El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

Tomo 1                     JUNIO  2002                    Número 6
(Versión del Internet)

Contenido

La Iglesia
¿Le agrada a Dios que la Iglesia tenga comunión con un fornicario?

La Iglesia

"Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella" (Mateo16:18).  He aquí, tenemos la promesa del Señor para construir la iglesia una iglesia que era destinada para convertirse en la más grandiosa institución sobre la fase de la tierra.  Hay varias razones para esto, y estas son la base para la lección de hoy.

LA IGLESIA DE CRISTO SERÍA UNIVERSAL.

No estaba limitada a una nación, raza, o sexo de personas.  Pero todos los que correctamente clamaran el nombre del Señor, se convertirán en una parte de ella.  Muchos años antes de su establecimiento, Por favor lea Isaías 2:2,3.

De la profecía anterior, podemos ver que la iglesia del Señor estaba destinada a convertirse en un cuerpo universal.  Todas las naciones correrían a ella, y ella eventualmente llenaría a toda la tierra.  Por eso, toda persona, sin tomar en cuenta la nacionalidad, raza, sexo, o estrato social, sería bienvenida dentro de sus fronteras.  Esto, claro está, distingue a la iglesia de las organizaciones que limitan la membresía por una u otra razón, y del Judaísmo, que sólo abarcaba a los judíos.  Una de las razones por las que Cristo vino fue para romper cualquier barrera de separación para que todos los hombres pudiesen convertirse uno en Él.  Toda la desigualdad tiene que ser abolida, porque Dios no hace acepción de personas.  La obediencia debe ser la única prueba de lealtad. Los que obedecen serán aceptados, sin otras restricciones.

LA IGLESIA DE CRISTO ES UNA INSTITUCIÓN DIVINA

Con esto, decimos que es divina, en oposición a humana.  Son muchas las razones de su divinidad.  En primer lugar, es de origen divino.  En Efesios 3:10,11 leemos "para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor".  Los planes para la iglesia fueron de origen eterno.  Este fue tomado de la mente de Dios y ejecutado por su Hijo.  Esto es di‑ferente a los planes superficiales de los hombres, que han inundado el mundo con cientos de cuerpos religiosos; todos diciendo ser construidos por Cristo.

En segundo lugar, la iglesia es divina porque tiene un constructor divino Cristo, el Hijo del Dios Viviente.  De acuerdo con su promesa en Mateo 16:18, Cristo construyó la iglesia (Hechos 2), haciendo imposible que alguna organización hecha por hombres dijese ser divina.  Estas organizaciones humanas que existen en abundancia son el producto del hombre y no de Dios.  Muchas veces, demuestran esto cuando se llaman a si mismos por el nombre de su fundador.  Estas prácticas hacen una imitación de la autoridad divina.

En tercer lugar, la iglesia de nuestro Señor tiene una cabeza divina.  Efesios 5:23 dice: "porque el marido es cabeza de la mujer así como Cristo es cabeza de la iglesia la cual es su cuerpo, y él es su Salvador".  También se debe leer Efesios 1:21,22 y Colosenses 1:18.  Todos estos versículos enseñan que Cristo es el que gobierna la iglesia como la cabeza autoritativa.  En otras palabras, Él es el gobernador divino y Él es el que hace las leyes.  Todos en la iglesia están sujetos a Él.  Diferente a las denominaciones humanas que son gobernadas por juntas de directores, comités, credos, confesiones de fe, disciplinas, concilios, y la decisión de la mayoría, la iglesia de Dios está regida por Cristo y su palabra.  Él es la cabeza universal, y aparte de Él, no hay otro.  Él no tiene un representante sobre la tierra como algunos pueden sugerir, pero gobierna a la iglesia hoy a través de sus enseñanzas, la palabra de Dios.

En cuarto y último lugar, la iglesia tiene una misión divina.  Esto la distingue de cuerpos sectarios humanos que hoy en día existen en el mundo.  Su misión es de evangelización, ministerio y benevolencia.  Sumarle a esto o en algún modo, cambiarlo es traer desaprobación divina.  Iglesias humanas que operan en las áreas de entretenimiento, ganancia de dinero, sociedad, relaciones domésticas, han pervertido la verdadera misión de la iglesia.  Religión, con demasiada gente, se ha convertido en algo social.  Si quita lo social y el entretenimiento en la religión, mucha gente inmediatamente perderán el interés.  Por eso, algunos creen que el modernismo es necesario para continuar la religión.  Esto puede ser cierto con la religión, pero no así con la cristiandad.  Por años, la cristiandad ha sobrevivido sin la ayuda de estas innovaciones, y así continuará.

LA IGLESIA DE CRISTO ES GLORIOSA.

Efesios 5:27 dice: "a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha".  La palabra "gloriosa" significa mantenido en honor, lleno de esplendor, etc.  Esto adecuadamente describe a la iglesia.  David, en la antigüedad, dijo: "Andad alrededor de Sión, y rodeadla; contad sus torres" (Salmo 48:12).  Caminar alrededor de Sión espiritual es uno de los paseos más interesantes que uno puede dar.  En tal paseo, uno se asombra por la simplicidad de sus enseñanzas y el poder del glorioso mensaje de salvación.  El principio glorioso de la iglesia, con demostraciones de poder espiritual, también asombra.  La gloriosa salvación que viene al hombre caído también atrae la atención del espectador.  Uno inmediatamente se da cuenta que esto tiene un gran precio provisto solamente por la sangre derramada de Cristo.  ¡Qué institución tan gloriosa y maravillosa!  En comparación, cuerpos sectarios y denominacionales, ella brilla.

LA IGLESIA ES UNA INSTITUCIÓN SALVADORA.

La salvación es la razón por la cual vino Cristo.  Si el hombre no hubiese estado completamente imbuido en pecado y perdido, Cristo no hubiera descendido a la tierra.  Su nombre bendito también fue indicativo de sumisión (Mateo 1:21).  Para buscar y salvar a los perdidos, se convirtió en el objeto de todas sus acciones. Pero por su muerte en la cruz, era imposible para él continuar en cuerpo humano el trabajo de la salvación.  Al darse cuenta que pronto regresaría al Padre, alistó a los apóstoles para el gran trabajo de convertir al mundo.  Este trabajo debería ser hecho en la iglesia.  Pablo dice en 1 Timoteo 3:15: "Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad."  Podemos ver que es el deber de la iglesia llevar la verdad a los perdidos, y los que obedecen la verdad, de acuerdo con Hechos 2:47, son añadidos a la iglesia.  No decimos que la iglesia salva por sí misma.  Cristo es el que salva, pero ésta es hecha en la iglesia.  En Efesios 5:23, Pablo dice: "...así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador."  Entonces, si yo soy salvo, debo estar en el cuerpo.  Frecuentemente, yo escucho a gente decir que Cristo es un Salvador personal.  Nosotros creemos que Él es, en cierto modo, personal para cada individuo.  Pero negamos asumir que Dios salva a individuos como individuos.  Él salva en la iglesia.  La salvación es en Cristo, y estar en Cristo, y estar en Cristo es estar en su iglesia.

LA IGLESIA DE CRISTO ES DURADERA.

Nunca debemos olvidar que la permanencia es el examen final de cualquier valor.  Tiene que ser de vital importancia para toda persona saber que la iglesia perdurará.  Prácticamente, todo con lo que está en contacto con nosotros es temporal y muere.  Esto no es cierto con la iglesia, que permanecerá por siempre.  Los portales del Hades no prevalecerán contra ella.  No puede ser tocada por la muerte, la depreciación o deterioro. Pablo declara en Hebreos 12:28, "Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia."  Este reino no puede ser movido; es estable.  También, Daniel 2:44 dice: "Y en los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre."  Amigo, el reino de Cristo sobrepasará a cualquier otro reino.  Permanecerá por siempre. Quiero animarle a buscarlo diligentemente hoy.  ¿Dónde más puede encontrar permanencia y las promesas ofrecidas por Cristo?  Es por eso que el poeta escribió:

Amo tu reino Señor, la casa de tu estancia  
La iglesia que nuestro Salvador redimió con su preciosa sangre  
Amo la iglesia de Cristo, cuyas paredes se levantan ante tu presencia

¡Qué Dios bendiga la Iglesia!

 —Asunción Rodríguez

 

¿Le agrada a Dios que la Iglesia tenga comunión con un fornicario?

Dios ha establecido una ley con las personas que quieren unirse en matrimonio (mujer y hombre): "y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?"(Mateo 19:5).

Cuando un cristiano viola la ley de Dios en el matrimonio se le puede dar carta de divorcio: " Y os digo que cualquiera que repudia a su mujer [esposa], salvo por causa de fornicación [una relación ilegal], y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera" (Mateo 19.9).

Dios dice: "Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo; mas el que fornica, con su propio cuerpo peca" (1 Corintios 6:18). La fornicación no es agradable a Dios. 1 Corintios 6:13 dice: "Las viandas [comida] para el vientre [estomago], y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como al otro destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo". El cuerpo no es para actos vergonzosos como la fornicación.

"Que todos respeten el matrimonio y mantengan la pureza de sus relaciones matrimoniales; porque Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio" (Hebreos 13.4, Versión Popular). Además la Palabra nos advierte: "Ustedes deben portarse como corresponde al pueblo santo: ni siquiera hablen de inmoralidad sexual ni de ninguna otra clase de impureza o avaricia" (Efesios 5:3). El que practica la fornicación manifiesta las obras de la carne (Gálatas 5:19).

Dios no aprueba que un cristiano lleve una vida entregada a la carnalidad. Tampoco está de acuerdo con una iglesia que tenga comunión con un fornicario. El ejemplo está en Corinto: "De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre"(1 Corintios 5:1).

Este hombre estaba practicando un acto de inmoralidad sexual. ¿Cuál era la actitud de la iglesia? Estaban "envanecidos". Pero Pablo les dice: "¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?". La iglesia no debe tener comunión con un hermano inmoral. Al contrario, éste debe ser señalado y amonestado. Sino corrige su estado, hay que apartarlo (1 Corintios 5:2).

La posición de Pablo: "Ciertamente yo como ausente en cuerpo pero presente en espíritu he juzgado al que tal cosa ha hecho" (1 Corintios 5:3). Pablo nunca estuvo de acuerdo con la actitud de esta iglesia. Tampoco usted debe estar de acuerdo. Y no debe tener comunión con el hermano fornicario.

Después de haber juzgado el caso, Pablo mandó: "el tal sea entregado a Satanás" (1 Corintios 5:5). Estos son los pasos que debe seguir la iglesia hoy en día cuando un cristiano no se arrepienta de fornicación:

1. reunirse la iglesia 
2. señalarlo 
3. reprenderlo 
4. si no reconoce su pecado, apartarlo de la congregación 
5. romper la comunión con el hermano (1 Corintios 5:9-11).

Cuando se rompe la comunión con un hermano, no solamente es en el culto sino también fuera del mismo. Esto es lo correcto. ¿Qué hace si lo encuentro en cualquier lugar? Debe amonestarle como a un hermano y no como a un enemigo (2 Tesalonicenses 3:15).

Si mantiene comunión con tal hermano (a), está actuando como los Corintios y será juzgado junto con él por no acatar la palabra de Dios.

Dios no está de acuerdo con una iglesia que persiste en mantener comunión con un hermano fornicario. El hermano que no se arrepiente pasa a ser mala levadura y debe ser apartado antes de que arruine el resto de la masa (1 Corintios 5:6). Que Dios nos dé sabiduría a cada uno de nosotros para hacer lo correcto.

 ―Carlos Morgan