autoriza bautizar infantes. Hay
familias en las cuales no hay infantes. Según Mateo
28:18-20, la enseñanza tiene que preceder el bautismo.
Antes del bautismo, el pecador tiene que creer en el
evangelio (Marcos 16:15, 16), y arrepentirse (Lucas
24:46, 47). Ya que los infantes son incapaces de creer
y arrepentirse, no son los sujetos del bautismo del
Nuevo Testamento.
4. Tal vez, Pablo bautizara a otros que no recordaba.
No es importante saber quien le bautizó, ni a quien
usted ha bautizado. Dios tiene tales registros. La
validez de su bautismo no depende del hombre que
administra su bautismo — lo importante es que lo hacemos
bíblicamente y de corazón.
1 Corintios 1:17
Muchos falsos predicadores usan esta escritura para
menospreciar el bautismo. Dicen que la frase, “Pablo
no fue enviado a bautizar” significa que el bautismo no
es importante. Dicen que el bautismo no es parte de la
predicación del evangelio.
Considere los siguientes argumentos:
1. Si Dios no envió a Pablo a bautizar, ¿por qué bautizó
Pablo a Crispo, Gayo, y la casa de Estéfano y tantos
otros?
Dondequiera que Pablo viajaba, enseñó a hombres y
mujeres que se bautizaran (Hechos 16:13-15, 31-34;
Hechos 18:8; Hechos 19:1-6). En decirles que se
bautizaran, les estaba predicando el evangelio. Jesús
dijo que como resultado de la predicación del evangelio,
los hombres creerían y se bautizarían (Marcos
16:15-16). La predicación del evangelio resulta en el
bautismo del oyente que lo cree. Cristo nos manda en
Mateo 28:19 que “enseñemos el evangelio a todas las
naciones, bautizándoles. . . ”.
2. Si el bautismo “ahora nos salva” (1 Pedro 3:21) y el
propósito de nuestra predicación es salvar almas, ¿que
vale predicar si no podemos hablar del bautismo?
3. Dios no le envió a bautizar, pero le envió a predicar
acerca del bautismo. La predicación del evangelio
incluye el bautismo (Hechos 8:12). Cuando Felipe
“anunciaba el evangelio, se bautizaban hombres y
mujeres”.
4. Cuando Dios envía a bautizar a alguien, lo hace para
que ganen sus propios seguidores. Dios envió a Juan el
bautista a bautizar (Juan 1:33). ¿Por qué bautizó
Juan? Bautizó para ganar seguidores. “Juan fue
enviado a bautizar” y como resultado adquirió discípulos
propios. Puesto que Pablo no fue enviado a bautizar,
entonces no buscaba ganar sus propios seguidores.
5. Esta frase tal vez es un “elipsis” (omisión de
palabras). Si esto es correcto, Pablo está diciendo,
“Cristo no solamente me envió a bautizar, sino también a
predicar el evangelio”. Encontramos otros ejemplos de
elipsis en Juan 6:27, 12:44; 1 Timoteo 5:23.
6. Según el contexto, el enfoque correcto es que Pablo
estaba hablando de bautizar “en su propio nombre” para
ganar seguidores propios (1 Corintios 1:15). Pablo
decía, “Cristo no me envió a bautizar en mi nombre, para
ganar mis propios seguidores, sino a predicar el
evangelio”.
Pablo no anunciaba el evangelio con alardes de sabiduría
y retórica. Los corintios querían seguir a hombres
elocuentes. Pero Pablo no predicaba de una forma
“elocuente” para no quitarle valor a la muerte de
Cristo.
Mucha gente hoy día como los corintios desarrolla una
afección por algún predicador. Ponen su confianza en
ese hombre. Si ese hombre abandona la senda divina,
ellos lo siguen. Hermanos, no prediquemos con
discursos elocuentes, sino prediquemos de Jesucristo
crucificado (1 Corintios 1:19; 2:1-5). Enfaticemos la
cruz de Cristo en nuestra predicación porque ella es el
corazón del evangelio. Sin la cruz, el evangelio no
existe.
Una manera de hacer vana e inefectiva el mensaje de la
cruz de Cristo es tratar de usar los encantos de la
elocuencia y el poder de la retórica. Esto quita valor
a la muerte de Cristo en la cruz. (Para una explicación
más amplia de la frase: "no con sabiduría de palabras"
véase 1 Corintios 2:1 en este comentario)
— Paul Melton


¿CUÁNTO SABE DE LA ESCRITURA?
Esta evaluación es basada en los conocimientos
aprendidos por las predicaciones
Preguntas de selección múltiple. Elija una letra de los
incisos a, b, c, o d.
1. Cristo prometió
edificar: (Mateo 16:18)
a) varias iglesias
b) una sola iglesia
c) varias sectas
religiosas
d) las
iglesias pentecostales
2. Los miembros del
cuerpo de Cristo Creemos en:
a) Los libros escritos
por hombres
b) El Corán
c) La Biblia aspirada
por Dios
3. ¿Por que soy
miembro de la iglesia de Cristo?
a) porque esa es mi
tradición
b) porque mi papá y mama
son miembros de la iglesia
c) porque estoy
convencido por la Palabra de Dios
4. Cuando cristo venga por segunda vez:
a) Reinará mil años en
la tierra
b) Vendrá con voz de
arcángel a llevar sus escogidos
c) A los perdidos les
dará una segunda oportunidad
5. Existen los
milagros hoy en día por que?
a) Si porque son como
los que hizo Jesús
b) Si porque yo vi un
paralítico o ciego por años y fue sanado por un sanador
divino
c) Si porque yo fui sano
por un milagro explique cual.
d) No existen porque fue
una promesa hecha para los apóstoles y para los que
ellos les imponían sus manos.
6. la iglesia puede
usar instrumentos musicales porque:
a) Si porque el rey
David los uso
b) Si porque el nuevo
testamento dice que hay que cantar salmos
c) Si Porque la Biblia
dice que no es malo
d) NO porque no
encontramos autoridad de Jesucristo para hacerlo
7. Una persona debe
ser bautizada otra vez por las siguientes razones:
a) No se bautizo para
perdón de pecados
b) No se bautizó por la
autoridad de Cristo
c) No se bautizó
consiente de sus actos
d) Todas las anteriores
son correctas
8. Lugar en donde
Cristo nació:
a) Judea
b) Belén
c) Nazareth
D la Ceiba
9. Primeros gentiles convertidos al
cristianismo:
a) Julio César
emperador
b) El carcelero de
Filipos
c) Cornelio el centurión
y su familia
10. La iglesia de
Cristo comenzó en:
a) Los Estados Unidos
b) En Jerusalén
c) En Inglaterra
d) En Puerto Rico
(www.iglesialatina.org)



