El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

Tomo 3      Noviembre y Diciembre  2004 
(Versión del Internet)

 

Naamán el Leproso

“Amonestémonos correctamente unos a otros”

¿Donde Pasará Usted La Eternidad?

¿PODEMOS OBSERVAR LA CENA DEL SEÑOR DONDE NO HAY IGLESIA?

 

 

 

 

 

 

  Naamán el Leproso    

Este sermón es un sermón clásico—  Naamán el leproso. 

La enfermedad llamada “lepra” en aquel entonces era algo incurable y fatal.  En muchos sentidos, la lepra es como SIDA hoy.  No había forma de curar la lepra.  A sus víctimas les infectaba la piel, trayendo podredumbre a ella.  Al principio sólo se veía un poquito en la nariz, los dedos, o las orejas.  De allí, se extendía por todo el cuerpo hasta terminar en muerte.   Los leprosos eran rechazados y apartados, porque esta enfermedad fue contagiosa de una persona a otra.  Había bandas de leprosos que vagaban por las afueras de las ciudades.    El olor de sus llagas incurables era muy desagradable.  No tenían nada que anticipar aparte de una muerte cierta, lenta y dolorosa.

La enfermedad física de la lepra es muy parecida a la enfermedad espiritual del pecado.  El pecado usualmente empieza siendo algo pequeño, y se extiende en la vida, hasta que nos controla completamente.  El pecado nos hace apartados y rechazados a los ojos de Dios.  El pecador no tiene nada que anticipar aparte de una muerte cierta, lenta, y dolorosa para siempre en el infierno.   Como Romanos 6:23 dice: “La paga del pecado es la muerte".

En este estudio, vamos a ver como Dios sanó a Naamán de la enfermedad física de la lepra, y como Dios nos puede quitar la enfermedad espiritual del pecado.

La lepra no hace acepción de personas

2 REYES 5:1 nos dice algo de Naamán.

Naamán era "VARON GRANDE" — hombre de suma importancia.  No es un cualquiera.  Era "general del ejército de Siria" — un líder de las fuerzas armadas de la nación poderosa de Siria.

Encontramos que Naamán era un HOMBRE VALEROSO.   No era cobarde.  Me gusta pensar que Naamán no pediría a sus soldados hacer algo, que él mismo no haría.  No enviaba a sus soldados a la batalla, sino que él iba delante de ellos.

Pero a pesar de toda su grandeza, y logros — a pesar de todos sus títulos,  las últimas dos palabras de este versículo hace sombra sobre todo lo demás.  La Biblia dice: “PERO LEPROSO".   Naamán tenía una enfermedad que era común entre los mendigos de la calle, y también entre los hombres valerosos.   Porque la verdad es: LA LEPRA NO HACE ACCEPCION DE PERSONAS.

De la misma manera, el pecado no hace acepción de personas.   No importa quien eres, ni que usted sea buena persona — si usted no ha hecho algo para quitar sus pecados, entonces es un pecador en los ojos de Dios.  Romanos 3:23 dice: “Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios".   Repito: Usted puede ser una buena persona moral y puede hacer muchas buenas cosas, pero sus buenos morales y obras no le van a salvar nunca.

  La oportunidad de Naamán

2 REYES 2:2-9

Bueno, estos versículos dicen que Naamán una vez capturó a una muchacha israelita y esa muchacha servía a la esposa de Naamán.  Ella le dice a la esposa de Naamán que hay profeta de Dios en Israel que bien pudiera sanarlo de su lepra.   Naamán se entusiasmó sobre la esperanza de ser curado y por tanto, Naamán le suplicó al rey que le diera permiso para ir a Israel.   Esto fue en los días antes que existen teléfonos, entonces el rey envió una carta con Naamán para rey de Israel que decía: “Yo envío a ti, mi siervo Naamán para que lo sanes de su lepra" (vs.6).

¡Pero alguien se equivocó!   El rey de Israel no puede sanar la lepra.   El piensa que el rey de Siria está buscando una excusa para empezar una guerra con él.  Está sumamente enfadado.  Tan enojado que él rasga sus ropas y dice: “¿Soy yo Dios, que mate, y de vida?" (v.7)

Pero sí hay un profeta en Israel — el gran profeta Eliseo.  Cuando Eliseo se da cuenta de lo enojado que está el rey, le manda instrucciones a Naamán que venga a su humilde casa. 

  Instrucciones para su limpieza

2 REYES 5:9

Bien,  recuerde lo que quiere Naamán.  Quiere quitarse de esa enfermedad de la lepra.  Ya va a saber como se puede limpiar de esa enfermedad tan desagradable.

2 REYES 5:10  

Esto es exactamente lo que Naamán necesitaba oír.  ¡Qué palabras más dulces! "Tu carne se te restaurará, y serás limpio".   Pero esta promesa es condicional.   ¿Quieres limpieza?  Entonces:

 (1) Ve al río Jordán   

(2) Zambullete

(3) Siete veces

Esto no debe ser problemático para Naamán.  Ciertamente sabe dónde se ubica el Río Jordán — siempre ha sido río histórico, aun en aquel tiempo.  Todos sabemos que quiere decir “Zambullir” — meterse bajo el agua.    Todos sabemos lo que quiere decir “siete” — uno más que “seis”.  

Qué fácil ¿verdad?  Pero fíjese de algo:   ¿Qué será Naamán hasta que él hace estas tres cosas?   ¡Será un leproso!

Nosotros también necesitamos limpieza de nuestros pecados.  Pero tal como era con Naamán, nuestra limpieza es condicional.  Las condiciones que Dios ha puesto para la limpieza de nuestros pecados son fáciles de entender y obedecer y las encontramos en la palabra de Dios.

(1) Si esperamos la salvación, tenemos que CREER.   Juan 3:16  "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".   Si no creemos en Dios, en Jesucristo, en la palabra de Dios, pereceremos.   Pero creer solamente no nos va a salvar.

(2) Tenemos que estar dispuestos a arrepentirnos de nuestros pecados pasados.  Hechos 3:19— "Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio".

(3)  Tenemos que estar dispuestos a confesar nuestra fe en Jesucristo.  Romanos 10:10—  "Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación".

Para resumir, podemos creer, arrepentir, y confesar, pero si nos paramos aquí, todavía falta una cosa para tener limpieza de nuestros pecados.

(4)  Tenemos que bautizarnos en agua para perdón de pecados.   La creencia, el arrepentimiento, y la confesión nos preparan.   Pero es en el acto del bautismo que nuestros pecados son lavados.   Hechos 22:16—  "Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre".    Marcos 16:16 dice: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado".

No hay problema en entender estas cuatro condiciones de salvación.  Quedan muy claras en las escrituras. 

Pero note bien, ¿Qué será la persona hasta que obedece este plan bíblico de salvación?   ¡Será un pecador!

  Cómo se reaccionó Naamán

Cuando Naamán escuchó este plan maravilloso de salvación, ¿como se supone que hizo?  Me gustaría decirles que subió al carro, agarró el azote, golpeó a esos caballos hasta llegar al Jordán, se echó al agua, se zambulló siete veces y salió limpio.   Pero eso no es lo que pasó, porque Naamán se reaccionó de una manera muy humana: Se enfureció.

2  REYES 5:11

¿Se fijó cómo se fue Naamán?    ¡Un leproso enojado!   Está en una peor condición que antes.  Antes estaba enfermo físicamente,  ahora está perturbado de mente también.

¿A ver por qué los hombres se reaccionan a los mandamientos de Dios así?  Dios nos dice su voluntad, y nos enojamos.    En Hechos 7, Esteban predicó a esas personas lo que necesitaban oír, y se enojaron tanto que lo apedrearon hasta la muerte.    Pero cuando destruimos al que nos dice la verdad, ¿cambia esto la verdad?    Enojarse de los mandamientos de Dios, no cambia nada.

Por qué se enojó Naamán

La razón porque Naamán estaba tan enojado es porque él ya tenía en mente cómo se debería lograr su limpieza. 

2 REYES 5:11

En vez de estar listo para escuchar el mandamiento de Dios, Naamán dice: “Yo decía para mí", es decir, "yo pensé".   Esta actitud casi le hizo perder su oportunidad de ser curado.

Muchos hoy le dan más importancia a sus propios pensamientos, ideas, y opiniones que a la palabra de Dios.    He visto a muchos enojarse cuando los requisitos de Dios no concuerdan con lo que ellos siempre pensaban.    Jeremías 10:23 dice:   "Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos".    Hay muchos hoy que perderán su salvación porque para ellos sus propias opiniones son más importantes que los mandamientos de Dios.

Hoy día, muchos piensan así, "Voy a pasar al frente, ante el predicador y él alzará sus manos y dirá una oración invitando a Cristo a entrar mi corazón, y yo repetiré esa oración, y seré salvo".

Pero esto tal vez nos parece bien, pero no es la voluntad de Dios.   En ninguna parte de la Biblia dice que la salvación viene por medio de repetir la oración del pecador.  De hecho, Juan 9:31 dice: "Y sabemos que Dios no oye a los pecadores".

Cambiando las instrucciones de Dios

Bueno, cuando Naamán escucha el plan de Dios, inmediatamente empieza a pensar en otro plan que cree ser tan bueno como el de Dios.  

2 REYES 5:12

Tal vez, Naamán está pensando en el Río Jordán.   Está pensando: "Este está loco. . .  que me bañe en ese lugar tan sucio. . . yo quiero sanarme, no morir mas pronto. ¿Cómo yo me voy a meter ahí?"

Pero, allá en Damasco, hay dos ríos que son mucho más aceptables.   Estos ríos son más claros, y sanitarios.  Supongamos que Naamán hubiera regresado a Damasco, bajado al río, y se hubiera sumergido siete veces.  ¿Que sería Naamán?  Creo que todos estaríamos de acuerdo, ¡que Naamán sería nada más que un leproso mojado!  ¿Por qué? 

Razonemos un ratito.  Agua es agua, ¿no?  No importa si el agua viene de Jordán, o de un río de Damasco, porque agua es agua, ¿no?   Sí.  Pues, zambullirse es zambullirse, ¿no?  Sí, supongo que se puede zambullir dondequiera.    Siete es siete, ¿no?  Cosa curiosa de "siete", siete es siete en toda parte del mundo.   ¿Por qué no funcionaría la idea de Naamán?   Porque Dios dijo, "Jordán".    Tenía que ser el Jordán.

 Muchos hoy como Naamán quieren cambiar las condiciones de Dios para limpiarse de sus pecados.

(1) Muchos quieren cambiar el nombre del bautismo.   Mateo 28:19 dice que el bautismo debe ser "en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu santo", no en el nombre de Jesús solo.   Pedro dijo en Hechos 2:38, "Bautícese en el nombre de Jesucristo", pero no añadió la palabra "sólo".   Cristo mandó bautizar "en el nombre del Padre, Hijo y el Espíritu Santo", y debemos obedecer a Cristo.

(2)  Muchos quieren cambiar el modo de bautismo a aspersión.   El bautismo bíblico es por inmersión, es decir se sumerge (se zambulle) el creyente en aguas.  Cristo fue bautizado en el río Jordán (Mt. 3:13-17).  "Juan bautizaba en Enón porque había allí muchas aguas" (Jn.3:23).  Se requieren "muchas aguas" para el bautismo auténtico, no unas gotas.   El bautismo es una sepultura.  Romanos 6:4 dice: “Somos sepultados con el por el bautismo."  El bautismo es una sepultura en aguas.   Cuando el tesoro de Etiopía pidió el bautismo, "descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.  Cuando subieron del agua. . . ".   Cuando usted se bautizó, ¿DESCENDIO al agua?  ¿Descendió con usted el que le bautizó?   ¿Subió usted del agua?   Rociarse no es el bautismo que Dios quiere— y no salva.

(3) Muchos quieren cambiar el propósito del bautismo

La mayoría de las iglesias hoy enseñan que la salvación viene al momento de pedirla a Cristo en una oración.   Y el bautismo es un testimonio de que usted ya es salvo.   Pero la Biblia dice claramente que el bautismo es "para perdón de pecados" (Hechos 2:38),   "ahora nos salva" (1 Pedro 3:21), y Cristo dice en Marcos 16:16, "El que creyere y fuere bautizado será salvo. . .".    Es esencial para lavar los pecados (Hechos 22:16).    ¿Se ha bautizado usted para perdón de pecados?  Si lo pronunciaron salvo antes de su bautismo,  entonces su bautismo no tenía el propósito correcto.   Y el propósito es lo que determina la validez del acto. 

(4) Algunos quieren cambiar el TIEMPO del bautismo.  Algunos quieren posponer su bautismo.   Pero ¿no fueron bautizados los casi 3000 convertidos en el día de Pentecostés aquel mismo día?  (Hechos 2:41).    ¿No se bautizó el eunuco tan pronto como entendió el evangelio?  (Hechos 8:37,38).   El carcelero en Hechos 16 se bautizó "en aquella MISMA hora de la noche" (Hechos 16:33).     Y usted, ¿le hicieron esperar de seis meses a un año?  ¿Tuvo que esperar hasta que hubiera otros candidatos?  ¿Le dijeron que no había por qué apresurarse en cuanto al bautismo porque ya era salvo sin bautismo?

Sólo hay un bautismo bíblico según Efesios 4:5 y se tiene que hacer de la manera que Dios manda.  Si usted recibió un bautismo diferente del que habla la Biblia, entonces su bautismo no era válido. 

Naamán obedece

Evidentemente, hay alguien sentado en el carro con Naamán que es más sabio que Naamán.  Mira la sugerencia de sus siervos.  

2 REYES 5:13

Naamán finalmente decide obedecer la palabra de Dios y zambullirse tal como Dios le instruyó.   Note que la obediencia toma valor.    Hay algo humillante en meterse la cabeza debajo del agua — le quita el orgullo.  Si esto no funciona, el general Naamán será el hazmerreír de todo el reino.   Toda criada en todo el reino estaría riéndose del hombre importante que se zambulló en sucio río Jordán, porque pensaba que podía curar la lepra. 

2 REYES 5:14    El entró al agua un hombre muerto, y salio un hombre nuevo — podía empezar una vida nueva.

Es una grandiosa historia la limpieza de Naamán, pero la limpieza de sus pecados es una historia aun más grandiosa.    Obedecer a Dios frente a burla toma valor.   ¡Algunos nos dicen que creemos en el bautismo porque creemos que agua nos salva, o que queremos conocer a los peces!   Pero los hombres siempre se han burlado de la verdad.   

La Biblia dice que por medio de obediencia a la voluntad de Dios, el hombre más vil puede entrar las aguas de bautismo con toda clase de pecado en su alma, completamente desesperado, esperando únicamente una muerte agonizante, y eterna en el infierno — y después de obedecer a Dios en el bautismo — puede salir del agua una nueva criatura para andar en vida nueva (Romanos 6:4). 

Hebreos 5:9—  "y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen."

Mateo 7:21—  "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos." —  Por Paul Melton

  “Amonestémonos correctamente unos a otros”

Cuando un creyente ha caído en algún pecado, dos reacciones comunes son: pasarlo por alto o condenarlo. La Biblia nos enseña que debemos amonestarnos;

En Romanos 15:14 dice: “Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que nosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros”.

La Escritura afirma que debemos amonestarnos correctamente.

En primer lugar , debemos Mostrar Madurez Cristiana

Estar llenos de bondad (14b).

Llenos de bondad equivale a tener buena voluntad y disposición. No es juzgar o condenar a otros (13).  Estar llenos de todo conocimiento (14b, Col 3.16). Personas maduras que conocen y saben usar la Palabra de Dios correctamente. La amonestación ha de ser también preventiva (Col 3.16). Esto conlleva la idea de enseñar, advertir, aconsejar, avisar, instruir. Aun los himnos pueden ser usados en este propósito.

Debemos ser de influencia positiva a otros (14c) derivación léxica del término: Proviene de las palabras "mente y colocar" literalmente "colocar en la mente" al amonestar, recordar, aconsejar, advertir.

Definición: La idea fundamental es exhortar con la intención de influenciar positivamente, crear una buena disposición por medio del aviso. En resumen, es estar al cuidado de otra persona.

En segundo lugar para amonestarnos tenemos que hacer lo siguiente:

Seguir Los Pasos Apropiados

Con persistencia y amor (Hch 20.31). Durante 3 años Pablo amonestó "día y noche" Con lágrimas. Identificación con el amonestado, uno por uno, no solamente desde el púlpito, sino en persona, también debemos hacerlo como si fuera una relación cercana (1 Ts 2.7,11)  Con ternura, como la nodriza v. (7).   Como el padre a sus hijos, animando (11).  Con mansedumbre (2 Ti 2.25-26). La amonestación ha de ser correctiva; literalmente, instruyendo, corrigiendo, enderezando. (Viene de "educar, enseñar".) A los que se oponen (antagónico, reacio) (25). Para restaurar a los que han caído en la trampa del diablo (26). El propósito es llegar al pleno conocimiento de la verdad (25).

Conclusión:

Hemos visto que debemos amonestarnos unos a otros, mostrando madurez cristiana y siguiendo los pasos apropiados. No espere hasta que la persona haya caído. Practique la amonestación preventiva, Aconseje, instruya, avise, y advierta del peligro. Si usted sabe de algún creyente que ha caído, practique la amonestación correctiva. Instruya, corríjale de su error y esfuércese por enderezar esa vida torcida por el pecado.

—Por Freddy Rivas  

 

  ¿Donde Pasará Usted La Eternidad?

 

1. Dios lo ama a usted:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

    “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. . . . Dios nuestro Salvador, 4el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 1:15; 2:3,4).

    “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos (Hechos 4:12).

2. Existen dos caminos a la eternidad en que la humanidad entera se encuentra transitando.  Por lo tanto, usted se encuentra en uno de esos caminos: O en el que va a la vida eterna, o en el que va a la condenación eterna:

“Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:13,14).

3. El evangelio es de poder de Dios para la salvación del pecador:

    “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tito 2:11,12).

     “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. . .” (Romanos 1:16).

    “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios . . . . agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Corintios 1:18, 21).

4. Si usted no obedece al evangelio, no podrá ser salvo:

     “. . . cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder” (1 Tesalonicenses 1:7-9).

 ¿De Verdad ama usted al Señor Jesucristo?

 “Si me amáis, guardad mis mandami­entos” (Juan 14, 15).  ¿Cuáles son los requisitos para tener perdón de nuestros pecados?

Oír (Romanos 10:17)

Creer (Romanos 10:9)

Arrepentirse (Hechos 2:38)

Confesar a Cristo (Hechos 8:37)

Bautizarse (1 Pedro 3:21)

Recuerde que, hay dos fines eternos:

La  salvación y la condenación:

Uno Para vida eterna, y otro para, vergüenza y confusión perpetua  (Daniel 12;2)  (Escrito por Estanislao Castañeda)  

 

¿PODEMOS OBSERVAR LA CENA DEL SEÑOR DONDE NO HAY IGLESIA?

En 1 Corintios 11:18, encontramos cuando debemos observar la cena del Señor.  Pablo dice: "Cuando os reunís como iglesia";  cuando los corintios se congregaban era con los demás hermanos "como iglesia" y ellos se juntaban como congregación.  Si no hay hermanos que se reúnen en un lugar todos los domingos, entonces, no hay iglesia de Cristo.

La iglesia local se reúne todos los domingos para partir el pan, o sea, participar de la cena del Señor.   Para no dejar de congregarnos, tenemos que reunirnos el domingo con una iglesia establecida.  No podemos reunirnos como iglesia un domingo y dejar de congregarnos el próximo; pues, esto puede causar muchos problemas.  ¿Qué pasaría si el domingo los hermanos deciden no reunirse y un visitante de la comunidad llega?  ¿Qué pensará este visitante? ¿Qué pasaría si un hermano llega para reunirse el domingo y la iglesia no se reúne?  Por la culpa de algunos hermanos irresponsables, él no cumple el mandamiento de Dios de congregarse (He.10:25).  Si algunos hermanos llevan el pan y el jugo a un lugar un domingo con el propósito de observar la cena donde no hay congregación y no tienen planes para seguir reuniéndose todos los domingos ¿qué van a hacer con la ofrenda?  Tenemos que dejarla en la iglesia local, ¿pero si no hay iglesia local? 

Una vez algunos hermanos fueron a Hawaii por dos semanas para conocer aquellas islas, pero no había una iglesia fiel; y ellos llevaron su jugo y pan para la cena del Señor.  Después, ellos regresaron a los Estados Unidos, pero ¿qué pasó con la iglesia en Hawaii?  ¿Qué hicieron con la ofrenda?  La verdad es que nada pasó con la iglesia en Hawaii, porque no había iglesia cuando llegaron y no había cuando  salieron.  Ellos simplemente dejaron de congregarse por dos domingos.

Muchos hermanos quieren justificar sus acciones, usando Mateo 18:20 que dice Jesús: "Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". 

1. Primeramente, Mateo 18:20 habla acerca de una reunión para resolver problemas entre los hermanos, no habla de una reunión de adoración (lea el contexto).

2. Si este versículo está hablando acerca de una asamblea de la iglesia, tenemos que hacerlo en el "nombre de Jesús" o por su autoridad.  ¿Dónde está la autoridad para observar la cena donde no hay iglesia? Por lo tanto, ¿cómo podemos hacer tal reunión en el nombre de Él?

3. Si Mateo 18:20 constituye una reunión para comer la cena del Señor, solamente, porque decimos que estamos reuniéndonos en "el nombre de Jesús", entonces todas las denominaciones tienen a Jesús en medio de ellas también, porque ellas dicen lo mismo;  sin embargo, si no estamos reuniéndonos por la autoridad de Jesús, entonces no estamos reuniéndonos en el nombre de Él.  En otras palabras, solamente porque una persona o una iglesia dice "en el nombre de Jesús", no significa nada.

Cuando uno se reúne en "el nombre de Jesús", significa que la reunión es según la palabra de Él;  una reunión en "el nombre de Jesús" quiere decir una reunión aprobada por Él en el Nuevo Testamento.  Si una iglesia se reúne el lunes para comer la cena y ofrendar, no puede ser en el nombre de Jesús.  ¿Por qué? porque no hay autoridad para tales reuniones;  no importa la cantidad de personas presentes.

Nosotros, como cristianos, debemos siempre reunirnos "como iglesia", o sea, donde una iglesia se reúne todos los domingos.  Si queremos visitar los lugares donde no hay iglesia, podemos hacerlo después de cumplir nuestro deber con Dios, congregándonos con la iglesia de Jesucristo.

—Por Tony Melton