Contenido
Estudio
Sobre
el Catolicismo
Prueba
de Sus
Conocimientos
Estudio Sobre
el Catolicismo
La
Iglesia Católica Romana es una iglesia con ricas y
numerosas tradiciones.
Aunque algunas tradiciones son bíblicas, hay
otras que no tienen base bíblica.
Por
ejemplo, Colosenses 2:8 nos avisa que nos cuidemos de
"la tradición de los hombres".
¿Cómo podemos distinguir entre una tradición
de Dios, y una tradición de hombres?
Cuando
anulamos la palabra del Señor para seguir una tradición,
esa tradición no es de Dios.
Cristo
dice a los fariseos de su día "¿Por qué también
vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por causa
de vuestra tradición?" (Mateo 15:3).
Cuando
una tradición no se encuentra en las Escrituras,
entonces es una tradición que agrada a Dios. En este
estudio, examinaremos algunas tradiciones y creencias
católicas y veremos si son de Dios o de los hombres.
Algunas
Tradiciones y Creencias
A.
Las palabras del Papa son inspiradas por Dios.
La palabra inspirada por Dios no se contradice,
pero los papas muchas veces se han contradicho.
Por lo tanto, los papas no son infalibles en
palabra. Veamos
algunos ejemplos de estas contradicciones.
"El papa Virgilio, después de condenar varios
libros, retiró su condena; luego los volvió a condenar
y una vez más volvió a retirar la condena, para más
tarde los vuelva
a condenar”.
El duelo fue autorizado por el papa Eugenio III
(1145-1153). Pero
más tarde, el papa Julio II (1509) y Pío IV (1506) lo
prohibieron.
Sixto el papa V hizo preparar una versión de la Biblia,
la cual declaró auténtica y muy fiel; pero dos
años más tarde, Clemente VIII declaró que
estaba llena de
errores y ordenó hacer otra.
Gregorio I rechazó el título de "obispo
universal" por considerarlo pagano, "profano,
supersticioso, orgulloso e inventado por el primer apóstata".
Otros papas han reclamado este título.
El papa Adriano II (867-872) declaró el matrimonio civil
como válido, pero el papa Pío VII (1800-1823) lo
condenó como no válido.
El papa Eugenio IV (1431-1447) condenó a Juana de Arco a
ser quemada por bruja.
Más tarde, en 1919, Benedicto IV la declaró
santa.
¿Cómo podemos creer que los papas son infalibles si se
contradicen directamente entre sí?
La
Biblia enseña con claridad que tenemos la revelación
completa de Dios. 1
Timoteo 2:16,17 nos enseña que la
Escritura nos hace PERFECTOS y nos prepara
ENTERAMENTE para
toda buena obra. Pedro
dice en 2 Pedro 1:3 que el Señor nos ha dado TODAS las
cosas que pertenecen a la vida y piedad.
¿Son insuficientes las Escrituras?
Judas 3 habla de la fe (doctrina) UNA VEZ dada a
los santos. Apocalipsis
22:18-19 nos advierte a no agregar o quitar de las
palabras escritas de Dios.
¿Necesitamos algo aparte de la palabra escrita
de Dios? No
necesitamos las interpretaciones u opiniones de ningún
hombre, inclusive del papa.
¿Cómo pueden hombres tan corruptos ser inspirados
por Dios? Según
la historia, los papas pecaminosos e inmorales.
D.
Los curas y
obispos pueden perdonar pecados.
Los
sacerdotes católicos y el papa no pueden perdonar
pecado, sino sólo Dios.
Marcos 2:7 dice: "¿Quién puede perdonar
pecados, sino sólo Dios?"
Cada cristiano puede orar y pedir perdón a Dios
cuando haya pecado (1 Jn.1:7,9).
E.
La existencia del purgatorio.
Si
alguien lee la Biblia sin prejuicios, nunca llegará a
la conclusión de que existe el purgatorio.
Esta doctrina más bien niega algunos principios
Bíblicos. Primeramente
niega el hecho que Cristo nos puede limpiar de todo
pecado hoy (He.8:12).
Cristo vino para librarnos del temor a la muerte
(He.2:15). Es
ilógico creer que Dios perdonará a alguien de sus
pecados y luego lo mandará a un lugar de sufrimiento.
Segundo,
el purgatorio no toma en cuenta que Lázaro, no fue al
purgatorio sino al seno de Abraham (Lucas 16:22).
Tampoco toma en cuenta al criminal arrepentido en
la cruz. Cristo
no le dijo: "Hoy estarás en el purgatorio",
sino "Hoy estarás conmigo en el Paraíso"
(Lucas 23:43). El
apóstol Pablo dijo que era mucho mejor morir y estar
con Cristo sin tomar en cuenta la existencia de un
purgatorio (Fil.1:23).
Tercero,
la enseñanza del purgatorio niega el principio bíblico
que no hay segunda oportunidad después de la muerte
(He.9:27).
F.
La adoración a María, la madre de Dios.
Muy
significativo para el católico es la adoración a María,
la "madre de Dios".
A veces el católico adora más a la virgen María
que a Cristo mismo.
Por ejemplo, el rosario completo incluye 53
"Avemaría", 6 misterios, 5 meditaciones, 5
glorias y solamente 6 Padrenuestros.
¿Permaneció María virgen por toda su vida?
Bíblicamente hablando, sabemos que María sí
tuvo relaciones sexuales con su esposo José.
En Mateo 13:55,56,
los paisanos de Cristo dijeron que Cristo tenía
hermanos carnales. Ya que está hablando acerca de su
padre y madre, no sería natural que dijera primas, y
primos. Según
Mateo 1:18, 25, la frase "[José] no la conoció
hasta que dio a luz un hijo primogénito" sugiere
que José la conoció después del nacimiento de Cristo.
¿Debemos orar y adorar a María, como "Madre
de Dios"? No debemos de adorar ni orar a María
porque Jesús dice que la persona que obedece la palabra
de Dios es más bienaventurada que María (Lc.11:27,28).
Puesto que Cristo no la miró como "Madre de
Dios" y merecedora de
adoración, ¿por que debiéramos rendírsela?
Segundo,
no debemos adorar a María porque Cristo es el único
mediador entre Dios y el hombre (1 Ti.2:5,6).
Este versículo dice "Hay un Dios, asimismo
como UN MEDIADOR entre Dios y los hombres, Jesucristo
hombre." Cristo
es el único mediador.
"No hay en toda la historia sagrada ninguna
evidencia que autorice a María como mediadora entre
Dios y los hombres" (La Verdadera María, 15).
¿De donde proviene la idea de adorar a María?
La idea de adorar a una virgen no tuvo su origen
en la Biblia sino en el paganismo. Veamos algunos
ejemplos de vírgenes paganas que recibieron adoración:
H.
La doctrina de la transubstanciación.
Esta doctrina enseña que
cuando el sacerdote dice las palabras latinas: "Hoc
corpus meus", el pan se convierte en cuerpo, y el
jugo de uvas en sangre.
Esta santa cena se llama "el sacrificio de
misa" y la "renovación del sacrificio de la
cruz". Si
cada vez que celebran la santa cena es un nuevo
sacrificio de Cristo, entonces ¡estamos ofreciendo a
Cristo millones de veces a través de los siglos!
(Babilonia Misterio Religioso 147).
Leamos Hebreos 9:25-28.
Aquí habla del único sacrificio de Cristo,
diciendo: "Así Cristo fue ofrecido una vez para
agotar los pecados de muchos".
En el antiguo testamento los sacrificios eran
imperfectos, y por eso los ofrecían continuamente.
Pero el sacrificio de Cristo era completamente
perfecto y solamente fue ofrecido una vez.
I.
El Bautismo de los infantes
La
iglesia católica practica el rociamiento de los niños.
La Biblia no aprueba tal práctica por las
siguientes cuatro razones:
La palabra "bautismo" en el Nuevo
Testamento proviene de la palabra griega "baptizo"
que significa "inmersión, meter en el agua",
según el diccionario griego.
La palabra "rociar" proviene de la
palabra griega "rhantizo".
Estas dos palabras griegas son completamente
distintas. Por
lo tanto la palabra "bautismo" SIEMPRE
significa sumersión en el agua.
También el bautismo no es un rociamiento porque la
Biblia describe el bautismo como "una
sepultura" (Col.2:12).
Cuando uno es sepultado, es colocado
completamente debajo de la tierra, no es rociado con
tierra.
Marcos 16:16 y Hechos 2:38 enseñan que la persona
adecuada para recibir el bautismo es el creyente y el
arrepentido. El
niño incapaz de creer el evangelio y arrepentirse de
sus pecados no está listo para ser bautizado.
Últimamente, los niños no son responsables de
pecado. El
niño no tiene pecado (Mateo 18:2,3).
El niño no hereda pecados de su padre (Ez.18:20),
y por lo tanto no nace pecaminoso.
Según
Hechos 2:38 el bautismo es "para perdón de
pecados." Pero
si el pequeño no tiene pecado, ¿por qué bautizarlo?
J.
La adoración de imágenes
El Papa León XIII ordenó que la iglesia católica enseñara
lo siguiente: "La misma reverencia debe
manifestarse a una imagen de Cristo, que a Cristo mismo;
la cruz recibe la misma adoración que Cristo y por esta
razón nos dirigimos y suplicamos a la cruz del mismo
modo que lo hacemos a Cristo".
Dios
nunca ha querido que su pueblo le hiciera estatuas o imágenes
de dioses ajenos o de él mismo (Ex.20:4,5).
Dios no quiere que nos inclinemos delante de
ninguna imagen, sea de un hombre o de Dios. Me he
preguntado: "¿Cómo saben ellos el parecer de
Cristo?" La
realidad es que el diseño de las estatuas que usan son
la invención de la mente humana. Dios no quiere que
hagamos imágenes de él.
"Y cambiaron la gloria de Dios incorruptible
en semejanza de imagen de hombre corruptible"
(Ro.1:23). Es
pecaminoso hacer estatuas de Dios el Hijo y adorarlas
como si realmente fueran Dios.
K.
El Papa es Cristo en Oficio
Aunque hemos probado que el papa es falible, el Concilio
Vaticano dice que "El Papa es Cristo en
oficio". Hagamos
una comparación de los papas y Cristo.
Primeramente, los papas llevan
una costosa corona (más de millón de dólares),
están cubiertos de joyas, y viven en un palacio de
lujo. Por
otra parte, Cristo únicamente llevó una corona de
espinas, un traje de campesino, y ni tenía lugar dónde
acostar la cabeza. ¡Qué
diferencia entre el Señor Jesús y el "Cristo en
oficio"!
Profecías Referentes a la Iglesia Católica
A.
Ts.2:3-4.
Bíblicamente hablando, los papas eran hombres de perdición.
Este pasaje nos da una descripción perfecta de
un papa: Se
exaltan sobre todas las personas y dioses, se sientan en
el templo de Dios y reclaman ser Dios.
Esta descripción no es de un emperador romano,
sino de un papa católico.
No puede ser un emperador porque dice que el
hombre de perdición se sienta en el templo de Dios.
Pero el emperador nunca se sentaba en el templo
de Dios.
B.
1 Ti.4:1-4.
En los postreros tiempos una iglesia se iba a levantar que
"prohibirá casarse y mandarán abstenerse de
alimentos que Dios creó".
Estas dos creencias son dos de las más antiguas
y más prominentes de la iglesia católica romana.
C.
Ap.17:1-5; 18:3.
Es posible que estos versículos estén hablando de la
Iglesia Católica Romana.
Si esta teoría es correcta, la mujer sentada
sobre la bestia (el imperio romano) representaría a la
Iglesia Católica Romana.
Los Versículos Más Comunes para
Probar que las Doctrinas Católicas son Bíblicas.
A.
Juan 21:15-17.
B.
Juan 6:53-55.
Se dice que este pasaje está hablando acerca de la cena
del Señor y que prueba que los emblemas en la santa
cena se convierten en la cuerpo y sangre de nuestro
Salvador. Pero
primeramente debemos notar que este pasaje no tiene nada
que ver con la cena del Señor, porque la cena todavía
no había sido instituida.
No olvidemos que en esta ocasión Cristo estaba
predicando a los judíos que no eran discípulos de él
acerca de la vida eterna (Jn.6:52).
¿Hablaría Cristo a gente incrédula acerca de
la cena del Señor?
Es ilógico pensar que sí. Comer el cuerpo y
beber la sangre son figurativos y significan poner su
confianza en Cristo, tal como comer el pan de vida en el
versículo 51 significa creer en Cristo.
C.
Hechos 10:24; 16:15, 31-33;
1 Co.1:16.
Algunos se basan en estos versículos
para justificar su práctica de bautizar a los infantes.
Un teólogo católico dijo: "Es probable que
los infantes con sus familias enteras fueron bautizados
por Pablo." Pero
en estos versículos cuando habla las "casas"
o familias, es evidente que estas familias consistían
de personas con la capacidad de entender y aceptar el
mensaje que les fue predicado (Hch.10:33; 16:31-33; 1
Co.16:15). El
carcelero en Hechos 3:34 "les puso la mesa y se
regocijó de que con toda su casa había creído en
Dios". Entonces
la casa del carcelero consistía de personas capaces de
creer en Cristo, no infantes.
D.
Apocalipsis 5:8.
Se apoyan en este versículo para probar que el
cristiano puede orar a un santo.
Creen que los ancianos en el cielo oraban para
sus hermanos terrenales.
Pero es una interpretación errónea, porque los
ancianos solamente tenían las copas de oro que contenían
las oraciones de los santos (cristianos) que estaban en
la tierra.
E.
Mateo 12:32.
Cristo dijo en este versículo que la blasfemia
contra el Espíritu Santo no sería perdonada en este
siglo ni el venidero (Mt.12:32).
Según algunos, esto significa que algunos
pecados no serían perdonados aquí en la tierra ni en
cielo. Entonces
¿dónde serán perdonados estos pecados?
Ya que los pecados no pueden ser perdonados en el
cielo (Ap.21:27), esos pecados tienen que ser perdonados
en el purgatorio.
Aunque esto parece ser un buen argumento, es una mala
interpretación de Mateo.12:32.
Cristo no se refería a esta vida y la próxima,
sino a "este siglo" y el "venidero".
Esto se refiere al siglo o edad judía en la cual
Cristo vivía y el siglo o edad cristiana venidera que
en poco tiempo iba a empezar.
F.
1 Corintios 3:15.
También emplean 1 Corintios 3:15 para probar la
existencia del purgatorio.
El versículo dice: "Si la obra de alguno se
quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será
salvo, aunque así como por fuego".
Según algunos católicos, esto significa que la
persona sufrirá por un tiempo en las llamas de
purificación del purgatorio. Pero cuando examinamos el
versículo, notamos que el pasaje no dice que el hombre
será salvo "por medio del" fuego del
purgatorio, ni "por" fuego, sino "como
por" fuego. El
fuego aquí no es literal, sino una metáfora.
Segundo, el fuego aquí mencionado no es el fuego
del purgatorio, porque el fuego en este pasaje es para
"probar", no purgar o purificar (1 Co.3:13).
Tercero, este fuego aparecerá en el día del Señor,
no está en existencia ahora (1 Co.3:13).
Últimamente, las obras serán quemadas y no las
personas (1 Co.3:15).
G.
Mateo 26:26-28.
Este pasaje se usa para probar
que el pan es el cuerpo literal y el vino es la sangre
literal de Cristo. Cristo
dijo: "Esto es mi cuerpo...esto es mi sangre".
Aunque Cristo usa el verbo "es" en este
versículo, lo usa metafóricamente.
Es cómo decir, "El cordero de la pascua es
Cristo". ¿Fue
Cristo un cordero literal?
No, únicamente el cordero de la pascua
representa a Cristo".
¿Es el pan el cuerpo literal de Cristo? No,
solamente representa ese cuerpo.
Cuando Cristo dijo estas palabras, Jesús todavía
estaba en su cuerpo y no había derramado su sangre.
Ya que esto es el caso, es inútil tratar de
verificar que el pan y el jugo de uva son el cuerpo y
sangre literales de Jesús.
H.
Mateo 10:2.
Esta escritura dice: "Los nombres de los
apóstoles son estos: primero Simón, llamado
Pedro." Ya
que Mateo nombra a Pedro primero, se dice que Pedro tenía
preeminencia sobre los otros apóstoles.
Pero el orden de nombres no prueba nada porque en
1 Corintios 3:22, Pablo está nombrado primero, y en Gálatas
Jacobo, precede a Pedro (Cefas).
J.
Lucas 1:28.
"Bendita tú entre las mujeres".
Esta frase es usada para demostrar que María fue
más bendita y superior a las demás mujeres.
Utilizan este pasaje para probar que no es malo
adorar a María. Pero
esta frase no exalta a María como Madre de Dios.
Esta misma frase fue usada en Jueces 5:24,
hablando de la mujer Jael.
Apéndice: Los Libros Apócrifos
Por Nei1 R. Lightfoot
Cuando alguien toma una Biblia católica, ve que hay varios libros
adicionales incluidos en la lista del Antiguo Testamento
que no se encuentran en las Biblias que usamos nosotros.
Estos libros adicionales por lo general se conocen como apócrifos.
La palabra apócrifo proviene del griego y significa básicamente
"escondido". Muy temprano se usó en el
sentido de secreto u oculto, pero también
se usaba para referirse a un libro de origen dudoso o
desconocido. Los
libros adicionales en la Biblia católica deberían
denominarse "los apócrifos del Antiguo
Testamento", ya que también existen apócrifos del
Nuevo Testamento.
Los Libros Apócrifos del Antiguo Testamento
Los apócrifos del Antiguo Testamento incluyen 14 o 15 libros (dependiendo
del método de contar) que fueron escritos en el período
del siglo dos antes de Cristo al primer siglo después
de Cristo. Los títulos y el orden de los libros apócrifos
son los siguientes:
1. El primer libro de
Esdras
2. El segundo libro de
Esdras
3. Tobías
4. Judit
5. Los agregados al libro de Ester
6. La sabiduría de Salomón
7. Eclesiástico, o la Sabiduría
de Jesús hijo de Sirac
8. Baruc
9. La Epístola de Jeremías
10. La oración de Azarías y el cántico de los tres jóvenes
11. Susana
12. Bel y el dragón
13. La oración de Manasés
14. El primer libro de Macabeos
15. El segundo libro de Macabeos.
La Iglesia Católica no considera como inspirados tres de estos quince
libros (I y II Esdras y la oración de Manasés).
%Por qué fueron rechazados estos libros?
Hay varios motivos válidos porqué los apócrifos no pueden aceptarse como
"Sagradas Escrituras".
1. Estos libras jamás fueron incluidos en el canon
hebreo del Antigua Testamento. Esto toma verdadero
significado cuando se recuerda que el Antiguo Testamento
es una colección judía de historia y leyes, y que no
hay pruebas de que estos libros algunas vez hayan sido
aceptados por alguna comunidad judía, dentro o fuera de
Palestina.
2. De acuerdo con las evidencias, Jesús ni sus apóstoles
nunca los aceptaron como inspirados por Dios. El Antiguo
Testamento que Jesús empleaba era el Antiguo Testamento
hebreo; y del Antiguo Testamento hebreo jamás
ha contado con los escritos apócrifos. Los apóstoles
mencionan muchos eventos del Antiguo Testamento en sus
cartas y predicaciones, pero jamás mencionan ningún
evento ni citan los
libros apócrifos.
3. Estos libros no fueron aceptados como
"Escritura" por escritores judíos del primer
siglo como Josefo y Filón. No fue hasta el año 400 que
Jerónimo proclamó que los libro apócrifos eran
inspirados por Dios.
4. Estos libros no evidencian cualidades intrínsecas
de inspiración. Grandes
porciones de estos libros son obviamente legendarios y
ficticios. A
menudo contienen errores históricos, cronológicos, y
geográficos. En
Judit, por ejemplo, se describe a HoloFernes como
"un general de Nabucodonosor que gobernó sobre los
asirios en la gran ciudad de Nínive" (1:1).
En realidad, Holofernes fue un general Persa, y
por supuesto Nabucodonosor fue rey de Babilonia.
5. No fue hasta el 8 de abril de 1546, en la cuarta
sesión del Concilio de Trento que le Iglesia Católica
declaró como Escritura autorizada y divina a los apócrifos
del Antiguo Testamento.
En resumen, los libros apócrifos son justamente excluidos de nuestra
Biblia. Segunda Revisión—Octubre 1999—
Por
Paul Melton