¿Está
Demasiado Ocupado Para Ir Al Cielo?
Muchas
personas y aun miembros de la iglesia están demasiado
ocupados con las cosas del mundo para dedicarse tiempo
en ir al cielo. Pablo dice, “No
os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo
que el hombre sembrare, eso también segará. Porque
el que siembra para su carne, de la carne segará
corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del
Espíritu segará vida eterna” (Gálatas
6:7,8). Vamos
a cosechar exactamente lo que hayamos sembrado.
Si estamos sembrando para la carne, vamos a
cosechar corrupción, pero si sembramos para el Espíritu,
cosecharemos la vida eterna.
Muchas personas no tienen tiempo para hacer
buenas obras espirituales, porque están haciendo cosas
para fortalecer la carne.
Están sembrando para su carne.
En
esta artículo, miraremos las razones por las cuales
muchos están demasiado ocupados para ir al cielo.
Algunas
personas están demasiado ocupadas para estudiar la
Biblia. No
podemos, ni empezar
una vida espiritual sin escuchar, leer o estudiar la
santa palabra de nuestro Dios.
Pedro les explica a los cristianos recién
convertidos a Cristo en 1 Pedro 2:2— “Desead, como
niños recién nacidos, la leche espiritual no
adulterada, para que por ella crezcáis
para salvación".
Si un infante no recibe leche, morirá.
De la misma manera, la vida espiritual está
basada y dependiente en la palabra de Dios.
Muchas Personas están a dieta de la palabra de
Dios y no quieren consumir mucho y otras están en
ayunos. Es
mejor para nuestro cuerpo si no comamos demasiado carne,
maíz, frijoles, pan, etc., pero es dudable que uno
pueda comer demasiado comida espiritual.
Muchas
veces nos hacemos muy débiles, con poca fe, porque no
comemos el pan de la vida cada día.
Jesús dice: “Bienaventurados los que tienen
hambre y sed de justicia, porque ellos serán
saciados" (Mateo 5:6).
Si un cristiano realmente tiene hambre o sed de
las cosas espirituales, el va a dedicar tiempo en
escuchar, estudiar y leer la Biblia.
La promesa de Dios dice que podemos recibir todo
lo que necesitamos espiritualmente, si tenemos hambre
espiritual. Podemos
ser saciados con la justicia y bendiciones de Dios.
Ahora
bien, muchas personas están demasiado ocupadas para
asistir a los cultos de la iglesia.
Los cristianos del primer siglo: “Perseveraban
en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos
con otros, en el partimiento del pan y en las
oraciones" (Hechos 2:42).
Aquella gente continuaba constantemente adorar a
Dios en los servicios de la iglesia, cantando,
escuchando la enseñaza, participando en la ofrenda, la
cena del Señor y oraciones.
Ellos
no estaban fluctuantes, sino fijos en su creencia. Hoy día,
algunas personas tienen dos mentes, una para el mundo y
otra para Dios. Santiago
dice, "El hombre de doble animo es inconstante en
todos sus caminos" (Stg. 1:8).
Cuando no estamos firmes en nuestras convicciones
y cuando Dios no puede depender de nosotros, entonces no
somos útiles para la obra de El.
Jesús dice: “Yo
soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en
mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque
separados de mí nada podéis hacer. 6El que
en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y
se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y
arden. (Juan
15:5,6). Si
no continuamos fiel en la palabra de Cristo, no vamos a
recibir NADA—excepto el castigo.
La Biblia enseña que el infierno estará lleno
de las personas con buenas intenciones.
El
Mandamiento de Dios dice: “No dejando de congregarnos,
como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos;
y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
Porque si pecáremos voluntariamente después de haber
recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más
sacrificio por los pecados” (He. 10:25,26).
Este
es un mandamiento de Dios advirtiendo al que peca
deliberadamente. Estos
versículos nos enseñan que si estamos demasiado
ocupados para asistir a los cultos, entonces estamos
demasiado ocupados para ir al cielo.
No tenemos el derecho para poner ninguna cosa
ante los servicios de la iglesia de Dios.
Jesús manda, "Mas buscad primeramente el
reino de Dios y su justicia" (Mt.6:33).
Este significa que nunca debemos poner a
Dios en segundo o tercer lugar, sino debe ser
primero.
A
veces, estamos demasiado ocupados para visitar y ayudar
a otros. Si
estamos descuidando nuestra responsabilidad, jugando fútbol
o mirando la televisión, estamos perdiendo nuestra
alma. Jesús
explica claramente: “Entonces
dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí,
malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus
ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis
de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui
forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me
cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me
visitasteis. Entonces también ellos le responderán
diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento,
sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel,
y no te servimos? Entonces
les responderá diciendo: De cierto os digo que en
cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños,
tampoco a mí lo hicisteis.
E irán éstos al castigo eterno, y los justos a
la vida eterna” (Mateo
25:41-46). Algunas
piensan que visitar a otras personas es obra exclusiva
de los predicadores, pero en este pasaje, Jesús está
hablando a toda la gente y no sólo a los predicadores o
líderes de la iglesia.
Además,
los cristianos fieles deben visitar a los infieles y
animarlos a reconciliarse con la familia de Dios. La
Biblia dice en Santiago 5:19-20:
"Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha
extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa
que el que haga volver al pecador del error de su
camino, salvar de
muerte un alma,
y cubrir multitud
de pecados". Debemos,
también, visitar y animar a los pecadores para
arrepentirse y hacer la voluntad de Dios (Mateo
9:10-12). Jesús
nos da muchos ejemplos de visitar a los pecadores para
que les predicáramos el evangelio.
Como
cristianos, necesitamos tomar tiempo para compartir la
palabra de Dios con otros.
Los cristianos en el libro de Hechos “. . .
fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el
evangelio" (Hch.
8:4). Los
miembros de la iglesia de Jerusalén siempre estaban
predicando el evangelio a otros.
La primera iglesia de Jesucristo creció rápidamente,
porque todos les enseñaban la palabra a sus vecinos y
amigos. Cuando
la iglesia no crece, el problema usualmente es los
miembros están demasiado ocupados para enseñar la
palabra de Dios a otros.
En
conclusión, podemos decir con seguridad que nadie va al
cielo si no toma tiempo para hacer la voluntad de
nuestro Dios. Cuando
ponemos Dios primero en nuestra vida, siempre tenemos
tiempo para hacer todo lo que Él nos dice.
Si nosotros no tenemos tiempo para Cristo Jesús
hoy, es posible que Él no tenga tiempo para nosotros en
el futuro. ¿Qué
tal su vida espiritual?
¿Está demasiado ocupado para ir al cielo?
¿Por qué no hacer el inicio hoy y obedecer el
evangelio de Cristo?
Si usted no es cristiano y después de oír la
palabra de Dios (Romanos 10:17, debe creer en ella
(Romanos 10:9,10), arrepentirse de sus pecados (Hechos
17:30), confesar su fe en Jesús (Hechos 8:37) y
bautizarse para perdón de sus pecados (Hechos 2:38).
—
Tony Melton
Los
Ángeles
El
tema de los Ángeles es muy extenso en la escritura. Los
Ángeles para muchos son criaturas mitológicas de la
misma categoría que las hadas y los duendes.
En nuestra época ha visto resurgir el interés
por los ángeles, al mismo tiempo que una mala
doctrina—fruto de la mezcla supersticiosa de las ideas
como la nueva era que ha ido deformando en la mente de
las personas la comprensión de los Ángeles.
Los Ángeles están de moda en las librerías y
están llenas de muchos libros acerca de ellos. Los Ángeles
existen y son reales y no son cuentos ni leyendas de la
Biblia.
¿Quienes
Son Los Ángeles?
Los
Ángeles tienen el término “mensajeros” en el
Antiguo Testamento como en El Nuevo Testamento. El
nombre ángel se encuentra en las sagradas escrituras más
de trescientas veces, y siempre en el mismo sentido de
enviado.
"Al
sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una
ciudad de Galilea, llamada Nazaret” (Lucas 1:26).
Algunas personas piensan que hoy en día aparecen ángeles
para revelar algún tipo de mensajes. Es cierto que el
nombre ángel significa “mensajero”, pero en nuestro
tiempo no necesitamos ángeles para que nos revelen
cosas nuevas, porque el mensaje del Nuevo Testamento ya
esta completo.
La
palabra de Dios prohíbe que ángel del cielo venga a
revelar otra cosa de lo ya esta escrito. “Mas si un ángel
del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que
os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1.8). Los
ángeles tuvieron su tiempo en fueron enviados para dar
algún mensaje a los hombres de Dios. Pero hoy no
esperamos encontrarnos con algún ángel para que nos
den un mensaje de Dios.
'
Los
ángeles son espíritu; Los ángeles no tienen cuerpos
humanos como nosotros, los seres humanos.
"Ciertamente de los ángeles dicen; El que hace a
sus ángeles Espíritu" (Hebreos 1:7). Los ángeles
tuvieron cuerpos, pero no cuerpos de carne, sino cuerpos
celestiales como dice 1 Corintios 15.40. Cuando los ángeles
se le aparecieron a Abraham y Lot, fueron ángeles con
estos cuerpos celestiales.
Los
ángeles son poderosos, pero no todopoderosos como Dios.
Los ángeles son mayores en fuerza que los seres
humanos. “Mientras que los ángeles que son mayores en
fuerza y potencia” (2.Pedro 2:11).
Los
ángeles son adoradores. Los ángeles adoran a Dios y al
cordero día y noche por toda la eternidad. “Alabad a
Jehová desde loe cielos; Alabad en las alturas”. Un
ángel es un ser que teme ser adorado por los hombres,
porque es memos que Dios y más que los hombres
(Apocalipsis 22;6-9).
El ángel no permitió que Juan el apóstol lo
adorara.
Los
ángeles son creados y no tienen existencia propia. Dios
los hizo para que le sirvieran, porque todo lo que hay
en el cielo y en la tierra fue creado.
Los
ángeles son varones: “Y estando ellos con los ojos
puestos en los cielo, entre tanto que el se iba, he aquí
se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras
blancas” (Hechos 1:10). Por lo tanto, los ángeles son
de género masculino no de género femenino.
¿Que
Funciones Tienen Hoy En Día?
Los
ángeles son simplemente observadores: Los ángeles se
limitan solamente las dificultades que los santos tienen
en esta vida. Hay muchas cosas que nos suceden, pero los
ángeles no pueden intervenir en las cosas de la vida.
1
Corintios 4:9— “Porque
según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles
como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos
llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a
los hombres”.
Los
Ángeles transportan el alma de los santos al hades y
colocarlos en El Paraíso: “Aconteció que murió el
mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de
Abraham” (Lucas16:22).
Sirven
a los hijos de Dios en la salvación.
Hebreos 1:14 dice que los ángeles son destinados
en el nombre de Dios y enviados para la utilidad de los
santos que se quieren salvar. Muchos dicen que este
texto fue escrito sólo para aquellos cristianos; otros
dicen que se refiere algún repaso de algunas cosas que
sucedieron en el Antiguo Testamento. Pero quiero decir
que esos argumentos no me conocen mucho y digo que esa
frase que Hebreos 1:14 tienen relación para nosotros
los cristianos de hoy.
Si esto fue escrito para los cristianos del
primer siglo, ¿por
qué para nosotros no? Es cierto que Cristo es
Todopoderoso y que tememos al Espíritu Santo como
nuestro ayudador, pero recuerde que los santos ángeles
estatal para servir a Cristo y que Jesús utiliza a los
ángeles para aquellos
que se quieren salvar.
¿Tenemos
Ángeles Guardas?
Los
judíos pensaron que cada individuo tenía su propio ángel.
Los textos de la Biblia no aprueban que cada uno tenga
su ángel. Es probable que usted haya hablado con
alguien que afirma haber hablado con ángeles. Quiero
decir que hay cosas malas que les pasan a buenos
cristianos— enfermedades, cáncer, choques, etc. Dios
no promete la protección física en este mundo, pero si
nos ayuda por medio de los ángeles para nuestra salvación;
es cierta que Dios no necesita la ayuda de nadie para
salvarnos, pero si utiliza a sus ángeles para ayudar a
sus hijos en la salvación; no sé como lo hacen los ángeles,
pero lo que si sé es que nos ayudan en la salvación.
La Biblia en el Nuevo Testamento, dice que no
solamente tememos un ángel sino muchos ángeles que están
a nuestro ser vacío para la salvación.
Conclusión
Los
cristianos debemos creer que los ángeles existen y
olvidar esta verdad sería triste. Los ángeles son
importantes en la obra para la salvación de los santos.
Algo que debemos pensar es que aun los mismos ángeles
quieren que no nos enfoquemos en ellos, sino en Cristo.
Hay cristianos que quieren enfocar su vida más en los
ángeles que en Cristo. Los que piensan así, por lo
general, no son cristianos que están contentos con la
revelación de la Biblia. Tenemos a alguien más grande
que un ángel es Cristo Jesús y a Él debemos oír.
—Ángel Lagos
¿Qué
Será de la Iglesia la
Próxima
Generación?
Muchos
piensan que no es importante crecer a sus hijos en
completa sujeción a Dios, sino piensan que cuando ellos
estén grandes (muchachos) tomarán su propia
determinación para seguir a Dios o al mundo. Si ustedes
padres cristianos, no les dan un crecimiento en completa
sujeción a Dios a sus hijos, ellos ya llevan una
determinación a quien seguir—al mundo. El muchacho no
sabrá absolutamente nada acerca del temor a Dios. ¿Qué
pensarán los hijos cuando no se crían en los caminos
rectos de Dios? Que Dios no es importante, que los
padres sólo están siguiendo un rito antiguo, o
simplemente cuando sus padres quieran instruirlo,
estando ellos ya grandes, y dirán que estos están
locos. ¿Por qué? porque no se instruyeron cuando era
el momento apropiado.
Dicen
las escrituras: “Castiga a tu hijo entre tanto que hay
esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo (Pr.19:18).
Yo me pregunto: ¿Cómo es posible que los padres
estén luchando por la salvación de sus almas, y estén
dejando perder la de sus muchachos?
En otras palabras, están aborreciendo a sus
hijos. Es
lo que dicen las escrituras según Proverbios 13:24—
“El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el
que lo ama, desde temprano lo corrige”.
Padres Cristianos, amados míos, ¿cómo es
posible que sus muchachos se estén perdiendo, si
tenemos la instrucción de Dios en nuestras manos?
Si pensemos sólo en nuestra generación, ¿qué
será de la iglesia en las futuras generaciones?
¿Será que el fin de nuestra generación es el
fin de la iglesia?
¡En ninguna manera!
¿No debe ser así?
Más bien es ser futurista.
Hay que pensar en el futuro de la iglesia.
La próxima generación en la iglesia debe ser más
sólida y más grande en número.
Por la cantidad de niños que hay en la
iglesia—hijos de padres cristianos.
Es como cuando un joven sincero se convierte al
Señor y dice: “Bueno, los predicadores que están por
el momento no son eternos porque un día morirán.
¿Qué indica esto?
Tiene que prepararse para el futuro, porque si no
¿Quién enseñará?
Así
deben pensar los padres cristianos.
Un día faltaremos (moriremos) y la esperanza
para la iglesia serán los hijos.
¿Qué indica entonces?
Hay que criarlos en completa sujeción a Dios.
Quiero
ser sincero con cada uno de ustedes, padres cristianos,
y decirles lo que pienso de mi mismo.
Si el día de mañana Dios me concede el
privilegio de ser padre y cuando los hijos sean unos
jovencitos, se apartaran del temor a Dios para no hacer
su voluntad, no me sentiría ni un poco menos ni un poco
más que “Cobarde”.
Porque Dios da la instrucción como criarlos y
aun siendo viejo no se apartará del temor de Dios.
A los padres sólo les corresponde aplicar esa
instrucción que Dios nos ha dado.
Padres
cristianos, amados míos, piensen en el futuro de la
iglesia y pongamos en práctica las instrucciones del Señor
acerca de la crianza de sus hijos.
Que Dios bendiga a todos y cada uno de mis
hermanos en Cristo Jesús.
Con mucho amor para todos. —Adrián Torres.

Los
“Testigos de Jehová” al llegar a una casa pueden
pedirle a una persona que lea en su Biblia el Salmo
110:1, que dice: “Jehová dijo a mi Señor . . .”,
lo cual puede ser confuso.
Luego ellos leen el mismo versículo en su
Traducción del Nuevo Mundo: “La expresión de Jehová
a mi Señor es . .
.” Entonces
arguyen que es mejor usar la Biblia de la Traducción
del Nuevo Mundo, porque en ella no parece que el Señor
esté hablando consigo mismo.
Para responder al argumento, sólo basta
considerar el texto más cuidadosamente.
No dice que Jehová (YHWH) habló a Jehová, sino
al “Señor” del salmista, es decir, el Mesías.
Los cristianos que conocen bien la Biblia, se dan
cuenta al leer este versículo de que Dios el Padre
habla al Hijo. (Seleccionado).
Prueba
de Sus
Conocimientos
*
Marcos 16:15,16
1.
Para tener salvación tenemos que . . .
A.
creer solamente.
B.
aceptar a Jesús como nuestro Salvador solamente.
C.
creer y bautizarnos.
*
Romanos 10:17
2.
Para tener fe o creencia, tenemos que . . .
A.
oír la palabra de Dios.
B.
esperar una señal de Dios.
C.
orar a Dios para recibir el Espíritu Santo.
*
Romanos 1:16
3.
El poder de Dios para salvación a todo aquel que cree
es . . .
A.
el bautismo del Espíritu Santo.
B.
el evangelio de Cristo.
C.
la iglesia.
*
Hechos 17:30
4.
Dios exige que . . .
A.
Solamente los hombres muy malos necesitan arrepentirse.
B.
todos los hombres en todo lugar se arrepientan.
C.
solamente los ateos necesitan arrepentirse.
*
Romanos 10:9,10
5.
Podemos ser salvos si confesamos con nuestra boca . . .
A.
nuestros pecados al sacerdote.
B.
que Dios nos ha perdonado nuestros pecados.
C.
que Jesús es el Señor.
*
Hechos 2:38
6.
Para tener perdón de nuestros pecados, tenemos que
. . .
A.
confesar que somos pecadores.
B.
arrepentirnos y bautizarnos
C.
confesar nuestros pecados.
*
I Pedro 3:21
7.
Según este versículo, el bautismo . . .
A.
no salva.
B.
nos da privilegios en la iglesia.
C.
nos salva.
*
Juan 3:5
8.
No puede entrar al reino de Dios si no . . .
A.
nace de agua y del Espíritu.
B.
estudia la doctrina de la iglesia por tres meses.
C.
tiene una experiencia sobrenatural.
*
Romanos 6:1-4
9.
Después de nuestro bautismo . . .
A.
no debemos perseverar en el pecado.
B.
podemos seguir en el pecado.
C.
podemos vivir como vivíamos antes.
*
Hebreos 10:25
10.
Después de nuestro bautismo . . .
A.
podemos congregarnos si queremos.
B.
tenemos que congregarnos.
C.
podemos ser cristianos sin la iglesia.
*
Hechos 2:40, 41
11.
Según estos versículos, después del bautismo los
cristianos . . .
A.
perseveraban en los mandamientos de Dios.
B.
dejaban los mandamientos.
C.
perseveraban en los mandamientos de los hombres.
(Respuestas
abajo)
“Pastor”
por
J.W. McGarvey
El
término
"pastor" nos provee
con un fuerte ejemplo de la influencia que las palabras
usadas por las sectas tienen sobre nosotros.
Tenemos
todo lo necesario para entender la palabra
"pastor".
Para aplicarla a un predicador, quien no es
nombrado anciano de la iglesia, es un nombre
inapropiado; es como llamar el día del Señor "el
día de reposo", o llamar el rociar "el
bautismo".
Es
una violación de la ley que dice que debemos hablar
conforme a la palabra de Dios; es dejar la palabra sana
que hemos oído de los apóstoles.
Otra
vez: llamar a un predicador "el pastor", no es
bíblico porque en esta manera, despoja a los ancianos
totalmente de este título, y hace constar que una
iglesia puede tener un pastor mientras las iglesias
apostólicas tenían una pluralidad de ellos.
Si
usamos este término en alguna forma, tenemos que
aplicarlo a los ancianos y hablar de "los pastores
de una iglesia", y de un pastor, pero jamás de
"el Pastor", a menos que, una iglesia sea tan
mal organizada que en realidad sólo
tenga un anciano.
Los
Pastores Pentecostales El
Juicio Final...
Estarán,
como todos nosotros (2 Corintios 5:10).
Despojados de todos sus títulos y puestos, de
toda pretensión y pomposidad.
Estarán, desde el más famoso y rico hasta el más
humilde y pobre. Y,
¿cuál de ellos se atreverá a decirle al Señor:
"Yo soy el 'Reverendo' Fulano"?
Estarán, y tendrán que dar cuentas como todos
nosotros.
Son
muchos. Sus
antecesores, mayormente del vulgo, comenzaron, hace décadas,
a conquistar a muchas personas ingenuas de poca letra, o
ninguna--observación hecha no para ofender sino porque
es una realidad innegable.
Se multiplicaron, los nuevos aprendiendo de los
viejos las artimañas psicológicas de excitar a excesos
emocionales a los que les prestaron oído --aprendiéndolas
sí, y practicándolas, tal vez sin percatarse del
significado y de las repercusiones graves de lo que hacían.
Durante las últimas dos décadas han arrebatado
a muchas personas de la clase media, y no pocas de la
alta. Fulminando
sobre diezmos y haciendo mucha mercadería del
evangelio, acumulan grandes sumas con que compran
emisoras, publican revistas y periódicos, montan
grandes carpas, construyen templos enormes y sostienen
escuelas para adiestrar a todavía más pastores. En el
juicio final, podrán darle cuenta a Cristo de todas
estas obras suyas.
También de las multitudes de almas que tienen a
su cuidado. Podrán,
¡y lo harán! Su
responsabilidad será tremenda.
"Hermanos míos, no os hagáis maestros
muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor
condenación (Santiago 3:1), porque "si el ciego
guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo" (Mateo
15:14). Pero,
casi todo pentecostal, desde el más novato y crudo
hasta el de más preparación y experiencia, quiere ser
maestro; quiere predicar "por testimonio",
profetizar y pastorear.
De ahí, ¡su fracaso inexcusable en la sana enseñanza!
De todo, darán cuenta sus pastores en el juicio
final.
En
aquel gran día habrá preguntas difíciles para ellos,
y, como lo visualizamos, en presencia de los suyos tendrán
que responder, justificando, de ser posible, su mensaje
y su conducta. Entre
las preguntas, y comentarios, que escuchen desde el
trono de juicio quizás se encuentren los siguientes:
--"¿Con
qué lógica atribuyen ustedes al Espíritu Santo su
culto avivado de desorden y confusión? ¿Jamás leyeron
que "Dios no es Dios de confusión sino de
paz" y el mandamiento "Hágase todo
decentemente y con orden" (I Corintios 14:33-40)?
Provocaron grandes escándalos en las aldeas y
los pueblos, en los hogares y en las plazas.
Y, ¿cómo? Pues, incitando a los oyentes a
gritar a todo pulmón "Aleluyas",
"Glorias a Dios" y "Amenes", desafiándolos
a la gritería, poniéndolos a hablar, orar y profetizar
todos a la vez en voz alta y añadiendo, para colmo, el
ruido estrepitoso de los instrumentos de música.
Se quejaron los vecinos. ¡Hasta tuvo que
intervenir en ocasiones la policía!
Y, ahora ¿qué? No les dije que quitaran toda
"gritería" (Efesios 4:31).
Y, ¿me han traído este pueblo numeroso que cayó
preso al exceso de emocionalismo que atribuyen
equivocadamente al Espíritu de paz y orden"?
"¿Por
qué dejaron predicar en los cultos y gobernar en sus
congregaciones a las mujeres?
¿Nunca leyeron mis palabras: "Vuestras
mujeres callen en las congregaciones" (I Corintios
14:33,34), "porque no permito a la mujer enseñar,
ni ejercer dominio sobre el hombre" (I Timoteo
2:11-15). No
lo permitía Yo, pero ustedes sí se lo permitieron, ¿verdad?
No honraron mi Palabra.
¿Cómo honraré Yo a ustedes ahora?
"¿Así
que profetizaron en Mi Nombre? (Mateo 7:21-23).
Pero, ?No llegaron jamás a comprender que a mi
Nuevo Pacto, sellado con mi propia sangre (Mateo 26:28),
no le faltaba ni una palabra, ni siquiera de profecía,
cuando lo terminé de revelar en el primer siglo de la
era cristiana (Juan 16:13; Judas 3)?
¿Qué diferencia pondré entre ustedes y los
falsos profetas de otras épocas, quienes también están
aquí en este juicio clamando: '¡Profetizamos! ¡Profetizamos'!
No les envié ni a ellos ni a ustedes, "pero
corrían; yo no les hablé mas . . . profetizaban",
hablando "visión de su propio corazón",
endulzando sus lenguas con "El ha dicho", no
habiendo yo dicho nada, y contando cada uno sueños
mentirosos a su compañero" (Jeremías 23:9-40;
Ezequiel 13). ¿Cuántas veces predijeron ustedes
desastres de toda suerte, la fecha para mi segunda
venida y el fin del mundo, y su palabra cayó al suelo?
De sus fracasos, ¿no podían deducir que
erraban? NO, sino ilusionados con dones y señales
estaban, tal cual los judíos, no con mi Palabra. Y,
¿ahora qué?
"¿Así
que en mi Nombre echaron demonios e hicieron muchos
milagros (Mateo 7:21-23)? ¡NO!
¡Les digo que no!
Mas bien practicaron el exorcismo e hicieron
muchas señales engañosas (2 Tesalonicenses 2:9).
Y, ¿cómo no se dieron cuenta? ¡Muelas
platificadas! ¡Especialidades de oído! ¡De cáncer!
¡De rebajar el peso! No hago milagros postizos, ni a
medias, ¿comprenden? ¿Por qué no se fijaron que en el
primer siglo de la iglesia, cuando hacía falta señales
para confirmar mi Palabra, sanaba a todos, tuvieran o no
tuvieran fe (Marcos 16:17-20; Hebreos 2:2,4; Hechos
3:1-10; 5:12-16)? Y,
¿cómo se atrevieron ustedes, pastores pentecostales, a
enlazar la sanidad con la salvación?
¿Nunca leyeron que dejé Yo a Pablo con el aguijón
en la carne? ¿No
padeció Timoteo de frecuentes enfermedades?
¿No se enfermó Epafrodito? (2 Corintios
12:1-13; I Timoteo 5:23; Filipenses 2:25-27). Y, ¿por
qué no dedujeron que no era mi voluntad sanar a todo
aquel que creyera, sino alentaron a los afligidos de
vanas esperanzas, ofreciendo "Campañas de
sanidad" a estilo de espectáculos mundanos? ¡Cosa
vergonzosa para mi que celebraran esas campañas en mi
Nombre!
"Se
hicieron famosos y poderosos muchos de ustedes, ¿verdad?,
y ¡hasta muy ricos algunos! Sí, se enseñorearon (I
Pedro 5:1-5) de mucho pueblo ingenuo, ajeno a mis
verdades. Sí,
pisando los talones de aquellos falsos pastores de la época
mosaica --Véanlos allá a la izquierda-- cazaron
"las almas...para mantener así vuestra propia
vida" (Ezequiel 13). ¿Qué sucede? ¿Eran ustedes
sacerdotes de la tribu de Leví para que tuvieran
derecho a diezmos?
Entonces, ?con qué razón los exigían?
¿Eran ustedes ministros del Antiguo Testamento,
o del Nuevo (2 Corintios 3:2-18)?
Y, ¿Por qué negociaron tanto en mi Nombre y con
mi Mensaje, pidiendo, pidiendo, presionando,