La
Iglesia
"Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y
sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las
puertas del Hades no prevalecerán contra
ella" (Mateo16:18). He aquí, tenemos
la promesa del Señor para construir la iglesia
una iglesia que era destinada para convertirse en
la más grandiosa institución sobre la fase de la
tierra. Hay varias razones para esto, y
estas son la base para la lección de hoy.
LA IGLESIA DE CRISTO SERÍA UNIVERSAL.
No estaba limitada a una nación, raza, o sexo de
personas. Pero todos los que correctamente
clamaran el nombre del Señor, se convertirán en
una parte de ella. Muchos años antes de su
establecimiento, Por favor lea Isaías 2:2,3.
De la profecía anterior, podemos ver que la iglesia
del Señor estaba destinada a convertirse en un
cuerpo universal. Todas las naciones correrían
a ella, y ella eventualmente llenaría a toda la
tierra. Por eso, toda persona, sin tomar en
cuenta la nacionalidad, raza, sexo, o estrato
social, sería bienvenida dentro de sus fronteras.
Esto, claro está, distingue a la iglesia de las
organizaciones que limitan la membresía por una u
otra razón, y del Judaísmo, que sólo abarcaba a
los judíos. Una de las razones por las que
Cristo vino fue para romper cualquier barrera de
separación para que todos los hombres pudiesen
convertirse uno en Él. Toda la desigualdad
tiene que ser abolida, porque Dios no hace acepción
de personas. La obediencia debe ser la única
prueba de lealtad. Los que obedecen serán
aceptados, sin otras restricciones.
LA IGLESIA DE CRISTO ES UNA INSTITUCIÓN DIVINA
Con esto, decimos que es divina, en oposición a
humana. Son muchas las razones de su
divinidad. En primer lugar, es de origen
divino. En Efesios 3:10,11 leemos "para
que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora
dada a conocer por medio de la iglesia a los
principados y potestades en los lugares
celestiales, conforme al propósito eterno que
hizo en Cristo Jesús nuestro Señor".
Los planes para la iglesia fueron de origen
eterno. Este fue tomado de la mente de Dios
y ejecutado por su Hijo. Esto es
di‑ferente a los planes superficiales de los
hombres, que han inundado el mundo con cientos de
cuerpos religiosos; todos diciendo ser construidos
por Cristo.
En segundo lugar, la iglesia es divina porque tiene un
constructor divino Cristo, el Hijo del Dios
Viviente. De acuerdo con su promesa en Mateo
16:18, Cristo construyó la iglesia (Hechos 2),
haciendo imposible que alguna organización hecha
por hombres dijese ser divina. Estas
organizaciones humanas que existen en abundancia
son el producto del hombre y no de Dios.
Muchas veces, demuestran esto cuando se llaman a
si mismos por el nombre de su fundador.
Estas prácticas hacen una imitación de la
autoridad divina.
En tercer lugar, la iglesia de nuestro Señor tiene
una cabeza divina. Efesios 5:23 dice:
"porque el marido es cabeza de la mujer así
como Cristo es cabeza de la iglesia la cual es su
cuerpo, y él es su Salvador". También
se debe leer Efesios 1:21,22 y Colosenses 1:18.
Todos estos versículos enseñan que Cristo es el
que gobierna la iglesia como la cabeza
autoritativa. En otras palabras, Él es el
gobernador divino y Él es el que hace las leyes.
Todos en la iglesia están sujetos a Él.
Diferente a las denominaciones humanas que son
gobernadas por juntas de directores, comités,
credos, confesiones de fe, disciplinas, concilios,
y la decisión de la mayoría, la iglesia de Dios
está regida por Cristo y su palabra. Él es
la cabeza universal, y aparte de Él, no hay otro.
Él no tiene un representante sobre la tierra como
algunos pueden sugerir, pero gobierna a la iglesia
hoy a través de sus enseñanzas, la palabra de
Dios.
En cuarto y último lugar, la iglesia tiene una misión
divina. Esto la distingue de cuerpos
sectarios humanos que hoy en día existen en el
mundo. Su misión es de evangelización,
ministerio y benevolencia. Sumarle a esto o
en algún modo, cambiarlo es traer desaprobación
divina. Iglesias humanas que operan en las
áreas de entretenimiento, ganancia de dinero,
sociedad, relaciones domésticas, han pervertido
la verdadera misión de la iglesia. Religión,
con demasiada gente, se ha convertido en algo
social. Si quita lo social y el
entretenimiento en la religión, mucha gente
inmediatamente perderán el interés. Por
eso, algunos creen que el modernismo es necesario
para continuar la religión. Esto puede ser
cierto con la religión, pero no así con la
cristiandad. Por años, la cristiandad ha
sobrevivido sin la ayuda de estas innovaciones, y
así continuará.
LA IGLESIA DE CRISTO ES GLORIOSA.
Efesios 5:27 dice: "a fin de presentársela a sí
mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha
ni arruga, ni cosa semejante, sino que fuese santa
y sin mancha". La palabra
"gloriosa" significa mantenido en honor,
lleno de esplendor, etc. Esto adecuadamente
describe a la iglesia. David, en la antigüedad,
dijo: "Andad alrededor de Sión, y rodeadla;
contad sus torres" (Salmo 48:12).
Caminar alrededor de Sión espiritual es uno de
los paseos más interesantes que uno puede dar.
En tal paseo, uno se asombra por la simplicidad de
sus enseñanzas y el poder del glorioso mensaje de
salvación. El principio glorioso de la
iglesia, con demostraciones de poder espiritual,
también asombra. La gloriosa salvación que
viene al hombre caído también atrae la atención
del espectador. Uno inmediatamente se da
cuenta que esto tiene un gran precio provisto
solamente por la sangre derramada de Cristo.
¡Qué institución tan gloriosa y maravillosa!
En comparación, cuerpos sectarios y
denominacionales, ella brilla.
LA IGLESIA ES UNA INSTITUCIÓN SALVADORA.
La salvación es la razón por la cual vino Cristo.
Si el hombre no hubiese estado completamente
imbuido en pecado y perdido, Cristo no hubiera
descendido a la tierra. Su nombre bendito
también fue indicativo de sumisión (Mateo 1:21).
Para buscar y salvar a los perdidos, se convirtió
en el objeto de todas sus acciones. Pero por su
muerte en la cruz, era imposible para él
continuar en cuerpo humano el trabajo de la
salvación. Al darse cuenta que pronto
regresaría al Padre, alistó a los apóstoles
para el gran trabajo de convertir al mundo.
Este trabajo debería ser hecho en la iglesia.
Pablo dice en 1 Timoteo 3:15: "Para que si
tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de
Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna
y baluarte de la verdad." Podemos ver
que es el deber de la iglesia llevar la verdad a
los perdidos, y los que obedecen la verdad, de
acuerdo con Hechos 2:47, son añadidos a la
iglesia. No decimos que la iglesia salva por
sí misma. Cristo es el que salva, pero ésta
es hecha en la iglesia. En Efesios 5:23,
Pablo dice: "...así como Cristo es cabeza de
la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su
Salvador." Entonces, si yo soy salvo,
debo estar en el cuerpo. Frecuentemente, yo
escucho a gente decir que Cristo es un Salvador
personal. Nosotros creemos que Él es, en
cierto modo, personal para cada individuo.
Pero negamos asumir que Dios salva a individuos
como individuos. Él salva en la iglesia.
La salvación es en Cristo, y estar en Cristo, y
estar en Cristo es estar en su iglesia.
LA IGLESIA DE CRISTO ES DURADERA.
Nunca debemos olvidar que la permanencia es el examen
final de cualquier valor. Tiene que ser de
vital importancia para toda persona saber que la
iglesia perdurará. Prácticamente, todo con
lo que está en contacto con nosotros es temporal
y muere. Esto no es cierto con la iglesia,
que permanecerá por siempre. Los portales
del Hades no prevalecerán contra ella. No
puede ser tocada por la muerte, la depreciación o
deterioro. Pablo declara en Hebreos 12:28,
"Así que, recibiendo nosotros un reino
inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella
sirvamos a Dios agradándole con temor y
reverencia." Este reino no puede ser
movido; es estable. También, Daniel 2:44
dice: "Y en los días de estos reyes, el Dios
del cielo levantará un reino que será jamás
destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo;
desmenuzará y consumirá a todos estos reinos,
pero él permanecerá para siempre."
Amigo, el reino de Cristo sobrepasará a cualquier
otro reino. Permanecerá por siempre. Quiero
animarle a buscarlo diligentemente hoy. ¿Dónde
más puede encontrar permanencia y las promesas
ofrecidas por Cristo? Es por eso que el
poeta escribió:
Amo
tu reino Señor, la casa de tu estancia
La iglesia que nuestro Salvador redimió con su
preciosa sangre
Amo la iglesia de Cristo, cuyas paredes se
levantan ante tu presencia
¡Qué
Dios bendiga la Iglesia!
—Asunción
Rodríguez
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¿Le
agrada a Dios que la Iglesia tenga comunión con
un fornicario?
Dios ha establecido una ley con las personas
que quieren unirse en matrimonio (mujer y hombre):
"y dijo: Por esto el hombre dejará padre y
madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán
una sola carne?"(Mateo 19:5).
Cuando un cristiano viola la ley de Dios en el
matrimonio se le puede dar carta de divorcio:
" Y os digo que cualquiera que repudia a su
mujer [esposa], salvo por causa de fornicación
[una relación ilegal], y se casa con otra,
adultera; y el que se casa con la repudiada,
adultera" (Mateo 19.9).
Dios dice: "Huid de la fornicación.
Cualquier otro pecado que el hombre cometa está
fuera del cuerpo; mas el que fornica, con su
propio cuerpo peca" (1 Corintios 6:18). La
fornicación no es agradable a Dios. 1 Corintios
6:13 dice: "Las viandas [comida] para el
vientre [estomago], y el vientre para las viandas;
pero tanto al uno como al otro destruirá Dios.
Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino
para el Señor, y el Señor para el cuerpo".
El cuerpo no es para actos vergonzosos como la
fornicación.
"Que todos respeten el matrimonio y
mantengan la pureza de sus relaciones
matrimoniales; porque Dios juzgará a los que
cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen
adulterio" (Hebreos 13.4, Versión Popular).
Además la Palabra nos advierte: "Ustedes
deben portarse como corresponde al pueblo santo:
ni siquiera hablen de inmoralidad sexual ni de
ninguna otra clase de impureza o avaricia"
(Efesios 5:3). El que practica la fornicación
manifiesta las obras de la carne (Gálatas 5:19).
Dios no aprueba que un cristiano lleve una vida
entregada a la carnalidad. Tampoco está de
acuerdo con una iglesia que tenga comunión con un
fornicario. El ejemplo está en Corinto: "De
cierto se oye que hay entre vosotros fornicación,
y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los
gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su
padre"(1 Corintios 5:1).
Este hombre estaba practicando un acto de
inmoralidad sexual. ¿Cuál era la actitud de la
iglesia? Estaban "envanecidos". Pero
Pablo les dice: "¿No debierais más bien
haberos lamentado, para que fuese quitado de en
medio de vosotros el que cometió tal acción?".
La iglesia no debe tener comunión con un hermano
inmoral. Al contrario, éste debe ser señalado y
amonestado. Sino corrige su estado, hay que
apartarlo (1 Corintios 5:2).
La posición de Pablo: "Ciertamente yo
como ausente en cuerpo pero presente en espíritu
he juzgado al que tal cosa ha hecho" (1
Corintios 5:3). Pablo nunca estuvo de acuerdo con
la actitud de esta iglesia. Tampoco usted debe
estar de acuerdo. Y no debe tener comunión con el
hermano fornicario.
Después de haber juzgado el caso, Pablo mandó:
"el tal sea entregado a Satanás" (1
Corintios 5:5). Estos son los pasos que debe
seguir la iglesia hoy en día cuando un cristiano
no se arrepienta de fornicación:
1. reunirse la iglesia
2. señalarlo
3. reprenderlo
4. si no reconoce su pecado, apartarlo de la
congregación
5. romper la comunión con el hermano (1 Corintios
5:9-11).
Cuando se rompe la comunión con un hermano, no
solamente es en el culto sino también fuera del
mismo. Esto es lo correcto. ¿Qué hace si lo
encuentro en cualquier lugar? Debe amonestarle
como a un hermano y no como a un enemigo (2
Tesalonicenses 3:15).
Si mantiene comunión con tal hermano (a), está
actuando como los Corintios y será juzgado junto
con él por no acatar la palabra de Dios.
Dios no está de acuerdo con una iglesia que
persiste en mantener comunión con un hermano
fornicario. El hermano que no se arrepiente pasa a
ser mala levadura y debe ser apartado antes de que
arruine el resto de la masa (1 Corintios 5:6). Que
Dios nos dé sabiduría a cada uno de nosotros
para hacer lo correcto.
―Carlos Morgan
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