El
Reino de
Cristo ¿Existe
Ahora o Debemos
Esperarlo?
En este mundo, hay
muchas ideas relacionadas con la llegada del reino de Cristo. Algunos
dicen que el reino empezó con el ministerio de Juan el bautista o de
Jesús. Otros dicen que el reino de Cristo empezó cuando Jesús les
mandó a los apóstoles, cuando Jesús resucitó o en el año 1914.
Pero, ¿sabe usted
que la mayoría de los religiosos están esperando el reino de Cristo?
Muchas personas piensan que Jesús vendrá para establecer su reino
aquí en la tierra. Entonces, va a reinar por 1000 años para darles a
los pecadores otra oportunidad de obedecerle.
Esta lección es
muy importante para todos los que quieren entender mejor la voluntad
de Dios acerca del reino de Cristo. Quiero decirles primero: La
Biblia nos enseña claramente que el reino de Cristo está con
nosotros, hoy día. En este estudio veremos tres puntos acerca
del reino de Cristo: (1) El reino es espiritual (2) El reino empezó
el día de Pentecostés (3) El reino y la iglesia son lo mismo.
El Reino es
Espiritual
Antes que podamos
entender la palabra de Dios sobre el reino de Cristo o cualquier tema
de la Biblia, tenemos que saber que la palabra es espiritual.
El apóstol Pablo
dice: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del
Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede
entender, porque se han de discernir espiritualmente (1 Corintios
.2:14). Hay que leer la palabra de Dios con ojos espirituales.
Muchas veces los hombres pervierten y adulteran la palabra cuando la
explican con ojos carnales. Hacen aplicaciones carnales a las cosas
espirituales.
Por ejemplo,
muchos hombres religiosos en la Biblia estaban pensando en un reino físico.
Tenemos el mismo problema hoy en día. Mucha gente piensa solamente en
la tierra y no en lo celestial. Pablo dice: “Porque el reino de
Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu
Santo” (Romanos 14:17). El
reino de Dios no consiste en cosas físicas, terrenales, temporales,
sino en las cosas espirituales de Dios. Las cosas del reino de Cristo
no se pueden ver con ojos físicos, sino con los de la fe.
Si Jesús hubiera querido reinar sobre un reino terrenal, lo
habría hecho. La Biblia dice: “Aquellos hombres entonces, viendo
la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el
profeta que había de venir al mundo. Pero entendiendo Jesús que iban
a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al
monte él solo” (Juan 6:14,15). La gente quería que Jesús
reinara en este mundo, pero Jesús rehusó hacerlo. Si Jesús hubiera
querido reinar en esta tierra, entonces habría sido una oportunidad
perfecta para él.
Pocas horas antes
de su crucifixión, Jesús le dijo a Pilato: “. . . Mi reino no
es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores
pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino
no es de aquí” (Juan 18:36).
El reino del que
Jesús estaba hablando no era carnal, sino espiritual. Es decir que no
está hecho de las cosas temporales, ni materiales. El punto que Jesús
estaba explicando era que si su reino hubiera sido terrenal, entonces
sus discípulos habrían peleado para protegerlo y proteger a Jesús
como Rey. El reino de Cristo es espiritual, no es material.
Ahora bien, ¿Cuando
Llegó el Reino de Cristo?
Cuando Jesús y
Juan el bautista estaban en el mundo el reino de Cristo estaba acercándose.
Juan predicaba “diciendo Arrepentíos, porque el reino de los
cielos se ha acercado” (Mateo 3:2). Jesús predicaba después de
Juan “diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se
ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:15).
El Reino estaba cerca. Los setenta que Jesús mandó, también,
predicaban que el reino de Dios estaba acercándose a la gente. Jesús
les dijo: “Y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles;
Se ha acercado a vosotros el reino de Dios (Lucas 10:9).
Los judíos habían estado esperando el reino de Dios por
muchos años, entonces Jesús, sus discípulos y Juan el bautista
anunciaban que el reino estaba muy cerca. Hoy en día, los falsos
predicadores dicen que el reino todavía no ha llegado. En realidad,
están diciendo que Jesús y sus discípulos mentían.
El Reino de Cristo
llegó durante la vida de sus discípulos.
Jesús les habló a sus discípulos y a la gente diciendo: “.
. . de cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no
gustarán la muerte [no sufrirán la muerte] hasta que hayan
visto el reino de Dios venido con poder” (Marcos 9:1).
En otras palabras, Él les dijo que algunos que le escuchaban
no iban a morir hasta que hubieran visto el reino de Dios.
Esto quiere decir que el reino llegó en el primer siglo cuando
los discípulos que habían escuchado a Jesús estaban viviendo todavía.
¿Decía la verdad
nuestro Señor Jesús? Los religiosos, hoy día, dicen: "No,
porque el reino todavía no ha llegado". ¡Están negando las
palabras de Jesús! ¿Cuándo llegó el reino de Dios?
En Marcos 9:1, la
palabra nos dice que el reino iba a venir “con poder”.
Pero, ¿Qué quiere decir esto? Jesús les dijo a sus apóstoles: “He
aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos
vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de
poder desde lo alto” (Lucas 24:49). En estos textos, vemos tres
profecías importantes:
El reino iba a
venir durante la vida de los discípulos de Jesús (Marcos 9:1).
El reino iba a
venir con gran poder (Marcos 9:1).
El poder iba a
venir cuando el Espíritu viniera sobre ellos en la ciudad de Jerusalén
(Lucas 24:49).
Estas profecías
fueron cumplidas el día de Pentecostés en Hechos capítulo dos. En
aquel día, el Espíritu Santo vino sobre los apóstoles con gran
poder en la ciudad de Jerusalén.
En este capítulo, Pedro abrió la puerta del reino de Dios con
las llaves que Jesús le había prometido en Mateo 16:18,19. Jesús le
dijo a Pedro: “Y a ti te daré las llaves del reino de los
cielos. . .”. Jesús cumplió su promesa en Hechos dos. Pedro
había recibido el bautismo del Espíritu y el versículo 14 dice: “Entonces
Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló. .
.”.
En este texto, Pedro le dijo al pueblo de Israel lo que tenía
que hacer para entrar al reino de Cristo. “Pedro les dijo:
Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de
Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu
Santo” (Hechos 2:38). En aquel día como tres mil personas
fueron bautizadas y añadidas a la iglesia. En otras palabras,
nacieron en el reino de Dios—nacieron de agua y del Espíritu (Juan
3:5).
Después de muchos
años, Pablo les escribió a los Colosenses, y les dijo que habían
sido librados del poder de Satanás y añadidos al reino de Cristo.
Pablo les dijo que Dios “nos ha librado de la potestad de las
tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos
redención por su sangre, el perdón de pecados” (Col.1:13,14).
Los colosenses, como todos los hombres, estaban perdidos bajo
el poder del diablo, pero entraron al reino de Jesús. Fueron
limpiados en la sangre de Jesús, perdonados de sus pecados y
trasladados al reino de Cristo. Pero,
¿Cómo podían entrar al reino de Cristo si no existió?
Hoy en día, la mayoría de los hombres religiosos están
esperando la venida del reino de Cristo.
No quieren aceptar
el hecho que el reino llegó hace muchos años en el primer siglo y
los colosenses y los demás cristianos estaban en el reino.
La Biblia, también, dice que el apóstol Juan estaba en el
reino (Apocalipsis 1:9).
La Iglesia y El
Reino Son Lo Mismo
Pablo nos explica
que los cristianos fueron llamados al reino de Dios. Él dice: “Y
os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó
a su reino y gloria” (1 Tesalonicenses 2:12). Y después, Pablo dice que fuimos llamados en un solo cuerpo.
Colosenses 3:14 dice: “Y la paz de Dios gobierne en vuestros
corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo;
y sed agradecidos” (énfasis tm). ¿Qué es el cuerpo? Dice la
lectura de Colosenses 1:18, 24 y Efesios 1:22,23 que el cuerpo es
la iglesia. Entonces fuimos llamados a la iglesia (cuerpo) y
fuimos llamados al reino de Cristo.
Concluimos, por eso, que la iglesia y el reino son iguales.
Según Colosenses
1:13, fuimos trasladados al reino por el Señor, pero también según
Hechos 2:47, fuimos añadidos a la iglesia por el Señor.
Es otra evidencia que la iglesia y el reino aquí en la tierra
son lo mismo.
También,
Colosenses 1:14 nos enseña que tenemos acceso a la sangre de Cristo
en el reino. De la misma forma, Hechos 20:28 dice que la iglesia fue
comprada por la sangre de Cristo.
Quiere decir que son iguales. Son la misma institución.
Conclusión:
Hemos mostrado según las escrituras que el reino de Jesús es
espiritual. Y el reino empezó el día de Pentecostés y los
cristianos en el primer siglo estaban en el reino. También, la
iglesia y el reino son lo mismo. ¿Cómo se puede entrar al reino de
Cristo hoy? Hay que Oír
la palabra de Dios (Romanos 10:17), Creer en ella (Marcos
16:16), Arrepentirse de sus pecados (Hechos3:19), Confesar
su fe en Cristo (Romanos 10:9,10), y Bautizarse para el perdón
de los pecados (Juan 3:5; Hechos 2:38).
—Por Tony Melton