El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

Tomo 4      Mayo y Junio  2005 
(Versión del Internet)

Principios Bíblicos Para La Vestimenta Cristiana

Consultar a Dios o A Los Brujos     

¿Estamos Descuidando Nuestra Salvación?

 

 

 

 

 

Principios Bíblicos Para La Vestimenta Cristiana

En 1 Corintios 6:20, la Biblia dice: "Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios".  Servimos a Dios con nuestro cuerpo así como con nuestro espíritu y esto incluye la manera en que nos vestimos.  Parece que por dondequiera que yo voy, la gente está interesada en el vestuario del cristiano, especialmente si una mujer debe llevar pantalones.  La Biblia, como en todo aspecto de la vida, nos da dirección en el  área del vestuario también.  Pero antes de entrar en detalles, miremos un par de principios bíblicos básicos.

Pablo declara: "Y esto pido en oración: que vuestro amor abunde aun más y más en verdadero conocimiento y en todo discernimiento, a fin de que escojáis lo mejor, para que seáis puros e irreprensibles para el día de Cristo" (Fil.1:9,10 Versión Las Américas).  La Biblia no contiene un código formal para vestirse, tal como: "El borde de la falda no ascender  más de doce pulgadas sobre el tobillo..." ­ ¡No!  En vez de esto, Dios nos da principios que debemos tomar en cuenta para hacer decisiones correctas acerca del vestuario que debemos llevar.  Si aprendemos estos principios, podremos aplicarlos debidamente a cualquier parte de nuestra vestimenta, y con confianza podremos "escoger lo mejor", haciendo decisiones maduras acerca de qué clase de ropa es agradable y desagradable a Dios.

Ahora, ¿por qué es tan importante agradar a Dios, aun en nuestro vestuario?  En 2 Co.5:15, la Biblia dice: "Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos".  Vivimos para agradar a Dios, no a nosotros mismos.  Nuestro deseo principal debe ser el de agradar a Dios, aun con nuestra forma de vestir.

Cuando una cristiana dice: “¿Por qué no puedo llevar pantalones?" o "!Muéstreme porqué tengo que llevar vestido!", entonces yo reconozco que ella es una persona que en realidad no tiene el deseo de agradar a Dios.  El cristiano no solamente debe pensar en si algo es malo, sino en que es lo mejor.  Este es el punto de vista sobre el vestuario y otros aspectos de la vida que tiene el cristiano que verdaderamente vive para Dios.  Y ahora veamos cuatro principios bíblicos pertenecientes al vestuario cristiano.

Primeramente, Dios quiere una distinción entre el hombre y la mujer, y esta distinción debe existir en nuestra forma de vestir. 

En Génesis 1:27, la Biblia dice: "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó".  Dios creó al hombre y a la mujer diferentes físicamente.  Luego, en Génesis 3:16-19, leemos que Dios le dio el papel de trabajar para ganarse el sustento al hombre, y a la mujer el papel de tener hijos y nutrirlos.  No solamente habían de ser distintos físicamente, sino que también Dios les dio distintos papeles sociales.  Desde la creación Dios ha querido que los hombres sean hombres y que las mujeres sean mujeres.

Luego, en la era mosaica, encontramos pasajes del Antiguo Testamento como Deuteronomio 22:5 que dice: "No vestir la mujer traje de hombre, ni el hombre traje de mujer; porque abominación es a Jehová  tu Dios cualquiera que esto hace".  Claramente, Dios se propuso que el hombre se distinguiese de la mujer y al revés.  El no quiso una mezcla de los papeles, ni siquiera en el área del atavío (vestuario).

En el Nuevo Testamento, leemos pasajes como Romanos1:24-27 y 1 Corintios 6:9,10 donde Dios condena a los hombres afeminados y a las mujeres masculinas.  Por lo tanto, desde la creación, a través de la era mosaica y aun dentro de la edad cristiana, Dios ha deseado que haya una distinción entre los hombres y las mujeres, aun en su forma de vestir.

En nuestra cultura, no hay otro artículo de ropa más femenino que el vestido.  Hace algunos años, aterricé‚ en el aeropuerto de Narita en Tokio.  Y en el aeropuerto noté dos emblemas en las puertas de los servicios sanitarios: En una puerta, había una silueta que llevaba pantalones y en la otra puerta había una silueta que llevaba un vestido.  ¿Por cuál puerta cree usted que entré?  El vestido, como un artículo de ropa claramente femenino, se reconoce como tal hasta en los puntos más remotos del mundo.  Hermanas, en esta edad de impiedad y de cambio en los papeles masculinos y femeninos, ¿por qué perder la oportunidad para hacerse más femenina, lo cual agrada a Dios y edifica a la iglesia?  “Escoja lo mejor".

El segundo principio bíblico del vestuario: Considere el efecto que su forma de vestir tiene sobre su influencia.  En Mateo 5:13, Jesucristo enseña que si perdemos nuestro "sabor" (nuestra influencia salvadora), somos inútiles, y "no servimos más para nada".  Nuestra manera de vestir puede apagar nuestra influencia.  Por ejemplo, si mi tío trabajase en la destilería Jack Daniels y me diera una de las camisetas negras con el dibujo de una botella de whisky, ¿por qué no la llevaría yo?  Aunque no bebo alcohol, no podría llevar la camiseta porque apagaría mi influencia sobre los demás sean cristianos o no cristianos.  Por otra parte, Jesús nos enseña en Mateo 5:14-16 que nuestra influencia debe brillar como una luz delante de los hombres para que glorifiquen a Dios.  ¿A cuántas de nuestras hermanas se les han acercado en público y preguntado: “¿A qué iglesia pertenece?” solamente porque se visten de vestido y tienen cabello largo?  "Escoja lo mejor".

No olvide que su influencia en el hogar ante sus hijos y vecinos, es más potente que en cualquier otro lugar. ¿Por qué llevaría ropa en presencia de ellos que dañaría su influencia en lugares públicos?  No hay nadie que usted influye más que a sus hijos y familia.  ¡Vístanse apropiadamente!

He notado en algunos cristianos y cristianas que durante las reuniones se les ve vestidos correctamente como es agradable a Dios; pero al pasar el día de reunión, puedo notar que su forma de vestir es como cualquier persona y no se reconoce entre hijo e hija de Dios y mundano.  ¿Es usted cristiano (en su vestuario) solamente los días de reunión o todos los días?  ¿Su influencia ante el mundo está dando resultados positivos o negativos?

El tercer principio bíblico de vestir: Considere si su vestuario es ofensivo o tropezoso.  La palabra "tropezar" en versículos como Romanos 14:21, significa: "hacer caer" (Thayer); "Dar con los pies en un estorbo que pone en peligro de caer" (Sopena).  Hay dos maneras en que nuestra vestimenta puede causar que alguien peque.  Primero,   Jesús dijo: "Cualquiera que mira una mujer para codiciarla, ya adultera con ella en su corazón" (Mt.5:28).  Si una mujer se viste con ropa provocativa, causa pecar a un hombre y el hombre con ropa provocativa hará  pecar a la mujer.  Y segundo, Romanos 14 enseña que si alguien cree que está cometiendo pecado, aunque sea lícito, es pecado porque está violando su conciencia.  Romanos 14:23 dice: "Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado".  Usted, siendo mujer, puede por palabra o ejemplo animar a otra mujer a llevar pantalones cuando ella cree de todo corazón que es pecado.   Si por su influencia ella decide violar su conciencia y llevar pantalones, usted la ha provocado a pecar.  Jesús enseñó en Mateo 18:6: "Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mi, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar".  Píenselo.

El cuarto principio bíblico de vestir: Su vestuario tiene que ser decoroso.  1 Timoteo 2:9 dice: "Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro,

ni perlas, ni vestidos costosos".  La palabra "decorosa" en el griego significa: "ordenad-amente, bien arreglado, decente, modesto" (W.E. Vines).  Ahora, no estamos hablando de lo que es decoroso a criterio de sus vecinos, amigos, ni familia, sino lo que sea decoroso a criterio de Dios.  No estamos tratando de agradar a los hombres, sino a Dios  (Gá.1:10),  ni seremos juzgados por hombre, sino por Dios (2 Co.5:10).

Sabemos que Dios mira la desnudez como inmodesta, indecorosa, e indecente.  De hecho, después que pecaron Adán y Eva, Dios les vistió con pieles de animales porque él no estaba satisfecho con la ropa que habían hecho para cubrir su desnudez.  El propósito de la ropa fue, y siempre es, ocultar la desnudez, no revelarla.  Por eso, yo, como hombre, no me dejo desabotonado la parte superior de mi camisa; no creo que Dios apruebe tal acción.  Quiero citar Isaías 47:1-3 para que nos demos cuenta de cómo mira Dios la desnudez, inmodestia, y vestuario indecente: "Desciende y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia.  Siéntate en la tierra, sin trono, hija de los caldeos; porque nunca más serás llamada tierna y delicada.  Toma las piedras de molino, y muele la harina; quítate el velo, despójate de la falda, descubre tus piernas, pasa los ríos.  Será descubierta tu desnudez; también será expuesta tu vergüenza; tomaré venganza y no perdonaré a hombre alguno" (Biblia de las Américas).  Se usa la mujer para simbolizar la caída de Babilonia.  Note que Dios la describe como desnuda y vergonzosa aunque solamente tenía las piernas descubiertas.  Es por esta razón que los vestidos cortos, "calzonetas" (para hombres y mujeres), o faldas que tienen hendidura larga, son indecorosos, indecentes, y pecaminosos.  En esta edad de impiedad en que vivimos, ojalá nuestros hermanos en Cristo no lleguen a estar tan acostumbrados a la desnudez en sus alrededores que pierdan su sentido de lo que es decoroso y decente.

En conclusión, servimos a Dios en nuestro cuerpo y también en el espíritu (1 Co.6:20); esto incluye la manera de vestirnos.  La Biblia no contiene un código formal de vestir, sino que nos da principios de cómo vestir.  Estos principios nos ayudan en hacer decisiones correctas y "escoger lo mejor" (Fil.1:9,10). Queremos agradar a Dios, no a nosotros mismos (2 Co.5:15); por lo tanto debemos vestirnos de una manera que agrada a Dios.  Los cuatro principios de vestir son: (1) Mantener una distinción entre el hombre y la mujer; (2) Considerar el efecto que nuestra ropa tiene sobre nuestra influencia; (3) Estar seguros que nuestra ropa no causa pecar a alguien (4) Estar seguros que nuestra ropa es decorosa y decente a criterio de Dios.  Creo que estos principios pueden ser usados acerca de cualquier tipo de ropa sea usted hombre, mujer, joven o adulto.  ¡Que Dios le bendiga en su deseo de servir al Señor Jesucristo!

 —George Vergara

 

 Consultar a Dios o A Los Brujos      

Levíticos 19:31

La palabra de Dios nos dice que los hijos de Él no deben consultar a este tipo de personas.  La brujería está en todas partes y creemos que el mal existe en todo el mundo. Se dice que hay brujos buenos y brujos malos. Hermano querido, sea bueno o malo el brujo, no podemos consultarlo para que nos ayude. Aunque la palabra de Dios nunca dice que halla brujo bueno y brujo malo; No existe tal termino.

La brujería es mala y Dios nos aconseja a no consultar a estas personas que con su forma de ser pueden engañar a los ingenuos y aun aquellos cristianos que no tienen conocimiento de Dios, y aquellos que son débiles en la fe.  Muchos consultan a estas personas porque quieren curas o prosperar en lo material, pero nosotros no podemos confiar en los brujos. Nuestra confianza está en Dios.     

^ Variedad de Brujos

“Adivino” —práctica que intenta descubrir conocimientos ocultos y penetrar en los acontecimientos—pasados, presentes y futuros—a través del contacto directo o indirecto de la inteligencia humana con lo sobrenatural.

“Agorero” —Persona que cree en la mala suerte; esta persona le ayuda, supuestamente, a tener la buena suerte, sea en su matrimonio, en la lotería, en su negocio.  (2 de Reyes 21:6).   

“Sortílego” —Persona que le adivina su futuro por medio de sortijas, sea un anillo, pulsera, cadena.

“Hechicero” —hombre que media entre las fuerzas de la naturaleza y sobrenaturales y las personas y los sucesos terrenales. Se supone que está investido de poderes innatos y que a través de prácticas mágicas cura enfermedades o influye en el desarrollo de cualquier acontecimiento.  Los hechiceros basan sus métodos curativos en la creencia de que la mayoría de las enfermedades tienen su causa en poderes sobrenaturales y por consiguiente, han de utilizarse estos mismos poderes para curarlas.  Las personas pueden caer enfermas por haber ofendido a los dioses, a causa de los encantamientos o maquinaciones de la brujería, o por el capricho de un espíritu maligno. La tarea del hechicero consiste en diagnosticar la enfermedad, normalmente a través de la adivinación, y después aplicar el remedio espiritual, ya sea recuperando un alma perdida, expulsando el objeto causante de la enfermedad o practicando un exorcismo contra el espíritu maligno. (Junto a estas técnicas espirituales, los hechiceros también se valen de remedios físicos tales como el uso de hierbas o el masaje).

“Encantadores” —Una sesión de espiritismo puede practicarse, tanto en una iglesia espiritista, como en una casa particular. La sesión en la que el médium intenta entrar en contacto con los espíritus de los muertos a través de un "guía" o espíritu que se supone está en continua comunicación con el médium suele ir precedida de himnos y oraciones. Hablando con frecuencia, aunque no es necesario, en estado de trance, el médium transmite mensajes de consuelo y saludos de los parientes y amigos muertos; estas sesiones pueden ir acompañadas de manifestaciones físicas, como apariciones y golpes en la mesa.

“Mago” —La destreza manual del mago le permite realizar ciertos movimientos que el espectador no percibe o bien porque son ocultos, bien porque se disimulan imitando cualquier acción inocente y natural. Para los trucos más difíciles el mago además de sus manos emplea diversos instrumentos. En ocasiones, recurre a procedimientos mecánicos, como el uso de dispositivos simulados que el público ve pero no comprende, y de otros que no están a la vista. Entre los trucos escénicos más populares figuran el de hacer que los objetos aparezcan y desaparezcan, se transformen, leviten, penetren en cuerpos sólidos, o incluso en lograr que una persona sobreviva a la amputación de una parte de su cuerpo.

“Espiritista” —Una sesión de espiritismo puede practicarse tanto en una iglesia espiritista como en una casa particular. La sesión, en la que el médium intenta entrar en contacto con los espíritus de los muertos a través de un "guía" o espíritu que se supone está en continua comunicación con el médium, suele ir precedida de himnos y oraciones. Hablando con frecuencia, aunque no es necesario, en estado de trance, el médium transmite mensajes de consuelo y saludos de los parientes y amigos muertos; estas sesiones pueden ir acompañadas de manifestaciones físicas, como apariciones y golpes en la mesa (1 Samuel 28:8-16)

“Astrólogo” —Astrología es disciplina que observa, analiza y estudia las posiciones y movimientos de los astros, en especial el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas, relacionándolos con el desarrollo de los acontecimientos que se producen en la Tierra.  Los astrólogos sostienen que la posición de los astros en el momento exacto del nacimiento de una persona y sus movimientos posteriores, reflejan el carácter de esa persona y por tanto su destino. Durante siglos los científicos han rechazado los principios de la astrología; sin embargo, millones de personas continúan creyendo en ella o practicándola.   Los astrólogos realizan cartas astrales llamadas también horóscopos que sitúan la posición de los astros en un momento dado, como el nacimiento de una persona, por ejemplo, y a partir de ellas emiten sus conclusiones sobre el futuro de esa persona. En una carta astral se sitúa la eclíptica, trayectoria anual aparente del Sol a través del cielo, con las doce secciones que reciben el nombre de signos del zodíaco, que son: Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.  A cada planeta (incluyendo al Sol y la Luna) se le da un signo particular dependiendo del lugar de la eclíptica en que aparece dicho planeta y del momento en que se hace el horóscopo. Cada planeta representa tendencias básicas humanas y cada signo un conjunto de características humanas. Cuando los astrólogos designan a una persona por un signo determinado—como Leo o Piscis, por ejemplo—se están refiriendo al signo solar de esa persona, y esto es, al signo que el Sol ocupaba en el momento de su nacimiento.

^ Está Prohibido Acudir A Los Brujos.

Deuteronomio 18:10-14.— “Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones.10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, 11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. 12 Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. 13 Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. 14Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.”

En el versículo diez dice Dios que nunca debemos pasar a un hijo a una hija y aun a nosotros mismo por el fuego de los brujos. Es decir no poner la confianza en lo que los hechiceros hacen. El versículo doce dice que es abominación a Jehová, Dios aborrece a la persona que acude a estas personas que están llenas de maldad, su dios es la brujería.

En el versículo trece dice que Dios quiere que seamos perfectos, si queremos ser hijos de Dios debemos ser perfectos delante de él. Y la perfección la obtenemos, no consultando a los adivinos.  En el versículo catorce dice que Dios no nos a permitido estas cosas de andar buscando a estas personas.    2 de Reyes 23:24— 24 Josías barrió asimismo a los encantadores, adivinos y terafines, y todas las cosas abominables que se veían en la tierra de Judá y en Jerusalén, para cumplir las palabras de la Ley que estaban escritas en el libro que el sacerdote Hilcías había hallado en la casa de Jehová.  Josías barrió y limpió la tierra de Juda y Jerusalén: Dios desea que nuestra vida esté barrida de estas creencias; no podemos ser arrastrados o engañados por lo que ellos dicen. Debemos poner nuestra confianza en Dios. Si usted hermano (a) todavía tiene confianza en los brujos o cree lo que ellos dicen, por favor barra su vida para que esté libre de estas ideas.

Josía cuando limpió la tierra de Judá y de Jerusalén dice que de esta manera él cumplió la ley que el sacerdote había encontrado en la casa de Jehová. Usted y yo hemos encontrado la ley de Dios y la ley de Dios nos dice, no consultar a los brujos.   Levíticos 20:6—“Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo.”  Nuevamente la provisión esta, no visitar a los encantadores y adivinos, por ir en pos de ellos es prostituirse.  El cristiano que se prostituye con los brujos y adivinos, Dios volverá su rostro contra él, ya no será parte del pueblo de Dios.

Jeremías 27:9,10— Y vosotros no prestéis oído a vuestros profetas, adivinos, soñadores, agoreros o encantadores, que os hablan diciendo: No serviréis al rey de Babilonia. 10Porque ellos os profetizan mentira, para haceros alejar de vuestra tierra y para que yo os arroje y perezcáis.”  ¿Por qué no poner atención a profetas de hoy, adivinos, soñadores, agoreros o encantadores?   (a). Porque pronuncian mentiras, hablan cosa vanas y que no sirven para nada. Los brujos y los profetas de hoy pronuncian solamente mentiras, y muchos caen en la garras de ellos, creyendo lo que dicen. (b). Porque quieren hacernos alejar de nuestro Dios. Cuando nos acogemos a los brujos, ellos nos alejan de Dios.  (c). Porque quieren que perezcamos. Cuando se consulta a estas personas es estar buscando el castigo de Dios.

Ellos con sus palabras engañadoras le pueden hacer creen a usted, lo que ellos quieren poner en su mente. Al consultar a un brujo, “Supongamos que usted esta enfermo y consulta a un adivino o brujo ¿qué cree lo que le va decir? Lo que le dirá es “usted tiene un maleficio o un mal espíritu”. Y sabe hasta cristianos caen en estas creencias. Los malos espíritus ya no operan en el cuerpo del individuo.  Es cierto que el mal existe y nosotros los cristianos no debemos confiar en el; lo que quiero decir es que el mal siempre estará reinando en este mundo para hacernos mal. Pero creer en los brujos sería fatal para nuestra alma.

^  Consultemos A Dios

¿Qué Hacer cuando nos atacan las enfermedades, la mala suerte, cuando no tenemos la prosperidad en lo material, cuando alguien nos quiere hacer mal? Debemos ir a la presencia de Dios y pedirle que nos ayude, pero cuando estemos en desesperación nunca pongamos la confianza en los brujos, aunque el sufrimiento sea fuerte, Dios es nuestro ayudador (Isaías 8:19).  ¿Por qué buscar a Dios?  Porque Él es mi escudo (Salmos 3:2-8).  Porque Él es mi confianza (Salmos 144:2). Porque Él es mi fuerza (Isaías 49:5).  Porque Él es mi Roca (Salmos 28:1).  Estas son las razones por la cual cada uno de nosotros debemos buscar a Dios cuando estemos en dificultades, pero nunca debe pasar por nuestra mente buscar a los brujos para que nos ayuden a salir de las dificultades de la vida.

^  ¿Cuál Es El Fin De Los Hechiceros?

A los hechiceros les tocaba la muerte (Éxodo 22:18). Si la brujería fuera buena como algunos lo dicen ¿entonces porque mataban a los hechiceros? Por la sencilla razón que esa práctica es pecado. Y quiero decir que no hay brujo bueno; es una mentira del diablo para engañar a las personas y aun más al cristiano.  Los hechiceros no entrarán al reino de los cielos (Gálatas 5.20).  El castigo de los adivinos será el infierno (Apocalipsis 21:8).

Conclusión.

¡Cuidado queridos hermanos! Al buscar a estas clases de personas, aparentemente algunos brujos dicen hacer el bien, pero al ver la palabra de Dios es malo lo que ellos hacen.  Hay cristianos que hasta el día de hoy tienen confianza en los brujos, ¿por qué será? Es por la razón de que todavía no han crecido espiritualmente; son carnales.

Si usted confía en los brujos tenga mucho cuidado, porque le puede pasar lo mismo que le sucedió al rey Saúl por haber consultado a una adivina.  1 de Crónicas 10:13-14 13 Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina, 14 y no consultó a Jehová; por esta causa lo mató, y traspasó el reino a David hijo de Isaí.”

—Por Ángel Lagos

 

¿Estamos Descuidando Nuestra Salvación?

Podemos descuidar nuestra casa.  Podemos descuidar muchas cosas, pero no debemos descuidar nuestra salvación.  Nuestra alma vale mucho más que las cosas de este mundo.  Si perdemos algo material, realmente no hemos perdido nada, pero si perdemos nuestra alma en el infierno hemos perdido todo.

Estamos descuidando nuestra salvación cuando conocemos los mandamientos de Dios, pero no los obedecemos. 

Por ejemplo, si usted sabe que la Biblia manda el arrepentimiento, entonces tiene que hacerlo.  Nadie puede ser salvo sin arrepentirse.  Jesús dijo: “Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”  (Lucas 13:3).  Pablo declaró: Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30).

No hay acepción o diferencia de personas con Dios, todos tienen que arrepentirse.  No tenemos la promesa de otro día en esta vida.  Podemos morir hoy.  Jesús podría regresar en los próximos minutos.

Si no se arrepiente, entonces está  descuidando su salvación.  No podemos continuar cometiendo los pecados. Hay que cambiar nuestra vida.  El ladrón tiene que dejar de robar; el mentiroso tiene que dejar de mentir y el homicida tiene que dejar de matar.

También, si usted sabe que la Biblia manda el bautismo, entonces tiene que aceptarlo.  Jesús explicó: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”  (Marcos 16:16).  ¿Piensan ustedes que alguien pueda oír o leer este versículo y rehúse obedecerlo y ser salvo?  Si alguien piensan que puede ser salvo sin obedecer  Marcos 16:16, él o ella se ha engañando de si mismo. 

El bautismo es para el perdón de los pecados según Hechos 22:16 y Hechos 2:38.  El bautismo es para la salvación  (I Pedro 3:21).   La razón por la cual el bautismo nos salva es porque nos  pone en contacto con la sangre de Jesús.  Por eso, tenemos una conciencia limpia. 

El bautismo no es un baño para limpiar nuestros cuerpos,  pero es un acto de obediencia que hacemos para recibir el  perdón  de nuestros pecados.

Estamos descuidando nuestra salvación cuando no vivimos fieles después de nuestro bautismo.

Me parece que muchos cristianos piensan que después de su bautismo,  no tiene que hacer nada más.  Sin embargo, tenemos que crecer espiritualmente. 

No podemos crecer sin estudiar la Biblia.  Los  cristianos que no estudia su Biblia están  descuidando con su salvación.  I Pedro 2:2—  "Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación".  "La leche espiritual" es la palabra de Dios. Tenemos que tener deseos de esta leche, si queremos crecer.  Cuando un cristiano empieza la vida cristiana, el debe tomar la leche de la palabra de Dios.  Como un bebe no puede vivir sin la leche, ni puede un cristiano nuevo sin la leche de la palabra de Dios. 

Mateo 4:4 "El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivir  el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios".  

La carne del hombre come pan, pero el espíritu del hombre come la palabra de Dios.  Muchos cristianos no pueden entender la razón por la cual no han crecido en la fe, pero es porque ellos no estudian la Biblia como se debe. 

La vida de los cristianos es la palabra de Dios.  Por eso, tenemos que estudiarla y escucharla.  Una cosa que pasa cuando una persona no come por mucho tiempo es que pierde su apetito.  En la misma manera, cuando un cristiano no estudia y  escucha las escrituras, pierde su apetito para la palabra de Dios.

Otra razón por la cual algunos cristianos no crecen es porque no quieren congregarse con la iglesia constantemente.  Un día ellos están en el culto y otro día no.  Los cristianos que vivían durante los días de los apóstoles se congregaban todos los domingos para participar en la cena según Hechos 2:42 y Hechos 20:7.  También, ellos participaron en la ofrenda todos los domingos según 1 Corintios16:1,2.  Algunos de ellos no obedecían el mandamiento para congregarse.  Entonces Dios nos dio el siguiente mandamiento: 

Hebreos 10:25— "No dejando de congregarnos, como algunos  tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca".  Algunos de ellos estaban dejando de congregarse por costumbre o habito, pero era un pecado.  No podemos crecer espiritualmente cuando estamos separados de otros cristianos.  Necesitamos tener comunión con otros hermanos. 

Romanos 12:10 dice: "Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros".  Hechos 2:44— "Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas";

Hebreos 10:24— "Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras".  Estamos descuidando nuestra salvación cuando dejamos de congregarnos como la Biblia dice.

Ahora bien, los cristianos descuidan su salvación cuando participan en los deleites del mundo.  Ellos piensan que está bien para jugar con el mundo un poco.   Gálatas 5:13 dice: "Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros".  No debemos usar nuestra libertad en Cristo para pecar.  Santiago dijo: "!Oh almas adúlteras! ?No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?

Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios" (Stg. 4:4).  La vida cristiana es espiritual y nuestra mente debe ser llena de las cosas espirituales, y no de las cosas carnales.  No podemos servir a Dios con una parte de nuestra vida  porque Él demanda nuestro corazón total.  Mateo 6:24 dice: "Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecer  al uno y amar  al otro, o estimar  al uno y menospreciar  al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas". 

El cristianismo no es una religión barata.  ¡Cuesta Mucho! Cuesta toda de la que nosotros tenemos.  Jesús dijo: "Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo" (Lucas 14:33).  Cuando tratamos de servir a Dios con una parte de nuestra vida, estamos descuidando nuestra salvación.

En conclusión, hoy, tenemos la opción; podemos usar nuestro tiempo prudentemente, y buscar la voluntad de Dios o podemos descuidar nuestro tiempo y morir sin esperanza.  Usted tiene la opción hoy para arreglar su vida ante Dios.  Si usted no es un cristiano, hoy usted puede arreglar su vida.

Oír el evangelio (Romanos 10:17) Creer en evangelio (Marcos 16:15,16).

Arrepentirse de sus pecados (Hechos 17:30).

Confesar su fe en Cristo (Hechos 8:37)

Ser bautizado para perdón (Hechos 2:38)

Si usted es un cristiano, ¿está  descuidando su salvación?  Si, es la verdad, pues tiene que arrepentirse y orar para el perdón de sus pecados.  —tm