"¿QUE QUIERE
DECIR ‘EL RAPTO’ Y ‘EL MILENIO’?”
(Parte 2)
Introducción: Dos
de las doctrinas más populares en el mundo religioso de
nuestros días son el tema de “El Rapto” y “El
Milenio”.
Ahora,
vamos a estudiar acerca de “El Milenio”. Como con la
palabra “Rapto”, la palabra “Milenio” no aparece
en la Biblia. La palabra “Milenio” viene de una
palabra Latina que quiere decir “mil”, y se refiere
a “mil años”. Hay varias doctrinas relacionadas con
“El Milenio”:
1.
El “Premilenialismo”. Esta
doctrina es la más popular en el mundo religioso de
nuestros días, y es aceptada por casi todos los
protestantes o evangélicos. Su base principal se
encuentra en el libro de Apocalipsis 19:11 hasta
Apocalipsis 20:10 y más específicamente en Apocalipsis
20:1-3. Sus doctrinas básicas son que el milenio es un
tiempo de mil años literales, que empiezan después de
la segunda venida de Cristo. Los premilenialistas alegan
que será en aquel tiempo cuando Cristo empiece a reinar
con sus santos en la tierra, en la ciudad de Jerusalén.
En ese tiempo solamente los salvos serán resucitados físicamente.
2. El “Postmilenialismo”. Esta
doctrina es menos popular y casi está en extinción.
Esta doctrina enseña que “el milenio” es un tiempo
de oro de la iglesia. Y que será en algún tiempo en el
futuro, cuando Cristo empiece a reinar por mil años y
que esto será antes de su venida. Esta creencia fue muy
popular entre los restauradores del siglo diecinueve.
3.
El “Amilenialismo”. Esta
doctrina enseña que Cristo ya esta reinando ahora, como
“Rey de Reyes y Señor de Señores”, desde su
ascensión al cielo. Que ya estamos viviendo el milenio
y que cuando Cristo venga por segunda vez va a resucitar
a los muertos, va a juzgar al mundo y nos va a llevar a
los “cielos nuevos y tierra nueva”. Que Cristo viene
no para establecer su reino sino para entregarle el
reino al Padre.
Así que nuestro propósito en este estudio será
de considerar lo que la Biblia dice sobre los mil años,
especialmente considerando aquellos puntos que se
relacionan directamente con las enseñanzas de la teoría
del premilenialismo.
Antes de empezar nuestro estudio del texto de
Apocalipsis 20:1-3, debemos entender que el libro de
Apocalipsis es una revelación. La palabra
“Apocalipsis” quiere decir eso mismo y la declaración
que encontramos en el primer versículo confirma lo que
estamos diciendo. Apo. 1:1 dice: “La revelación de
Jesucristo, que Dios le dio para manifestar a sus
siervos las cosas que deben suceder pronto; y las declaró
enviándolo por medio de su ángel a su siervo Juan”.
Así que estamos estudiando un libro para el cual no
necesitamos otra revelación aparte para entenderlo.
Esta es una revelación y por lo tanto, muchas veces da
su propia interpretación de los símbolos que menciona.
En Apo. 1:20 tenemos allí la interpretación correcta
de las siete estrellas y los siete candeleros. Es por
eso que debemos buscar primeramente en el libro de
Apocalipsis para la interpretación y luego en el resto
de la Biblia. La Biblia es su mejor intérprete.
El
contexto Histórico.- Es también evidente del mismo
primer versículo del libro que lo que es revelado allí
tenía una relación íntima con los cristianos que
primeramente recibieron este libro. Dice: “Para
manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder
pronto”. Debemos tener presente el contexto histórico
o sea, la condición de los cristianos que recibieron
esta carta en los últimos años del primer siglo (entre
90 a 100 a. d.). La mayoría de las cosas profetizadas
en el libro de Apocalipsis no eran para miles de años
en el futuro sino que debían “suceder pronto” del
tiempo en que fueron profetizadas.
Ahora
si vayamos al estudio del texto de Apocalipsis 20:1-3...
En el capítulo 19:17, 18 se anuncia la victoria de Jesús.
En los vs. 19, 20 se describe la victoria sobre la
primera y la segunda bestia. El v. 21 describe la
victoria sobre los aliados de las bestias. Y aquí en
estos versículos encontramos la victoria de Cristo
sobre Satanás. Cuando Satanás es atado y puesto en el
abismo por mil años. Ahora, ¿Cuándo sucede todo esto?
Los premilenialistas dicen que será en el futuro cuando
Cristo venga otra vez. Pero es porque ellos interpretan
literalmente todos estos símbolos que se mencionan aquí:
la llave, la cadena, el abismo, el dragón, la serpiente
y los mil años. Pero no es posible que estos símbolos
sean literales. No es posible que Satanás sea un dragón
y que siendo un ser espiritual se le pueda atar con una
cadena literal, ni que el abismo se pueda abrir o cerrar
con una llave literal. Ni tampoco es posible que los mil
años sean literales. Entonces, ¿Qué significan cada
uno de estos símbolos?
La
“llave” significa autoridad y poder, Isaías 22:22,
Isa. 9:6; Apo. 3:7; Mat. 16:18,19...
La “cadena” significa refrenamiento o limitación.
Ya que Satanás ha perdido la batalla por medio de la
obra de Cristo y la paciencia de los santos, su poder ha
quedado refrenado o limitado. Ya no puede controlar
libremente a las naciones ni controlar al hombre contra
su voluntad.
Los “mil años” significan un periodo largo de
tiempo, significa plenitud, Deuteronomio 7:9... Sal.
50:10; 105:8, 9...
El v.
2 dice “y lo ató”. ¿Qué quiere decir esto? Los
que esperan el milenio futuro dicen que Satanás va a
ser atado cuando Cristo venga a establecer su reino,
pero Satanás ya fue atado.
En un
sentido, comenzó a ser atado desde el ministerio de
nuestro Señor Jesucristo, Mateo 12:22-29; Juan 12:31; y
lo terminó en la cruz y en su resurrección gloriosa,
Col. 2:15; He. 2:14. En este sentido la obra del
evangelio “ata” al diablo, porque los hombres pueden
salir de las tinieblas, del error y el engaño, y andar
en la luz de la verdad. La predicación del evangelio
logra que el diablo no pueda engañar libremente a las
naciones, como antes lo hacía. Lo restringe, lo limita,
lo ata. Si, el evangelio es una gran cadena alrededor de
Satanás que hace imposible que él engañe a aquel que
cree en Cristo y lo obedece. Pero alguien dice: “No
parece que el diablo esté atado o destruido su
poder”. Es que Satanás no está atado en el sentido
de no poder seguir siendo lo que por naturaleza es. La
mayoría de las personas no han tomado ventaja de los
beneficios de la muerte de Cristo, y por eso Satanás
sigue teniendo control sobre ellos. Pero para el
cristiano fiel y verdadero, Satanás está atado en ese
sentido.
Pero
en otro sentido, en cuanto a su poder para destruir a la
iglesia, en el primer siglo Satanás no estuvo
restringido ni atado, cuando la persecución sobre la
iglesia de Cristo, y por “poco de tiempo” persiguió
y mató a muchos cristianos a través del Imperio
Romano. ¿Cuál era el poder que él tenía sobre las
naciones en el tiempo de Juan? ¿Cuál era la base para
la persecución de los cristianos en los días de Juan?
La respuesta es la misma en ambos casos. Era la adoración
al Emperador que fue obligada por el Imperio Romano. Las
bestias y el falso profeta querían destruir a la
iglesia de Cristo. Fueron miles y miles los cristianos
que murieron por su fe, hasta que Satanás es atado y
puesto en el abismo por mil años. Y esto se refiere al
tiempo de la caída del Imperio Romano. En este tiempo
Satanás es arrojado a su propia habitación, el abismo,
pero ahora se le ha puesto un sello para asegurarlo y
que no salga de allí hasta que mil años sean
cumplidos, para que no engañe más a las naciones. Por
todo lo expuesto concluyo que el período simbólico de
mil años, “el milenio”, comenzó con la derrota de
Satanás en la caída de la Roma pagana y terminará
poco antes de la venida de Cristo en el fin del mundo. A
esto es a lo que se refiere Apocalipsis 20:1-3. Ahora
mismo estamos viviendo en el tiempo designado “mil años”,
estamos en “el milenio”, que terminará poco antes
de la venida de Cristo.
En
conclusión, podemos decir que la doctrina que enseñan
los premilenialistas es falsa, ya que los mil años de
Apocalipsis 20 no son literales, ni empiezan después de
la segunda venida de Cristo. Tampoco Cristo viene para
establecer Su reino terrenal en la ciudad de Jerusalén,
ya que éste fue establecido desde el día de Pentecostés,
después de su resurrección, y es un reino espiritual,
la iglesia. —Juan Rodríguez