Naamán
el Leproso
“Amonestémonos
correctamente unos a otros”
¿Donde
Pasará Usted La Eternidad?
¿PODEMOS OBSERVAR LA CENA DEL SEÑOR
DONDE NO HAY IGLESIA?
Naamán
el Leproso
Este
sermón es un sermón clásico—
Naamán el leproso.
La
enfermedad llamada “lepra” en aquel entonces era
algo incurable y fatal.
En muchos sentidos, la lepra es como SIDA hoy.
No había forma de curar la lepra.
A sus víctimas les infectaba la piel, trayendo
podredumbre a ella.
Al principio sólo se veía un poquito en la
nariz, los dedos, o las orejas.
De allí, se extendía por todo el cuerpo hasta
terminar en muerte.
Los leprosos eran rechazados y apartados, porque
esta enfermedad fue contagiosa de una persona a otra.
Había bandas de leprosos que vagaban por las
afueras de las ciudades.
El olor de sus llagas incurables era muy
desagradable. No
tenían nada que anticipar aparte de una muerte cierta,
lenta y dolorosa.
La
enfermedad física de la lepra es muy parecida a la
enfermedad espiritual del pecado.
El pecado usualmente empieza siendo algo pequeño,
y se extiende en la vida, hasta que nos controla
completamente. El
pecado nos hace apartados y rechazados a los ojos de
Dios. El
pecador no tiene nada que anticipar aparte de una muerte
cierta, lenta, y dolorosa para siempre en el infierno.
Como Romanos 6:23 dice: “La paga del pecado es
la muerte".
En
este estudio, vamos a ver como Dios sanó a Naamán de
la enfermedad física de la lepra, y como Dios nos puede
quitar la enfermedad espiritual del pecado.
La
lepra no hace acepción de personas
2
REYES 5:1 nos dice algo de Naamán.
Naamán era "VARON GRANDE" — hombre de suma
importancia. No
es un cualquiera. Era
"general del ejército de Siria" — un líder
de las fuerzas armadas de la nación poderosa de Siria.
Encontramos
que Naamán era un HOMBRE VALEROSO.
No era cobarde.
Me gusta pensar que Naamán no pediría a sus
soldados hacer algo, que él mismo no haría.
No enviaba a sus soldados a la batalla, sino que
él iba delante de ellos.
Pero
a pesar de toda su grandeza, y logros — a pesar de
todos sus títulos,
las últimas dos palabras de este versículo hace
sombra sobre todo lo demás.
La Biblia dice: “PERO LEPROSO".
Naamán tenía una enfermedad que era común
entre los mendigos de la calle, y también entre los
hombres valerosos.
Porque la verdad es: LA LEPRA NO HACE ACCEPCION
DE PERSONAS.
De
la misma manera, el pecado no hace acepción de
personas. No
importa quien eres, ni que usted sea buena persona —
si usted no ha hecho algo para quitar sus pecados,
entonces es un pecador en los ojos de Dios.
Romanos 3:23 dice: “Por cuanto todos pecaron y
están destituidos de la gloria de Dios".
Repito: Usted puede ser una buena persona moral y
puede hacer muchas buenas cosas, pero sus buenos morales
y obras no le van a salvar nunca.
La
oportunidad de Naamán
2 REYES 2:2-9
Bueno,
estos versículos dicen que Naamán una vez capturó a
una muchacha israelita y esa muchacha servía a la
esposa de Naamán. Ella
le dice a la esposa de Naamán que hay profeta de Dios
en Israel que bien pudiera sanarlo de su lepra.
Naamán se entusiasmó sobre la esperanza de ser
curado y por tanto, Naamán le suplicó al rey que le
diera permiso para ir a Israel.
Esto fue en los días antes que existen teléfonos,
entonces el rey envió una carta con Naamán para rey de
Israel que decía: “Yo envío a ti, mi siervo Naamán
para que lo sanes de su lepra" (vs.6).
¡Pero
alguien se equivocó!
El rey de Israel no puede sanar la lepra.
El piensa que el rey de Siria está buscando una
excusa para empezar una guerra con él.
Está sumamente enfadado.
Tan enojado que él rasga sus ropas y dice: “¿Soy
yo Dios, que mate, y de vida?" (v.7)
Pero
sí hay un profeta en Israel — el gran profeta Eliseo.
Cuando Eliseo se da cuenta de lo enojado que está
el rey, le manda instrucciones a Naamán que venga a su
humilde casa.
Instrucciones
para su limpieza
2 REYES 5:9
Bien,
recuerde lo que quiere Naamán.
Quiere quitarse de esa enfermedad de la lepra.
Ya va a saber como se puede limpiar de esa
enfermedad tan desagradable.
2
REYES 5:10
Esto
es exactamente lo que Naamán necesitaba oír.
¡Qué palabras más dulces! "Tu carne se te
restaurará, y serás limpio".
Pero esta promesa es condicional.
¿Quieres limpieza?
Entonces:
(1)
Ve al río Jordán
(2)
Zambullete
(3)
Siete veces
Esto
no debe ser problemático para Naamán.
Ciertamente sabe dónde se ubica el Río Jordán
— siempre ha sido río histórico, aun en aquel
tiempo. Todos
sabemos que quiere decir “Zambullir” — meterse
bajo el agua.
Todos sabemos lo que quiere decir “siete” —
uno más que “seis”.
Qué
fácil ¿verdad? Pero
fíjese de algo:
¿Qué será Naamán hasta que él hace estas
tres cosas? ¡Será
un leproso!
Nosotros
también necesitamos limpieza de nuestros pecados.
Pero tal como era con Naamán, nuestra limpieza
es condicional. Las
condiciones que Dios ha puesto para la limpieza de
nuestros pecados son fáciles de entender y obedecer y
las encontramos en la palabra de Dios.
(1)
Si esperamos la salvación, tenemos que CREER.
Juan 3:16 "Porque
de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se
pierda, mas tenga vida eterna".
Si no creemos en Dios, en Jesucristo, en la
palabra de Dios, pereceremos.
Pero creer solamente no nos va a salvar.
(2)
Tenemos que estar dispuestos a arrepentirnos de nuestros
pecados pasados. Hechos
3:19— "Así que, arrepentíos y convertíos, para
que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de
la presencia del Señor tiempos de refrigerio".
(3)
Tenemos que estar dispuestos a confesar
nuestra fe en Jesucristo.
Romanos 10:10—
"Porque con el corazón se cree para
justicia, pero con la boca se confiesa para salvación".
Para
resumir, podemos creer, arrepentir, y confesar, pero si
nos paramos aquí, todavía falta una cosa para tener
limpieza de nuestros pecados.
(4)
Tenemos que bautizarnos en agua para perdón de
pecados. La
creencia, el arrepentimiento, y la confesión nos
preparan. Pero
es en el acto del bautismo que nuestros pecados son
lavados. Hechos
22:16— "Ahora,
pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y
lava tus pecados, invocando su nombre".
Marcos 16:16 dice: “El que creyere y fuere
bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será
condenado".
No
hay problema en entender estas cuatro condiciones de
salvación. Quedan
muy claras en las escrituras.
Pero
note bien, ¿Qué será la persona hasta que obedece
este plan bíblico de salvación?
¡Será un pecador!
Cómo
se reaccionó Naamán
Cuando Naamán escuchó este plan maravilloso de salvación,
¿como se supone que hizo?
Me gustaría decirles que subió al carro, agarró
el azote, golpeó a esos caballos hasta llegar al Jordán,
se echó al agua, se zambulló siete veces y salió
limpio. Pero
eso no es lo que pasó, porque Naamán se reaccionó de
una manera muy humana: Se enfureció.
2
REYES 5:11
¿Se
fijó cómo se fue Naamán?
¡Un leproso enojado!
Está en una peor condición que antes.
Antes estaba enfermo físicamente,
ahora está perturbado de mente también.
¿A
ver por qué los hombres se reaccionan a los
mandamientos de Dios así?
Dios nos dice su voluntad, y nos enojamos.
En Hechos 7, Esteban predicó a esas personas lo
que necesitaban oír, y se enojaron tanto que lo
apedrearon hasta la muerte.
Pero cuando destruimos al que nos dice la verdad,
¿cambia esto la verdad?
Enojarse de los mandamientos de Dios, no cambia
nada.
Por
qué se enojó Naamán
La
razón porque Naamán estaba tan enojado es porque él
ya tenía en mente cómo se debería lograr su limpieza.
2
REYES 5:11
En
vez de estar listo para escuchar el mandamiento de Dios,
Naamán dice: “Yo decía para mí", es decir,
"yo pensé".
Esta actitud casi le hizo perder su oportunidad
de ser curado.
Muchos
hoy le dan más importancia a sus propios pensamientos,
ideas, y opiniones que a la palabra de Dios.
He visto a muchos enojarse cuando los requisitos
de Dios no concuerdan con lo que ellos siempre pensaban.
Jeremías 10:23 dice:
"Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor
de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus
pasos".
Hay muchos hoy que perderán su salvación porque
para ellos sus propias opiniones son más importantes
que los mandamientos de Dios.
Hoy
día, muchos piensan así, "Voy a pasar al frente,
ante el predicador y él alzará sus manos y dirá una
oración invitando a Cristo a entrar mi corazón, y yo
repetiré esa oración, y seré salvo".
Pero
esto tal vez nos parece bien, pero no es la voluntad de
Dios. En
ninguna parte de la Biblia dice que la salvación viene
por medio de repetir la oración del pecador.
De hecho, Juan 9:31 dice: "Y sabemos que
Dios no oye a los pecadores".
Cambiando
las instrucciones de Dios
Bueno, cuando Naamán escucha el plan de Dios,
inmediatamente empieza a pensar en otro plan que cree
ser tan bueno como el de Dios.
2
REYES 5:12
Tal
vez, Naamán está pensando en el Río Jordán.
Está pensando: "Este está loco. . .
que me bañe en ese lugar tan sucio. . . yo
quiero sanarme, no morir mas pronto. ¿Cómo yo me voy a
meter ahí?"
Pero,
allá en Damasco, hay dos ríos que son mucho más
aceptables. Estos
ríos son más claros, y sanitarios.
Supongamos que Naamán hubiera regresado a
Damasco, bajado al río, y se hubiera sumergido siete
veces. ¿Que
sería Naamán? Creo
que todos estaríamos de acuerdo, ¡que Naamán sería
nada más que un leproso mojado!
¿Por qué?
Razonemos
un ratito. Agua
es agua, ¿no? No
importa si el agua viene de Jordán, o de un río de
Damasco, porque agua es agua, ¿no?
Sí. Pues,
zambullirse es zambullirse, ¿no?
Sí, supongo que se puede zambullir dondequiera.
Siete es siete, ¿no?
Cosa curiosa de "siete", siete es siete
en toda parte del mundo.
¿Por qué no funcionaría la idea de Naamán?
Porque Dios dijo, "Jordán".
Tenía que ser el Jordán.
Muchos
hoy como Naamán quieren cambiar las condiciones de Dios
para limpiarse de sus pecados.
(1) Muchos quieren cambiar el nombre del
bautismo. Mateo
28:19 dice que el bautismo debe ser "en el nombre
del Padre, del Hijo y del Espíritu santo", no en
el nombre de Jesús solo.
Pedro dijo en Hechos 2:38, "Bautícese en el
nombre de Jesucristo", pero no añadió la palabra
"sólo".
Cristo mandó bautizar "en el nombre del
Padre, Hijo y el Espíritu Santo", y debemos
obedecer a Cristo.
(2)
Muchos quieren cambiar el modo de bautismo
a aspersión.
El bautismo bíblico es por inmersión, es decir
se sumerge (se zambulle) el creyente en aguas.
Cristo fue bautizado en el río Jordán (Mt.
3:13-17). "Juan
bautizaba en Enón porque había allí muchas
aguas" (Jn.3:23).
Se requieren "muchas aguas" para el
bautismo auténtico, no unas gotas.
El bautismo es una sepultura.
Romanos 6:4 dice: “Somos sepultados con el por
el bautismo." El
bautismo es una sepultura en aguas.
Cuando el tesoro de Etiopía pidió el bautismo,
"descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y
le bautizó. Cuando
subieron del agua. . . ".
Cuando usted se bautizó, ¿DESCENDIO al agua?
¿Descendió con usted el que le bautizó?
¿Subió usted del agua?
Rociarse no es el bautismo que Dios quiere— y
no salva.
(3)
Muchos quieren cambiar el propósito del bautismo
La
mayoría de las iglesias hoy enseñan que la salvación
viene al momento de pedirla a Cristo en una oración.
Y el bautismo es un testimonio de que usted ya es
salvo. Pero
la Biblia dice claramente que el bautismo es "para
perdón de pecados" (Hechos 2:38),
"ahora nos salva" (1 Pedro 3:21), y
Cristo dice en Marcos 16:16, "El que creyere y
fuere bautizado será salvo. . .".
Es esencial para lavar los pecados (Hechos
22:16).
¿Se ha bautizado usted para perdón de pecados?
Si lo pronunciaron salvo antes de su bautismo,
entonces su bautismo no tenía el propósito
correcto. Y
el propósito es lo que determina la validez del acto.
(4)
Algunos quieren cambiar el TIEMPO del bautismo.
Algunos quieren posponer su bautismo.
Pero ¿no fueron bautizados los casi 3000
convertidos en el día de Pentecostés aquel mismo día?
(Hechos 2:41).
¿No se bautizó el eunuco tan pronto como
entendió el evangelio?
(Hechos 8:37,38).
El carcelero en Hechos 16 se bautizó "en
aquella MISMA hora de la noche" (Hechos 16:33).
Y usted, ¿le hicieron esperar de seis meses a un
año? ¿Tuvo
que esperar hasta que hubiera otros candidatos?
¿Le dijeron que no había por qué apresurarse
en cuanto al bautismo porque ya era salvo sin bautismo?
Sólo
hay un bautismo bíblico según Efesios 4:5 y se tiene
que hacer de la manera que Dios manda.
Si usted recibió un bautismo diferente del que
habla la Biblia, entonces su bautismo no era válido.
Naamán
obedece
Evidentemente, hay alguien sentado en el carro con Naamán
que es más sabio que Naamán.
Mira la sugerencia de sus siervos.
2
REYES 5:13
Naamán
finalmente decide obedecer la palabra de Dios y
zambullirse tal como Dios le instruyó.
Note que la obediencia toma valor.
Hay algo humillante en meterse la cabeza debajo
del agua — le quita el orgullo.
Si esto no funciona, el general Naamán será el
hazmerreír de todo el reino.
Toda criada en todo el reino estaría riéndose
del hombre importante que se zambulló en sucio río
Jordán, porque pensaba que podía curar la lepra.
2
REYES 5:14
El entró al agua un hombre muerto, y salio un
hombre nuevo — podía empezar una vida nueva.
Es
una grandiosa historia la limpieza de Naamán, pero la
limpieza de sus pecados es una historia aun más
grandiosa.
Obedecer a Dios frente a burla toma valor.
¡Algunos nos dicen que creemos en el bautismo
porque creemos que agua nos salva, o que queremos
conocer a los peces!
Pero los hombres siempre se han burlado de la
verdad.
La
Biblia dice que por medio de obediencia a la voluntad de
Dios, el hombre más vil puede entrar las aguas de
bautismo con toda clase de pecado en su alma,
completamente desesperado, esperando únicamente una
muerte agonizante, y eterna en el infierno — y después
de obedecer a Dios en el bautismo — puede salir del
agua una nueva criatura para andar en vida nueva
(Romanos 6:4).
Hebreos
5:9— "y
habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna
salvación para todos los que le obedecen."
Mateo
7:21— "No
todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el
reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi
Padre que está en los cielos." —
Por Paul Melton

“Amonestémonos
correctamente unos a otros”
Cuando
un creyente ha caído en algún pecado, dos reacciones
comunes son: pasarlo por alto o condenarlo. La Biblia
nos enseña que debemos amonestarnos;
En
Romanos 15:14 dice: “Pero estoy seguro de vosotros,
hermanos míos, de que nosotros mismos estáis llenos de
bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que
podéis amonestaros los unos a los otros”.
La
Escritura afirma que debemos amonestarnos correctamente.
En primer lugar , debemos Mostrar Madurez Cristiana
Estar
llenos de bondad (14b).
Llenos
de bondad equivale a tener buena voluntad y disposición.
No es juzgar o condenar a otros (13).
Estar llenos de todo conocimiento (14b, Col
3.16). Personas maduras que conocen y saben usar la
Palabra de Dios correctamente. La amonestación ha de
ser también preventiva (Col 3.16). Esto conlleva la
idea de enseñar, advertir, aconsejar, avisar, instruir.
Aun los himnos pueden ser usados en este propósito.
Debemos
ser de influencia positiva a otros (14c) derivación léxica
del término: Proviene de las palabras "mente y
colocar" literalmente "colocar en la
mente" al amonestar, recordar, aconsejar, advertir.
Definición:
La idea fundamental es exhortar con la intención de
influenciar positivamente, crear una buena disposición
por medio del aviso. En resumen, es estar al cuidado de
otra persona.
En
segundo lugar para amonestarnos tenemos que hacer lo
siguiente:
Seguir Los Pasos Apropiados
Con
persistencia y amor (Hch 20.31). Durante 3 años Pablo
amonestó "día y noche" Con lágrimas.
Identificación con el amonestado, uno por uno, no
solamente desde el púlpito, sino en persona, también
debemos hacerlo como si fuera una relación cercana (1
Ts 2.7,11) Con
ternura, como la nodriza v. (7).
Como el padre a sus hijos, animando (11).
Con mansedumbre (2 Ti 2.25-26). La amonestación
ha de ser correctiva; literalmente, instruyendo,
corrigiendo, enderezando. (Viene de "educar, enseñar".)
A los que se oponen (antagónico, reacio) (25). Para
restaurar a los que han caído en la trampa del diablo
(26). El propósito es llegar al pleno conocimiento de
la verdad (25).
Conclusión:
Hemos
visto que debemos amonestarnos unos a otros, mostrando
madurez cristiana y siguiendo los pasos apropiados. No
espere hasta que la persona haya caído. Practique la
amonestación preventiva, Aconseje, instruya, avise, y
advierta del peligro. Si usted sabe de algún creyente
que ha caído, practique la amonestación correctiva.
Instruya, corríjale de su error y esfuércese por
enderezar esa vida torcida por el pecado.
—Por
Freddy Rivas

¿Donde
Pasará Usted La Eternidad?
1. Dios lo ama a usted:
“Porque
de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se
pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).
“Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que
Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores,
de los cuales yo soy el primero. . . . Dios nuestro
Salvador, 4el cual quiere que todos los hombres sean
salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1
Timoteo 1:15; 2:3,4).
“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro
nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos
ser salvos (Hechos 4:12).
2. Existen dos caminos a la eternidad en que la humanidad entera se
encuentra transitando.
Por lo tanto, usted se encuentra en uno de esos
caminos: O en el que va a la vida eterna, o en el que va
a la condenación eterna:
“Entrad
por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y
espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos
son los que entran por ella; porque estrecha es la
puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos
son los que la hallan” (Mateo 7:13,14).
3. El evangelio es de poder de Dios para la salvación del pecador:
“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para
salvación a todos los hombres, 12enseñándonos que,
renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos,
vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente”
(Tito 2:11,12).
“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es
poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. .
.” (Romanos 1:16).
“Porque la palabra de la cruz es locura a los que se
pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros,
es poder de Dios . . . . agradó a Dios salvar a los
creyentes por la locura de la predicación” (1
Corintios 1:18, 21).
4.
Si usted no obedece al evangelio, no podrá ser salvo:
“. . . cuando se manifieste el Señor Jesús desde el
cielo con los ángeles de su poder, 8en llama de fuego,
para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni
obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9los
cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de
la presencia del Señor y de la gloria de su poder” (1
Tesalonicenses 1:7-9).
¿De Verdad ama usted al Señor Jesucristo?
“Si me amáis, guardad mis mandamientos”
(Juan 14, 15). ¿Cuáles
son los requisitos para tener perdón de nuestros
pecados?
Oír (Romanos
10:17)
Creer
(Romanos 10:9)
Arrepentirse
(Hechos 2:38)
Confesar a
Cristo (Hechos 8:37)
Bautizarse (1
Pedro 3:21)
Recuerde
que, hay dos fines eternos:
La
salvación y la condenación:
Uno
Para vida eterna, y otro para, vergüenza y confusión
perpetua (Daniel
12;2) (Escrito
por Estanislao Castañeda)

¿PODEMOS
OBSERVAR LA CENA DEL SEÑOR DONDE NO HAY IGLESIA?
En
1 Corintios 11:18, encontramos cuando debemos observar
la cena del Señor.
Pablo dice: "Cuando os reunís como
iglesia"; cuando
los corintios se congregaban era con los demás hermanos
"como iglesia" y ellos se juntaban como
congregación. Si
no hay hermanos que se reúnen en un lugar todos los
domingos, entonces, no hay iglesia de Cristo.
La
iglesia local se reúne todos los domingos para partir
el pan, o sea, participar de la cena del Señor.
Para no dejar de congregarnos, tenemos que
reunirnos el domingo con una iglesia establecida.
No podemos reunirnos como iglesia un domingo y
dejar de congregarnos el próximo; pues, esto puede
causar muchos problemas.
¿Qué pasaría si el domingo los hermanos
deciden no reunirse y un visitante de la comunidad
llega? ¿Qué
pensará este visitante? ¿Qué pasaría si un hermano
llega para reunirse el domingo y la iglesia no se reúne?
Por la culpa de algunos hermanos irresponsables,
él no cumple el mandamiento de Dios de congregarse
(He.10:25). Si
algunos hermanos llevan el pan y el jugo a un lugar un
domingo con el propósito de observar la cena donde no
hay congregación y no tienen planes para seguir reuniéndose
todos los domingos ¿qué van a hacer con la ofrenda?
Tenemos que dejarla en la iglesia local, ¿pero
si no hay iglesia local?
Una vez algunos hermanos fueron a Hawaii por dos semanas
para conocer aquellas islas, pero no había una iglesia
fiel; y ellos llevaron su jugo y pan para la cena del Señor.
Después, ellos regresaron a los Estados Unidos,
pero ¿qué pasó con la iglesia en Hawaii?
¿Qué hicieron con la ofrenda?
La verdad es que nada pasó con la iglesia en
Hawaii, porque no había iglesia cuando llegaron y no
había cuando salieron.
Ellos simplemente dejaron de congregarse por dos
domingos.
Muchos
hermanos quieren justificar sus acciones, usando Mateo
18:20 que dice Jesús: "Porque donde están dos o
tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio
de ellos".
1.
Primeramente, Mateo 18:20 habla acerca de una reunión
para resolver problemas entre los hermanos, no habla de
una reunión de adoración (lea el contexto).
2.
Si este versículo está hablando acerca de una asamblea
de la iglesia, tenemos que hacerlo en el "nombre de
Jesús" o por su autoridad.
¿Dónde está la autoridad para observar la cena
donde no hay iglesia? Por lo tanto, ¿cómo podemos
hacer tal reunión en el nombre de Él?
3.
Si Mateo 18:20 constituye una reunión para comer la
cena del Señor, solamente, porque decimos que estamos
reuniéndonos en "el nombre de Jesús",
entonces todas las denominaciones tienen a Jesús en
medio de ellas también, porque ellas dicen lo mismo;
sin embargo, si no estamos reuniéndonos por la
autoridad de Jesús, entonces no estamos reuniéndonos
en el nombre de Él.
En otras palabras, solamente porque una persona o
una iglesia dice "en el nombre de Jesús", no
significa nada.
Cuando
uno se reúne en "el nombre de Jesús",
significa que la reunión es según la palabra de Él;
una reunión en "el nombre de Jesús"
quiere decir una reunión aprobada por Él en el Nuevo
Testamento. Si
una iglesia se reúne el lunes para comer la cena y
ofrendar, no puede ser en el nombre de Jesús.
¿Por qué? porque no hay autoridad para tales
reuniones; no
importa la cantidad de personas presentes.
Nosotros,
como cristianos, debemos siempre reunirnos "como
iglesia", o sea, donde una iglesia se reúne todos
los domingos. Si
queremos visitar los lugares donde no hay iglesia,
podemos hacerlo después de cumplir nuestro deber con
Dios, congregándonos con la iglesia de Jesucristo.
—Por
Tony Melton