El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

Tomo 3      Mayo y Junio  2004 
(Versión del Internet)

Contenido

¿Está Demasiado Ocupado Para Ir Al Cielo?

Los Ángeles

¿Qué Será de la Iglesia la Próxima Generación?

Prueba de Sus Conocimientos

“Pastor”

Los Pastores Pentecostales El Juicio Final...

 

 

 

 

 

 

¿Está Demasiado Ocupado Para Ir Al Cielo?

Muchas personas y aun miembros de la iglesia están demasiado ocupados con las cosas del mundo para dedicarse tiempo en ir al cielo. Pablo dice, “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna” (Gálatas 6:7,8).  Vamos a cosechar exactamente lo que hayamos sembrado.  Si estamos sembrando para la carne, vamos a cosechar corrupción, pero si sembramos para el Espíritu, cosecharemos la vida eterna.  Muchas personas no tienen tiempo para hacer buenas obras espirituales, porque están haciendo cosas para fortalecer la carne.  Están sembrando para su carne.

 

 En esta artículo, miraremos las razones por las cuales muchos están demasiado ocupados para ir al cielo.

 

 Algunas personas están demasiado ocupadas para estudiar la Biblia.  No podemos, ni  empezar una vida espiritual sin escuchar, leer o estudiar la santa palabra de nuestro Dios.  Pedro les explica a los cristianos recién convertidos a Cristo en 1 Pedro 2:2— “Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación".  Si un infante no recibe leche, morirá.  De la misma manera, la vida espiritual está basada y dependiente en la palabra de Dios.  Muchas Personas están a dieta de la palabra de Dios y no quieren consumir mucho y otras están en ayunos.  Es mejor para nuestro cuerpo si no comamos demasiado carne, maíz, frijoles, pan, etc., pero es dudable que uno pueda comer demasiado comida espiritual.

 

Muchas veces nos hacemos muy débiles, con poca fe, porque no comemos el pan de la vida cada día.  Jesús dice: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados" (Mateo 5:6).  Si un cristiano realmente tiene hambre o sed de las cosas espirituales, el va a dedicar tiempo en escuchar, estudiar y leer la Biblia.  La promesa de Dios dice que podemos recibir todo lo que necesitamos espiritualmente, si tenemos hambre espiritual.  Podemos ser saciados con la justicia y bendiciones de Dios.

 

 Ahora bien, muchas personas están demasiado ocupadas para asistir a los cultos de la iglesia.  Los cristianos del primer siglo: “Perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones" (Hechos 2:42).  Aquella gente continuaba constantemente adorar a Dios en los servicios de la iglesia, cantando, escuchando la enseñaza, participando en la ofrenda, la cena del Señor y oraciones.

 

 Ellos no estaban fluctuantes, sino fijos en su creencia. Hoy día, algunas personas tienen dos mentes, una para el mundo y otra para Dios.  Santiago dice, "El hombre de doble animo es inconstante en todos sus caminos" (Stg. 1:8).  Cuando no estamos firmes en nuestras convicciones y cuando Dios no puede depender de nosotros, entonces no somos útiles para la obra de El.  Jesús dice: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. 6El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. (Juan 15:5,6).  Si no continuamos fiel en la palabra de Cristo, no vamos a recibir NADA—excepto el castigo.  La Biblia enseña que el infierno estará lleno de las personas con buenas intenciones.

El Mandamiento de Dios dice: “No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados” (He. 10:25,26).

 

Este es un mandamiento de Dios advirtiendo al que peca deliberadamente.  Estos versículos nos enseñan que si estamos demasiado ocupados para asistir a los cultos, entonces estamos demasiado ocupados para ir al cielo.  No tenemos el derecho para poner ninguna cosa ante los servicios de la iglesia de Dios.  Jesús manda, "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia" (Mt.6:33).  Este significa que nunca debemos poner a          Dios en segundo o tercer lugar, sino debe ser primero.

 

 A veces, estamos demasiado ocupados para visitar y ayudar a otros.  Si estamos descuidando nuestra responsabilidad, jugando fútbol o mirando la televisión, estamos perdiendo nuestra alma.  Jesús explica claramente: “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?  Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.  E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna” (Mateo 25:41-46).  Algunas piensan que visitar a otras personas es obra exclusiva de los predicadores, pero en este pasaje, Jesús está hablando a toda la gente y no sólo a los predicadores o líderes de la iglesia.

 

Además, los cristianos fieles deben visitar a los infieles y animarlos a reconciliarse con la familia de Dios. La Biblia dice en Santiago 5:19-20:  "Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvar  de muerte un  alma, y cubrir  multitud de pecados".  Debemos, también, visitar y animar a los pecadores para arrepentirse y hacer la voluntad de Dios (Mateo 9:10-12).  Jesús nos da muchos ejemplos de visitar a los pecadores para que les predicáramos el evangelio.

 

Como cristianos, necesitamos tomar tiempo para compartir la palabra de Dios con otros.  Los cristianos en el libro de Hechos “. . . fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio"  (Hch. 8:4).  Los miembros de la iglesia de Jerusalén siempre estaban predicando el evangelio a otros.  La primera iglesia de Jesucristo creció rápidamente, porque todos les enseñaban la palabra a sus vecinos y amigos.  Cuando la iglesia no crece, el problema usualmente es los miembros están demasiado ocupados para enseñar la palabra de Dios a otros.

 

En conclusión, podemos decir con seguridad que nadie va al cielo si no toma tiempo para hacer la voluntad de nuestro Dios.  Cuando ponemos Dios primero en nuestra vida, siempre tenemos tiempo para hacer todo lo que Él nos dice.  Si nosotros no tenemos tiempo para Cristo Jesús hoy, es posible que Él no tenga tiempo para nosotros en el futuro.  ¿Qué tal su vida espiritual?  ¿Está demasiado ocupado para ir al cielo?  ¿Por qué no hacer el inicio hoy y obedecer el evangelio de Cristo?  Si usted no es cristiano y después de oír la palabra de Dios (Romanos 10:17, debe creer en ella (Romanos 10:9,10), arrepentirse de sus pecados (Hechos 17:30), confesar su fe en Jesús (Hechos 8:37) y bautizarse para perdón de sus pecados (Hechos 2:38).  Tony Melton

 

 

 

 

 

 Los Ángeles

 

 El tema de los Ángeles es muy extenso en la escritura. Los Ángeles para muchos son criaturas mitológicas de la misma categoría que las hadas y los duendes.  En nuestra época ha visto resurgir el interés por los ángeles, al mismo tiempo que una mala doctrina—fruto de la mezcla supersticiosa de las ideas como la nueva era que ha ido deformando en la mente de las personas la comprensión de los Ángeles.   Los Ángeles están de moda en las librerías y están llenas de muchos libros acerca de ellos. Los Ángeles existen y son reales y no son cuentos ni leyendas de la Biblia.

 

 ¿Quienes Son Los Ángeles?

 Los Ángeles tienen el término “mensajeros” en el Antiguo Testamento como en El Nuevo Testamento. El nombre ángel se encuentra en las sagradas escrituras más de trescientas veces, y siempre en el mismo sentido de enviado.

 

 "Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret” (Lucas 1:26). Algunas personas piensan que hoy en día aparecen ángeles para revelar algún tipo de mensajes. Es cierto que el nombre ángel significa “mensajero”, pero en nuestro tiempo no necesitamos ángeles para que nos revelen cosas nuevas, porque el mensaje del Nuevo Testamento ya esta completo.

 

 La palabra de Dios prohíbe que ángel del cielo venga a revelar otra cosa de lo ya esta escrito. “Mas si un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1.8). Los ángeles tuvieron su tiempo en fueron enviados para dar algún mensaje a los hombres de Dios. Pero hoy no esperamos encontrarnos con algún ángel para que nos den un mensaje de Dios.                                '

 

   Los ángeles son espíritu; Los ángeles no tienen cuerpos humanos como nosotros, los seres humanos. "Ciertamente de los ángeles dicen; El que hace a sus ángeles Espíritu" (Hebreos 1:7). Los ángeles tuvieron cuerpos, pero no cuerpos de carne, sino cuerpos celestiales como dice 1 Corintios 15.40. Cuando los ángeles se le aparecieron a Abraham y Lot, fueron ángeles con estos cuerpos celestiales.

 

  Los ángeles son poderosos, pero no todopoderosos como Dios. Los ángeles son mayores en fuerza que los seres humanos. “Mientras que los ángeles que son mayores en fuerza y potencia” (2.Pedro 2:11).

 

  Los ángeles son adoradores. Los ángeles adoran a Dios y al cordero día y noche por toda la eternidad. “Alabad a Jehová desde loe cielos; Alabad en las alturas”. Un ángel es un ser que teme ser adorado por los hombres, porque es memos que Dios y más que los hombres (Apocalipsis 22;6-9).  El ángel no permitió que Juan el apóstol lo adorara.

 

  Los ángeles son creados y no tienen existencia propia. Dios los hizo para que le sirvieran, porque todo lo que hay en el cielo y en la tierra fue creado.

 

  Los ángeles son varones: “Y estando ellos con los ojos puestos en los cielo, entre tanto que el se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas” (Hechos 1:10). Por lo tanto, los ángeles son de género masculino no de género femenino.

 

 

 ¿Que Funciones Tienen Hoy En Día?

 

 Los ángeles son simplemente observadores: Los ángeles se limitan solamente las dificultades que los santos tienen en esta vida. Hay muchas cosas que nos suceden, pero los ángeles no pueden intervenir en las cosas de la vida.

 

 1 Corintios 4:9— “Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres”.

 

 Los Ángeles transportan el alma de los santos al hades y colocarlos en El Paraíso: “Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham” (Lucas16:22).

 

 Sirven a los hijos de Dios en la salvación.  Hebreos 1:14 dice que los ángeles son destinados en el nombre de Dios y enviados para la utilidad de los santos que se quieren salvar. Muchos dicen que este texto fue escrito sólo para aquellos cristianos; otros dicen que se refiere algún repaso de algunas cosas que sucedieron en el Antiguo Testamento. Pero quiero decir que esos argumentos no me conocen mucho y digo que esa frase que Hebreos 1:14 tienen relación para nosotros los cristianos de hoy.  Si esto fue escrito para los cristianos del primer siglo,  ¿por qué para nosotros no? Es cierto que Cristo es Todopoderoso y que tememos al Espíritu Santo como nuestro ayudador, pero recuerde que los santos ángeles estatal para servir a Cristo y que Jesús utiliza a los ángeles para  aquellos que se quieren salvar.

 

 ¿Tenemos Ángeles Guardas?

 

  Los judíos pensaron que cada individuo tenía su propio ángel. Los textos de la Biblia no aprueban que cada uno tenga su ángel. Es probable que usted haya hablado con alguien que afirma haber hablado con ángeles. Quiero decir que hay cosas malas que les pasan a buenos cristianos— enfermedades, cáncer, choques, etc. Dios no promete la protección física en este mundo, pero si nos ayuda por medio de los ángeles para nuestra salvación; es cierta que Dios no necesita la ayuda de nadie para salvarnos, pero si utiliza a sus ángeles para ayudar a sus hijos en la salvación; no sé como lo hacen los ángeles, pero lo que si sé es que nos ayudan en la salvación.  La Biblia en el Nuevo Testamento, dice que no solamente tememos un ángel sino muchos ángeles que están a nuestro ser vacío para la salvación.

 Conclusión

Los cristianos debemos creer que los ángeles existen y olvidar esta verdad sería triste. Los ángeles son importantes en la obra para la salvación de los santos. Algo que debemos pensar es que aun los mismos ángeles quieren que no nos enfoquemos en ellos, sino en Cristo. Hay cristianos que quieren enfocar su vida más en los ángeles que en Cristo. Los que piensan así, por lo general, no son cristianos que están contentos con la revelación de la Biblia. Tenemos a alguien más grande que un ángel es Cristo Jesús y a Él debemos oír.   —Ángel Lagos

 

 

 

¿Qué Será de la Iglesia la

Próxima

Generación?

 

Muchos piensan que no es importante crecer a sus hijos en completa sujeción a Dios, sino piensan que cuando ellos estén grandes (muchachos) tomarán su propia determinación para seguir a Dios o al mundo. Si ustedes padres cristianos, no les dan un crecimiento en completa sujeción a Dios a sus hijos, ellos ya llevan una determinación a quien seguir—al mundo. El muchacho no sabrá absolutamente nada acerca del temor a Dios. ¿Qué pensarán los hijos cuando no se crían en los caminos rectos de Dios? Que Dios no es importante, que los padres sólo están siguiendo un rito antiguo, o simplemente cuando sus padres quieran instruirlo, estando ellos ya grandes, y dirán que estos están locos. ¿Por qué? porque no se instruyeron cuando era el momento apropiado.   

 

 Dicen las escrituras: “Castiga a tu hijo entre tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo (Pr.19:18).  Yo me pregunto: ¿Cómo es posible que los padres estén luchando por la salvación de sus almas, y estén dejando perder la de sus muchachos?  En otras palabras, están aborreciendo a sus hijos.  Es lo que dicen las escrituras según Proverbios 13:24— “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige”.  Padres Cristianos, amados míos, ¿cómo es posible que sus muchachos se estén perdiendo, si tenemos la instrucción de Dios en nuestras manos?  Si pensemos sólo en nuestra generación, ¿qué será de la iglesia en las futuras generaciones?  ¿Será que el fin de nuestra generación es el fin de la iglesia?  ¡En ninguna manera!  ¿No debe ser así?  Más bien es ser futurista.  Hay que pensar en el futuro de la iglesia.  La próxima generación en la iglesia debe ser más sólida y más grande en número.   Por la cantidad de niños que hay en la iglesia—hijos de padres cristianos.  Es como cuando un joven sincero se convierte al Señor y dice: “Bueno, los predicadores que están por el momento no son eternos porque un día morirán.  ¿Qué indica esto?  Tiene que prepararse para el futuro, porque si no ¿Quién enseñará?

 

 Así deben pensar los padres cristianos.  Un día faltaremos (moriremos) y la esperanza para la iglesia serán los hijos.  ¿Qué indica entonces?  Hay que criarlos en completa sujeción a Dios.

 

 Quiero ser sincero con cada uno de ustedes, padres cristianos, y decirles lo que pienso de mi mismo.  Si el día de mañana Dios me concede el privilegio de ser padre y cuando los hijos sean unos jovencitos, se apartaran del temor a Dios para no hacer su voluntad, no me sentiría ni un poco menos ni un poco más que “Cobarde”.  Porque Dios da la instrucción como criarlos y aun siendo viejo no se apartará del temor de Dios.  A los padres sólo les corresponde aplicar esa instrucción que Dios nos ha dado.

 

Padres cristianos, amados míos, piensen en el futuro de la iglesia y pongamos en práctica las instrucciones del Señor acerca de la crianza de sus hijos.  Que Dios bendiga a todos y cada uno de mis hermanos en Cristo Jesús.  Con mucho amor para todos. —Adrián Torres. 

 

 

 

 

Los “Testigos de Jehová” al llegar a una casa pueden pedirle a una persona que lea en su Biblia el Salmo 110:1, que dice: “Jehová dijo a mi Señor . . .”, lo cual puede ser confuso.  Luego ellos leen el mismo versículo en su Traducción del Nuevo Mundo: “La expresión de Jehová a mi Señor es . .  .”  Entonces arguyen que es mejor usar la Biblia de la Traducción del Nuevo Mundo, porque en ella no parece que el Señor esté hablando consigo mismo.

       Para responder al argumento, sólo basta considerar el texto más cuidadosamente.  No dice que Jehová (YHWH) habló a Jehová, sino al “Señor” del salmista, es decir, el Mesías.  Los cristianos que conocen bien la Biblia, se dan cuenta al leer este versículo de que Dios el Padre habla al Hijo. (Seleccionado).

 

 

Prueba de Sus 

Conocimientos

 

 

 

* Marcos 16:15,16

1. Para tener salvación tenemos que . . .

A. creer solamente.

B. aceptar a Jesús como nuestro Salvador solamente.

C. creer y bautizarnos.

 

 

 * Romanos 10:17

2. Para tener fe o creencia, tenemos que . . .

A. oír la palabra de Dios.

B. esperar una señal de Dios.

C. orar a Dios para recibir el Espíritu Santo.

 

 * Romanos 1:16

3. El poder de Dios para salvación a todo aquel que cree es . . .

A. el bautismo del Espíritu Santo.

B. el evangelio de Cristo.

C. la iglesia.

 

 

 * Hechos 17:30

4. Dios exige que . . .

A. Solamente los hombres muy malos necesitan arrepentirse.

B. todos los hombres en todo lugar se arrepientan.

C. solamente los ateos necesitan arrepentirse.

 

 

 * Romanos 10:9,10

5. Podemos ser salvos si confesamos con nuestra boca . . .

A. nuestros pecados al sacerdote.

B. que Dios nos ha perdonado nuestros pecados.

C. que Jesús es el Señor.

 

 

 * Hechos 2:38

6. Para tener perdón de nuestros pecados, tenemos que  . . .

A. confesar que somos pecadores.

B. arrepentirnos y bautizarnos

C. confesar nuestros pecados.

 

 * I Pedro 3:21

7. Según este versículo, el bautismo . . .

A. no salva.

B. nos da privilegios en la iglesia.

C. nos salva.

 

 * Juan 3:5

8. No puede entrar al reino de Dios si no . . .

A. nace de agua y del Espíritu.

B. estudia la doctrina de la iglesia por tres meses.

C. tiene una experiencia sobrenatural.

 

* Romanos 6:1-4

 9. Después de nuestro bautismo . . .

A. no debemos perseverar en el pecado.

B. podemos seguir en el pecado.

C. podemos vivir como vivíamos antes.

 

 * Hebreos 10:25

10. Después de nuestro bautismo . . .

A. podemos congregarnos si queremos.

B. tenemos que congregarnos.

C. podemos ser cristianos sin la iglesia.

 * Hechos 2:40, 41

11. Según estos versículos, después del bautismo los cristianos . . .

A. perseveraban en los mandamientos de Dios.

B. dejaban los mandamientos.

C. perseveraban en los mandamientos de los hombres.

 

(Respuestas abajo)

 

 

 

 

“Pastor”

 

por J.W. McGarvey

 

El término "pastor" nos provee con un fuerte ejemplo de la influencia que las palabras usadas por las sectas tienen sobre nosotros.  

 

Tenemos todo lo necesario para entender la palabra "pastor".  Para aplicarla a un predicador, quien no es nombrado anciano de la iglesia, es un nombre inapropiado; es como llamar el día del Señor "el día de reposo", o llamar el rociar "el bautismo". 

 

Es una violación de la ley que dice que debemos hablar conforme a la palabra de Dios; es dejar la palabra sana que hemos oído de los apóstoles. 

 

Otra vez: llamar a un predicador "el pastor", no es bíblico porque en esta manera, despoja a los ancianos totalmente de este título, y hace constar que una iglesia puede tener un pastor mientras las iglesias apostólicas tenían una pluralidad de ellos. 

 

Si usamos este término en alguna forma, tenemos que aplicarlo a los ancianos y hablar de "los pastores de una iglesia", y de un pastor, pero jamás de "el Pastor", a menos que, una iglesia sea tan mal organizada que en realidad sólo tenga un anciano.

 

 

 

Los Pastores Pentecostales El Juicio  Final...

 

 

Estarán, como todos nosotros (2 Corintios 5:10).  Despojados de todos sus títulos y puestos, de toda pretensión y pomposidad.  Estarán, desde el más famoso y rico hasta el más humilde y pobre.  Y, ¿cuál de ellos se atreverá a decirle al Señor: "Yo soy el 'Reverendo' Fulano"?  Estarán, y tendrán que dar cuentas como todos nosotros.

               

Son muchos.  Sus antecesores, mayormente del vulgo, comenzaron, hace décadas, a conquistar a muchas personas ingenuas de poca letra, o ninguna--observación hecha no para ofender sino porque es una realidad innegable.  Se multiplicaron, los nuevos aprendiendo de los viejos las artimañas psicológicas de excitar a excesos emocionales a los que les prestaron oído --aprendiéndolas sí, y practicándolas, tal vez sin percatarse del significado y de las repercusiones graves de lo que hacían.  Durante las últimas dos décadas han arrebatado a muchas personas de la clase media, y no pocas de la alta.  Fulminando sobre diezmos y haciendo mucha mercadería del evangelio, acumulan grandes sumas con que compran emisoras, publican revistas y periódicos, montan grandes carpas, construyen templos enormes y sostienen escuelas para adiestrar a todavía más pastores. En el juicio final, podrán darle cuenta a Cristo de todas estas obras suyas.  También de las multitudes de almas que tienen a su cuidado.  Podrán, ¡y lo harán!  Su responsabilidad será tremenda.  "Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación (Santiago 3:1), porque "si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo" (Mateo 15:14).  Pero, casi todo pentecostal, desde el más novato y crudo hasta el de más preparación y experiencia, quiere ser maestro; quiere predicar "por testimonio", profetizar y pastorear.  De ahí, ¡su fracaso inexcusable en la sana enseñanza!  De todo, darán cuenta sus pastores en el juicio final.

               

En aquel gran día habrá preguntas difíciles para ellos, y, como lo visualizamos, en presencia de los suyos tendrán que responder, justificando, de ser posible, su mensaje y su conducta.  Entre las preguntas, y comentarios, que escuchen desde el trono de juicio quizás se encuentren los siguientes:

               

--"¿Con qué lógica atribuyen ustedes al Espíritu Santo su culto avivado de desorden y confusión? ¿Jamás leyeron que "Dios no es Dios de confusión sino de paz" y el mandamiento "Hágase todo decentemente y con orden" (I Corintios 14:33-40)?  Provocaron grandes escándalos en las aldeas y los pueblos, en los hogares y en las plazas.  Y, ¿cómo? Pues, incitando a los oyentes a gritar a todo pulmón "Aleluyas", "Glorias a Dios" y "Amenes", desafiándolos a la gritería, poniéndolos a hablar, orar y profetizar todos a la vez en voz alta y añadiendo, para colmo, el ruido estrepitoso de los instrumentos de música.  Se quejaron los vecinos. ¡Hasta tuvo que intervenir en ocasiones la policía!  Y, ahora ¿qué? No les dije que quitaran toda "gritería" (Efesios 4:31).  Y, ¿me han traído este pueblo numeroso que cayó preso al exceso de emocionalismo que atribuyen equivocadamente al Espíritu de paz y orden"?

               

"¿Por qué dejaron predicar en los cultos y gobernar en sus congregaciones a las mujeres?  ¿Nunca leyeron mis palabras: "Vuestras mujeres callen en las congregaciones" (I Corintios 14:33,34), "porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre" (I Timoteo 2:11-15).  No lo permitía Yo, pero ustedes sí se lo permitieron, ¿verdad? No honraron mi Palabra.  ¿Cómo honraré Yo a ustedes ahora?

               

"¿Así que profetizaron en Mi Nombre? (Mateo 7:21-23).  Pero, ?No llegaron jamás a comprender que a mi Nuevo Pacto, sellado con mi propia sangre (Mateo 26:28), no le faltaba ni una palabra, ni siquiera de profecía, cuando lo terminé de revelar en el primer siglo de la era cristiana (Juan 16:13; Judas 3)?  ¿Qué diferencia pondré entre ustedes y los falsos profetas de otras épocas, quienes también están aquí en este juicio clamando: '¡Profetizamos! ¡Profetizamos'!  No les envié ni a ellos ni a ustedes, "pero corrían; yo no les hablé mas . . . profetizaban", hablando "visión de su propio corazón", endulzando sus lenguas con "El ha dicho", no habiendo yo dicho nada, y contando cada uno sueños mentirosos a su compañero" (Jeremías 23:9-40; Ezequiel 13). ¿Cuántas veces predijeron ustedes desastres de toda suerte, la fecha para mi segunda venida y el fin del mundo, y su palabra cayó al suelo?  De sus fracasos, ¿no podían deducir que erraban? NO, sino ilusionados con dones y señales estaban, tal cual los judíos, no con mi Palabra. Y, ¿ahora qué?

 

"¿Así que en mi Nombre echaron demonios e hicieron muchos milagros (Mateo 7:21-23)? ¡NO!  ¡Les digo que no!  Mas bien practicaron el exorcismo e hicieron muchas señales engañosas (2 Tesalonicenses 2:9).  Y, ¿cómo no se dieron cuenta? ¡Muelas platificadas! ¡Especialidades de oído! ¡De cáncer! ¡De rebajar el peso! No hago milagros postizos, ni a medias, ¿comprenden? ¿Por qué no se fijaron que en el primer siglo de la iglesia, cuando hacía falta señales para confirmar mi Palabra, sanaba a todos, tuvieran o no tuvieran fe (Marcos 16:17-20; Hebreos 2:2,4; Hechos 3:1-10; 5:12-16)?  Y, ¿cómo se atrevieron ustedes, pastores pentecostales, a enlazar la sanidad con la salvación?  ¿Nunca leyeron que dejé Yo a Pablo con el aguijón en la carne?  ¿No padeció Timoteo de frecuentes enfermedades?  ¿No se enfermó Epafrodito? (2 Corintios 12:1-13; I Timoteo 5:23; Filipenses 2:25-27). Y, ¿por qué no dedujeron que no era mi voluntad sanar a todo aquel que creyera, sino alentaron a los afligidos de vanas esperanzas, ofreciendo "Campañas de sanidad" a estilo de espectáculos mundanos? ¡Cosa vergonzosa para mi que celebraran esas campañas en mi Nombre!

 

"Se hicieron famosos y poderosos muchos de ustedes, ¿verdad?, y ¡hasta muy ricos algunos! Sí, se enseñorearon (I Pedro 5:1-5) de mucho pueblo ingenuo, ajeno a mis verdades.  Sí, pisando los talones de aquellos falsos pastores de la época mosaica --Véanlos allá a la izquierda-- cazaron "las almas...para mantener así vuestra propia vida" (Ezequiel 13). ¿Qué sucede? ¿Eran ustedes sacerdotes de la tribu de Leví para que tuvieran derecho a diezmos?  Entonces, ?con qué razón los exigían?  ¿Eran ustedes ministros del Antiguo Testamento, o del Nuevo (2 Corintios 3:2-18)?  Y, ¿Por qué negociaron tanto en mi Nombre y con mi Mensaje, pidiendo, pidiendo, presionando, exprimiendo, diciendo barbaridades tales como: "Dios me ha mostrado que aquí hay diez personas que darán cada uno 100 pesos, y 20 que darán 50"? ¡Sepan ahora que Yo no era el autor de aquellos atropellos suyos! ¡Oh, pero vendían en mi Nombre! ¿Cómo es que nunca les impactara lo que hice al sacar del templo a los mercaderes y cambistas (Juan 2:13-17)? Y, ¿qué diferencia pondré entre ustedes y aquéllos?  Y, ¡me traen este numeroso pueblo que sugestionaron de continuo, explotaron y estafaron"!  

 

¿Cómo responderán los pastores pentecostales a tales interrogativas penetrantes y acusaciones acertadas?  ¿Podrán los pastores pentecostales quedarse en pie, con la fuente en alto, en el juicio final?

(Seleccionado)

 

(Repuestas C A B B C C A A B)