El Mensajero Internacional  

"Si alguien habla, hable conforme a las palabras de Dios..."
1 Pedro 4:11

Tomo 1                     JULIO 2002                    Número 7
(Versión del Internet)

Contenido

¿Dónde Está la Salvación?
Comiendo la Carne y Bebiendo la Sangre de Jesús
Preguntas Y Respuestas

¿Dónde Está la Salvación?

Dice Jesús: "Buscad y hallaréis" (Mateo 7:7); también, dice: "estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida y pocos son los que lo hallan". La salvación ha de ser buscado y hallada. ¿La ha hallado usted?

Si no, escuche el consejo de Jeremías 6:16: "Preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por el".  La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres (Tito 2:11).  Ya se ha manifestado que Dios ofrece la salvación a todos los hombres.  Pero el punto ignorado por muchos es que Dios ha localizado la salvación. . . . y es preciso buscarla.  No se descubre en cualquier lugar ni en cualquier forma.

La salvación no se encuentra al punto de la fe solamente.

La salvación no se encuentra orando ante algún altar o aun en casa.  Todos reconocemos la gran bendición de la oración y el valor de ella, pero esta lección se trata del lugar donde se halla la salvación.  ¿Dónde?   ¿Cómo?  No es la fe sola y no es la oración sola.  Si queremos que Cristo oiga nuestras oraciones es necesario buscar y hallar su salvación y aceptarla (1 Pedro 3:12; Jn.9:31).

La salvación no se halla en alguna iglesia desconocida en la Biblia.

Salmos 127:1 dice: "Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican. . . ."   Jesús habló acerca de las religiones tradicionales y costumbres religiosas de las gentes de su día.  Él dijo: "Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada" (Mateo 15:13) y el mismo Jesús en Mateo 16:18 dijo: "edificaré mi iglesia".  Esta iglesia es su cuerpo (Efesios 1:22,23).  Es inútil buscar la salvación en alguna institución humana, porque todas son plantas que Dios no ha plantado.

La salvación no se halla sólo teniendo una buena conciencia. Para muchas gentes hay garantía de haber hallado la salvación si hay buena conciencia.  Pero es un error pensar así, porque Dios no ha dicho así.  Saulo de Tarso tenía buena conciencia cuando persiguió a la iglesia (Hechos 23:1; 26:8,9).

—Ramón Villatoro

 

Comiendo la Carne y Bebiendo la Sangre de Jesús

Jesús y sus discípulos estaban cerca del mar de Galilea, cuando llegó una gran multitud como de 5000 hombres sin contar las mujeres y niños (Mateo 14:21).  Un muchacho tenía cinco panes de cebada y dos pescados.  Jesús dio gracias por la comida y alimentó a la multitud.  Cuando todos quedaron satisfechos, los discípulos recogieron y llenaron doce canastas con las sobras.  La gente quería coronar a Jesús y hacerle el Rey (v.15).  Luego, Jesús y sus discípulos cruzaron el mar y la gente empezó a buscarlos.

Cuando la multitud encontró a Jesús, él les dijo a ellos que  habían venido solamente para llenarse el estómago y no para crecer espiritualmente (v.26,27).  Entonces la gente deseaba una señal. 

Ellos querían pan del cielo. Como Jesús había dicho,  el interés de ellos no era en Él, sino en la comida; por eso, cuando la comida desapareciera, también desaparecerían ellos.

Podemos ver que esta multitud estaba compuesta mayormente de los incrédulos.  Entonces Jesús les dijo que él era el pan que descendió del cielo y si alguno comía de este pan, viviría para siempre.  Él dijo: "El pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo" (v.51).  Jesús era el pan enviado por Dios;  Jesús había visto al Padre y fue enseñado por Él (v.38, 46).  Jesús es la comida para el hombre espiritual, no para el hombre físico. Los pecadores participan en la carne de Jesús y la sangre de Él cuando aceptan el sacrificio que hizo por el mundo.

Los judíos murmuraban de Él porque había dicho que era el pan que descendió del cielo (v.41).  Jesús les dijo que no murmuraran entre si, porque nadie podía ir a Él si Dios no lo atraía (v.44).

¿Cómo atrae a las personas el Padre?  El versículo 45 dice: "Serán todos enseñados por Dios".  Sólo los que oyen y aceptan la enseñanza de Dios pueden ir a Jesús.  La forma que Dios utiliza para atraer a una persona es por medio de la enseñanza de sus siervos y predicadores. 

Muchas personas perdidas no quieren aceptar la doctrina de Dios.  Los judíos no aceptaban la doctrina que Jesús era "el pan" que descendió del cielo.  Fue más difícil todavía para ellos cuando Jesús les explicó que tenían que comer su carne y beber su sangre.

¿Qué les enseñaba Jesús a estos judíos?  Seguramente, no les estaba enseñando que tenían que comer literalmente su carne y beber su sangre, porque esto estaría en contra de la ley de Dios (Hechos 15:29; Levitico 17:10; Dt.12:16).  James Macknight escribió: "Una cosa no sólo prohibida por la ley de Moisés, sino también repugnante a los costumbres de todas las naciones civilizadas". 

Jesús está enseñando que para ser su discípulo, uno tiene que adoptar la voluntad y deseos de Él.  Hay que hacer la vida de Jesús, la de uno.  Comer su carne y beber su sangre son equivalentes a creer en su palabra y obedecer su voluntad. James Macknight dijo: "Él que cree en mi doctrina [doctrina de Jesús] y obedece mis mandamientos hallará alimento eterno y refrigerio para su alma". 

Nadie puede participar en la sangre y la carne de Jesús literalmente.  Sería contra la ley de Dios comer carne humana y tomar sangre humana.  Podemos, sin embargo, creer en Él e imitar su vida y obedecerle en todo.  Nuestra vida se hará como la vida de Él. Como Pablo dijo: "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a si mismo por mí" (Gálatas 2:20).

Jesús le dijo a la multitud: "Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque  a   éste   señaló    Dios el Padre" (Juan 6:27).  Esta comida (pan, carne o sangre) es algo que Jesús les ofrecía.  Es comida que produce una vida nueva y no era comida para el hombre exterior (hombre físico). 

Jesús, en Mateo 4:4, dice: "Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios".  Jesús era el verbo (la palabra) que "fue hecho carne, y habitó entre nosotros" (Juan 1:14).  Por lo tanto, comer la carne de Jesús y beber su sangre también significa participar en la palabra de Dios - creerla y obedecerla.

En Juan 6:63, Jesús dice: "El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida".  El espíritu del hombre es lo que produce vida en el cuerpo o en la carne; la carne no da vida al espíritu del hombre.  Las palabras de Jesús son espíritu y le dan vida al espíritu del hombre.

En Juan 6:35, Jesús dice: "el que a mí viene, nunca tendrá hambre" ¿por qué? --come mi carne y "el que en me cree, no tendrá sed jamás" ¿por qué? --bebe mi sangre. Entonces, "comer la carne de Jesús" significa ir a Jesús y "beber su sangre" quiere decir creer en Él. 

Los que van a Jesús para la salvación nunca tendrán hambre, porque ellos simbólicamente estarán comiendo la carne y los que creen en Jesús jamás tendrán sed, porque simbólicamente estarán bebiendo su sangre.

Algunos dicen que Jesús estaba hablando acerca de la cena del Señor.  Las siguientes son algunas razones por las cuales no creo que este capítulo se refiera a la cena del Señor.

1. El contexto nos enseña que Jesús era "el pan vivo" del cielo el cual daría su carne por la vida del mundo (v.51).   Esto no tiene nada que ver con comer la cena del Señor.  Jesús, el pan de vida, ofrece vida y salvación al mundo o sea a los perdidos, pero comer la cena del Señor es algo que hacemos porque ya tenemos la salvación. 

En el versículo 52, los judíos "contendían entre sí".  Ellos necesitaban creer en Jesús para que pudieran tener vida.

2. No es probable que Jesús se refiriera a la cena del Señor antes que la hubiera instituido, porque es cierto que nadie habría entendido. También, Él les estaban hablando a los judíos que en Él no le habían creído (v.42)  Entonces, ¿por qué les querría enseñar a ellos, que ni creían que Él era de Dios, acerca de la cena del Señor?

3. Si Jesús estuviera hablando acerca de la cena del Señor, entonces los que nunca la han comido, no tendrían vida en ellos según el versículo 53.  Por ejemplo, si alguien fue bautizado el lunes y entonces murió el siguiente viernes sin participar en la cena del Señor, pues murió sin esperanza, sin vida. 

La salvación dependería solamente en  comer la cena del Señor y no en la muerte de Cristo.

—Tony Melton 

Preguntas Y Respuestas

“Respecto a los hermanos de Jesús, quiero apoyo bíblico frente a poder con certeza explicar que si realmente eran hermanos por parte de mamá.”

Respuesta:

Hay apoyo bíblico para los hermanos de Jesús, que fueron de María. La cosa es que algunos, por sus propios motivos, buscan manera de negar tal apoyo. La certeza viene de la acumulación del apoyo o evidencia.

A. En primer lugar, en ninguna parte la Biblia dice que María no tuvo más hijos (o el acto sexual) después del nacimiento de Jesucristo.  Mateo 1:24, 25 Cuando José despertó del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que ella dio a luz un hijo, y llamó su nombre Jesús.

Aunque es cierto que "hasta que" no siempre tiene el sentido natural, con la demás evidencia creo que es preciso aceptar este sentido aquí. Diciendo "sentido natural" quiero decir lo que entenderíamos sencillamente leyéndolo. Si yo le dijera que no iba a comer "hasta que" llegara a casa, ¿pensaría usted que comí cuando llegue a casa? Claro que sí. De otro modo, pues, no sería el sentido natural.

B. La Biblia dice que Jesús tuvo hermanos y hermanas.

Mateo 13:55, 56 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, le vienen a éste todas estas cosas? Marcos 6:3 ¿No es éste el carpintero, hijo de María y hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también sus hermanas aquí con nosotros? Y se escandalizaban de él.

1 Corintios 9:5 ¿No tenemos derecho a llevar una esposa creyente con nosotros, tal como los demás apóstoles y los hermanos del Señor y Pedro?

Gálatas 1:19 No vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo, el hermano del Señor;

C. Aunque es cierto que "hermanos" puede referirse a parientes no de la misma mamá o mismo papá, esto es más raro. Además se aparecen estos
"hermanos de Jesús" a menudo con la mamá de Jesús. (Mateo 12:46-49)

Mientras todavía hablaba a la gente, he aquí su madre y sus hermanos estaban afuera, buscando hablar con él. Y alguien le dijo: -Mira, tu madre y tus hermanos están afuera, buscando hablar contigo. 

Pero Jesús respondió al que hablaba con él y dijo: -¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?- Entonces extendió su mano hacia sus discípulos y dijo: -¡He aquí mi madre y mis hermanos!   Compare con: Marcos 3:31-34 y Lucas 8:19-21.

Apunte: Estos versículos se usan para argumentar que los creyentes son sus hermanos y por eso no tuvo en realidad, según la carne, hermanos.

¡Pero este argumento les hace más dificultades! Si estos versículos comprueban que realmente no tuvo hermanos, también comprueban que no tuvo madre. Lo que en realidad muestran es una comparación de su familia "carnal" y su familia "espiritual".

Juan 2:12 Después de esto, él descendió a Capernaúm con su madre, sus hermanos y sus discípulos; y se quedaron allí no muchos días.

Hechos 1:14

—Randy Tidmore