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¿Son
los Diez Mandamientos Para Nosotros Ahora?
Por
Alan Bonifay
Mucha
gente cuando se le pregunta qué es lo que debe hacer para recibir la
salvación e ir al cielo, respondería: "obedecer los Diez
Mandamientos."
Muchas
otras personas sinceras y religiosas creen que los cristianos hoy en día
deben guardar los diez mandamientos. ¿Es esto de acuerdo con lo que
dicen las Escrituras? Vamos a considerar la pregunta: ¿Estamos
sujetos a los Diez Mandamientos hoy en día?
Hoy,
muchas personas del mundo que se consideran cristianas responderían
"sí" a esta pregunta. Citan Jesús en Mateo 5:17,17:
"No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no
he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo
que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una tilde pasara de la
ley, hasta que todo se haya cumplido".
Sin embargo, debemos observar la última frase. Jesús dijo que
la ley, incluyendo los Diez Mandamientos, “no pasaría hasta que
todo esto fuera cumplido”.
La
ley de Moisés se cumplió cuando Jesús murió en la cruz, resucitó
de la tumba y ascendió al cielo. Colosenses 2:14 dice que la ley fue
anulada porque estaba contra nosotros. Él la clavó en la cruz. En
Efesios 2:14,15, Pablo dijo que la ley fue abolida. En Gálatas, el
escritor dice: "De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para
llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.
Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de
Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido
bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos" (Gálatas
3:24-27).
¿Significa
esto que los Diez Mandamientos ya no nos obligan? La respuesta es una
"sí" resonante; pues en 2 Corintios 3:3-18, Pablo argumenta
específicamente que lo grabado en piedras iba a perecer (v.7). Esto
habla de los Diez Mandamientos que se escribieron en piedras y que según
el versículo trece, iban a ser abolidos. El glorioso sistema del
Antiguo Testamento representado por los Diez Mandamientos fue un
sistema temporal, seguido por un sistema aún más glorioso, el Nuevo
Testamento (v.8-10).
¿Significa
esto que el asesinato, el adulterio, la codicia y la mentira ya no son
pecados? ¡De ninguna manera! El Nuevo Testamento también prohíbe
dichas acciones. Vea, por ejemplo, Gálatas 5:19-21. La verdad es que
el Nuevo Testamento se basa en dos de los más grandes mandamientos.
El primero es que debemos amar a Dios con todo nuestro corazón,
mente, y cuerpo y el segundo es parecido. Debemos amar a nuestros
vecinos como a nosotros mismos (Mateo 22:34-40). Debemos observar que
el asesinato y el adulterio no son pecados hoy porque así dicen los
Diez mandamientos. Son pecados por "el camino nuevo y vivo"
(Hebreos 10:20), que es el Nuevo Testamento.
No,
los Diez Mandamientos ya no nos obligan. La ley de Moisés fue una ley
temporal dada exclusivamente a los judíos hasta la venida de Cristo.
Ahora que Cristo ha venido, la ley de Moisés ha sido removida. La ley
del Nuevo Testamento es la que nos obliga ahora (Romanos 8:1).
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¿Estamos
Bajo Dos Testamentos?
Por
Tony Melton
Hay
mucha confusión y división en el mundo religioso, hoy día. ¿Es
agradable a Dios esta confusión? La palabra de Dios dice: "Os
ruego pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que
habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros
disensiones, antes seáis perfectamente unidos en una misma mente y en
un mismo parecer" (1Co.1:10). La división y confusión es del
diablo y no viene de Dios. Nuestro Señor Jesús dice: "Mas no
ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en
mí por la palabra de ellos. Para que todos sean una cosa; como tú,
oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una
cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste" (Juan
17:20,21).
Mucha
de la división que existe en el cristianismo existe por un mal
entendimiento de los dos pactos o testamentos. Casi todas las
denominaciones practican parte del Antiguo Testamento y también parte
del Nuevo. Ellos hacen una ensalada del gusto de las leyes de los dos
Testamentos.
Por
ejemplo, una denominación quema incienso como parte de su adoración.
Otras ponen las mujeres en el púlpito, aunque el Nuevo Testamento lo
prohíbe (1Co.14:35,35; 1 Ti.2:11,12). Otras denominaciones tienen una
jerarquía de sacerdotes, una idea que han sacado del Antiguo
Testamento, y también tienen sus obispos que han encontrado en el
Nuevo Testamento. Otras enseñan que el día sábado es el día del Señor
y los que adoran los domingos tienen la marca de la bestia. Algunas
prohíben ciertos alimentos-una ley del Antiguo Testamento que está
contra la ley de Cristo (1 Ti.4:3-5). Otras usan instrumentos
musicales porque los encuentran en el Antiguo Testamento, y la lista
sigue.
Sin
embargo, lo que nos interesa es lo que dice la palabra de Dios. En
este estudio, vamos a ver los pensamientos de Dios acerca de los dos
pactos. (Nuestro propósito no es condenar a otras personas, sino
defender la doctrina de Cristo y dar una razón por nuestra creencia.)
Primero,
sabemos que este problema no es nuevo; Pablo combatió este problema
en el principio de la iglesia. En Gálatas 4:21, les preguntó a los Gálatas:
"Decidme, los que queréis estar debajo de la ley, ¿no habéis oído
la ley?" Entonces, él hizo una alegoría la cual muestra que ya
no estamos bajo la ley antigua. Note la comparación en Gálatas
4:21-31:
Antiguo
Testamento - Nuevo Testamento
La
Esclava Agar - La Libre Sara
El
Monte Sinaí (Jerusalén Actual)- Jerusalén de Arriba (iglesia)
Ismael
- Isaac
Hijos
para esclavitud - Hijos de la promesa
Nacidos
de la Carne - Nacidos Según el Espíritu
Note
en esta alegoría que las mujeres representan dos testamentos: Agar,
el Antiguo Testamento, y Sara, el Nuevo Testamento. Escuche bien lo
que dice Pablo en el versículo 31: "Mas ¿qué dice la
Escritura? Echa fuera á la sierva y á su hijo; porque no será
heredero el hijo de la sierva con el hijo de la libre." Si usted
mi hermano o amigo piensa que puede servir a Dios guardando la ley
antigua, está muy equivocado y debe arrepentirse, porque "el
hijo de la sierva no será heredero con la de la libre."
Ahora,
vamos a examinar otro texto: Colosenses 2:11-17. Estos versículos nos
enseñan que Jesús anuló "el acta de los decretos." ¿Qué
son estos "decretos"? El diccionario Larousse dice:
"Decreto ley, disposición promulgada por el poder
ejecutivo." ¿Quién es el poder ejecutivo en la Biblia? Es
nuestro Dios. Deuteronomio 5:1,2: "Moisés llamó a todo Israel y
les dijo: "Escucha, Israel, las leyes y decretos que proclamo hoy
a vuestros oídos. Aprendedlos y tened cuidado de ponerlos por obra.
Jehová nuestro Dios hizo un pacto con nosotros en Horeb." Los
decretos o la ley del Antiguo Testamento fueron clavados en la cruz de
Jesús. Por eso, nadie puede juzgarnos o condenarnos por la comida que
comemos. Nadie puede condenarnos por no participar en los días de
fiesta del Antiguo Testamento. Nadie puede juzgarnos en cuanto al día
de reposo. ¿Por qué? Porque no estamos sujetos a esa ley.
Pero,
alguien va a decir que Jesús no vino para destruir la ley. Dice Jesús:
"No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No
he venido para abrogar, sino para cumplir. De cierto os digo que hasta
que pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una jota ni una tilde
pasará de la ley hasta que todo haya sido cumplido" (Mateo
5:17:18). La palabra "abrogar" significa "destruir,
anular o desechar." La palabra "jota" quiere decir
"la letra más pequeña en hebreo," y la palabra
"tilde" es "un punto de una letra (como el punto arriba
de la "i"). Jesús vino, no para abrogar (anular) la ley,
sino cumplirla. En el versículo 18, Jesús dijo que ninguna parte de
la ley pasaría hasta que todo fuera cumplido. El versículo 17 dice
que Jesús vino para cumplir la ley. Ahora, quiero preguntarle: ¿Lo
hizo o no lo hizo Jesús? ¿Cumplió la ley Jesús o no la cumplió?
En realidad, Jesús cumplió la ley cuando murió en la cruz y resucitó,
entonces la ley está abrogada. ¡Está anulada! (Como dice Colosenses
2:14). También dijo Jesús a sus discípulos después su resurrección:
"Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros:
que era necesario que se cumpliesen todas estas cosas que están
escritas de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los
Salmos" (Lucas 24:44).
Cuando
Jesús murió, Él hizo un pueblo de los judíos y gentiles. Efesios
2:13-16 dice que Jesús derribó (destruyó) "la pared intermedia
de separación" y Él abolió "la ley de los
mandamientos". La Ley Antigua mantuvo una separación entre los
judíos y gentiles. (Los judíos consideraban a los gentiles inmundos
y sucios).
Además,
Dios prometió claramente que iba a cambiar los pactos en Hebreos
8:6-9, y cumplió su promesa cuando estableció el nuevo pacto.
Ahora
bien, veremos algunas prácticas religiosas que tienen sus raíces en
el Antiguo Pacto. Algunos dicen que la mujer puede dirigir en los
cultos porque Débora dirigió a Israel. Débora fue profeta y
gobernadora de Israel, pero esto no significa que una mujer puede
gobernar en la iglesia. Es como decir que Abraham tenía dos mujeres,
Salomón 300 mujeres y David muchas mujeres, entonces como cristianos
¿podemos tener muchas mujeres? Tampoco debe dirigir la mujer en público.
Leemos en 1 Corintios 14:33-38: "porque Dios no es Dios de
desorden, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos, las
mujeres guarden silencio en las congregaciones; porque no se les
permite hablar, sino que estén sujetas, como también lo dice la ley.
Si quieren aprender acerca de alguna cosa, pregunten en casa a sus
propios maridos; porque a la mujer le es impropio hablar en la
congregación. ¿Salió de vosotros la palabra de Dios? ¿O llegó a
vosotros solos? Si alguien cree ser profeta, o espiritual, reconozca
que lo que os escribo es mandamiento. Pero si alguien lo ignora, él
será ignorado."
Otros
dicen que nos es prohibido comer ciertos alimentos, la cual es una ley
del Antiguo Testamento. Levítico 11:5 dice que los conejos son
inmundos. Levíticos 11:7 dice que los cerdos son inmundos. Había
muchos animales y aves prohibidos en el Antiguo Testamento, pero mire
lo que dice el Nuevo Testamento: "Pero el Espíritu dice
claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe,
prestando atención a espíritus engañosos y a doctrinas de demonios.
Con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia.
Prohibirán casarse y mandarán abstenerse de los alimentos que Dios
creó para que, con acción de gracias, participasen de ellos los que
creen y han conocido la verdad. Porque todo lo que Dios ha creado es
bueno, y no hay que rechazar nada cuando es recibido con acción de
gracias; pues es santificado por medio de la palabra de Dios y de la
oración" (1 Timoteo 4:1-5). (Compare Hechos 10:10-16)
Otras
personas religiosas dicen que es necesario guardar el día de reposo o
el día sábado (el séptimo día). La primera vez que el séptimo día
fue mencionado en la Biblia fue en Génesis 2:2,3. Moisés escribió
este texto 2500 años después de la creación del mundo. Dios bendijo
y santificó el día séptimo, pero ninguna persona lo guardó como
sagrado hasta que los israelitas salieran de Egipto -2500 años después.
No hay ningún texto que dice que los patriarcas guardaban el día de
reposo. Sin embargo, tenemos algunos textos que dicen que no lo
observaron. Deuteronomio 5:2,3 dice: "Jehová nuestro Dios hizo
un pacto con nosotros en Horeb. No fue sólo con nuestros padres que
Jehová hizo este pacto, sino también con nosotros, nosotros que
estamos aquí hoy, todos vivos." ¿Quiénes fueron "los
padres" de estos versículos? Eran Adán, Abel, Noé, Abraham,
Isaac, Jacob, Benjamín, Leví y los demás líderes que vivieron
antes de Moisés. Más adelante en el mismo capítulo Deuteronomio
5:12 leemos: "Guarda el día del sábado para santificarlo, como
te ha mandado Jehová tu Dios". Esta ley no fue dada a los padres
de los israelitas que murieron en Egipto. Los israelitas recibieron la
ley de reposo cuando salieron de Egipto. También dice Nehemías
9:13,14: "Y sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con
ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y
estatutos y mandamientos buenos, y les ordenaste el día de reposo
santo para ti, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste
mandamientos, estatutos y la ley". Nehemías no dijo que Dios les
recordó del día de reposo, sino que "les ordenó el día de
reposo". Este versículo prueba que el día de reposo fue un
mandato nuevo para los israelitas.
Hoy
día, no guardamos el día de reposo, porque esta ley no está en el
Nuevo Testamento. Observamos el día de domingo porque. . .
-
Jesucristo resucitó el domingo (Lucas 24:1).
-
La iglesia de Cristo fue establecida en el día domingo (Lucas23:15,16
y Hechos 2:1-4, 47).
-
Los cristianos se reunieron el domingo para comer la cena del Señor
(Hechos 20:7; 2:42; 1 Corintios 10:16,17).
-
Los discípulos se congregaban para ofrendar los domingos (1 Corintios
16:1,2).
Finalmente,
algunos usan instrumentos musicales en el culto de la iglesia basando
su práctica en textos del Antiguo Testamento. Es cierto que usaban
instrumentos bajo la ley de Moisés, pero también usaban incienso y
ofrecían sacrificios de animales. Sin embargo no encontramos
autoridad en el Nuevo Testamento para el uso de los instrumentos
musicales en los servicios de la iglesia. ¿Qué dice el Nuevo
Testamento? Los siguientes versículos hablen de cantar, pero ni uno
de tocar instrumentos: Efesios 5:19; Colosenses 3:16; Hebreos 13:15.
Dios no autoriza los instrumentos musicales en los cultos de la
iglesia en el Nuevo Testamento. Él quiere el fruto de nuestros labios
que ha salido de nuestro corazón.
En
conclusión, la Biblia dice que echamos "fuera a la esclava y a
su hijo...”. En otras palabras, no sigan usando el Antiguo
Testamento como la ley de Dios para los cristianos. Jesús anuló la
ley antigua cuando cumplió las profecías de las Escrituras. La ley
fue clavada en la cruz de Cristo. Jesucristo quitó "la pared
intermedia de separación", y esta pared era la ley antigua. Al
mismo tiempo, Jesús abolió "la ley de los mandamientos"
del Antiguo Testamento según Efesios 2:15. Nuestro Dios dijo en el
libro de Jeremías que iba a establecer un nuevo pacto y ha cumplido
esta promesa según Hebreos 8:6-8. Así, mis amigos, no debemos
preocuparnos con lo que Dios una vez exigió de otros, o permitió
bajo otra ley, más bien debemos preocuparnos con lo que Dios exige y
permite bajo el Nuevo Testamento de Cristo hoy.
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