El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

Tomo 2                     MARZO 2003                    Número 3
(Versión del Internet)

Contenido

“Caer De La Gracia”
Los Dones Espirituales ¿Están en Vigencia? 
Nuestro Ejemplo Deja Huellas

 

“CAER DE LA GRACIA”

Un hijo de Dios puede caer de la gracia y estar perdido eternamente en el infierno. Hay muchas escrituras que advierten al cristiano de la posibilidad de caer de la gracia de Dios.

El apóstol Pablo escribió estas palabras a los cristianos del primer siglo: "Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que esta obligado a guardar toda la ley. De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído" (Gá.5:1-4).  Un hijo de Dios puede “desligarse”— ser cortado de Cristo. Sería imposible desligar un dedo de la mano si ese dedo no estuviera primero ligado a la mano. Sería imposible que alguien fuera “desligado” de Cristo, si antes no estuviera ligado a Cristo. Pablo les escribió estas palabras a los que ya estaban en Cristo, hijos de Dios, (Gá.3:26, 27). ¡La verdad es que un hijo de Dios puede caer de la gracia de Dios y perderse!

Dios siempre ha advertido a Su gente de que si lo dejan, Él los va a desechar para siempre. Y si el hombre no deja a Dios, Él nunca lo va a desechar. Dios le dijo a Salomón, “Si tu le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre” (1 Cron. 28:9).  Dios le dijo a Asa y a todo Judá: ". . .Jehová estará con vosotros, si vosotros estuviereis con él; y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, él también os dejara" (2 Cron. 15:2).

El apóstol Pablo advirtió a los cristianos del peligro de caer: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga” (1 Co. 10:12).  Aún él mismo entendía que si  no tenía cuidado podía perderse: “Sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (1 Co. 9:27).  Pablo se daba cuenta de la posibilidad de caer él mismo, aunque era un fiel apóstol de Jesucristo.

En su carta a los hebreos, el apóstol advierte a los hijos de Dios, “Mirad hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo” (He. 3:12).

En Hebreos 6:4-6, el apóstol dice: "Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio". Noten la descripción de un hijo de Dios:

1.      Una vez iluminados

2.      Gustaron el don celestial

3.      Fueron hechos participantes del Espíritu Santo

4.      Gustaron la buena Palabra de Dios

5.      Gustaron los poderes del siglo venidero

Que mejor descripción de un cristiano, de un hijo de Dios. Sin embargo el apóstol declara “y recayeron”. O sea que aunque una vez fueron salvos, “y recayeron” van a estar perdidos. Y luego compara a estos cristianos con la tierra “que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada” (He. 6:8).

La conclusión de Pablo en la enseñanza de Hebreos 6, es el hecho de que la planta que no da fruto en el reino de Dios, el hijo de Dios que ha caído, ¡va a ser quemado!

El apóstol Pedro dice claramente que un hijo de Dios puede caer y estar perdido: "Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado" (2 P. 2:20, 21).  Veamos a estas personas y su resultado final:

1.      Ellos se apartaron de las contaminaciones del mundo

2.      Escaparon a través del conocimiento de Cristo

3.      Se volvieron atrás del santo mandamiento

4.      Ellos se enredaron otra vez en las contaminaciones del mundo, son vencidos

5.      Su postrer estado viene a ser peor que el primero

Precisamente, porque el hijo de Dios puede perderse, es que el apóstol Juan escribe en 1 Juan 2:15: "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él".  Esta escritura no tendría sentido, si el hijo de Dios no pudiera perderse.

La realidad es que el hijo de Dios tiene peligro de perderse. Como dijo Pablo “El que piense estar firme, mire que no caiga”.

Hay una invitación para el descarriado, y ésta es a arrepentirse y confesar su pecado y orar, para volver a estar en comunión con Dios y no perderse. Y para el cristiano fiel, la invitación es a perseverar hasta el fin para poder ser salvo. Apocalipsis 2:10, 11— ". . . Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida. El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte".  —Por Juan Rodríguez Jr.

 

Los Dones Espirituales ¿Están en Vigencia?

Este es un tema de controversia en el mundo religioso denominacional, ya que ellos reclaman  los dones espirituales aplicables a nuestro tiempo. Este reclamo carece de argumento bíblico, puesto que es una idea de los hombres que quieren apoyar sus falsas doctrinas usando dicho recurso.

¿Porque los dones no están en vigencia?

A continuación veremos porque no están en vigencia los dones espirituales. Una de las razones porque no están en vigencia, es porque carecen de propósito.

El propósito que Dios le dio a los dones fue para revelar su palabra (Hechos 2:4-11).  En ésa oportunidad Dios reveló su palabra a los judíos de todas las naciones, que se reunieron en Jerusalén y esto como complemento a la profecía de Isaías 2:3. Este uso de los dones espirituales comenzó con el don de lenguas el cual, se registra en el pasaje (Hechos 2:4-11).

Otro propósito de los dones espirituales fue para confirmar la palabra de Dios (Marcos 16:20).  La palabra de Dios necesitaba ser confirmada con los milagros y señales que los apóstoles hicieron. Según el propósito, los dones espirituales se pueden agrupar en dos categorías:

Dones para revelar la palabra de Dios:

1.    Sabiduría

2.    Ciencia

3.    Profecía 

4.    Discernimiento de espíritus

5.    Lenguas

6.    Interpretación de lenguas

Dones para confirmar la Palabra de Dios:

1.    Fe milagrosa

2.    Sanidad Divina

3.    Milagros 

El fin de los dones

Conforme al propósito que Dios estableció, los dones cumplieron su propósito. Ya no necesitamos más confirmación, ni revelación,  porque ya tenemos el completo mensaje de Dios confirmado y revelado (2 Timoteo 3:16-17).

A continuación algunas señales y sus propósitos:

1. El don de fe (I Corintios 13:2)— La fe milagrosa, la cual servía para dar fortaleza a los primeros cristianos. Ellos creían en poder hacer cualquier cosa, porque tenían la fe milagrosa (Hechos 4:13).  Este don cumplió su propósito, los apóstoles eran sin letras y hacían todo con mucho denuedo y eso asombraba las personas que los escuchaban.

En la actualidad los que reclaman los dones especiales no reclaman este porque no les conviene.

2. El don de sanidad— El don de sanidad servía para confirmar la palabra de Dios (Hechos 3:7, 12; 4:4; 28:8,9).  Estos milagros se hicieron únicamente con un poder sobrenatural claramente probado.

No sucede lo mismo en nuestros días. Los “sanadores” modernos sólo sanan enfermedades que no se pueden probar con claridad. Tal es el caso de sanar piedras de riñón, úlceras, dolores de cabeza, enfermedades mentales, depresión nerviosa y psico-somáticas que solamente es producto de un estado temporal del enfermo.

Los milagros modernos no se parecen a los que hicieron los cristianos del primer siglo.

3. El don de obrar milagros (Marcos 16:17-18 y Hecho 19:11,12 y 28:3,4)—El  propósito de obrar milagros fue para confirmación del mensaje divino. Los que predicaban el evangelio confirmaron la verdad del mensaje por medio de los milagros (Marcos 16:20; Hebreos 2:3,4). Varios milagros fueron realizados, durante el tiempo apostólico. Uno de ellos fue la resurrección de Dorcas  (Hechos 9:36-41). El apóstol Pablo también hizo muchos milagros (Hechos 19:11). Felipe hizo varios milagros en Samaria (Hechos 8:6,7). Esto fue gracias a la facultad que le dieron los apóstoles al imponerle las manos Hechos 6:5,6).

En la actualidad no necesitamos milagros, porque no hay nuevas escrituras que deban ser confirmadas. Los milagros en nuestros días deber ser rechazados puesto que no tienen ningún propósito. Dios ya nos revelo y confirmo su palabra en su totalidad (1 Timoteo 3:16,17).

4. El don de Lenguas (Hechos 2:4-11 y I Corintios 14:22)— Este don se usa en el día de Pentecostés, lugar donde los judíos de todas las naciones venían para adorar. Este don se usaba para los incrédulos. Los judíos no creían en el Hijo de Dios, así que se usó este don, para revelar la palabra de Dios, a los judíos de todas las naciones reunidos en ese día.

Efectos  de los milagros actuales

Los efectos que causan los milagros modernos no son como los del primer siglo, y por eso, inválida su uso en la actualidad.

Seguidamente enumeraremos algunos de ellos:

1. En Hechos 2:12, todos los que presenciaban los milagros se asombraban y maravillaban de lo que ellos hacían.

2. Causaban admiración y espanto por todo lo que hacían (Hechos 3:10-12).  Un paralítico que todo el mundo lo conocía lo habían sanado al instante.

En la actualidad sanan en plazos y cuando el enfermo tiene fe contrario a la voluntad de Dios.

Los dones milagrosos no están en vigencia por la duración.

La función de los dones termina cuando vino lo completo o “perfecto” que fue la Palabra de Dios escrita (I Corintios 13:9,10). Esto sucedió cuando se escribió el libro de Apocalipsis en el año 95 aproximadamente.

Conclusión:

No están en vigencia los dones milagrosos.  Si alguien insiste en creer lo contrario estará luchando contra la voluntad de Dios, poniéndolo a prueba en muchos casos, lo cual tendrá por resultado una desobediencia total. —Freddy Rivas

NUESTRO EJEMPLO DEJA HUELLAS 


El buen ejemplo es una de las mejores virtudes que un cristiano debe tener, para que las demás personas puedan guiarse a un mejor destino.  “...sé ejemplo de los creyentes en palabra, en conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Ti.4:12).

Cierto día de invierno, muy frío por cierto, un hombre tuvo que salir a buscar leña para calentar su hogar. El viento y la lluvia azotaban fuertemente, así que decidió ir sólo, sin que su hijo lo acompañara en la dura caminata que haría bajo el inclemente tiempo.

Poco tiempo después, encontrándose en pleno bosque y mientras golpeaba un árbol con su hacha, vio venir a su pequeño hijo totalmente cubierto de fango y tiritando de frío. Sorprendido y disgustado preguntó al muchacho cómo se las había arreglado para encontrarlo pues a nadie había dicho cual rumbo tomaría para ir a cortar la leña. La respuesta del niño fue inmediata:

—Fue fácil, papá, dejaste la puerta abierta al salir y luego sólo tuve que seguir las huellas  que fueron dejando tus pasos en el lodo.—

De la misma manera cada uno de nosotros deja huellas que guían a los demás; cuidemos que nuestros pasos vayan siempre sobre el terreno firme del buen ejemplo, la recta conducta.  No transitemos por los caminos del mal porque nuestros pasos podrían invitar a otros a seguirlos. El ejemplo es la semilla más fértil, tanto de los vicios como de las virtudes.

“Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (1 P. 2:21).

Los hijos de Dios deben ser ejemplo en sufrir y soportar por hacer el bien. No debemos ser ejemplos de cobardía, desaliento, desanimo como resultado de los  malos momentos que pasemos, sino ser valientes estar listos por sufrir hasta el fin de nuestra existencia.

Animo hermanos sigamos firmes en la lucha siendo ejemplos a los demás, para que Dios pueda bendecir nuestras vidas y la de muchas personas que necesitan obedecer la verdad. —Por Freddy Rivas (Ilustración tomada del libro “superación” de César Guzmán Décima Edición 1985 Guatemala  C.A.) 

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