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El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

Tomo 4      Marzo y Abril  2005 
(Versión del Internet)

 

Jesús, ¿El Padre o El Hijo?

La Llegada De Jesús A Jerusalén

Viviendo en el Error

Destruyendo La Familia

Los Niños y La Escuela Dominical

 

 

 

 

 

 

 

Jesús, ¿El Padre o El Hijo?

Hoy en día, algunos predicadores enseñan que Jesús y su Padre son el mismo Ser.  Sin embargo, cuando leemos  el Nuevo Testamento, sabemos claramente que ellos son dos Seres distintos. Hay un grupo se llama "Jesús solo" que cree que Jesús y su Padre son lo mismo.  En este articulo, vamos a examinar lo que dice la Biblia.  Queremos ver si Jesucristo es el Padre o el Hijo.

 Juan 14:1

Jesús dice, "No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí" (Juan 14:1).  Los discípulos, a quienes les estaba hablando Jesús, habían creído en el Dios de Abraham desde su juventud, pero ahora Jesús quería que ellos creyeran en Él también.   No más era suficiente creer sólo en Dios, sino en Jesucristo también.  Los discípulos de Jesús tienen que creer en el Hijo de Dios.  Por eso, este pasaje nos enseña irrefragablemente la verdad que Jesús y su Padre son dos seres diferentes, y somos requeridos a creer en los dos.

 Juan 8:42; 16:28

En otro versículo, Jesús dice, ". . . yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió" (Juan 8:42).  Y también dice, "Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre" (Juan 16:28).  Estos pasajes nos muestran una distinción entre Jesús y su Padre.  Por ejemplo, si Jesús es Dios el Padre, entonces él vino de si mismo, pero nos dice, "no he venido de mí mismo".  También, si Jesús es Dios, el Padre, entonces salió del cielo y vino a este mundo y regresó al cielo a él mismo.  ¿Quién lo puede creer?  Sin embargo, si creemos que Jesús es el Hijo de Dios, estos versículos son fáciles de aceptar y entender.

 Otros Versículos

Miremos algunas referencias bíblicas donde Jesús y su Padre son reconocidos como el Padre y el Hijo:

 1. Juan 1:14 — Jesús es llamado el Hijo unigénito del Padre.

2. Juan 3:16 — Dios el Padre dio su Hijo unigénito.

3. Mateo 3:16,17 — Jesús estaba en la tierra cuando su Padre le habló del cielo.

4. Mateo 17:1-6 — Jesús estaba en la tierra y su Padre le habló del cielo.

5. Mateo 16:16,17 — Pedro dice que Jesús es el Hijo de Dios, y por eso, Jesús le llamó "Bienaventurado", porque el Padre de Jesús se lo había revelado.

6. Mateo 28:19 — Jesús habla sobre el Padre y el Hijo.

7. Mateo 26:39 — Jesús le ora a su Padre diciéndole, "no sea como yo quiero, sino como tú".

8. I Corintios 11:3 — Pablo dice que la cabeza de Cristo es Dios, el Padre.

Podemos dar páginas tras páginas de las referencias bíblicas donde Jesús y su Padre son dos individuos. Puesto que no tenemos mucho espacio, miraremos algunos versículos usados por los grupos que creen que Jesús es el Padre y el Hijo.

Isaías 9:6

Muchas personas creen que Isaías 9:6 prueba que Jesús y el Padre de Él son sinónimos.  Lo dice: "Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz".

Aunque Isaías se refiere a Jesús como el "Padre eterno", esto no significa en ningún sentido que Jesús y su Padre son el mismo.  Mi papá y yo podemos ser llamados "padre", pero no significa que somos la misma persona.  Jesús es divinidad y el Padre de todos los cristianos.  En una ocasión, Jesús se refirió a sus discípulos como "hijitos" (Juan 13:33).  Por eso, ¿Habría sido anormal si ellos le hubieran reconocido o le hubieran llamado "Padre"?  Solamente porque Jesús es llamado "Padre", no significa que Él es su mismo Padre.

Algunas veces el término "padre" es usado con referencia a los predicadores o a los que empiezan una obra o sea una congregación.  Por ejemplo, Pablo les dijo a los hermanos en la iglesia de Corinto, "Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio" (1 Corintios 4:15). En un sentido, los cristianos en Corinto fueron engendrados por el apóstol Pablo.  Él  fue primero en llevarles el evangelio.

De la misma manera, Jesús puede ser llamado "eterno", porque Él es Dios, pero el Hijo.  Se le puede llamar "Padre" de todo los cristianos porque Él inició y estableció la iglesia universal.  Aceptar que Isaías 9:6 enseña que Jesús y su Padre son el mismo, es contradecir más de 50 pasajes de la Biblia.  Los escritores inspirados en el Nuevo Testamento nunca se refirieron a Jesús y al Padre de Él como el mismo ser.

Juan 14:8,9

Otro pasaje muy popular para los "Jesús Solo" es Juan 14:8,9 los cuales dicen, "Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. (9) Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe?  El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre"?  Muchas personas piensan que Jesús estaba diciendo que era y es el Padre, pero examine con mucho cuidado de lo que dice Jesús: "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre".  Ahora, ¿quiere decir el Señor que sus discípulos han visto a Dios el Padre literalmente?  Si es la verdad, ¿por qué dice Juan años después de la muerte de Jesús, "Nadie ha visto jamás a Dios" (I Juan 4:12).  En otro lugar Jesús dice, "A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer" (Juan 1:18). Por estos pasajes, sabemos que Jesús no quería decir que los discípulos estaban mirando el Padre literalmente, porque nadie lo había visto antes de Jesús, ni después de Él.  Pero, ¿qué quiere decir Jesús?  Quiere decir que Él y su Padre son iguales en todos los aspectos, excepto que el Padre tiene más autoridad (Juan 14:28; I Corintios 15:27,28).  Por eso, cuando los discípulos estaban mirando la vida de Jesús, y escuchando las palabras de Él, podían ver todas las características del Padre de Jesús.

Los que vieron a Jesús, vieron "el resplandor de la gloria de su Padre, y la imagen misma de su sustancia" (Hebreos 1:3).  Jesús representó la excelencia moral de Dios Padre.  Sin embargo, si aquellos que habían visto la cara de Jesús, la hubieran visto de Dios su Padre, habrían muerto instantáneamente.  Dios le dijo a Moisés, "No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá" (Éxodo 33:20).

Juan 10:30

El último pasaje que queremos considerar es Juan 10:30.  Jesús dice, "Yo y el Padre uno somos".  ¿Está diciendo Jesús que Él y su Padre son el mismo ser?  Jesús explica que quiere decir en Juan 17:20-22 señalando que quería que todos los discípulos fueran "uno" como Él y su Padre fueron "uno".  Jesús, en las dos referencias, estaba hablando sobre la unidad de los pensamientos entre todos los cristianos y entre Él y su Padre.  Jesús quiere unidad en este mundo como es en el cielo.  También, la Biblia dice que el marido y la mujer son "una sola carne" (Efesios 5:31).  Pero, ¿significa que ellos son la misma persona?  ¡Claro que no!  De la misma manera, cuando la Biblia dice que Jesús y su Padre son uno, no significa que ellos son el mismo ser.

Conclusión

Esta doctrina que los "Jesús Solo" enseñan es muy peligrosa.  Niega que Jesús sea el Hijo de Dios.  Si uno cree que Jesús es el Padre, entonces es imposible creer que Él es el Hijo.  El apóstol Juan dice, "Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios" (I Juan 4:15).  También, "El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree, a Dios le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo" (I Juan 5:10).  Para tener armonía entre las escrituras, tenemos que creer que Jesús es el Hijo de Dios, y está a la diestra de Dios.  Solamente en el Hijo de Dios, Jesucristo tenemos esperanza de la vida eterna.  Quiero concluir con un versículo muy importante acerca de este tema, "Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre" (Juan 20:31).

—Por Tony Melton

 La Llegada De Jesús A

Jerusalén

Gracias a Dios que nos permite estudiar otra vez, siempre con el propósito de aprender un poco más de la palabra divina. Espero que este estudio los llene en todos los aspectos espirituales y que al terminar nos sintamos muy gozos.

 

El estudio se trata de la entrada de Jesús a Jerusalén. Nuestro Señor Jesucristo por algún tiempo predicó la palabra en los pueblos de al contorno de Jerusalén.  Jesús decide entrar a Jerusalén.   Al entrar, Él no lo hizo por entrar solamente, sino que tenía un propósito que cumplir.  La entrada de Jesucristo a Jerusalén le tendría algunas dificultades, pero a pesar de eso entró.  En este mensaje aprenderemos los siguientes puntos a tratar.  La actitud de algunos cuando Jesús entró a Jerusalén.

¿Por qué Jesús entró a Jerusalén?

La Actitud De Algunos Cuando Jesús Entró A Jerusalén

Lucas 19:37-39 — La multitud de los discípulos se gozó en sus corazones y ellos empezaron a alabar a nuestro Señor Jesucristo con voz alta.

Lucas 19:36 — Otros tendían sus mantos al suelo para que Jesús pasara; posiblemente, algunos tenían solamente una túnica y se la ofrecieron para que pasara el Rey.

Marcos 11:8 — Otros cortaron ramas de los árboles y las pusieron para que Jesús pasara y esto era una demostración de que lo amaban y que estaban esperando ese día que llegara a Jerusalén.

Lucas 19:39 — Los fariseos se opusieron al canto de los discípulos y le dijeron a Jesús que los reprendiera o sea que los callara, porque no estaba correcto lo que hacían.

Lucas 20:19 — Los principales sacerdotes y los escribas querían echarle manos, o sea, querían capturarlo. Jesús se enfrentó a estas personas a pesar de que deseaban capturarlo.

Marcos 11:27 — Los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos se sorprendían de la autoridad que Jesús tenía de su doctrina que predicaba.

Marcos 11:18 — El pueblo se admiraba de la doctrina de Cristo. Posiblemente, el pueblo estaba cansado de escuchar las enseñanzas de los principales sacerdotes, de los fariseos y de los saduceos, y en Cristo veían una doctrina diferente a la de esta gente.

Para entender la actitud de estas personas hacia Jesús cuando entró a Jerusalén, veamos los siguientes factores:

1.      Los discípulos estaban alegres por la llegada de Jesús a Jerusalén.

2.      Los fariseos incrédulos celosos de Jesús.

3.      La gente recibe con admiración la doctrina de Cristo.

4.      Querían deshacerse de Jesucristo a toda costa.

5.      Se sorprendieron de la doctrina de Cristo, ya que para ellos era nueva.

¿Por qué Jesús Entro A Jerusalén?

Mateo 16:21 — Para padecer: Cristo en muchas ocasiones les dijo a sus discípulos que tenia que ir a Jerusalén para sufrir. El libro de Marcos 10:32-34 nos narra como el iba a padecer; dice que le escarnecerían (burlarían), azotarían (golpearían) y le escupirían en su rostro.

Mateo 20.18 — Para morir, Jesús, como cordero, iba hacia la boca del león para ser devorado — Cristo iba a morir en Jerusalén.

Lucas 19:30 — Para cumplir una profecía: Cristo se montó en un pollino; es decir, en un burro para cumplir la profecía de Zacarías 9:9.

Marcos 4:15-19 — Para poner orden en la casa de su Padre. Cuando Jesús llegó a Jerusalén, se encontró con la sorpresa de que el templo donde la presencia de Dios radicaba estaba siendo usado para los negocios de los mercaderes. Los sacerdotes habían permitido tal aberración, y solamente para tener ganancias. Jesús indignado volcó todas las cosas que habían colocado, todos los mercaderes y les dijo “que la casa de Dios es casa de oración”.

Lucas 20:1 — Para enseñar al pueblo Jesús entró y no solamente para morir y para sufrir, sino para enseñar el camino de Dios al pueblo. Jesús se dedicaba a predicar el evangelio y el reino de Dios.

Conclusión

La llegada de Jesús a Jerusalén nos enseña varios principios que podemos aplicarlo a nuestra vida cristiana.

1.      Nosotros como discípulos debemos siempre estar alegres de tener a un rey como Jesucristo y debemos cantarle como ellos le cantaron.

2.      Nosotros como discípulos debemos de dar algo a Cristo, así como aquellos discípulos entregaron sus mantos; otros cortaron ramas y se las dieron a Cristo. Usted y yo debemos darle nuestra vida y dedicarla a solamente a él.

3.      Nosotros debemos recibir la doctrina de Cristo en nuestros corazones, así como aquellos discípulos se entregaron a su doctrina.

4.      Los incrédulos judíos se querían deshacer de Cristo y nosotros tenemos a Cristo en nuestra vida no lo saquemos.

5.      Jesús, como Hijo de Dios, cumplió a cabalidad la profecía de que Él se montaría en un pollino (burro). Nosotros, como seguidores de Cristo, cumplamos con su palabra a cabalidad; no se ve bien que cumplamos a medio los mandamientos de Jesús.

6. Cristo puso orden en la casa de su Padre. Nosotros, como cristianos, debemos poner orden en nuestra vida, ya que dice la palabra de Dios que nosotros somos la casa de Dios columna y valuarte de la verdad.

7.   Cristo se dedicó a enseñar a la gente. Nosotros debemos enseñar a la gente a que conozca a Dios. ¿Está usted haciendo lo que Jesús hizo? o ¿nunca lo ha hecho? ¿A cuantas personas a enseñado de Dios? ¿Quiere hacer lo que Cristo hizo enseñar a las gentes? Le invito a que lo haga.

 

Jesús llegó a Jerusalén y llegó triunfante, porque allí Cristo en la cruz nos dio vida y salud espiritual.  Allí en Jerusalén, Cristo fue maltratado y muerto; allí en Jerusalén, Cristo fue sepultado;  allí en Jerusalén, nuestro Señor Jesucristo resucitó y de ese lugar, Él salió triunfante y fue recibido en el cielo.

Que el estudio que ha recibido le ayude en su vida espiritual y que siempre piense en buscar a Dios por medio de Cristo y desear estar siempre cerca de ellos. Que la paz de Dios, el amor de Cristo y la guía del Espíritu Santo esté con todos ustedes.    —Por Ángel Lagos

 

VIVIENDO EN EL ERROR

 

Sin duda, para muchas personas es algo duro reconocer sus errores. Cada una de estas personas, cuando hace algo, quiere probar que los que ha hecho es lo correcto. También, buscan quién les apruebe. El hermano que les aprueba que lo que han hecho está bien, aunque esté mal; éste es un verdadero cristiano y querido por ellos.

Por otra parte, a muchas personas se les hace muy fácil reconocer sus errores. Pero así como les es muy fácil reconocer sus errores, así también les es muy fácil caer en ellos. O sea que lo primero y lo segundo termina en una sola cosa: Viviendo en el pecado.

Muchas personas tuvieron problemas con los profetas, con Jesús y con los que siguen a Jesús. Muchos, es decir, la mayoría de las personas que salieron de Egipto tuvieron grandes dificultades con Moisés, porque Moisés no se ponía de acuerdo con lo que ellos inventaban. Ellos estaban buscando una aprobación para sus errores.

Al profeta Jeremías lo maltrataron duramente porque no les aprobaba la mente reprobada que ellos tenían. Ellos deseaban que Jeremías les profetizara lo que ellos querían. Ellos querían que Jeremías les dijera que su futuro era hermoso y de mucha paz, pero Jeremías les profetizó la voluntad de Dios. Les decía que tendrían guerra y que serían desolados por los babilonios (Jeremías 34:2,3).

Cuando mataron a Esteban, fue porque él no les hablaba a su favor. Porque les acusaba de los errores que cometían, y que cometieron al dar muerte a Jesús. Por el contrario, algunos reconocieron que estaban mal, que el evangelio era el poder de Dios para salvación y que Jesús verdaderamente era el Hijo de Dios. Pero no les aprovechó reconocer en lo que estaban errando, porque por temor no llegaron ni a la confesión del nombre del Hijo de Dios.

Conclusión:

Lo que llegamos a entender en todo esto es que tanto los unos como los otros, terminaron en la misma situación, viviendo en el pecado.  Pero tenemos un ejemplo digno de imitar: éste es el de Saulo de Tarso. Él dice que creía con una conciencia limpia que hacía la voluntad de Dios cuando perseguía a los cristianos. Pero cuando se dio cuenta que lo que estaba haciendo era un error grande, cambió inmediatamente su mentalidad. Después él era perseguido. Él mostró con hechos que se había alejado de su error (Hechos 26:9).  

Ojalá que éstas pocas palabras nos ayuden a buscar nuestros errores y corregirlos.

―Adrián Torres

Destruyendo La Familia

Al igual que algunas plantas y animales, hoy día la familia, también está en peligro de extinción.  La destrucción familiar cada vez es más intensa.  Motivada por diferentes factores de entre los cuales destacan; a) La Infidelidad Conyugal, b) La Irresponsabilidad Paterna o Materna, c) El Materialismo, d) La Desobediencia a Dios.  Es precisamente en dichos factores donde se encuentra concentrado un alto grado de culpabilidad para que la familia se desintegre.

La Infidelidad Conyugal

Este mal o plaga ha azotado fuertemente la familia y se ha convertido en un fuerte depredador de está.  Muchas familias a diario se desintegran producto de la inmoralidad sexual ya sea a nivel de hombre o mujer quienes por placer destruyen sus hogares sin importarles el impacto emocional que causan a sus hijos, quienes quedan traumados para toda la vida, producto de la separación de sus padres.  Las cortes y tribunales de justicia están llenos de casos de divorcio por culpa de la infidelidad conyugal y los que sacan la mejor parte de todo esto son los profesionales del derecho (abogados).  Serle fiel a la esposa u esposo proporciona estabilidad familiar en cambio la infidelidad termina con ella.  La voz de Dios se pronuncia al respecto.  Malaquías 2:11-16― “Prevaricó Judá, y en Israel y en Jerusalén se ha cometido abominación; porque Judá ha profanado el santuario de Jehová que él amó, y se casó con hija de dios extraño.12 Jehová cortará de las tiendas de Jacob al hombre que hiciere esto, al que vela y al que responde, y al que ofrece ofrenda a Jehová de los ejércitos.  13 Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más a la ofrenda, para aceptarla con gusto de vuestra mano.14 Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto.15 ¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud.16 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece el repudio, y al que cubre de iniquidad su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales”.  (Léase por favor Proverbios 6:23-35).

La Irresponsabilidad

La irresponsabilidad es un tema de actualidad y también es un factor clave en la desintegración de la familia.  Según el libro Lecturas de la Sociología de 1960 a 1992 se duplica a nivel mundial el número de madres solteras en edad promedio de 20 a 24 años y se cuadruplicó entre las mujeres de 15 a 18 años.  Analizando esta lectura podemos afirmar que la irresponsabilidad se está convirtiendo en un hábito. (Si es que acaso no lo es).  Por otra parte, las cifras que arroja la estadística son más que alarmantes; por ejemplo, en nuestro país hay cientos de casos típicos de irresponsabilidad que van desde abandono hasta asesinato infantil.  Los hombres no quieren responsabilidad y optan por vivir vidas libres que dejan a su paso mujeres engañadas e hijos irreconocidos.  La familia de este modo queda destruida.

Las mujeres proclamando la liberación femenina tampoco quieren someterse a las obligaciones que contrae un matrimonio prefiriendo el placer sexual irresponsable que trae al mundo hijos que no conocen a su padre y quizás ni a ellas mismas, porque muchos los abandonan los regalan o hasta los matan o abortan.

Muchas jovencitas jugando con fuego se queman propinándose frustración para si mismas, porque al salir embarazadas traen a un niño al mundo, él que no llegan  algunas a criar, conocer o vivir con él.  Las cárceles están llenas de jóvenes u hombres que crecieron sin el seno de una familia.  Los suicidios son masivos y las calles están saturadas de niños abandonados que terminan por convertirse en ladrones, prostitutas o adictos a las drogas.  Todo por culpa de la irresponsabilidad paterna o materna.  %Dónde están los padres que los engendraron?  Contra esto se revela Dios, porque Él es el Creador de la familia y jamás aprobará la desintegración de la misma.  Salmo 127:3-5―  “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. 4 Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud. 5 Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado Cuando hablare con los enemigos en la puerta”.  Los Padres somos los encargados de atesorar para los hijos y gran tesoro es el ser responsable con ellos y conservar la familia que Dios anhela (2 Co.12:14; PR 3:32).

El Materialismo

Cierto periodista decía: “Sabe usted %quiénes son sus hijos?  %Con quién andan sus hijos?  %En qué andan sus hijos?”  Ahora con nostalgia o mucha tristeza recordamos aquellos buenos tiempos cuando en familia nos sentábamos a la mesa y compartimos de los alimentos, amenas conversaciones y exquisito calor familiar.  Tal parece que todo esto fue parte de la familia de hacer 20 o más años.  Hoy, las labores materialistas absorben el tiempo de los padres y no hay lugar para los hijos quienes quedan relegados al cuidado de una empleado o un lugar donde cuidan niños.

Muchas Padres piensan que con la refrigeradora o el chinero lleno de alimento, el ropero repleto, o con los hijos en vehículos nuevos y en las mejores escuelas, colegios y universidades se integra una familia.  Lastima, están profundamente equivocados.  El hijo es un ser social de carne y hueso que siente, desea, anhela y necesita tiempo para comunicar sus ideales, problemas y necesidades intimas.  Con dinero compararán materia, pero no amor, comprensión, ni corrección.

Al no tener en sus padres el amigo el consejero vigilante y supervisor muchos hijos terminan queriendo más a la persona que los cuida que a sus propios padres.  Otros por su parte encuentran en la vagancia, la droga adicción, el alcoholismo y la delincuencia el refugio que no encontraron en sus padres.  Terminan asociados con otros, formando grupos conocidos en el medio como maras, pandillas o vagos.  Estoy convencido de que el materialismo excesivo y desenfrenado es fuerte destructor de la familia.  Salimos “del esclavismo colonial” para ser esclavos del capitalismo y materialismo que abrigados por la búsqueda de poder económico, ambición y avaricia desintegran cualesquier familia por unida y fuerte que sea.  1 Timoteo 6:9,10―  “Los que quieren enriquecerse caen en tentación y se vuelven esclavos de muchos deseos.  Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción.  Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males” (NVI).

La Desobediencia a Dios

Es la principal causa o el origen de la destrucción familiar.  Entre más se aleje el hombre de Dios más males vendrán a su vida.  La infidelidad conyugal, la irresponsabilidad paterna y materna y la materialización en el hombre son producto de la desobediencia a Dios.

En la obediencia a nuestro Dios evitamos mucho de estos males, pero las sociedades presentes y pasados se han resistido a servir a Dios buscan soluciones en los lugares equivocados que en vez de favorecer, desfavorecen.  Ahora más que nunca se puede apreciar el cuadro profético descrito en 2 Timoteo 3:1-9,13.  Toda esta clase de males descritas en la escritura, los podemos evitar al obedecer a Dios.

Conclusión:

Hermano y amigo, salvemos la familia no permitamos su desintegración si tu creciste o estás creciendo sin el apoyo de tu familia o ni siquiera has tenido una.  Dios te ofrece una familia verdadera, sincera y eterna.  Para pertenecer a esta familia de Dios, debes obedecerle, escuchando su palabra (Ro.10:17); debes creer que Jesucristo es Hijo de Dios (Jn.11:25-27);  también tienes que arrepentirte (Hch.17:30,31); confesar tu fe en Cristo (Ro.10:9,10); y bautizarte para el perdón de pecados (Hch.2:38-41; Mc.16:16).  “Ahora porque te detienes levántate y bautízate y lava tus pecados invocando su nombre” (Hch.22:16).  De este modo, pertenecerás a la mejor de las familias. Salmo 68:5,6― “Padre de huérfanos y defensor de viudas.  Es Dios en su santa morada. 6 Dios hace habitar en familia a los desamparados; Saca a los cautivos a prosperidad;

Mas los rebeldes habitan en tierra seca”.

Dios Bendiga tu vida.  ―Tu amigo y hermano, Rigoberto Escoto

 Los Niños y La Escuela Dominical

Escuela dominical no fue inventada hasta 1780 por Roberto Raikes de Gloucester, Inglaterra, entonces ¿cómo aprendían a los niños antes de este tiempo?  En el Antiguo Testamento, los niños aprendían en la asamblea general.  Por favor, note los siguientes versículos:  “Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y niños, y tus extranjeros que estuvieren en tus ciudades, para que oigan y aprendan, y teman a Jehová vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley; 13y los hijos de ellos que no supieron, oigan, y aprendan a temer a Jehová vuestro Dios todos los días que viviereis sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella” (Deuteronomio 31:12,13).

Según este texto inspirado por Dios, los niños pueden oír y aprender en la asamblea de Dios sin escuela dominical.

Puesto que escuela dominical no fue creado hasta 1780, ¿cómo podemos nosotros participar en ella sin saber si es de Dios o no?  Si es de Dios, ¿por qué no fue  instituido por Jesús o los apóstoles de Él?  En realidad, escuela dominical es algo inventado por los hombres y no tiene ninguna base bíblica.  Es una tradición aceptada por muchas personas sin autoridad bíblica.  –tm