Principios Bíblicos Para La
Vestimenta Cristiana
Consultar a Dios o A Los Brujos
¿Estamos Descuidando Nuestra
Salvación?
Principios Bíblicos Para La
Vestimenta Cristiana
En 1 Corintios 6:20, la Biblia dice: "Porque habéis sido
comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en
vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de
Dios". Servimos a Dios con nuestro cuerpo así como con
nuestro espíritu y esto incluye la manera en que nos
vestimos. Parece que por dondequiera que yo voy, la
gente está interesada en el vestuario del cristiano,
especialmente si una mujer debe llevar pantalones. La
Biblia, como en todo aspecto de la vida, nos da
dirección en el área del vestuario también. Pero antes
de entrar en detalles, miremos un par de principios
bíblicos básicos.
Pablo declara: "Y esto pido en oración: que vuestro amor
abunde aun más y más en verdadero conocimiento y en todo
discernimiento, a fin de que escojáis lo mejor, para que
seáis puros e irreprensibles para el día de Cristo"
(Fil.1:9,10 Versión Las Américas). La Biblia no
contiene un código formal para vestirse, tal como: "El
borde de la falda no ascender más de doce pulgadas
sobre el tobillo..." ¡No! En vez de esto, Dios nos da
principios que debemos tomar en cuenta para hacer
decisiones correctas acerca del vestuario que debemos
llevar. Si aprendemos estos principios, podremos
aplicarlos debidamente a cualquier parte de nuestra
vestimenta, y con confianza podremos "escoger lo mejor",
haciendo decisiones maduras acerca de qué clase de ropa
es agradable y desagradable a Dios.
Ahora, ¿por qué es tan importante agradar a Dios, aun en
nuestro vestuario? En 2 Co.5:15, la Biblia dice: "Y por
todos murió, para que los que viven, ya no vivan para
sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos".
Vivimos para agradar a Dios, no a nosotros mismos.
Nuestro deseo principal debe ser el de agradar a Dios,
aun con nuestra forma de vestir.
Cuando una cristiana dice: “¿Por qué no puedo llevar
pantalones?" o "!Muéstreme porqué tengo que llevar
vestido!", entonces yo reconozco que ella es una persona
que en realidad no tiene el deseo de agradar a Dios. El
cristiano no solamente debe pensar en si algo es malo,
sino en que es lo mejor. Este es el punto de vista
sobre el vestuario y otros aspectos de la vida que tiene
el cristiano que verdaderamente vive para Dios. Y ahora
veamos cuatro principios bíblicos pertenecientes al
vestuario cristiano.
Primeramente, Dios quiere una distinción entre el hombre
y la mujer, y esta distinción debe existir en nuestra
forma de vestir.
En Génesis 1:27, la Biblia dice: "Y creó Dios al hombre
a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra
los creó". Dios creó al hombre y a la mujer diferentes
físicamente. Luego, en Génesis 3:16-19, leemos que Dios
le dio el papel de trabajar para ganarse el sustento al
hombre, y a la mujer el papel de tener hijos y
nutrirlos. No solamente habían de ser distintos
físicamente, sino que también Dios les dio distintos
papeles sociales. Desde la creación Dios ha querido que
los hombres sean hombres y que las mujeres sean mujeres.
Luego, en la era mosaica, encontramos pasajes del
Antiguo Testamento como Deuteronomio 22:5 que dice: "No
vestir la mujer traje de hombre, ni el hombre traje de
mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios
cualquiera que esto hace". Claramente, Dios se propuso
que el hombre se distinguiese de la mujer y al revés.
El no quiso una mezcla de los papeles, ni siquiera en
el área del atavío (vestuario).
En el Nuevo Testamento, leemos pasajes como
Romanos1:24-27 y 1 Corintios 6:9,10 donde Dios condena a
los hombres afeminados y a las mujeres masculinas. Por
lo tanto, desde la creación, a través de la era mosaica
y aun dentro de la edad cristiana, Dios ha deseado que
haya una distinción entre los hombres y las mujeres, aun
en su forma de vestir.
En nuestra cultura, no hay otro artículo de ropa más
femenino que el vestido. Hace algunos años, aterricé‚
en el aeropuerto de Narita en Tokio. Y en el aeropuerto
noté dos emblemas en las puertas de los servicios
sanitarios: En una puerta, había una silueta que llevaba
pantalones y en la otra puerta había una silueta que
llevaba un vestido. ¿Por cuál puerta cree usted que
entré? El vestido, como un artículo de ropa claramente
femenino, se reconoce como tal hasta en los puntos más
remotos del mundo. Hermanas, en esta edad de impiedad y
de cambio en los papeles masculinos y femeninos, ¿por
qué perder la oportunidad para hacerse más femenina, lo
cual agrada a Dios y edifica a la iglesia? “Escoja lo
mejor".
El segundo principio bíblico del vestuario: Considere el
efecto que su forma de vestir tiene sobre su
influencia. En Mateo 5:13, Jesucristo enseña que si
perdemos nuestro "sabor" (nuestra influencia salvadora),
somos inútiles, y "no servimos más para nada". Nuestra
manera de vestir puede apagar nuestra influencia. Por
ejemplo, si mi tío trabajase en la destilería Jack
Daniels y me diera una de las camisetas negras con el
dibujo de una botella de whisky, ¿por qué no la llevaría
yo? Aunque no bebo alcohol, no podría llevar la
camiseta porque apagaría mi influencia sobre los demás
sean cristianos o no cristianos. Por otra parte, Jesús
nos enseña en Mateo 5:14-16 que nuestra influencia debe
brillar como una luz delante de los hombres para que
glorifiquen a Dios. ¿A cuántas de nuestras hermanas se
les han acercado en público y preguntado: “¿A qué
iglesia pertenece?” solamente porque se visten de
vestido y tienen cabello largo? "Escoja lo mejor".
No olvide que su influencia en el hogar ante sus hijos y
vecinos, es más potente que en cualquier otro lugar.
¿Por qué llevaría ropa en presencia de ellos que dañaría
su influencia en lugares públicos? No hay nadie que
usted influye más que a sus hijos y familia. ¡Vístanse
apropiadamente!
He notado en algunos cristianos y cristianas que durante
las reuniones se les ve vestidos correctamente como es
agradable a Dios; pero al pasar el día de reunión, puedo
notar que su forma de vestir es como cualquier persona y
no se reconoce entre hijo e hija de Dios y mundano. ¿Es
usted cristiano (en su vestuario) solamente los días de
reunión o todos los días? ¿Su influencia ante el mundo
está dando resultados positivos o negativos?
El tercer principio bíblico de vestir: Considere si su
vestuario es ofensivo o tropezoso. La palabra
"tropezar" en versículos como Romanos 14:21, significa:
"hacer caer" (Thayer); "Dar con los pies en un estorbo
que pone en peligro de caer" (Sopena). Hay dos maneras
en que nuestra vestimenta puede causar que alguien
peque. Primero, Jesús dijo: "Cualquiera que mira una
mujer para codiciarla, ya adultera con ella en su
corazón" (Mt.5:28). Si una mujer se viste con ropa
provocativa, causa pecar a un hombre y el hombre con
ropa provocativa hará pecar a la mujer. Y segundo,
Romanos 14 enseña que si alguien cree que está
cometiendo pecado, aunque sea lícito, es pecado porque
está violando su conciencia. Romanos 14:23 dice: "Pero
el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no
lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es
pecado". Usted, siendo mujer, puede por palabra o
ejemplo animar a otra mujer a llevar pantalones cuando
ella cree de todo corazón que es pecado. Si por su
influencia ella decide violar su conciencia y llevar
pantalones, usted la ha provocado a pecar. Jesús enseñó
en Mateo 18:6: "Y cualquiera que haga tropezar a alguno
de estos pequeños que creen en mi, mejor le fuera que se
le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que
se le hundiese en lo profundo del mar". Píenselo.
El cuarto principio bíblico de vestir: Su vestuario
tiene que ser decoroso. 1 Timoteo 2:9 dice: "Asimismo
que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y
modestia; no con peinado ostentoso, ni oro,
ni perlas, ni vestidos costosos". La palabra "decorosa"
en el griego significa: "ordenad-amente, bien arreglado,
decente, modesto" (W.E. Vines). Ahora, no estamos
hablando de lo que es decoroso a criterio de sus
vecinos, amigos, ni familia, sino lo que sea decoroso a
criterio de Dios. No estamos tratando de agradar a los
hombres, sino a Dios (Gá.1:10), ni seremos juzgados
por hombre, sino por Dios (2 Co.5:10).
Sabemos que Dios mira la desnudez como inmodesta,
indecorosa, e indecente. De hecho, después que pecaron
Adán y Eva, Dios les vistió con pieles de animales
porque él no estaba satisfecho con la ropa que habían
hecho para cubrir su desnudez. El propósito de la ropa
fue, y siempre es, ocultar la desnudez, no revelarla.
Por eso, yo, como hombre, no me dejo desabotonado la
parte superior de mi camisa; no creo que Dios apruebe
tal acción. Quiero citar Isaías 47:1-3 para que nos
demos cuenta de cómo mira Dios la desnudez, inmodestia,
y vestuario indecente: "Desciende y siéntate en el
polvo, virgen hija de Babilonia. Siéntate en la tierra,
sin trono, hija de los caldeos; porque nunca más serás
llamada tierna y delicada. Toma las piedras de molino,
y muele la harina; quítate el velo, despójate de la
falda, descubre tus piernas, pasa los ríos. Será
descubierta tu desnudez; también será expuesta tu
vergüenza; tomaré venganza y no perdonaré a hombre
alguno" (Biblia de las Américas). Se usa la mujer para
simbolizar la caída de Babilonia. Note que Dios la
describe como desnuda y vergonzosa aunque solamente
tenía las piernas descubiertas. Es por esta razón que
los vestidos cortos, "calzonetas" (para hombres y
mujeres), o faldas que tienen hendidura larga, son
indecorosos, indecentes, y pecaminosos. En esta edad de
impiedad en que vivimos, ojalá nuestros hermanos en
Cristo no lleguen a estar tan acostumbrados a la
desnudez en sus alrededores que pierdan su sentido de lo
que es decoroso y decente.
En conclusión, servimos a Dios en nuestro cuerpo y
también en el espíritu (1 Co.6:20); esto incluye la
manera de vestirnos. La Biblia no contiene un código
formal de vestir, sino que nos da principios de cómo
vestir. Estos principios nos ayudan en hacer decisiones
correctas y "escoger lo mejor" (Fil.1:9,10). Queremos
agradar a Dios, no a nosotros mismos (2 Co.5:15); por lo
tanto debemos vestirnos de una manera que agrada a
Dios. Los cuatro principios de vestir son: (1) Mantener
una distinción entre el hombre y la mujer; (2)
Considerar el efecto que nuestra ropa tiene sobre
nuestra influencia; (3) Estar seguros que nuestra ropa
no causa pecar a alguien (4) Estar seguros que nuestra
ropa es decorosa y decente a criterio de Dios. Creo que
estos principios pueden ser usados acerca de cualquier
tipo de ropa sea usted hombre, mujer, joven o adulto.
¡Que Dios le bendiga en su deseo de servir al Señor
Jesucristo!
—George Vergara

Consultar
a Dios o A Los Brujos
Levíticos 19:31
La palabra de Dios nos dice que los hijos de Él no deben
consultar a este tipo de personas. La brujería está en
todas partes y creemos que el mal existe en todo el
mundo. Se dice que hay brujos buenos y brujos malos.
Hermano querido, sea bueno o malo el brujo, no podemos
consultarlo para que nos ayude. Aunque la palabra de
Dios nunca dice que halla brujo bueno y brujo malo; No
existe tal termino.
La brujería es mala y Dios nos aconseja a no consultar a
estas personas que con su forma de ser pueden engañar a
los ingenuos y aun aquellos cristianos que no tienen
conocimiento de Dios, y aquellos que son débiles en la
fe. Muchos consultan a estas personas porque quieren
curas o prosperar en lo material, pero nosotros no
podemos confiar en los brujos. Nuestra confianza está en
Dios.
^ Variedad
de Brujos
“Adivino”
—práctica que intenta descubrir conocimientos ocultos y
penetrar en los acontecimientos—pasados, presentes y
futuros—a través del contacto directo o indirecto de la
inteligencia humana con lo sobrenatural.
“Agorero”
—Persona que cree en la mala suerte; esta persona le
ayuda, supuestamente, a tener la buena suerte, sea en su
matrimonio, en la lotería, en su negocio. (2 de Reyes
21:6).
“Sortílego”
—Persona que le adivina su futuro por medio de sortijas,
sea un anillo, pulsera, cadena.
“Hechicero”
—hombre que media entre las fuerzas de la naturaleza y
sobrenaturales y las personas y los sucesos terrenales.
Se supone que está investido de poderes innatos y que a
través de prácticas mágicas cura enfermedades o influye
en el desarrollo de cualquier acontecimiento. Los
hechiceros basan sus métodos curativos en la creencia de
que la mayoría de las enfermedades tienen su causa en
poderes sobrenaturales y por consiguiente, han de
utilizarse estos mismos poderes para curarlas. Las
personas pueden caer enfermas por haber ofendido a los
dioses, a causa de los encantamientos o maquinaciones de
la brujería, o por el capricho de un espíritu maligno.
La tarea del hechicero consiste en diagnosticar la
enfermedad, normalmente a través de la adivinación, y
después aplicar el remedio espiritual, ya sea
recuperando un alma perdida, expulsando el objeto
causante de la enfermedad o practicando un exorcismo
contra el espíritu maligno. (Junto a estas técnicas
espirituales, los hechiceros también se valen de
remedios físicos tales como el uso de hierbas o el
masaje).
“Encantadores”
—Una sesión de espiritismo puede practicarse, tanto en
una iglesia espiritista, como en una casa particular. La
sesión en la que el médium intenta entrar en contacto
con los espíritus de los muertos a través de un "guía" o
espíritu que se supone está en continua comunicación con
el médium suele ir precedida de himnos y oraciones.
Hablando con frecuencia, aunque no es necesario, en
estado de trance, el médium transmite mensajes de
consuelo y saludos de los parientes y amigos muertos;
estas sesiones pueden ir acompañadas de manifestaciones
físicas, como apariciones y golpes en la mesa.
“Mago” —La
destreza manual del mago le permite realizar ciertos
movimientos que el espectador no percibe o bien porque
son ocultos, bien porque se disimulan imitando cualquier
acción inocente y natural. Para los trucos más difíciles
el mago además de sus manos emplea diversos
instrumentos. En ocasiones, recurre a procedimientos
mecánicos, como el uso de dispositivos simulados que el
público ve pero no comprende, y de otros que no están a
la vista. Entre los trucos escénicos más populares
figuran el de hacer que los objetos aparezcan y
desaparezcan, se transformen, leviten, penetren en
cuerpos sólidos, o incluso en lograr que una persona
sobreviva a la amputación de una parte de su cuerpo.
“Espiritista”
—Una sesión de espiritismo puede practicarse tanto en
una iglesia espiritista como en una casa particular. La
sesión, en la que el médium intenta entrar en contacto
con los espíritus de los muertos a través de un "guía" o
espíritu que se supone está en continua comunicación con
el médium, suele ir precedida de himnos y oraciones.
Hablando con frecuencia, aunque no es necesario, en
estado de trance, el médium transmite mensajes de
consuelo y saludos de los parientes y amigos muertos;
estas sesiones pueden ir acompañadas de manifestaciones
físicas, como apariciones y golpes en la mesa (1 Samuel
28:8-16)
“Astrólogo”
—Astrología es disciplina que observa, analiza y estudia
las posiciones y movimientos de los astros, en especial
el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas,
relacionándolos con el desarrollo de los acontecimientos
que se producen en la Tierra. Los astrólogos sostienen
que la posición de los astros en el momento exacto del
nacimiento de una persona y sus movimientos posteriores,
reflejan el carácter de esa persona y por tanto su
destino. Durante siglos los científicos han rechazado
los principios de la astrología; sin embargo, millones
de personas continúan creyendo en ella o
practicándola. Los astrólogos realizan cartas astrales
llamadas también horóscopos que sitúan la posición de
los astros en un momento dado, como el nacimiento de una
persona, por ejemplo, y a partir de ellas emiten sus
conclusiones sobre el futuro de esa persona. En una
carta astral se sitúa la eclíptica, trayectoria anual
aparente del Sol a través del cielo, con las doce
secciones que reciben el nombre de signos del zodíaco,
que son: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo,
Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y
Piscis. A cada planeta (incluyendo al Sol y la Luna) se
le da un signo particular dependiendo del lugar de la
eclíptica en que aparece dicho planeta y del momento en
que se hace el horóscopo. Cada planeta representa
tendencias básicas humanas y cada signo un conjunto de
características humanas. Cuando los astrólogos designan
a una persona por un signo determinado—como Leo o
Piscis, por ejemplo—se están refiriendo al signo solar
de esa persona, y esto es, al signo que el Sol ocupaba
en el momento de su nacimiento.
^ Está
Prohibido Acudir A Los Brujos.
Deuteronomio 18:10-14.—
“Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no
aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas
naciones.10
No sea
hallado en ti quien
haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego,
ni quien practique adivinación, ni agorero, ni
sortílego, ni hechicero,
11 ni
encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los
muertos.
12
Porque es abominación para con Jehová cualquiera que
hace estas cosas,
y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas
naciones de delante de ti.
13
Perfecto serás delante de Jehová tu Dios.
14Porque
estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a
adivinos oyen;
mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.”
En el versículo diez dice Dios que nunca debemos pasar a
un hijo a una hija y aun a nosotros mismo por el fuego
de los brujos. Es decir no poner la confianza en lo que
los hechiceros hacen. El versículo doce dice que es
abominación a Jehová, Dios aborrece a la persona que
acude a estas personas que están llenas de maldad, su
dios es la brujería.
En el versículo trece dice que Dios quiere que seamos
perfectos, si queremos ser hijos de Dios debemos ser
perfectos delante de él. Y la perfección la obtenemos,
no consultando a los adivinos. En el versículo catorce
dice que Dios no nos a permitido estas cosas de andar
buscando a estas personas. 2 de Reyes 23:24—
24
Josías barrió asimismo a los encantadores, adivinos y
terafines, y
todas las cosas abominables que se veían en la tierra de
Judá y en Jerusalén,
para cumplir las palabras de la Ley que estaban escritas
en el libro que el sacerdote Hilcías había hallado en la
casa de Jehová. Josías barrió y limpió la tierra
de Juda y Jerusalén: Dios desea que nuestra vida esté
barrida de estas creencias; no podemos ser arrastrados o
engañados por lo que ellos dicen. Debemos poner nuestra
confianza en Dios. Si usted hermano (a) todavía tiene
confianza en los brujos o cree lo que ellos dicen, por
favor barra su vida para que esté libre de estas ideas.
Josía cuando limpió la tierra de Judá y de Jerusalén
dice que de esta manera él cumplió la ley que el
sacerdote había encontrado en la casa de Jehová. Usted y
yo hemos encontrado la ley de Dios y la ley de Dios nos
dice, no consultar a los brujos. Levíticos 20:6—“Y
la persona que atendiere a encantadores o adivinos,
para prostituirse
tras de ellos,
yo pondré mi rostro contra la tal persona,
y
la cortaré de entre su pueblo.”
Nuevamente la provisión esta, no visitar a los
encantadores y adivinos, por ir en pos de ellos es
prostituirse. El cristiano que se prostituye con los
brujos y adivinos, Dios volverá su rostro contra él, ya
no será parte del pueblo de Dios.
Jeremías 27:9,10— “Y
vosotros no prestéis oído
a vuestros profetas, adivinos, soñadores, agoreros o
encantadores, que os hablan diciendo: No serviréis al
rey de Babilonia.
10Porque
ellos os profetizan mentira,
para haceros alejar de vuestra tierra y para que yo os
arroje y perezcáis.” ¿Por qué no poner atención
a profetas de hoy, adivinos, soñadores, agoreros o
encantadores? (a). Porque pronuncian mentiras, hablan
cosa vanas y que no sirven para nada. Los brujos y los
profetas de hoy pronuncian solamente mentiras, y muchos
caen en la garras de ellos, creyendo lo que dicen. (b).
Porque quieren hacernos alejar de nuestro Dios. Cuando
nos acogemos a los brujos, ellos nos alejan de Dios.
(c). Porque quieren que perezcamos. Cuando se consulta a
estas personas es estar buscando el castigo de Dios.
Ellos con sus palabras engañadoras le pueden hacer creen
a usted, lo que ellos quieren poner en su mente. Al
consultar a un brujo, “Supongamos que usted esta enfermo
y consulta a un adivino o brujo ¿qué cree lo que le va
decir? Lo que le dirá es “usted tiene un maleficio o un
mal espíritu”. Y sabe hasta cristianos caen en estas
creencias. Los malos espíritus ya no operan en el cuerpo
del individuo. Es cierto que el mal existe y nosotros
los cristianos no debemos confiar en el; lo que quiero
decir es que el mal siempre estará reinando en este
mundo para hacernos mal. Pero creer en los brujos sería
fatal para nuestra alma.
^
Consultemos A Dios
¿Qué Hacer cuando nos atacan las enfermedades, la mala
suerte, cuando no tenemos la prosperidad en lo material,
cuando alguien nos quiere hacer mal? Debemos ir a la
presencia de Dios y pedirle que nos ayude, pero cuando
estemos en desesperación nunca pongamos la confianza en
los brujos, aunque el sufrimiento sea fuerte, Dios es
nuestro ayudador (Isaías 8:19). ¿Por qué buscar a
Dios? Porque Él es mi escudo (Salmos 3:2-8). Porque Él
es mi confianza (Salmos 144:2). Porque Él es mi fuerza
(Isaías 49:5). Porque Él es mi Roca (Salmos 28:1).
Estas son las razones por la cual cada uno de nosotros
debemos buscar a Dios cuando estemos en dificultades,
pero nunca debe pasar por nuestra mente buscar a los
brujos para que nos ayuden a salir de las dificultades
de la vida.
^ ¿Cuál
Es El Fin De Los Hechiceros?
A los hechiceros les tocaba la muerte (Éxodo 22:18). Si
la brujería fuera buena como algunos lo dicen ¿entonces
porque mataban a los hechiceros? Por la sencilla razón
que esa práctica es pecado. Y quiero decir que no hay
brujo bueno; es una mentira del diablo para engañar a
las personas y aun más al cristiano. Los hechiceros no
entrarán al reino de los cielos (Gálatas 5.20). El
castigo de los adivinos será el infierno (Apocalipsis
21:8).
Conclusión.
¡Cuidado queridos hermanos! Al buscar a estas clases de
personas, aparentemente algunos brujos dicen hacer el
bien, pero al ver la palabra de Dios es malo lo que
ellos hacen. Hay cristianos que hasta el día de hoy
tienen confianza en los brujos, ¿por qué será? Es por la
razón de que todavía no han crecido espiritualmente; son
carnales.
Si usted confía en los brujos tenga mucho cuidado,
porque le puede pasar lo mismo que le sucedió al rey
Saúl por haber consultado a una adivina. 1 de Crónicas
10:13-14 “13
Así murió
Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová,
contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque
consultó a una adivina,
14 y no
consultó a Jehová; por esta causa lo mató, y traspasó el
reino a David hijo de Isaí.”
—Por Ángel Lagos

¿Estamos Descuidando Nuestra
Salvación?
Podemos descuidar nuestra casa. Podemos descuidar
muchas cosas, pero no debemos descuidar nuestra
salvación. Nuestra alma vale mucho más que las cosas de
este mundo. Si perdemos algo material, realmente no
hemos perdido nada, pero si perdemos nuestra alma en el
infierno hemos perdido todo.
Estamos descuidando nuestra salvación cuando conocemos
los mandamientos de Dios, pero no los obedecemos.
Por ejemplo, si usted sabe que la Biblia manda el
arrepentimiento, entonces tiene que hacerlo. Nadie
puede ser salvo sin arrepentirse. Jesús dijo: “Os digo:
No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis
igualmente” (Lucas 13:3). Pablo declaró:
“Pero
Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta
ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo
lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30).
No hay acepción o diferencia de personas con Dios, todos
tienen que arrepentirse. No tenemos la promesa de otro
día en esta vida. Podemos morir hoy. Jesús podría
regresar en los próximos minutos.
Si no se arrepiente, entonces está descuidando su
salvación. No podemos continuar cometiendo los pecados.
Hay que cambiar nuestra vida. El ladrón tiene que dejar
de robar; el mentiroso tiene que dejar de mentir y el
homicida tiene que dejar de matar.
También, si usted sabe que la Biblia manda el bautismo,
entonces tiene que aceptarlo. Jesús explicó: “El
que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no
creyere, será condenado” (Marcos 16:16). ¿Piensan
ustedes que alguien pueda oír o leer este versículo y
rehúse obedecerlo y ser salvo? Si alguien piensan que
puede ser salvo sin obedecer Marcos 16:16, él o ella se
ha engañando de si mismo.
El bautismo es para el perdón de los pecados según
Hechos 22:16 y Hechos 2:38. El bautismo es para la
salvación (I Pedro 3:21). La razón por la cual el
bautismo nos salva es porque nos pone en contacto con
la sangre de Jesús. Por eso, tenemos una conciencia
limpia.
El bautismo no es un baño para limpiar nuestros
cuerpos, pero es un acto de obediencia que hacemos para
recibir el perdón de nuestros pecados.
Estamos descuidando nuestra salvación cuando no vivimos
fieles después de nuestro bautismo.
Me parece que muchos cristianos piensan que después de
su bautismo, no tiene que hacer nada más. Sin embargo,
tenemos que crecer espiritualmente.
No podemos crecer sin estudiar la Biblia. Los
cristianos que no estudia su Biblia están descuidando
con su salvación. I Pedro 2:2— "Desead, como niños
recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para
que por ella crezcáis para salvación". "La leche
espiritual" es la palabra de Dios. Tenemos que tener
deseos de esta leche, si queremos crecer. Cuando un
cristiano empieza la vida cristiana, el debe tomar la
leche de la palabra de Dios. Como un bebe no puede
vivir sin la leche, ni puede un cristiano nuevo sin la
leche de la palabra de Dios.
Mateo 4:4 "El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de
pan vivir el hombre, sino de toda palabra que sale de
la boca de Dios".
La carne del hombre come pan, pero el espíritu del
hombre come la palabra de Dios. Muchos cristianos no
pueden entender la razón por la cual no han crecido en
la fe, pero es porque ellos no estudian la Biblia como
se debe.
La vida de los cristianos es la palabra de Dios. Por
eso, tenemos que estudiarla y escucharla. Una cosa que
pasa cuando una persona no come por mucho tiempo es que
pierde su apetito. En la misma manera, cuando un
cristiano no estudia y escucha las escrituras, pierde
su apetito para la palabra de Dios.
Otra razón por la cual algunos cristianos no crecen es
porque no quieren congregarse con la iglesia
constantemente. Un día ellos están en el culto y otro
día no. Los cristianos que vivían durante los días de
los apóstoles se congregaban todos los domingos para
participar en la cena según Hechos 2:42 y Hechos 20:7.
También, ellos participaron en la ofrenda todos los
domingos según 1 Corintios16:1,2. Algunos de ellos no
obedecían el mandamiento para congregarse. Entonces
Dios nos dio el siguiente mandamiento:
Hebreos 10:25— "No dejando de congregarnos, como
algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y
tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca".
Algunos de ellos estaban dejando de congregarse por
costumbre o habito, pero era un pecado. No podemos
crecer espiritualmente cuando estamos separados de otros
cristianos. Necesitamos tener comunión con otros
hermanos.
Romanos 12:10 dice: "Amaos los unos a los otros con amor
fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a
los otros". Hechos 2:44— "Todos los que habían creído
estaban juntos, y tenían en común todas las cosas";
Hebreos 10:24— "Y considerémonos unos a otros para
estimularnos al amor y a las buenas obras". Estamos
descuidando nuestra salvación cuando dejamos de
congregarnos como la Biblia dice.
Ahora bien, los cristianos descuidan su salvación cuando
participan en los deleites del mundo. Ellos piensan que
está bien para jugar con el mundo un poco. Gálatas
5:13 dice: "Porque vosotros, hermanos, a libertad
fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad
como ocasión para la carne, sino servíos por amor los
unos a los otros". No debemos usar nuestra libertad en
Cristo para pecar. Santiago dijo: "!Oh almas adúlteras!
?No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra
Dios?
Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se
constituye enemigo de Dios" (Stg. 4:4). La vida
cristiana es espiritual y nuestra mente debe ser llena
de las cosas espirituales, y no de las cosas carnales.
No podemos servir a Dios con una parte de nuestra vida
porque Él demanda nuestro corazón total. Mateo 6:24
dice: "Ninguno puede servir a dos señores; porque o
aborrecer al uno y amar al otro, o estimar al uno y
menospreciar al otro. No podéis servir a Dios y a las
riquezas".
El cristianismo no es una religión barata. ¡Cuesta
Mucho! Cuesta toda de la que nosotros tenemos. Jesús
dijo: "Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia
a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo" (Lucas
14:33). Cuando tratamos de servir a Dios con una parte
de nuestra vida, estamos descuidando nuestra salvación.
En conclusión,
hoy, tenemos la opción; podemos usar nuestro tiempo
prudentemente, y buscar la voluntad de Dios o podemos
descuidar nuestro tiempo y morir sin esperanza. Usted
tiene la opción hoy para arreglar su vida ante Dios. Si
usted no es un cristiano, hoy usted puede arreglar su
vida.
Oír el evangelio (Romanos 10:17) Creer en evangelio
(Marcos 16:15,16).
Arrepentirse de sus pecados (Hechos 17:30).
Confesar su fe en Cristo (Hechos 8:37)
Ser bautizado para perdón (Hechos 2:38)
Si usted es un cristiano, ¿está descuidando su
salvación? Si, es la verdad, pues tiene que
arrepentirse y orar para el perdón de sus pecados. —tm
