El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

Tomo 1                     SEPTIEMBRE 2002                    Número 9
(Versión del Internet)

Contenido

Matrimonios Mixtos
¿Dio Jesús al Infiel en el Matrimonio el Derecho de Casarse de Nuevo?
¿Es Pecado Enojarse?
Para Pensar

 Matrimonios Mixtos

Al hablar de matrimonio mixto nos referimos a la unión matrimonial de un creyente con un no creyente. El matrimonio es una institución divina, por medio del cual Dios une a un hombre y a una mujer, con el propósito de formar una familia. Sin embargo, Dios ha mostrado por todas las edades su  desacuerdo en la unión matrimonial entre los suyos y aquellos que viven al margen de su ley. Algunas de las razones las veremos en el transcurso del presente artículo.

El Matrimonio en tiempos de los Patriarcas 

a) Abraham busca esposa para su hijo de su mismo linaje (Gn. 24:2-4).

Era tan importante para Abraham que su hijo se casara con alguien de su linaje que puso bajo juramento a su criado de mayor confianza para que fuese a su tierra a buscar esposa para su hijo Isaac. Ya que no quería que su hijo se casara con una mujer cananéa, lo más seguro porque sabía que eran pueblos idólatras (Ex.34: 11-13).

b) Isaac y  Rebeca aconsejan a Jacob  (Gn. 27:46, 28:1-2, 5).

Como todo buen hijo Isaac siguió los consejos de su padre Abraham, instruyendo a su hijo Jacob para que no se casara con una mujer de Canaán, Seguramente la razón era la misma, evitar que su hijo  emparentara con los paganos.

El Matrimonio en Tiempos de la Ley de Moisés

Una vez que Dios le dio la ley a Israel; también, dio instrucciones precisas acerca del matrimonio, y entre ellas, encontramos el no hacer alianzas matrimoniales con las demás naciones (Jos. 23:11-13).   Dios advierte claramente a Israel de las consecuencias (Dt. 7:1-4).  Una de las razones era el peligro de ser desviados de sus creencias y caer en la idolatría.   El rey Salomón con toda su gloria y sabiduría cayó en este error y lo pagó muy caro (1Reyes 11:1-2, 9-10).

Esdras 9:1-3  Esdras se sintió angustiado al saber que “el linaje santo” había sido mezclado (Véase Neh. 13:23-26).

El Matrimonio en la ley de Cristo.

Como dijimos al principio Dios siempre ha estado en desacuerdo con las alianzas matrimoniales entre su pueblo y los que no lo son. Y aunque no encontramos en el Nuevo Testamento una prohibición de forma explícita a tales alianzas, sí, podemos ver con claridad principios que nos conducen a entender que nuestro Dios continúa mostrando su negativa a estos matrimonios.

2 Corintios 6:14— “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos . . .”.  Muchos predicadores son de la creencia que este versículo no incluye el matrimonio;  pero ¿qué otro vínculo puede haber más estrecho que el matrimonio para unir al creyente con el incrédulo?   Es claro entonces que el matrimonio, sí, está incluido en este texto.

Dice el apóstol Pablo que él tiene el derecho de casarse, pero ¿con quien? Claramente dice que con  una “hermana”, no con cualquier mujer (1Cor. 9:5).

Dice 1Corintios 7:39 que si una mujer (refiriéndose a una cristiana) queda viuda, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea “en el Señor” (con tal que sea un creyente— Versión Dios Habla Hoy).

Lamentablemente, no todos los cristianos quieren acatar estas instrucciones del Señor, y haciendo caso omiso (especialmente los Jóvenes) siguen buscando en el mundo a su esposa (o) con el pretexto de que en la iglesia no hay candidatos para esposos (as); y creo que nunca los habrá si se siguen buscando solamente cualidades físicas, descuidando lo más importante, las espirituales. Muy pocos son los matrimonios mixtos que yo conozco que se mantienen a flote;  pues los que no han fracasado, lamentablemente están tambaleando.

En conclusión, los únicos matrimonios mixtos a los que se refiere la Biblia, sin transgredir la ley del Señor, son aquellos que de dos no creyentes, uno se convierta a Cristo, lo que nos resulta un matrimonio mixto (1Cor. 7:12-14).  —José Manuel Molina

¿Dio Jesús al Infiel en el Matrimonio el Derecho de Casarse de Nuevo?

Satanás nunca descansa.  Él siempre está sembrando discordia entre los hermanos en Cristo.  Creo más que todo, a él le gusta meterse en el tema del matrimonio.  Es porque si él puede convencer a los hermanos de algo falso del matrimonio, entonces siempre destruye la comunión entre los cristianos. 

Por ejemplo, si algunos hermanos creen que una pareja puede vivir juntos sin casarse ante la ley civil, entonces esto causa problemas entre los hermanos, porque algunos creen que uno tiene que cumplir con la ley civil si no va en contra de la ley de Cristo (Ro.13:1-4).  Ahora bien, otra doctrina que causa discordia entre los hermanos es la enseñanza que dice que los cristianos divorciados por su infidelidad tienen derecho de casarse de nuevo.

Jesucristo nunca dio a la persona culpable de adulterio el derecho de casarse de nuevo.  Él dijo: “Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera” (Mt.19:9).

Aquí en este versículo, Jesús da una excepción que dice “salvo por causa de fornicación” (o inmoralidad sexual).  Está diciendo que cualquier cristiano que se divorcia sin esta excepción y se casa otra vez, comete adulterio.  La única manera que uno puede divorciarse y casarse de nuevo sin cometer adulterio es si su cónyuge le fue infiel o cometió inmoralidad sexual durante el matrimonio.

Ahora, si la persona culpable de inmoralidad sexual puede casarse sin cometer adulterio ¿cuál es el propósito de la excepción?  No tendría ninguno ¿verdad?

La palabra griega moichao que es traducida “adultera” en Mateo 19:9 es un verbo presente y indica una acción continua.  Cuando uno es divorciado por inmoralidad sexual y se casa de nuevo, él o ella vive en adulterio.  Es como decir:  El que vive con una mujer sin casarse fornica (verbo presente y acción continua).  Bajo circunstancias normales, mientras ellos viven juntos, la acción de fornicación continua.  Si uno que es culpable de inmoralidad sexual también, adultera o continua cometiendo adulterio mientras vive con su nuevo cónyuge.

Si, en realidad,  el culpable puede casarse con otra, entonces cualquier hermano o hermana puede cometer adulterio y divorciarse y seguir viviendo con su nuevo cónyuge.  Uno puede seguir en este proceso con cien mujeres diferente.  Si no es así, hermanos, explíqueme ¿por qué no?  Según esta doctrina un cristiano puede divorciarse y casarse tantas veces quiera.

Ahora, veremos otro resultado de esta falsa doctrina.  La Biblia habla de dos cristianos casados en 1 Corintios 7:10,11 Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido;  y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer”.

Ahora, según estos versículos, el cristiano que no comete el adulterio, pero se divorcia, no puede casarse.  La única opción es regresar con su cónyuge.  Sin embargo,  esta doctrina que dice que los culpables pueden casarse de nuevo, le da al  culpable más derechos que el cristiano inocente que se divorcia.  Según esta doctrina los culpables de inmoralidad sexual pueden divorciarse y casarse de nuevo, pero los inocentes  pueden divorciarse, pero tienen que quedarse solteros.  Entonces,  ¿puede ser que Dios está dando más privilegios a los pecadores que sus hijos fieles?  ¡No lo creo!

La verdad, hermanos, la persona que es culpable de inmoralidad sexual ya perdió todos sus derechos.  Si la persona inocente quiere recibirlo de nuevo, es opción de ella, pero no es obligación.  Alguien dice: “¡Pero, es muy duro!  Es exactamente lo que pensaban los discípulos de Jesús.  En Mateo 19:10  Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse” .    Ellos estaban bajo la ley de Moisés y podían divorciarse por cualquier causa.  Ahora, Jesús les enseñó que sólo hay una razón para que un cristiano pueda divorciarse y casarse de nuevo―SI SU CÓNYUGE ES INFIEL.

Sí, es duro para el cónyuge infiel, pero no es tan duro como lo fue bajo la ley de Moisés.  Ellos apedreaban a las personas culpables de inmoralidad sexual.

Cuando Jesús dio la excepción era para proteger la persona inocente, no la persona culpable de inmoralidad sexual.  Hermanos, esta doctrina falsa afectará la comunión entre la hermandad,  llenará la iglesia de Dios con adúlteros, y le dará a los adúlteros una esperanza artificial.  Píenselo bien, hermanos, antes que empiecen a predicar esta doctrina que divide a los hermanos, contamina la iglesia del Cristo, y les manda a los adúlteros al infierno.  Tony Melton

 

¿Es Pecado Enojarse?

El apóstol Pablo escribió: “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo” (Ef.4:26).   La versión Dios Habla Hoy dice:  “Si se enojan, no pequen; que el enojo no les dure todo el día”.  Según estos versículos, el enojarse no es pecado, pero cuando uno está enojado, él o ella corre el riesgo de pecar.  Sin embargo, enojarse no es un pecado en si.  Si uno controla sus acciones y sus palabras cuando se enoja, entonces el enojarse no es una violación de la voluntad de Dios.

Cuando Jesús entró al templo, tomó unas cuerdas y se hizo un látigo y echó a todos del templo, junto con sus ovejas y sus novillos. A los que cambiaban dinero les arrojó las monedas al suelo y les volcó las mesas (Jn.2 y Mc.11).  %Quién puede decir que Él estaba lleno de gozo?  Cuando Pablo le llamó al sacerdote entre los judíos un  “hipócrita”,  ¿piensa usted que Pablo estaba muy contento y tranquilo? (Hch.23:3).   Él le dijo al sacerdote: “¡Dios le va a pegar a usted, hipócrita! . . . “.   En Hechos 15:1,2, algunos miembros de la iglesia en Jerusalén estaban predicado una falsa doctrina y Pablo y Bernabé tuvieron “una fuerte discusión con ellos . . .”.   Es cierto que Pablo y Bernabé estaban muy irritados por la falsa doctrina que ellos predicaban.  Jesús regañó fuertemente a los escribas y fariseos, llamándoles “hipócritas”, “hijos del infierno”, “guías ciegos”, “insensatos y ciegos” y “necios y ciegos”.   ¿Puede alguien decir que Jesús no estaba molesto con aquellos falsos maestros y hipócritas?  También, la Biblia dice que Pablo y Bernabé tuvieron “tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro . . .” (Hch.15:39a).   Bernabé y Pablo tuvieron un fuerte choque y estaban en desacuerdo, pero no quiere decir que pecaron.

A veces con el celo para combatir doctrinas falsas y hermanos divisionistas, uno se pone muy molesto, pero no quiere decir en ninguna manera que ha pecado.  La Biblia habla de Jesús cuando había entrado en el templo y había corrido a los judíos de allí: “ . . . El celo de tu casa me consume” (Jn.2:17b).  Cuando uno es celoso por la verdad y la causa de Jesús, a veces se pone enojado cuando lo ve a alguien predicando una doctrina falsa, provocando división entre la familia de Dios y llevando almas preciosas al infierno.  Esto no es enojarse porque alguien empujó enfrente de usted en una fila, sino es enojarse porque alguien está violando la voluntad de Dios.  Uno que ama a la iglesia y a Cristo, luchará fuertemente en contra de la astucia y los artificios de hombres que emplean artimañas engañosas.  Tenemos que siempre seguir las palabras de Dios: “. . . contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3b).  Y recordemos las palabras del Espíritu Santo: “Cuando se enoja no pequen.  No permitan que el sol se ponga estando aún enojados” (Ef.4:26 NVI). Tony Melton

 

 

Para Pensar

El obstáculo más grande, el miedo.
El día más bello, hoy.
El mayor error, darse por vencido.
El más grande defecto, el egoísmo.
La mejor distracción, el trabajo.
La peor bancarrota, el desánimo.
Los mejores maestros, los niños.
El sentimiento más vil, la envidia.
El regalo más hermoso, el perdón.
El mejor conocimiento, Dios.
Lo más maravilloso del mundo, el amor.
La felicidad más dulce, la paz

                                             —Anónimo

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